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07/10/2020

El dilema de las redes sociales

 

Brutal este documental sobre la manipulación a través de los algoritmos de las redes sociales. Creo que es de obligado visionado para padres y educadores. Artículo de Aceprensa.


Bailey Richardson (ex Instagram), Tristan Harris (ex Google) y Justin Rosenstein (ex Google y Facebook) son algunos de los entrevistados en el documental

Estamos siendo manipulados.

Es la gran conclusión del nuevo documental de Netflix "El dilema de las redes sociales", que expone, a través de las voces de distintos expertos, cómo los gigantes tecnológicos manipulan la psicología humana e influencian nuestros comportamientos.

Una de las más prominentes es la de Justin Rosenstein.

El programador, empresario y filántropo estadounidense trabajó en Google y en Facebook, donde diseñó el famoso botón "me gusta". Es el cofundador de Asana -una aplicación para mejorar la productividad- y de One Project, una iniciativa global sin fines de lucro "para diseñar e implementar nuevas formas de gobernanza y economía" (con base en la colaboración).

Las mayor preocupación de Rosenstein sobre los sistemas de tecnología actual es "cómo explotan y manipulan nuestras mentes", le cuenta a BBC Mundo en conversación telefónica.

"Los sistemas que usamos hoy en día están quebrantados; responden a los intereses de las compañías involucradas. La idea se basa en que el usuario no es el cliente, sino el producto. Y su permanencia en las redes se vende a los anunciantes".

"Pero podemos cambiar la dirección hacia la que va la sociedad", añade, optimista.

"Yo espero que la gente se dé cuenta de que tiene más opciones. Una vez que eres consciente de lo que hace la tecnología -cómo nos está polarizando, desinformando y afectando- tú, como individuo , puedes retomar el control sobre tu vida en las redes, puedes empoderarte y tomar decisiones".

¿Y cómo?

"Teniendo conversaciones como la que estoy teniendo contigo ahora sobre cuáles son los daños potenciales de las tecnologías que usamos, cómo estamos siendo manipulados y cómo podemos cambiar nuestro comportamiento, empezamos a cuestionar las cosas. Yo espero que veamos el comienzo de un renacimiento cultural", añade el matemático."

Rosenstein ofrece tres tipos de soluciones o recomendaciones: unas tienen que ver con cómo usas la tecnología; otras, con cómo te comportas; y otras con cómo actuas en sociedad sociedad.

1. Los cambios "básicos": desactiva las notificaciones

Respecto al uso del dispositivo, Rosenstein recomienda varias cosas "muy básicas".

Se trata de cambios que tienen que ver con cómo usamos la tecnología. "Por ejemplo, desinstalar aplicaciones del teléfono, moderar el tiempo de uso o desactivar las notificaciones", explica.

La cuestión clave para Rosenstein que es que comprendamos que las redes sociales ganan poder cuanto más tiempo pasamos en ellas, y que está en nuestra mano (literalmente, de hecho) evitar que eso ocurra.

"Es como si llevara todo el tiempo en el bolsillo una deliciosa galleta de chocolate. Si la comiera, ganaría peso que no quiero. Se trata de alejarte de algo altamente adictivo".

"Pero hay otros cambios mucho más profundos que tienen que ver con cómo interactuamos entre nosotros", añade Rosenstein.

2. Cambios de comportamiento: cuanto más presente estás, menos rentable eres

"Debemos pasar más tiempo con otras personas, escucharnos y comprendernos para que seamos capaces de reconocer cómo la tecnología (los algoritmos) refuerza nuestros propios sesgos".

"Sin duda, podemos cambiar nuestro comportamiento", dice Rosenstein.

Una de las claves de ese cambio, dice Rosenstein, es enfocarnos en estar más presentes. "Cuando estamos presentes nos sentimos satisfechos; no necesitamos ningún software ni la necesidad de comprar nada. Por eso el que estemos presentes no les resulta rentable a las redes sociales".

"Hay algunas cosas que pueden ayudarnos mucho, como la meditación o practicar la atención plena".

Otra clave es cómo nos comportamos con los demás y no asumir que todo lo que leemos en internet es cierto. "Debemos ser mucho más humildes sobre nuestra propia capacidad de comprender la realidad y darnos cuenta de que muchas cosas que nos han contado puede que no sean ciertas", señala.

"También ser más abiertos a otras perspectivas, a por qué otros piensan distintos. No todos ven la misma información. Hay que ser más compasivos y cuestionar nuestras propias creencias. No perder la curiosidad, escuchar con atención. Y construir relaciones con personas que tienen otros puntos de vista".

Sin embargo, el ingeniero dice que "cambiar nuestro comportamiento como individuos o con los demás no es suficiente" porque "también tiene que cambiar el sistema".

3. Los cambios como sociedad

"Cambiar los comportamientos individuales no es suficiente. Incluso aunque estemos muy atentos y nos esforcemos mucho en usar nuestra atención consciente, siempre hay maneras en que la inteligencia artificial puede ser más lista sin que seamos conscientes de ello", explica el exingeniero de Facebook.

De esa manera, la tecnología puede cambiar nuestras perspectiva y nuestros comportamientos sin que ni siquiera nos demos cuenta, añade.

"Por eso el cambio individual no basta; tenemos que demandar cambios a las empresas tecnológicas. Y no solo eso, sino también reclamar regulaciones a los gobiernos para reducir los daños que causan y haya más transparencia y responsabilidad".

"Estos sistemas no pueden dejarse en manos de grandes corporaciones que tratan de maximizar sus beneficios o el tiempo que pasamos usando su tecnología. Todo esto nos afecta de manera muy profunda y es muy importante que si queremos salvar nuestra democracia, cambiemos la gestión de las redes sociales y qué las incentiva".

Rosenstein propone una junta de representantes de ciudadanos, de manera que los ejecutivos de esas empresas deban dar parte a esos comités, responsables de establecer objetivos acordes con la democracia.

"La tecnología tienen que estar, al menos conceptualmente, en manos de la gente".

¿De qué más habla el documental?

"El dilema de las redes sociales" es un docudrama de 93 minutos, dirigido por el premiado cineasta estadounidense Jeff Orlowski, en el que Rosenstein y otros importantes actores del mundo tecnológico -Tristan Harris (ex Google), Jeff Seibert (ex Twitter), Bailey Richardson (ex Instagram), Tristan Harris (ex Google) y Justin Rosenstein (ex Facebook) o Lynn Fox (ex Apple)- explican cómo funciona el lado oscuro de las redes sociales.

"Muchas de las cosas que se cuentan en 'El dilema de las redes sociales' no son nuevas", explica Rosenstein. "Pero he visto reacciones de mucha gente y es increíble cuántos dicen que eran cosas que no sabían antes".

Con un impresionante puntaje del 90% en la página web de críticas de cine Rotten Tomatoes y reseñas positivas de varios medios de alto perfil, como Variety, Financial Times y Hollywood Reporter, la película está dando mucho de qué hablar.

En Twitter se leen comentarios de espectadores que opinan que es "más perturbador que una película de terror"e incluso lo comparan con un capítulo de la distópica serie "Black Mirror". Otros dicen que les provoca "ansiedad y ganas de tirar el teléfono" o que sintieron "un ansia repentina" por eliminar todo lo que tienen (publicado) en internet.

Quienes lo critican dicen que el hecho de que hable sobre "despertar al Matrix" de las redes sociales no les excluye de formar parte de ese mundo.Otros critican que haya escenas de ficción en una narrativa que aspira a ser informativa (en realidad, es un docudrama), o que, paradójicamente, se haya publicado en Netflix, cuyo algoritmo se nutre de la información de los usuarios.

El hecho de que el documental haya sido número uno (en septiembre) en la plataforma lo convierte en un éxito. (Y además es la primera vez que un documental se coloca como lo más visto).

Pero para Rosenstein, el verdadero éxito es haber logrado que muchos "hayan abierto los ojos al alcance del problema sobre cómo funcionan las redes sociales" y cambien su perspectiva sobre cómo las usan o sobre la confianza que depositan en lo que ven por internet.

"Así como la pornografía es una imitación de la intimidad y ciertos tipos de comida rápida son una imitación de la nutrición, las redes sociales se adentran en estructuras internas del cerebro que activan impulsos básicos que nos resulta muy difícil controlar", cuenta Rosenstein.

"Nos volvemos adictos a eso sin ni siquiera darnos cuenta, es como un truco psicológico. La tecnología puede tener usos fabulosos, el problema es cómo se aplica".

