18/05/2009

Más del día después


La Vanguardia publica hoy una columna del Secretario del Colegio de Médicos de Barcelona, comentando la decisión del gobierno sobre la "píldora del día después". Considera, valores morales aparte, que desde el punto de vista médico es una aberración, no se justifica de ninguna forma. Lo copio aquí.

Jaume Padrós i Selma - Secretario del Col · legi Oficial de Metges de Barcelona La medida anunciada por las ministras de Sanidad y de Igualdad es una iniciativa que ha generado un cierto desconcierto, no sólo por la forma y el fondo, sino también por la oportunidad, por cuanto no parece que exista en la actualidad una demanda sanitaria o social que la justifique. La propuesta se ha realizado sin consensuarla con los sectores profesionales y las comunidades autónomas. Ignoramos qué ocurre en el resto de las autonomías, pero en el caso de Catalunya el acceso a la píldora del día después está garantizado gracias a las medidas que impulsó el Departament de Salut en el 2004, de tal forma que todos los centros de urgencia de Catalunya han podido prescribir el fármaco gratuitamente a las mujeres que lo han necesitado.

La píldora del día después es un buen método anticonceptivo, pero su uso debería ser excepcional y de segundo nivel de indicación. Su utilización en esas circunstancias no tiene prácticamente riesgos para la salud. Pero su frecuentación podría provocar consecuencias negativas. Colocarla como eje en la prevención de los embarazos no deseados contribuye a distorsionar los mensajes sobre la población diana, ya que desplaza al preservativo como primer método instrumental de prevención, igualmente eficaz, más inocuo y, a diferencia de la píldora, útil en la prevención de las enfermedades de transmisión sexual. Al tratarse de un fármaco, y de acuerdo con la ley del Medicamento, la píldora debe ser prescrita mediante receta, y corresponde a los médicos esa responsabilidad. En un país donde los niveles de autoprescripción son de los más altos de nuestro entorno, la dispensación libre de la píldora aparece como una nueva contradicción. Más aún cuando, de aplicarse esta medida, se abandonará la prescripción por parte del profesional que puede contextualizarla con orientación y consejos y se trasladará a una libre dispensación que presumiblemente irá, en la mayoría de los casos, a cargo de un oficial de farmacia. Incluso si se tratara de superar la supuesta barrera de accesibilidad que supone no tener que acudir de urgencias a un centro de salud (nueva contradicción) y sí a una dispensación rápida por parte de una oficina de farmacia, la realidad es que con la medida propuesta aparecerá una nueva barrera, esta sí real y objetiva para la población joven, la económica. Coincido en la preocupación y en el objetivo de evitar embarazos no deseados. Pero algunos estudios indican que cualquier medida instrumental que se aísle de otras medidas informativas y formativas en el ámbito de la educación sanitaria, sexual y psicoafectiva resulta estadísticamente ineficaz, por cuanto el índice de embarazos no deseados, lejos de disminuir, se incrementa.


Por último, creo que hay que lamentar que en la medida anunciada se incluya de manera precipitada el acceso sin límites de edad del menor al margen de los padres, sin más matices. Introducir este aspecto sin tener en cuenta el debate profesional, ético y legal que se está produciendo en nuestro país es una frivolidad.

17/05/2009

El día después

Éste es un cuento que publica hoy Enrique Monasterio en su blog. Qué suerte tener la pluma fácil.

(Cuento para mayores, sin receta)
Catalina está un poco embarazada, casi nada en realidad. Su embarazo es tan pequeñito que casi no es embarazo. En un embarazo a lápiz, en papel borrador, que se va como ha venido. Además tampoco lo sabe seguro, porque la cosa fue ayer mismo.

Catalina tiene 15 años y va a la farmacia con frecuencia. Antes compraba regaliz y clerasil para los granos. Hoy comprará un antiácido, que no necesita receta, porque la lógica ansiedad del evento le ha generado un poquito de hiperclorhidria, y pedirá también un antibiótico para el flemón. El flemón es casi tan pequeño como su embarazo, pero para ése sí que lleva una receta que le dio el dentista.

Luego pedirá la píldora “porsiacaso” —así la llama su amiga Loli—, que vale 20 euros (Loli no, la píldora). Loli vale mucho más, porque su padre tiene pasta por un tubo y ha comprado varias píldoras (su padre no, Loli) para no tener que ir a la farmacia después de estar con Manolo. Catalina supone que “porsiacaso” no es el nombre auténtico del medicamento, pero Nieves, que es una farmacéutica superguay, se lo aclarará.