07/10/2017

1-O a Catalunya (4)


-- Per a qui l'interessi, avui hi ha una concentració a tots els ajuntaments per demanar diàleg. Samarretes blanques i absència de banderes.
-- Compte! Està convocada per Podemos i companyia!

Conversa a casa meva avui a l'esmorzar (som bastants gent i tenim sensibilitats diferents).

I què? Un dels problemes que tenim és aquest: no pensem per nosaltres mateixos. Només sabem obeir les consignes del partit del que ens sentim més proper. No hi ha pensament independent? Dons la conseqüència és que ens deixem manipular. Si una iniciativa et convenç, no miris de on ve! Pensa per tu mateix!

Quan va morir Chávez, una companya de feina d'esquerres quasi es posa de dol. Estava afectadíssima. Perquè Chávez era d'esquerres. Si va portar al país a la bancarrota! Si era un dictador feixista d'esquerres! Que també existeixen.


06/10/2017

1-O a Catalunya (3)


De cop i volta, els bancs marxen de Catalunya. M'ha fet recordar una evidència que sempre em fa reflexionar. Destruir és molt fàcil. Construir molt complicat. Tenim els exemples de la revolució russa, o a Veneçuela... No volien el que hi havia. Però un cop desfet el que hi ha, van saber construir quelcom beneficiós pels ciutadans? No.

Tornem aquí: la CUP. Vol aconseguir la independència a qualsevol preu. Destruir el que hi ha, perquè no els hi agrada, com a molts de nosaltres tampoc ens agrada. I desprès, el que vindrà serà millor que el que tenim? Ho dubto. No ho sabran fer, perquè no ho han fet mai. Construir un estat no és fer farinetes. I les empreses que s'hi juguen molt, ho saben.

05/10/2017

1-O a Catalunya (2)


Tal como están las cosas sólo veo tres posibles escenarios:

  1. Declaración unilateral de independencia (DUI), con lo que todos a la cárcel y supresión de la autonomía.
  2. Mediación y diálogo, con lo que los dos interlocutores actuales deberían dar un paso atrás.
  3. Convocar elecciones.
Y el discurso del Rey, según su punto de vista y el de Rajoy, tenía razón. Pero le faltó tender un puente y pedir diálogo. Se alineó exclusivamente con Rajoy. Muy mal. Hay que tener mano izquierda.


03/10/2017

1-O a Catalunya


Todos los catalanes tenemos el corazón encogido. En el trabajo, en la familia, con los amigos... El 1 de octubre nos ha dejado desolados. ¿Cómo es posible que la jornada festiva para muchos catalanes, del referéndum, se convirtiera en lo que se convirtió?

Hoy, que el país ha quedado parado, he aprovechado para marcharme con la bicicleta a la playa para ordenarme las ideas. Y a continuación está el resultado.

Yo no soy independentista, ni tampoco españolista. Me siento catalana y europea, antes que española. Pero no me identifico en absoluto con el estado que utiliza la fuerza en vez de intentar el diálogo. Al contrario. Me repugna.

Las fuerzas de seguridad del estado arremetieron el domingo contra unas personas que intentaban custodiar unas urnas y unas papeletas. ¿Es que custodiaban un arsenal de armas químicas? ¿Un polvorín? ¿Cabezas nucleares? ¿Droga? ¿Algo extremadamente peligroso para la integridad de los ciudadanos?, ¿del país? ¡¡¡Urnas y papeletas!!! ¿Era legal lo que hacíamos?, ¿votar? No. Por unas leyes que en principio pueden cambiar porque no afectan a la ley natural, son circunstanciales. Hoy son unas y mañana serán otras. ¿Queda justificado entonces el uso de la fuerza? Yo entiendo que de ninguna manera.

El uso de la violencia física solamente la entiendo como defensa propia, o de la comunidad, ante un ataque también físico. ¿Qué ordenes tenían estos señores? Supongo que evitar la votación. Pero si hay una multitud que lo impide, pues se marchan y explican que no han podido acceder a lar urnas ni a las papeletas, a no ser que hubieran maltratado físicamente a esas personas que les cerraban el paso. ¿O estaba prevista esa actuación? ¡Qué vergüenza! El gobierno se ha cubierto de gloria. Señor Rajoy, márchese. Los problemas ideológicos se solucionan con el diálogo.

Continuamente el gobierno se llena la boca de que está dispuesto al diálogo con Catalunya, siempre que no se trate el referéndum. Rajoy lo ha repetido hasta la saciedad. Señores, hay que hablar, esto es la política. Y si hay que hablar, no puede haber temas vetados de antemano. Hay que poder hablar de todo. Si no es mentira que estén abiertos al diálogo.

Y la señora vicepresidenta, por favor, que deje de insultarnos diciendo que los independentistas nos han abducido al resto de los ciudadanos catalanes. ¡Por Dios, que no somos bebés, que pensamos y decidimos en consecuencia y con responsabilidad! Si no todos, casi, que siempre los hay que se mueven según el viento que sopla.

No soy independentista, pero sí profundamente catalana. Y me molesta, también profundamente, que no nos dejen ser como somos, hablar como hablamos y pensar como pensamos. Cada verano, que es cuando coincidimos, algún familiar no catalán se molesta porque hablamos en catalán en su presencia. Intentamos que no ocurra para que no se sienta desplazado. Si con una persona has hablado toda la vida en catalán, resulta extraño dirigirte a ella en castellano. Y a veces no nos sale. ¡Y no lo entienden! Hay que aprender que unidad no quiere decir uniformidad. En la diversidad está la riqueza.

Muchas veces pienso que la falta de entendimiento es un problema de sentimiento: notamos que hay un cierto rechazo ("a por ellos"). Si no te gusta como soy, me voy, porque lo que no voy a hacer es cambiar. Adiós, aquí os quedáis.

La independencia catalana, hoy por hoy, no es factible. Como vamos a seguir conviviendo, necesitamos urgentemente otros interlocutores, pues los actuales están enquistados en sus posiciones, y por orgullo no van a cambiar. Ni el Gobierno, ni el Govern.

Por favor, asuman el problema, designen otros interlocutores, y diálogo, diálogo diálogo. Porque el problema está ahí y no van a solucionarlo con los cuerpos de seguridad del estado, a golpe de porra. Y una gran mayoría de catalanes, y también de españoles, lo agradecerá.

Me hubiera gustado que este artículo me saliera más comedido. Pero es lo que hay. Si no lo escribía hoy, mañana ya no tendré tiempo...

Podia haver escrit això en català, però més aviat va dirigit als no catalans.


25/03/2016

31/12/2015

Yihadismo 3


Dounia Bouzar, desradicalizadora. 

Impresionante entrevista aparecida en La Vanguardia hace unos días. Me propongo buscar buenas noticias sobre el mundo árabe, o aquellas que ayuden a entender el conflicto.

Tengo 50 años. Nací en Grenoble y vivo en París. Soy antropóloga social y ‘desradicalizadora’: recupero a jóvenes captados por el yihadismo. Tengo dos hijas veinteañeras, que me ayudan. ¿Política? Prosperidad y justicia. Soy musulmana. Ni estado ni islámico: ¡secta asesina!

Dice que es “desradicalizadora”...
Es mi trabajo, recuperar a jóvenes franceses captados por el yihadismo.

Un radicalismo letal...
Sí, esos chicos lo dejan todo: estudios, amigos, familia, casa..., para largarse a Siria e Iraq a morir matando.

¿Cómo son esos jóvenes?
Chicos y chicas de 14 a 24 años, de familias francesas de clase media.

¿De origen magrebí?
No todos, ni siempre de familias religiosas.

¿Son muchos? ¿Cuántos?
En los últimos dos años, nuestras fuerzas de seguridad han detenido a 700 chicos en la frontera con destino a las filas del Daesh.

Las fuerzas del Estado Islámico.
Ni estado ni islámico: secta criminal, destructiva conjura de asesinos.

¿Cómo captan a los jóvenes?
Mediante internet.

Sin internet, ¿no habría radicales?
Los habría, pero ni tantos ni radicalizados tan rápido. Por eso les quito internet...

Cuénteme un caso que haya tratado.
Una chica de quince años, Lea. De una pequeña ciudad de Bretaña. Padres ateos. Casa con piscina. Buenas notas...

Me sorprende...
Quiere ser enfermera para ayudar a los niños del mundo. Encuentra en internet vídeos de niños muertos, desventrados por las bombas de El Assad...

¡Ay!
Unos vídeos la llevan a otros sobre persecuciones y éxodos de musulmanes, sobre la inacción y culpabilidad de Occidente, y ella siente que debe hacer algo...

¿Y qué hace?
La convencen de que su país le impedirá ayudar, ¡y ellos le ofrecen entrar en un hospital para salvar niños! Y Lea decide irse.

Otro caso.
Brian, de 18 años, joven de familia católica, adora a su padre, su héroe. El padre tiene un infarto, lo supera, pero el chico se angustia y se obsesiona con la muerte...

¿Y eso le lleva al yihadismo?
Su pánico le lleva al sinsentido de la vida, y los vídeos yihadistas le consuelan: ¡hay un paraíso! Previa destrucción de este mundo...

Increíble.
Los convencen de que un contubernio de illuminati domina este mundo podrido.

¿“Illuminati”?
Una secta judeomasónica sionista que domina los medios de comunicación y a los políticos... ¡Y rompen a martillazos el televisor!

Ostras.

Hay vídeos en internet que “demuestran” que la manifestación en París contra el atentado de Charlie Hebdo, vista desde el aire, ¡dibuja el perfil del Estado de Israel!

Paranoia galopante, sí.
O que la botella de Coca-Cola, con cierta iluminación, ¡reza “No Mahoma”! O que en la etiqueta del refresco Orangina¡se ve la cabeza de un diablo!

Esos vídeos ¿los hacen terroristas?

Sospecho que hay buenos psicólogos en sus filas: son vídeos pérfidamente eficaces.

¿Y recupera a jóvenes tan alterados?
He desradicalizado a 250 jóvenes en casi dos años, ¡lo considero un éxito!

¿Mediante qué técnicas?
Es inútil la vía del intelecto: están convencidos de poseer la verdad. La única vía es la del corazón, la emoción.

¿Cómo?
Implico a los padres, ¡los mejores desradicalizadores! Si restablece vínculos emotivos, canales de afecto, el chico puede recuperarse: cae en una depresión.

Ah, ¿y eso es buena señal?
¡Pierde un mundo en el que todo estaba claro! Comienza a reconstruir otros vínculos.

¿Qué síntomas deberían alertar a padres que nos lean?
El joven deja de estudiar, de trabajar, de seguir sus aficiones, de tratar a familia y amigos, dice que los padres no saben nada, que este mundo está podrido y que él sí conoce la verdad, que él... es un elegido.

¿Se siente especial?
Vive el efecto cocooning: se siente arropado por el grupo, su nueva familia, se siente elegido para una “misión divina”: salvar el mundo. Por seguir ahí, ¡hará lo que sea!

Matar y morir. ¿Y si una vez en Siria... se arrepiente?
Si flaquea, le envían a inmolarse en un atentado con explosivos. Y si pretende irse, ¡le fusilan! Sólo una chica escapó y volvió.

¿La ha recuperado?
No, está encarcelada. Desde el último atentado, Francia ha decidido encarcelar a esos chicos... ¡Qué error! Eso alimenta la idea de injusticia, ¡todo un regalo para el Daesh!


Es por la presión del Frente Nacional.
Que fortalece aún más la prédica del Daesh: “Si esos occidentales quieren destruir el islam, ¡destruyamos antes a Occidente!”.

¿Qué hacer?
Evitar discriminaciones, respetar el uso del velo, por ejemplo... Eso les restaría fuerza.

¿Es usted optimista?
Sólo el amor puede volver a religar a esos jóvenes con la vida. Sin amor, vence la destrucción, ¡vence la muerte!


17/11/2015

Yihadismo 2


Interesante visión de Ahron Bregman, profesor de Estudios de la Guerra en el King’s College, exmilitar israelí, publicado hoy en La Vanguardia. Es una opinión.

Hace un año me dijo usted aquí: “Prepárense para el horror de una guerra global sin fin”...

...

¿Qué debemos esperar ahora tras la masacre de París?

El Estado Islámico sufre una gran presión militar en Iraq y Siria y por eso ha tratado de distraer a sus seguidores dando un gran golpe en París. Cuanto más los ataquemos allí, más tratarán de respondernos aquí.

¿Cree que estamos preparados?

Por supuesto que no. Proteger nuestras calles es una cuestión de eficacia de los servicios de inteligencia y no de tanques y aviones. Nuestros servicios fallan una y otra vez, y no sé si serán más eficientes en el futuro.

¿Por qué no logran frustrarlos?

El problema es que están inspirados por tramas globales, como el Estado Islámico o Al Qaeda, pero sus atacantes son locales...

¿Y...?

Es mucho más fácil para nosotros liquidar a un terrorista en Iraq o Siria desde el aire que neutralizar a atacantes ciudadanos de tu propio Estado, con todos nuestros derechos, aunque los tengas fichados a todos. En el Reino Unido tenemos ya medio millar fichados.

¿Qué recomienda usted a los servicios de inteligencia?

Estamos en la era digital y deben adaptarse, porque el terrorismo ya lo ha hecho.

¿Cómo?

El talento necesario para frustrar ataques terroristas hoy se encuentra en las redes sociales, igual que las amenazas.

¿Qué hacer?

En vez de gastar tantos miles de millones en tanques, los servicios de inteligencia deberían destinar muchos más a reclutar a jóvenes nativos y nativas digitales expertos en el uso y manipulación de las redes sociales.

¿Por qué y para qué?

Porque en las redes se encuentran todos los datos definitivos para poder desbaratar la organización, la logística y las iniciativas de los militantes locales del Estado Islámico en cada país y en sus conexiones globales.

¿Los demás ciudadanos debemos utilizar la serenidad como la mejor arma?

Que nuestros líderes nos pidan a todos los ciudadanos una reacción de normalidad entra dentro de lo previsible...

¿Qué sugiere usted?

Durante los próximos meses, no sería extraño que volviéramos a ver ataques como el de París mientras se llenan las tiendas en Navidad y, al mismo tiempo, incrementamos la presión militar sobre el Estado Islámico.

No nos asuste más de lo imprescindible.

Pero reflexionemos: para mantener nuestra seguridad, debemos sacrificar alguna de nuestras libertades...

¿Puede ser más concreto?

París tendrá que avanzar en la misma dirección que Londres e instalar cámaras de vigilancia en toda la capital.

¿Tan protegido está ya Londres?

Contamos con una gran red de cámaras callejeras para prevenir ataques terroristas.

¿Por eso están más seguros en Gran Bretaña que en la Europa continental?

Y porque es más difícil introducir armas en el país. Aquí no somos inexpugnables –pueden atacarnos hoy mismo–, pero les costará más. El resto de Europa debería seguir al Reino Unido y mejorar el control fronterizo.

Cámaras, agentes juveniles en internet y fronteras más seguras... ¿Es todo?

Las cámaras no sólo previenen ataques detectando situaciones de riesgo y a los sospechosos, sino que acumulan una cantidad enorme de datos procesables e interpretables y, tras un ataque, el estudio de las imágenes es clave para mejorar la prevención.

¿Qué deberíamos hacer en Siria?

Las guerras civiles son largas y sangrientas porque su lógica bélica conduce a un equilibrio de fuerzas que ningún bando puede romper a su favor sin un desgaste terrible. Así que esta guerra no va a acabar pronto.

¿Entonces?

El Asad es un tipo malvado, pero no peor que las alternativas. De modo que debemos asumir que lo menos malo para nosotros es dejarlo en el poder. Además, con Rusia apoyándolo: o Moscú lo deja mandar o lo reemplazará por otro que le guste más. Por lo tanto, apoyemos al demonio conocido...

¿Enviamos más tropas a Siria?

Sabemos que sin tropas en tierra no se ganan las guerras, pero también que una vez las envías es muy difícil poder sacarlas de allí, como aprendimos en Vietnam o Afganistán.

¿Entonces...?

Intervengamos sólo cuando sea imprescindible para prevenir masacres de inocentes. Por lo demás, dejemos que la revolución de Oriente Próximo, para mí comparable a la rusa o a la francesa, se agote y emerja una nueva realidad estable: un nuevo mapa.

¿Cómo nos protegemos mientras?

Sellando nuestras fronteras y dando un gran abrazo integrador a los musulmanes con quienes convivimos –esa potencial quinta columna– para ofrecerles todos nuestros beneficios y oportunidades. Francia debe integrar mejor a los franceses musulmanes. Sólo así eliminaremos cualquier tentación de que nos ataquen desde dentro.

Yihadismo 1


Intento publicar sentido común sobre este tema, que mande la cabeza más allá de lo que quizás pueda pedir el corazón ante la sinrazón y barbarie que nos rodea.

Interesante opinión de un profesor navarro, sobre la actualidad yihadista, después del ataque a Francia. Comienza en el minuto 35¨28. Son 15' y vale la pena.