Catalina está nerviosa pero contenta. Gracias a la nueva píldora será más libre cuando esté con su primo Borja. Además le han explicado en el cole que mientras el embrión no anide te lo puedes quitar, porque es como si no existiera. Y la anidación sólo ocurre unos días más tarde.

Cuando la profe lo dijo en clase, Richi, que es un bocazas medio tonto, contestó: “Eso es como decir que hasta que el niño no esté en la cuna no es niño y te lo puedes cepillar”. Catalina se mosqueó y dijo que “no es lo mismo Richi, qué bruto eres”; pero todos se rieron porque ya sabían lo de ella y Borja.

Catalina llega a la farmacia, pero como hay una vieja (lo menos tiene 40 años) comprando, pide primero el almax para la acidez y el augmentine que le ha recetado el dentista. La farmacéutica se lo trae todo y le pregunta: “¿quieres algo más, guapa?”.

Como la vieja no se acaba de ir, Catalina aprovecha para pesarse y comprobar que los tres helados que se tomó con los coleguis le han engordado casi medio kilo. Se va la vieja, y entonces dice: “ah, se me olvidaba. También quiero…, la píldora esa… pa después, ¿mentiendes…?

Nieves la mira de arriba a abajo y le pregunta si es para después de comer o para después de ponerse ciega de cocacola con güisqui. Catalina se mosquea y le dice que ya sabe ella de qué está hablando y que tiene derecho a la píldora comosellame. Entonces Nieves le responde que en su farmacia no se despachan abortivos aunque venga la ministra con una pistola; que a lo hecho pecho, y que se lo piensa decir a su padre (al de Nieves no, al de Catalina) para que se entere de lo que hace la niña.

Catalina se marcha con un mosqueo considerable y va en busca de otra farmacia alejada de su casa donde no la conozcan. Al fin la encuentra y le dan la famosa píldora. ¿Sólo una?, pregunta la niña. El boticario se le ríe a la cara y le dice que para qué quiere más. “¿Es que te dedicas a eso? ¿Eres una profesional?”

Catalina se ha tomado la píldora con un vaso de Coca-cola light. Ella habría preferido una copa de Baylis, que es dulce como un caramelo y, con un poco de hielo, te pones la mar de contenta, pero es que el alcohol no se lo venden ni con receta.

Por la noche piensa que ya puede estar tranquila; que la cosa no ha tenido importancia, porque además lo más probable es que no estuviera embarazada. Y si lo estaba era un embarazo muy pequeñito, y el embrión no había tenido tiempo de anidar. O sea que Nieves es una exagerada, pero no le dirá nada a papá. Y si se lo dice, que se lo diga. Porque ella tiene sus derechos, que se lo ha oído a una ministra muy mona que hay ahora.

Catalina se mete en la cama. Siempre ha rezado tres avemarías, pero hoy le da cosa y no reza nada.

Apaga la luz y se pone a llorar como cuando era muy pequeña y no podía dormir sola.

16/05/2009

Trobada de Corals de l'ESO 2009

Aquí están los vídeos de la Trobada de Corals. Los alumnos cantando, tan modositos, no parecen ellos. Realmente, la música transforma.

PUY DE SONS D'AUTREFOIS

Y este es el segundo conjunto de música medieval que gravé. Muy buenos.


Arte Psalentis

Éste es uno de los vídeos que gravé en el último concierto de música antigua de Barcelona. Si accedes al canal de you tube (clicando encima del vídeo), he colgado más.




14/05/2009

Educación diferenciada y mentalidad dogmática



Pego un artículo de Francesc de Carreras aparecido hoy en La Vanguardia, que pone bastante el dedo en la llaga.

La educación diferenciada
Francesc de Carreras
La mentalidad dogmática parte de la fe, de que hay verdades innegables que, por principio, no pueden ser puestas en cuestión, aunque la razón y la experiencia siembren dudas en sentido contrario.

Me temo que desde hace años esta mentalidad dogmática está instalada en nuestro mundo educativo y es, quizás, la causa más profunda de la mala educación que, por lo general, se imparte en nuestros centros de enseñanza, tal como muestran el aumento del fracaso escolar y el bajo nivel académico de los alumnos que acceden a la universidad. Los últimos informes PISA han servido de alerta general para algo que ya era evidente entre quienes nos dedicamos a tareas educativas.