03/11/2015

Narcisismo digital


¡Totalmente de acuerdo!

Entrevista a Jane Hart, pionera del 'modern workplace learning': formación autodidacta en el trabajo. Publicada hoy en La Vanguardia.

Qué debo hacer para formarme en mi propio trabajo?

Lo mejor es conectarse con los que más saben y lo peor, aislarse y restar y así restar a tu empresa, porque quien no está aprendiendo y enseñando en ella está sobrando.

¿Cómo saber si sigo aprendiendo?

Empiece por analizar su empresa y compruebe si es competitiva, porque la competencia exterior obliga a la cooperación interior; a conectarse todos y aprender juntos.

La competencia es madre de la ciencia.

No sin la cooperación. Fíjese en las grandes empresas tecnológicas: cuando empiezan, todos lo comparten todo y colaboran y compiten juntos, como en las salas multitarea de Silicon Valley, donde nadie es jefe de nadie y todos se lo explican todo...

...Hasta que empiezan a ganar pasta...

Porque al salir a bolsa algunos se hacen millonarios y ya hay jefes y empleados y, poco a poco, también subjefes, y subempleados y despachos para aislarse de los inferiores...

Y empresas que empezaron cuatro amigos en un garaje hoy parecen ministerios.

Porque se convierten en monopolios y quien no tiene competencia fuera la crea dentro. Todos empiezan a competir por el carguito y ya no comparten nada y no aprenden, y así se van aislando y al final todos pierden.

¿Hinchar la jerarquía destruye valor?

El que más manda debe ser también el que más sabe, más aprende y más enseña, y así, de modo natural, todos aprenden de todos. Pero cuando los cargos se reparten por otros criterios, el que realmente aporta acaba siendo el que menos cobra...

Aunque tu empresa sea cada día más tonta, tú siempre puedes aprender fuera.

Claro, pero es una pena, porque el aprendizaje más rápido, efectivo y útil no es el de las clases, los cursos, los másters..., sino el que haces sin moverte de tu trabajo pero moviéndote mucho en él. Hoy no se aprende sólo con los codos del empollón, sino con la humildad del aprendiz de siempre.

Y además puedes cobrar mejorando.

Para lograrlo, sitúate donde puedas copiar a quienes saben y que ese esfuerzo te obligue a abandonar tu zona de confort. Si estás cómodo en tu empleo, es que no estás aprendiendo. Si no aprendes, es fácil, mecánico y lo puede hacer otro por menos o incluso una máquina: lo puedes perder pronto.

Pero si no tengo más remedio que esforzarme es más difícil que me sustituyan.

Antes sólo necesitabas aprender para ascender, pero si te conformabas con lo que hacías, sólo necesitabas repetirte; hoy necesitas aprender sólo para no ser despedido.

¿Hay que correr para no moverse?

Se trata de no dejar desaprovechar ninguna oportunidad de que te exijan. Y asumir que el aprendizaje no sólo sucede en un aula con profesor. Me he encontrado dando una charla en inglés en una empresa y me han dejado sola “para no faltar a clase de inglés” y creo que ya tenían nivel para entenderme.

Porque usted no era ‘la’ profesora.

Debemos superar la obsesión por aulas, títulos, profesores y notas. No es que no sirvan, sirven, pero sólo son un medio, no el objetivo del aprendizaje. Si no estás aprendiendo en tu trabajo, es que no estás trabajando de verdad, es decir innovando, haciéndolo mejor cada día y exigiéndote cada vez más. El mejor modo de aprender inglés es conseguir un trabajo que te obligue a hablarlo.

¿Y para ascender?

Si quieres ser jefe, ponte al lado del jefe y fíjate en todo lo que hace. Intégrate del modo más natural posible en su rutina cotidiana e intégralo en la tuya.

¿Las escuelas de negocios enseñan a hacer negocios?

Sirven para crear redes de contactos de gente como tú y algunos mejores que tú, pero lo que enseñan lo puedes aprender en cualquier empresa inteligente

¿Redes sociales?

Hoy formarse no es informarse, sino filtrar el exceso de información. De hecho, no hay exceso de información, sino falta de filtros. Veamos: tienes 10.000 seguidores en la red...¡Bien! ¿Y qué, si no te aportan nada?

A uno le gusta sentirse seguido.

Mejor que 10.000 desconocidos, tener 10 de quienes aprendas algo. No piense en el número, sino en el valor de lo que le aportan a diario. Si no, está perdiendo un recurso escaso para quien quiere mejorar: el tiempo.

También te valoran por esa cifra.

¿Quién? ¿Su vanidad? La gente invierte tiempo en las redes por narcisismo, pero hay que usarlas por todo lo contrario, por humildad. Las redes son para aprender y no para enseñarse. Da igual que no te siga nadie si tú sigues a quien te enseña algo.

También sirven para contactos profesionales y promoción de marca personal.

Vale, pero acote el tiempo que les dedica, porque son devoradoras de atención y valiosos minutos de concentración a cambio, demasiado a menudo, de nada o casi nada.

¿Cómo?

Marque un límite a su tiempo para las redes: cinco, diez, veinte minutos al día, concentrados y siempre a la misma hora. No trabaje a destajo para enriquecer a los billonarios de las multinacionales de internet.

Alemania y los migrantes

Interesante esta entrevista que publica hoy La Vanguardia, al ministro del Interior alemán. Realmente, creo que Alemania nos está dando una lección a todos de humanidad.

"Thomas de Maizière, ministro del Interior de Alemania, cree que la crisis de los refugiados se solucionará con diplomacia, inversiones en los países de origen y seguridad en las fronteras de Europa. Es el único ministro que ha participado en todos los gobiernos de la canciller Merkel y pasa por uno de sus más cercanos confidentes.

¿Cuál es la política de Alemania con respecto a los refugiados de Oriente Medio?
Primero intentamos solucionar este problema con nuestra modesta influencia diplomática. En segundo lugar, enviamos mucha ayuda financiera a los campos de refugiados en Jordania y Líbano. También trabajamos de forma similar con Turquía. Queremos solucionar este problema en la fuente del conflicto para evitar que haya más refugiados.
Europa parece saturada.
No habíamos tenido tantos refugiados desde la Segunda Guerra Mundial. Europa es un destino atractivo, Alemania es atractiva; encontrarán una manera de llegar. Así que hemos fortalecido la protección de las fronteras, trabajamos con Turquía para que frene el flujo hacia Europa, y dentro de Europa intentamos distribuirlos. En Alemania intentamos acelerar los trámites burocráticos y devolver a los que no requieran protección.
¿Qué hace Alemania para mejorar los campos de refugiados sirios?
Financiamos muchos proyectos, que van desde los suministros de agua y electricidad a las escuelas. Hacemos mucho y pagamos mucho más que otros países. Nos interesa hacerlo. Queremos que los campos estén bien equipados para que la gente esté dispuesta a quedarse en ellos.
¿Le preocupa que en Alemania puedan entrar yihadistas camuflados de refugiados?
Nos preocupa y hemos recibido pistas de otros servicios de inteligencia en este sentido pero por ahora no hemos descubierto a ningún yihadista entre los refugiados. Además, si quisieran venir a Alemania, hay formas más fáciles de lograrlo que arriesgando la vida como hacen los refugiados.
¿Qué riesgo hay de que Alemania sufra un ataque terrorista yihadista?
El terrorismo, especialmente el islámico, apunta tanto a Alemania como a cualquier otro país. Hemos tenido intentos de ataque, pero por suerte no ha pasado nada excepto en el aeropuerto de Frankfurt en el 2010.
¿Qué medidas han tomado para luchar contra el terrorismo?
Tenemos un centro antiterrorista. Seguimos a los sospechosos. Trabajamos con los aliados. Hemos reforzado el código penal y endurecido las penas a los que van a luchar con los islamistas.
Europa exporta terroristas.
Sí. Intervenimos en Afganistán para evitar que el terrorismo llegara a Europa, y hoy somos nosotros los que lo exportamos. La cantidad de europeos que luchan con los terroristas es vergonzosa. Son nuestros hijos e hijas.
¿Qué perfil tienen?
La mayoría son hombres jóvenes. También hay muchas mujeres. Hay musulmanes de nacimiento y convertidos. Los hay con estudios y sin ellos. Tienen en común que son unos inadaptados. Algunos tienen problemas con sus padres o no han conseguido pareja y se van a Siria para buscar una forma legítima de satisfacer sus deseos sexuales. Ven el mundo en blanco y negro. Se sienten amenazados por las opciones que les brinda la globalización. Buscan una persona fuerte que les diga lo que tienen que hacer.
¿Cuántos son?
Unos 740 en Alemania. Un tercio ha regresado. Algunos están frustrados y no volverán a combatir. Otros han aprendido a odiar y nos preocupa que luchen en Alemania. Algunos sólo vienen a descansar un poco antes de volver al campo de batalla. Estos números son grandes para nosotros, aunque pequeños en comparación con otros países, como Bélgica, donde la proporción de yihadistas entre la población es más alta.
¿Cómo se combate la ideología del yihadismo?
La radicalización empieza en el entorno de la persona. Hay salafistas en Alemania con son la fuente primaria del radicalismo. Internet es sólo una herramienta. Los jóvenes se sienten seducidos por la violencia.Tenemos programas de desradicalización, pero es cierto que es difícil predecir los ataques que pueden cometer estos individuos.
¿Hay que mejorar la situación socioeconómica de los jóvenes musulmanes para que no se sientan atraídos por el yiha­dismo?
Es difícil vivir en una sociedad sin perdedores. Toda sociedad tiene perdedores. Lo importante es ayudar a estos perdedores a encontrar su lugar, donde puedan trabajar y ser aceptados. Si no los cuidas, se buscarán su propia forma de ganar. Si la gente es débil, buscará símbolos de fuerza, y si hay adultos dispuestos a ayudarles, la situación es peligrosa.
¿Es posible mantener las libertades individuales mientras se lucha contra el terror?
Por supuesto. Creo que en Alemania hemos encontrado un buen equilibrio, pero sigue habiendo retos, como rastrear internet respetando la privacidad de la gente.
El rey Abdalah de Jordania dijo que vivimos la tercera guerra mundial. ¿Está de acuerdo?
Como político alemán, soy un poco cauto a la hora de hablar de guerra. Nosotros empezamos la Segunda Guerra Mundial con horribles resultados. Destruimos Europa y Alemania. Así que hay que tener cuidado con lo que llamamos tercera guerra mundial. El Papa ha dicho que estamos ante un nuevo tipo de guerra. El terrorismo, la propaganda en internet, una guerra que no es entre estados… No sé si es una guerra, pero sin duda es un nuevo tipo de conflicto.
¿Qué se puede hacer en Siria?
Alemania es reacia a usar el poder militar como un instrumento de política exterior normal, a diferencia de Francia o Gran Bretaña, por ejemplo.
¿Entonces?
Exportamos armas a los kurdos en Iraq y creo que el mundo lo acepta. Trabajamos de cerca con nuestros aliados en el campo político y actuamos bastante en las negociaciones con Irán. Hemos destruido armas químicas del régimen de Damasco y ayudado a Turquía cuando temía ser atacada por misiles sirios. Creo que es bastante para lo que es habitual en Alemania.
¿Pero no sería más efectivo enviar tropas?
Personalmente creo –y esta no es la posición oficial de mi Gobierno– que para derrocar al llamado Estado Islámico se necesitan ­ejércitos de tierra, y no veo nin­guno europeo. Pedimos la colaboración de los países árabes vecinos, pero no intervienen o ya forman parte del conflicto. Los kurdos son valientes, pero no terminarán el trabajo solos. Liberarán lo que ellos creen que es Kurdistán y ya está. Por ahora la coa­lición internacional no cuenta con más ejércitos sobre el terreno.
¿Y una salida política?
Después de la caída de Mubarak y de Gaddafi pensábamos que Asad caería en cuestión de semanas. Un contacto turco me prometió que en tres meses se vería obligado a dimitir. Ahora sigue, más débil que nunca, pero con el apoyo de Rusia e Irán. A día de hoy no creo que haya fuerza militar que pueda salvar a Asad, al menos a nivel personal. Tal vez sus sucesores perduren. No tengo ni idea de cómo el conflicto debería resolverse. Lo ideal sería encontrar una solución política. La gente está deseando una pausa en la guerra civil.
¿Cómo ha cambiado el terrorismo islamista en los diez años que lleva usted en el Gobierno?
En el 2005 Al Qaeda era la organización más fuerte y todo giraba en torno a Pakistán y Afganistán, además de los peligros permanentes del conflicto entre Israel y los palestinos. Hubieron otros ataques, en Kenia por ejemplo, pero en el 2005 la yihad no era tan global como ahora. Hay vínculos entre Boko Haram en Nigeria y el Estado Islámico, y huellas del EI en Yemen, así como en África y partes de Asia. Es un conflicto global y no hay una persona que dirija todas estas actividades. Hay más diversidad de acciones dirigidas contra la misma imagen del enemigo: Occidente, la libertad y cualquier religión que no sea una versión concreta del islam.
¿Qué lugar ocupa el conflicto palestino-israelí en este pano­rama?
Sigue siendo una parte importante en la teoría del terrorismo, sin duda. Pero hoy en día la lucha se dirige más bien contra Estados Unidos, el capitalismo y Occidente en general."

06/10/2015

...i Ada Colau pentinant gats.


Señora Colau, por favor, si le sobra tanto tiempo para peinar gatos, póngase a trabajar ¡ya! Artículo De Daniel Arasa publicado hoy en La Vanguardia.

"La NASA confirmó esta pasada semana que, tras años de especulaciones, se puede confirmar la presencia de agua líquida en Marte. Ha sido presentado como un gran descubrimiento, y debe serlo. Reconozco que los científicos son unos cocos y que tiene mucho mérito haber llegado allí, pero a pesar de mis estudios de ingeniería un hallazgo de este tipo me deja indiferente. Tengo la impresión de que lo mismo sucede a la mayoría de los habitantes del planeta Tierra. Que haya o no agua líquida en el Planeta Rojo no contribuye a rebajar las cifras del paro, ni a la paz en Siria, ni a resolver el drama de los refugiados, ni a aminorar los problemas derivados del envejecimiento de la población o del fracaso escolar, ni evita los desahucios por las hipotecas, ni traza un camino hacia el diálogo sobre el contencioso Catalunya-España. Más de uno se pregunta cómo teniendo tantos problemas aquí hemos de enfatizar los de los nunca localizados marcianos.
En su sensacional Estudio de la Historia, Arnold Toynbee escribió, refiriéndose obviamente a la evolución política de los países y continentes, que "una nación permanece fuerte mientras se preocupa de sus problemas reales, y comienza su decadencia cuando puede ocuparse de los detalles accesorios". Podría quizás aplicarse a algunos estudios espaciales norteamericanos a los que se dedican enormes volúmenes de recursos, pero es también transferible a algunas líneas del Ayuntamiento de Barcelona, como el cambio de nombres de las calles que llevan referencias borbónicas.

No seré yo quien defienda a los Borbones, ni tengo especial veleidad por las monarquías, y hasta estoy convencido de que bastantes reyes de España no hubieran superado un nivel razonable de control de calidad, pero dudo que nadie con sentido común y conocimiento de la realidad, interesado en dar solución a los problemas de Barcelona y de las personas, piense que el quitar el busto del rey del salón de plenos o cambiar el nomenclátor sirva para gran cosa o puede considerarse una prioridad en estos momentos. ¿Cuántos puestos de trabajo se crean?

El vivir de gestos es un peligro grave para un político y resulta letal para los ciudadanos. En un primer momento parecen acciones audaces e imaginativas, pero cuando se escarba un poco suele comprobarse que detrás no hay nada y que el humo de los gestos oculta la incapacidad de resolver problemas. "Quien nada tiene que hacer peina al gato", sentencia un dicho catalán. La propuesta de cambio en el callejero salió de Alfred Bosch, de ERC. El señor Bosch tiene en estos momentos tiempo libre sobrado para peinar no un gato, sino a varias camadas, pero, en teoría, es de suponer que a la alcaldesa Ada Colau deben de faltarle horas para malgastar tiempo y energía en ocurrencias."

02/07/2015

Martin Armstrong, consultor financiero independiente.



Publica La Vanguardia esta entrevista, que me parece bastante alucinante. No sé si el tipo es de fiar, supongo que sí, pero lo que cuenta pone bastante los pelos de punta. Yo me he apuntado la fecha del 1 de octubre en mi agenda, para comprobar lo que dice.

A los 15 años ya era usted millonario.
Hice dinero comprando y vendiendo monedas antiguas. A los 23 ya publicaba predicciones sobre el mercado del oro asesorando a inversores y hasta bancos suizos.
Desarrolló un modelo económico que prueba de forma matemática la existencia de ciclos en la economía.
Me interesaba mucho el porqué del ciclo de subidas y caídas en los mercados. Estudié ingeniería informática e inteligencia artificial y creé (1972) un programa que relacionaba diferentes campos, datos económicos, con mi gran pasión, la historia. El programa analizaba una gran base de datos en busca de un patrón que explicase esos vaivenes de la economía mundial.