Esta mentalidad dogmática en las tareas educativas se proyecta en muchos aspectos y es la principal causa de los insuficientes conocimientos que se adquieren y el poco espíritu de trabajo que se fomenta. El rechazo de la memoria como instrumento del saber, la sustitución de los exámenes por sencillos trabajos que, además, se bajan de internet o el pasar curso con muchas asignaturas suspendidas son muestras de una filosofía pedagógica que subestima el esfuerzo y prima los valores lúdicos con el objetivo de no traumatizar al niño y al adolescente. En definitiva, no se educa para la vida real, sino para una imaginaria y rousseauniana existencia feliz que no lo prepara debidamente para afrontar más tarde las dificultades con las que se va a encontrar cuando sea mayor. Hoy se constata el fracaso de esta pedagogía, pero no se corrige. Ya se sabe, los dogmas, debido a su propia naturaleza, son incuestionables.

En estos últimos meses, con un retraso de años respecto a otros países más pragmáticos, se ha iniciado un nuevo debate sobre educación que naturalmente se intenta descalificar desde el dogmatismo. Se trata de la llamada "educación diferenciada", es decir, aquella que considera conveniente que los alumnos estudien en aulas separadas algunas o todas las asignaturas. Claro y breve: los chicos con los chicos y las chicas con las chicas. De entrada aparenta ser una apuesta regresiva, ya que la igualdad entre sexos es en este momento algo compartido por todos y, como consecuencia de ello, lo más adecuado parece que hombres y mujeres aprendan a convivir desde pequeños. Además, en estos momentos, prácticamente los únicos colegios que practican en España la educación diferenciada son las escuelas privadas del Opus Dei y, como es bien sabido, todo lo que hace este instituto religioso es, desde el punto de vista políticamente correcto, absolutamente rechazable. Por todas estas razones, nuestra izquierda dogmática considera discriminatoria, segregadora y sexista esta tendencia pedagógica.

Sin embargo, algunos datos deberían hacernos pensar. Debido a determinados avances científicos, especialmente en psicobiología, se ha comenzado a considerar pedagógicamente recomendable la educación diferenciada y determinadas experiencias prácticas avalan esta recomendación. Este movimiento empezó en los países anglosajones hacia el 2002, a la vista del fracaso escolar y de la mala calidad de la enseñanza. Hasta entonces, en estos países, la inmensa mayoría de las escuelas eran mixtas, ambos sexos convivían en la misma clase. En cambio, con cifras del curso pasado, ya existen en el Reino Unido 1.092 escuelas diferenciadas, entre sus 100 mejores escuelas 81 son de esta tendencia y, finalmente, entre las diez mejores sólo una es de educación mixta. Por supuesto, entre ellas hay escuelas públicas, subvencionadas y privadas, como también es así en el resto de los países. En Francia y Alemania, se imita la experiencia británica. En Berlín, por ejemplo, la enseñanza diferenciada es promovida por socialistas, feministas y verdes; en Francia, es defendida por significadas feministas y, en resolución del pasado 1 de abril, el Parlamento Europeo ha manifestado que es una opción legítima que forma parte del derecho a la educación. Periódicos de izquierdas como The Guardian o La Repubblica lo han considerado una experiencia interesante.

En Estados Unidos la educación diferenciada es uno de los puntos clave de las reformas que Obama quiere llevar a cabo. No en vano su ministro de Educación, Arne Duncan, es uno de los pioneros de esta tendencia en el país, donde desde el 2002 cuatrocientas escuelas públicas han pasado del sistema mixto al diferenciado con un éxito espectacular, especialmente en zonas conflictivas como Harlem y el Bronx. En la toma de posesión de su ministro de Educación, Obama pronunció una frase que deberían aplicarse a sí mismos nuestros pedagogos fundamentalistas: "No empañemos nuestras reformas con ideología cuando sólo se trata de averiguar qué es lo que más ayudará a la buena formación de nuestros niños". También Hillary Clinton es desde hace años una gran partidaria del sistema.

Aporto estos datos sin tener un criterio formado sobre la conveniencia o inconveniencia de la enseñanza diferenciada. No soy ningún especialista en el tema ni lo he estudiado a fondo. Seguramente, además, quizá será bueno en unos casos, malo en otros e indiferente en muchos. En cuestiones pedagógicas creo más en el sentido común que en las teorías de moda. Pero en todo caso me parece lamentable que se ignore la experiencia de otros países y que por dogmatismo pedagógico e ideología política se discrimine en las subvenciones a los colegios que promuevan la educación diferenciada, tal como auspicia y permite la nueva ley de Educación de Catalunya.