Y lo encontró.
Observé que los pánicos financieros, desde 1683 hasta 1907, estaban separados por un promedio de 3.141 días (8,6 años), el numero pi multiplicado por mil. Y así surgió mi código, que no sólo predice la caída de las economías, también predice guerras y cambios políticos.

Se convirtió en el asesor más requerido del mundo.
En 1983 fundé Princeton Economics Group, y seguí creciendo con delegaciones en todos los mercados del mundo. Muchos gobiernos solicitaron mis servicios, pero no necesariamente hacían lo que les recomendaba.

Predijo el crac de 1987, el colapso del Nikkei (1989) y el colapso financiero de Rusia (1998) treinta días antes de que ocurriera.
Todo está interconectado: si por ejemplo alguien decide invadir un país, antes se producen grandes movimientos de dinero. Cuando el London Financial Times publicó en portada mi predicción de la caída financiera de Rusia, la CIA quiso comprarme el programa, pero me negué, porque no lo querían para ayudar a la gente, sino para gestionar el poder.

No creo que se rindieran tan fácilmente.
Soy buen programador, todos mis ordenadores estaban interconectados: si uno sufría una interferencia, el sistema dejaba de funcionar.

Le invitaron a formar parte de un grupo de banqueros poderosos.
Sí, el Club de Nueva York de inversores, gente que estaba en fondos de riesgo. No quise formar parte de su sistema de vida. Yo ya volaba en primera, ya dormía en los mejores hoteles, tenía una casa magnífica... A partir de un nivel es imposible vivir con más lujo y gastar más, entonces ganar dinero se convierte en el juego de Monopoly, se compran y se venden compañías. No quise traspasar esa línea.
¿Una cuestión ética?
Antes el banco cuidaba del cliente, se creaban empresas nuevas que daban puestos de trabajo. Los créditos son para eso. Hoy todos funcionan como bancos de transacción, no le importas nada, te dejan dinero y le venden la deuda a otro, eso es todo.

Su genialidad fue castigada con once años de cárcel.
En 1999 avisé a Amada Corporation, importante cliente japonés del sector del metal, de que el club de intocables -Goldman Sachs y un grupo de bancos de inversión- iban a manipular el precio del mercado del metal.

¿Lo dedujo su ordenador?
Sí, y eso creó grandes e inesperadas pérdidas al club. La reacción fue acusarme de fraude y fui demandado por conspiración con dos empleados del Republic Bank of New York.

Le condenaron.
Yo registraba todas las conversaciones para demostrar la legalidad de mi trabajo, pero la juez no admitió esas grabaciones como pruebas de mi inocencia. Increíblemente, nombró administrador de mi sociedad a un alto ejecutivo de Goldman Sachs. En el 2001 el Republic Bank of New York (ya HSBC) fue declarado culpable de fraude y obligado a restituir daños y perjuicios tras comprobar que no existía tal fraude.

¿Y por qué no le soltaron?
Al HSBC, miembro del club, no le interesaba que hablase. Además, la CIA quería mi poderoso programa y yo seguía sin entregárselo. Tras los siete años, me encarcelaron cinco más por desacato a la autoridad.

¿Cómo acabó el asunto?
Tuve suerte, mi caso llegó al Tribunal Supremo y me dejaron en libertad (2011). Los bancos han tenido que pagar 5.700 millones de dólares en multas por actos criminales, los que yo empecé a denunciar en 1999.

¿Qué aprendió en la cárcel?
A no rendirme, y no me arrepiento. Ahora pretendía retirarme, pero mis clientes han vuelto porque saben que no soy parte de la política ni de los banqueros. En septiembre colgaré mi programa en internet para que esté a disposición de todo el mundo de manera gratuita y espero que ayude a hacer cambios políticos.

¿Cuáles son hoy sus predicciones ?
En octubre de este año comenzará una crisis de la deuda de los gobiernos (históricamente, ninguno ha sobrevivido) que alcanzará el punto álgido en el 2017, y estos se verán forzados a ser más agresivos con los ciudadanos para mantener su poder, con más impuestos y suprimiendo en la medida de lo posible el derecho de voto.

¿Cuál es su esperanza?
Que los ciudadanos tomen conciencia de cómo se reducen sus derechos, ya nos están preparando para eliminar la moneda y para que funcionemos electrónicamente a través de los bancos y, así, no tengamos capacidad de maniobra.

25/05/2015

La verdad sobre Corea del Norte



Suki Kim, escritora nacida en Corea del Sur, narra la vida en Corea del Norte. entrevista publicada en La Vanguardia hace unos días. Un retrato del país más impenetrable, absurdo e injusto del planeta. Alucinante. Absolutamente espeluznante. ¿Y qué solución hay a ésto?

Pasó miedo?
Quería escribir sobre Corea del Norte y conseguí que me contrataran como profesora de inglés para los hijos de la élite. Sí, pasé miedo, cualquiera podía descubrirme y denunciarme.

Cuénteme cómo es ese país.
Es el más aislado y brutal del planeta según el último informe de la ONU. El más militarizado del mundo, todos los jóvenes deben prestar un servicio militar de diez años. Se sustenta sobre mitos similares a los que utiliza una secta para esclavizar a la población.

¿Viven sin cine, música, literatura...?
Todas las manifestaciones artísticas giran en torno al Gran Líder o fueron compuestas y escritas por él.

El 80% de la población pasa hambre.
Sí, y existen unos 120 gulags (campos de concentración) en los que están retenidas 200.000 personas. El resto vive sin liberad de movimiento ni de información.

¿Qué diferencia a las élites del resto?
La élite se concentra en Pyongyang, el resto de la población no puede entrar en la capital. Yo daba clases en una universidad exclusiva para 270 chicos. Ni alumnos ni profesores estábamos autorizados a abandonar el recinto, vigilado por guardias armadas femeninas, más aceptables para el profesorado extranjero.

Un país cárcel.
Todas las clases eran grabadas y antes de impartir una debía obtener la aprobación de los directores. Los estudiantes tenían la obligación de delatarse unos a otros, y estaba prohibido hablar del mundo exterior.

Universidad de Ciencia y Tecnología.
Sí, en la que muchos de los estudiantes optaban a una licenciatura en Informática pero no sabían de la existencia de internet.

¿Cómo se sentía?
Cuando vives aislada del mundo cada día es idéntico al anterior y no dejas de pensar en lo que quizás has dicho o hecho que no debieras... Me sentía como un insecto.

¡Como un insecto!
Pierdes la sensación de ser humano. Acabas deprimida, con sensación de náusea. La prohibición de comunicar te obliga a leer entre líneas, no puedes conversar y todo el mundo se observa, y eso es agotador.

¿Insinuó a los estudiantes que vivían en una gran mentira?
A la población se le insiste en que Corea del Norte es el país más avanzado del mundo; yo intentaba darles pistas sutiles de cómo era el mundo, pero luego entendí que conocer la realidad era peligroso para ellos.

Tampoco pueden salir del país.
No, por tanto esa información les frustraría.

Llegué a querer mucho a esos chicos e intenté abrirles la mente, que se centraran en ellos en lugar de en el Gran Líder.

Conocer la realidad les da la opción de rebelarse...
Las comunicaciones son inexistentes, todas las conversaciones telefónicas están controladas, la gente no habla entre sí y no existe la libertad de movimiento. Es imposible.

Que 25 millones de personas vivan así es repulsivo.
Es lo que lleva pasando desde hace 60 años. Es como vivir en la familia más abusiva del mundo. Los estudiantes están obligados a moverse en parejas para vigilarse y hay ejercicios semanales de autocrítica. Una rebelión se basa en la confianza mutua, allí nadie confía en nadie.

¿Y los otros profesores extranjeros?
Eran cristianos fundamentalistas y dedicaban su tiempo libre a leer la Biblia.

¿Qué le llevó allí, por qué quiso conocer esa realidad?
Hubo familias enteras que fueron separadas tras la guerra de Corea, entre ellas la familia de mi madre y de mi padre. Al huir de las bombas hacia el sur, uno de los hijos de mi abuela se perdió, y ella estuvo esperando su regreso hasta el día de su muerte.

No saber qué fue de él, angustioso...
Es peor que la muerte, no dejas nunca de preguntarte: estará vivo tras ese muro, a dos horas de casa (la distancia entre ambas capitales), o estará en uno de esos campos de concentración en los que nadie sabe qué ocurre dentro.

Entiendo.
El de mi familia es un caso más entre millones. Corea del Norte es una de las grandes injusticias de este mundo, y que no se hable de ello me parece inaceptable.

Otros decidieron por ellos.
La separación de Corea se realizó con tiralíneas en un despacho lejos de allí. No era una guerra entre coreanos, era la guerra fría. El hijo, el padre, el marido, la madre, el amante salieron por la mañana y ya no pudieron regresar a casa nunca más.

De vez en cuando permiten la llamada reunificación familiar.
A cien familias escogidas entre un millón les permiten un reencuentro de horas. Es una maniobra política muy controlada para crear esperanza en la población.

¿Sufre usted depresiones?
Constantemente, por eso escribí el libro, llevo una losa en el pecho. Desde Occidente, ese país cuyo mandatario se compara con el sol se ve como una broma, pero no lo es.

16/03/2015

¿Religión en la escuela?


Artículo de JAUME PUJOL BALCELLS, publicado en La Vanguardia hace unos días, cuando se
supo los contenidos de la asignatura de Religión según la LOMCE, y se armó un revuelo increíble. ¡Si es una materia optativa! Alucino. Su artículo, un ejemplo de mesura, colocando las cosas en su lugar.

"La publicación del currículo de religión y moral católica en el BOE ha suscitado una polémica desmedida y sorprendente que no responde a la realidad. Me gustaría explicar y aclarar algunas de las cuestiones que estos días se han planteado.

La educación de los niños y los jóvenes es un deber que tienen los padres y madres, que tienen el derecho a buscar la educación religiosa y moral que esté más de acuerdo con sus convicciones. El Estado tiene una función subsidiaria de este deber y por eso se asegura de que todos los niños y jóvenes estén escolarizados hasta los dieciséis años y reciban una educación de calidad y en libertad.

La enseñanza de la religión en la escuela se ha llevado a cabo a lo largo de todo el periodo democrático de nuestro país, como una enseñanza de carácter optativo para los alumnos, que libremente pueden escogerlo o no, y obligatorio en su oferta por parte de los centros. Así se respeta el derecho de aquellos padres que quieren que sus hijos cursen religión y moral católica, y también de otras confesiones religiosas, y el derecho de los que no quieren que sus hijos tengan esa enseñanza confesional. Es bueno recordar que en todos los países democráticos de la Unión Europea se imparte la asignatura de religión en la escuela de un modo u otro, con la excepción de Francia, aunque el gobierno del socialista Lionel Jospin intentó reintroducirla cuando una comisión de expertos le aconsejó que así lo hiciera porque "el olvido y la ignorancia de la religión podía tener consecuencias catastróficas para la cultura en general y la memoria colectiva".

Estoy convencido de que la enseñanza de la religión católica en la escuela contribuye a la educación integral de las generaciones jóvenes, tan necesitadas hoy de conocimientos que les ayuden a entender el mundo y el país en que viven, y a la vez que les aporten valores sólidos necesarios para construir a la propia persona. Valores que determinan la manera de ver la vida y de comportarse con respeto y tolerancia. La propuesta que se les hace desde la clase de religión busca este objetivo. No es el único ámbito donde estos conocimientos y valores se pueden obtener, ciertamente, pero para las familias que confían en la Iglesia como "maestra de humanidad", tal como afirmaba Pablo VI, la clase de religión es un medio indispensable y muy positivo.

El texto oficial afirma que "conviene subrayar que lejos de la finalidad catequética o del adoctrinamiento, la enseñanza de la religión católica ilustra a los estudiantes sobre la identidad del cristianismo y la vida cristiana". Sabemos bien que el lugar adecuado para la catequesis es la familia y la parroquia. En la clase de religión no se hace catequesis y no queremos que se haga. Los profesores de religión saben distinguir el ámbito donde realizan su función docente y con qué pedagogía y didáctica tienen que presentar los contenidos del cristianismo a los alumnos como en cualquier otra área escolar.

Se ha afirmado y se ha repetido, haciendo caricatura, que el nuevo currículo hacía rezar otra vez en clase. Eso no es verdad, pero para conocer la religión católica, creyentes y no creyentes, tienen que saber qué significa rezar o cuáles son los ejemplos prácticos de plegaria, tal como sucede en cualquier otra confesión religiosa. Pero ni se presupone la fe del alumno, ni se enseña a rezar.

Se ha afirmado que es la primera vez que se publica el currículo aprobado por los obispos en el BOE y no es así. Todos los currículos se han publicado, con gobiernos de varios colores políticos, y no solamente los de la religión católica sino también los elaborados por responsables religiosos de todas las confesiones que tienen el reconocimiento estatal.

Se ha dicho también que no se tenía en cuenta la explicación de las otras tradiciones religiosas, especialmente el judaísmo. Eso no es cierto. ¿Cómo podríamos explicar la Historia de la Salvación sin hablar del pueblo de Israel con quien compartimos el Antiguo Testamento y a quienes consideramos "nuestros hermanos mayores en la fe"?

En las diócesis de Catalunya contamos con un equipo de buenos maestros y profesores de religión, muy bien preparados que tratan de hacer aquello que el papa Francisco hace pocos meses decía en un encuentro de "toda" la escuela italiana: "En la escuela no sólo aprendemos conocimientos, contenidos, sino que también aprendemos costumbres, y valores. Se educa para conocer las cosas, es decir, los contenidos importantes, para tener determinadas costumbres, y también para asumir valores".

Espero que, con toda libertad y con responsabilidad, los padres y madres y los jóvenes tomen la decisión más adecuada en el precioso camino de la educación."

22/02/2015

Bernaldo de Quirós y el Club de las Españas.


Entrevista interesante publicada hoy en La Vanguardia. Da gusto escuchar a la gente que no se vende a un partido. Es decir, toman partido, como es normal, pero dejando cierta distancia para la discrepancia y el sarcasmo.

"Hace cuatro años, fumándose un puro, me dijo: "La crisis será dura, el régimen autonómico ya no se tiene en pie y va a empujar Catalunya hacia la independencia. España puede estallar". 

Con todos ustedes, Lorenzo Bernaldo de Quirós, liberal castellano. Ávila, 1959. Economista. Conferenciante. Consultor y asesor de organizaciones empresariales. Simpatizante irónico del Partido Popular. Quizá menos distante de lo que parece, pero siempre cáustico. Liberal anticastizo. Liberal con sentido del humor y con una clara inclinación a la autoparodia. Inteligente, por tanto. Puro mañanero, traje inglés, pajarita, pañuelo en el bolsillo, retrato de Ronald Reagan en el despacho y un latiguillo americano que te hace sentir Bugs Bunny: "¿Qué hay de nuevo, viejo?". 

Son tiempos propositivos y acaba de publicar ‘Por una derecha liberal’ (Deusto), alegato en favor de una derecha española menos conservadora. Cree que sí se puede. Cree que se puede modernizar España. Me recibe en su despacho, ubicado entre el parque del Retiro y el museo del Prado. 

– ¿Qué hay de nuevo, viejo? 

– Dijiste que la crisis sería larga y que España podía estallar. ¿Ya han pasado los siete años de vacas flacas?

-Las cosas están mejorando, no hay duda. La recuperación tendrá más vigor de lo previsto gracias al abaratamiento del petróleo y la depreciación del euro. España puede crecer cerca de un 3% en el 2015. Esa es mi previsión. Pero el país se ha descarnado. En la sociedad se ha instalado la convicción de que existe una avería general. Salimos de la crisis con gran demanda de cambios. 

–¿Ganas de tumbar al Gobierno? 

–Algo más que eso. Ha cuajado la idea de que hay una nomenclatura que maneja el Estado como si fuese su botín. La consigna de Podemos sobre la "casta" ha tenido éxito –luego te diré lo que pienso de ese grupo de bolcheviques– porque la sospecha ya existía antes de la crisis. Veo preocupación en los grandes partidos. Están asustados. La cuestión es la siguiente: ¿la mejora de la economía sepultará ese malestar dentro de unos meses? El Gobierno de Rajoy trabaja en esa dirección. En mi opinión, se debería aprovechar la mejora de la economía para reformar el sistema y no para aplazar los cambios. Todo anestésico acabará siendo contraproducente. La reforma del sistema de 1978 es inaplazable. 

Como ven, el hombre que tiene el retrato de Reagan en un lugar muy visible de su despacho habla claro. Lorenzo Bernaldo de Quirós es un tipo raro. Se mueve muy bien en el cogollo de Madrid y parece inmune a la ira que provoca la inflamación catalana. No le duele España a la manera clásica y cree que la insubordinación de Catalunya no es el mayor de los problemas en curso. Le gusta llevar la contraria. Le preguntas sobre Catalunya y sonríe. 