F. DE CARRERAS, catedrático de Derecho Constitucional de la UAB

13/05/2009

Ahora o nunca


Dos enfermos de cáncer terminal, al saber que no les queda más que unos meses de vida, deciden poner por obra todo aquello que les queda pendiente. Uno (Morgan Freeman) es un mecánico de coches con hijos y nietos, acostumbrado a pensar en los demás, y el otro (Jack Nicholson), un empresario egoísta y resentido. Muy simpática, con buen fondo y mensaje sin almíbares.

Una lectora nada común


"Una lectora nada común"
Alan Bennett
Anagrama 2008

Divertida novela, de un humor fino, donde el autor plantea qué podría ocurrir si la reina de Inglaterra tomara afición a la lectura. Aprovecha la fantasía para comentar los beneficios de la lectura, y sobre todo los perjuicios de no leer. Es cortito, con letra grande, y en algún pasaje he soltado la carcajada. Lástima que sólo hable de escritores ingleses, que la verdad, casi no conozco a ninguno de los nombrados. Un 8.

07/05/2009

Música antigua


Este fin de semana ha habido en varios escenarios de Barcelona, en el barrio gótico, interpretaciones de música antigua. La que me parece más interesante es la Medieval y Renacentista. Y la verdad es que los participantes lo tenían muy trabajado. He grabado trozos, porque a la hora de enseñar a los alumnos estos instrumentos y como suenan, no es fácil encontrar ejemplos. Estas imágenes son de una viola da gamba medieval y un órgano portátil: mientras con la mano izquierda se acciona el fuelle, con la derecha se tocan las teclas.

Música blanca, de Cristina Cerezales Laforet.


"Música blanca" Cristina Cerezales Laforet
Destino 2009

Precioso libro, escrito por la hija de Carmen Laforet, contando los últimos días de su madre, que padece una enfermedad degenerativa.

La autora, nacida en Madrid en 1948, es una de las hijas de la escritora Carmen Laforet (1921–2004). Música blanca es un monólogo con dos voces, en torno a la vida de su madre y a la suya, sobre todo en la fase final de aquélla, cuando la autora de La mujer nueva padecía alzheimer. La voz de Cristina está escrita en segunda persona, para conseguir un tono de distanciamiento, de objetividad. Con una prosa cuidada y detallista y un ritmo reposado, se trata de un canto al amor filial, no sólo de ella, sino de los demás hijos de Carmen Laforet, cuando ésta apenas podía ya comunicarse con su entorno.

Junto con la actitud de los hijos, se destaca también la de las personas que la cuidaban con admirable profesionalidad, cariño y respeto. Al hilo de la narración del final de la vida de su madre, Cristina se detiene también en recuerdos de momentos de su vida pasada y de la del resto de la familia.

La segunda voz, en primera persona y con otro tipo de letra, es el monólogo interior de Carmen Laforet, con un estilo intimista y más subjetivo. Cristina, con ayuda de los datos biográficos de su madre, de sus novelas, de sus cartas y de otros textos, intenta reflejar los sentimientos de la gran novelista, mientras vivía postrada por la enfermedad. Es la música blanca que da el título al libro.

Retazos de su vida pasada mezclados con el presente en la residencia en la que es atendida: desde el éxito del Premio Nadal con Nada y la elaboración de las restantes novelas, hasta la infancia de la autora en Canarias, pasando por las diversas crisis que padeció: en su matrimonio, en su tarea como escritora y en la larga enfermedad final. El amor a los hijos y el arte son hilos conductores de su vida, que la ayudan a sobrevivir; también su fe, con algunas crisis, al final superadas, y el deseo de perdonar.

Hasta aquí la crítica de Aceprensa. Otros detalles que a mí me han llamado la atención, son la gran riqueza interior que Carmen ya no puede expresar, pero que la tiene, hasta el punto de que cuando alguien la llama "pobrecilla" por su situación actual, casi suena a blasfemo. Carmen va recordando su vida hacia atrás, reconciliándose con lo que le produjo sufrimiento. Con la visión global de su vida, pone cada cosa en su sitio. Aparecen trozos de cartas suyas, de sus amigos, fragmentos de diarios de sus nietas cuando la visitan... Me han dado ganas de leer toda su obra. Sólo ha leído "Nada". Un 10.

Al ser la escritura muy tierna, detallista, no sé si agobiará un poco a los hombres. Si alguno lo lee, que me diga.