–Ya te lo dije hace cuatro años. El estado autonómico no se tiene en pie. Esta comedia debería acabar cuanto antes. Hay tres naciones: España, Catalunya y Euskadi. El Estado español –el Club de las Españas– debe organizarse conforme a esa realidad. Esa era la idea inicial, alterada en 1980 por los socialistas andaluces y su retórica igualitarista. Ahora pagamos las consecuencias. El estado de las autonomías ha colapsado y una parte de Catalunya reclama la independencia. La cuestión catalana está mal resuelta desde hace trescientos años y no creo que tenga solución. 

–Me acabas de hablar del Club de las Españas. 

–Quiero decir que Catalunya no es soluble. No hay que buscar una solución definitiva. La respuesta ha de ser dinámica y asimétrica. Hay que organizar la conllevancia. Un común denominador para todas las Españas y amplio margen para Catalunya. No me asustaría hablar de Estado libre asociado. Oye, viejo, el País Vasco ya es confederal. Más de uno se escandalizará, pero he llegado a la conclusión de que el problema más grave no es Catalunya. El principal problema de España es Andalucía. 

–Palabras mayores. 

–No tengo nada contra los andaluces. Me limito a criticar su régimen político. Se han destinado miles de millones de euros a Andalucía y siguen teniendo la renta más baja de España y la más alta tasa de corrupción. El PSOE andaluz se ha convertido en una enorme máquina clientelar que ahora sueña con mandar en Madrid. ¡Lo que nos faltaba! Oye, viejo, España se sostiene gracias a Madrid y Catalunya, con la contribución de Valencia y Baleares. Un día la gente dirá basta. 

–El socialismo andaluz despierta simpatías en Madrid. 

–Quieren apoderarse de la dirección del PSOE, con un concepto antiguo y regimental de la política socialdemócrata. Veo en el capitalismo madrileño tentaciones de apostar por ese regimentalismo como solución a los problemas de España. Se equivocan. Susana Díaz no es Felipe González. Ni en broma. 

–¿Cuál es tu opinión de Podemos? 

–Aciertan en algunos diagnósticos. Tienen la audacia de los bolcheviques y proponen cosas del todo incompatibles con una sociedad abierta. 

–Ciudadanos parece que sube. 

–Ciudadanos es la versión posmoderna del partido de la señora Rosa Díez, que ha entrado en declive, afortunadamente para España. 

–¿Momento del PP? 

–Oye, viejo, qué cuestionario. Para mi gusto en el PP hoy pesa demasiado el sector socialpopulista. Estoy en desacuerdo con la estrategia de Pedro Arriola de pillarlo todo, desde la extrema derecha hasta la socialdemocracia. Tienen un planteamiento muy anticuado sobre Catalunya. No la entienden."

Enric Juliana.


19/01/2015

El humor sacrosanto

El humor, ¿valor sagrado?

Así titula hoy un artículo en La vanguardia Antoni Puigverd. Se queja de que, a raíz de los hechos de Francia, se ha hablado mucho de considerar la sátira contra lo que sea como paradigma de la democracia. Y yo opino lo mismo que él. Es decir, el que ofendan las creencias personales no es motivo para matar. Pero, en aras de la democracia y la libertad de expresión, ¿se puede decir o ridiculizar cualquier cosa? El tema de las creencias es muy sensible. Yo soy creyente, y me duele que satiricen mi fe o la Iglesia como me dolería que se metieran con mi padre, o mi madre. En definitiva, que no me parece que vale todo en aras de la libertad. ¿Y la educación? ¿Y la sensibilidad? ¿Y construir un mundo donde quepan todos? Pues ésta no me parece que sea la forma, desde luego. Yo no soy Charlie. Aunque, por supuesto, condeno el acto terrorista, y pienso que estos sujetos si no tuvieran esta excusa se buscarían otra, pues les mueve el odio, ni ellos mismos saben a qué ni por qué. Copio el artículo.

"No son pocos los ensayistas que, en estos días franceses trágicos, han convertido la sátira en la "prueba del algodón" de la democracia al reivindicar la función liberadora de la caricatura, el insulto y la blasfemia. El humor funcionaría, se ha escrito, como un explorador de los límites de la libertad. El humorista se sitúa en las fronteras más alejadas de la democracia para ampliar sus límites: transgrediendo los valores dominantes, burlándose de todos los mitos, derribando todos los ídolos. Estamos, como puede verse, ante una descripción moral del humor.

En virtud de tal planteamiento, el insulto, que la moral burguesa consideraba de mal gusto, se convierte en un gran instrumento ético. El taco, la grosería, la mala leche y los exabruptos serían los mejores usos cívicos: prueba esencial de la libertad. No se puede ceder ni un palmo, se afirma estos días, no sólo por las víctimas o mártires del humor, sino porque la sátira sin límites es el fermento principal de la democracia. El humor se habría convertido en el último valor sagrado. En esta senda, Dario Fo, premio Nobel, describe la sátira como "una forma libre y absoluta de teatro". ¡Qué paradoja tan redonda! El ácido que, en Occidente, ha servido para corroer todo tipo de ídolos y creencias se ha convertido en valor intocable. En el único valor vigente, dado que, si alguien se atreve a cuestionarlo, automáticamente será convertido en socio honorario del tribunal de la inquisición.

Significativas son, en este sentido, las críticas que ha recibido Delfeil de Ton, uno de los fundadores de Charlie Hebdo, ya jubilado. El abogado de la revista y muchos profesionales del humor se han indignado contra él por escribir "un artículo polémico y amargo" cuestionado las provocaciones de Charb, el director asesinato, cuando su cadáver "aún no está ni enterrado". Por lo visto, provocar a los creyentes mahometanos es la quintaesencia de la libertad, dibujar el triple enculamiento de la santísima trinidad es la prueba del algodón de la democracia, mientras que no reverenciar al mártir del humorismo es de mal gusto. Muy raramente damos con alguien capaz de reírse impiadosamente de uno mismo o de suscitar la risa a costa de las creencias que él y los suyos abrazan. No son pocos los intelectuales que, como Amos Oz, creen que el humor vacuna contra el mal. Para ser más precisos, quizás habría que añadir que, generalmente, el humor vacuna contra el mal de los demás. 

Milan Kundera, uno de nuestros contemporáneos que más y mejor han explorado literariamente el humor, dice: "François Rabelais inventó muchos neologismos, pero uno de ellos se ha perdido: es la palabra Agelasta, de origen griego, que significa el que no ríe, el que no tiene sentido del humor". Y añade: "Los agelastas están convencidos de que la verdad es clara y que todos los humanos tienen que pensar lo mismo (...) mientras que la novela es el paraíso imaginario de los individuos, es el territorio en el que nadie tiene la verdad". Completamente de acuerdo; pero ¿qué verdad cuestiona Charlie Hebdo haciendo burla de las creencias de la gente más débil de Francia, que son en su mayoría los inmigrantes o los residentes en los inhóspitos y desvalidos barrios periféricos de París, Marsella o Perpiñán?

Ciertamente Qatar y Arabia Saudí son poderes islámicos colosales e inquietantes, que condicionan el mundo (empezando por el Barça). Pero los musulmanes franceses no están en Francia en posición de poder, sino al contrario: en peligro de xenofobia y de exclusión. ¿La gauche caviar, los altos funcionarios franceses y la derecha liberal se sienten cuestionados por Charlie Hebdo? Estos sectores conforman el núcleo duro del poder en el hexágono y representan el alma republicana y laica. Las burlas que se hacen en Francia contra las religiones (y, por cierto, también en Catalunya) se hacen desde una posición de superioridad (y no sólo moral).

Desde Aristófanes, la sátira se ha metido con las religiones. Pero una cosa es burlarse de comportamientos concretos (como hacía el poeta persa Abu Nawas, en el siglo VIII, haciendo mofa de los tristes creyentes que le querían prohibir el vino). Y otra cosa es burlarse de los símbolos que, genéricamente, representan a la religión. En este segundo caso, no es el territorio de la libertad el que se amplía, sino el de la intolerancia contra colectivos enteros. Quien identifica negros y monos, judíos y avaros no es diferente de quien dibuja a Mahoma como un loco fanático. Cuidado con los fundamentalismos. Si es verdad que las religiones han causado guerras y devastaciones a lo largo de la historia, también lo es que en un solo siglo el ateísmo las superó en muertes y maldad: gulag, campos nazis. Cuidado con el fundamentalismo. No se cultiva sólo en el desierto de Arabia, también en los adoquines regados con sangre de guillotina."