10/07/2013

¿Religión en la escuela?



Hace unos días fui a un concierto de Jordi Savall, dos "Jubilate", uno de Lully y otro de Haendel, y dos "Magníficats", uno de Vivaldi y otro de J. S. Bach. Y pensaba: ¿Qué entenderían mis alumnos de estas obras? Pues nada de nada, porque aunque pueden leer la letra, no saben el contexto, ni cuando lo proclamó la Virgen, ni quien es la Virgen... Y lo mismo con "El Pessebre", de Pau Casals, que escuché en Montserrat hace dos sábados. Tiene una profundidad teológica increíble. No lo conocía, y me gustó mucho. En fin. Si en Europa queremos saber interpretar nuestro arte, lógicamente hemos de aprender religión cristiana, o nos perdemos un mundo. A ver si nos dejamos de miedos a que nos coman el coco, y aprendemos de éste Juan Jaurés, socialista ateo francés. Reproduzco aquí una carta a su hijo.

"Carta que el socialista ateo francés Jean Jaurés (1859-1914), fundador del periódico L'Humanité, escribió a su hijo.
  
Querido hijo:
    
Me pides un justificante que te exima de cursar religión, un poco por tener la gloria de proceder de distinta manera que la mayor parte de los condiscípulos y temo que también un poco para parecer digno hijo de un hombre que no tiene convicciones religiosas. Este justificante, querido hijo, no te lo envío ni te lo enviaré jamás.
    
No es porque desee que seas clerical, a pesar de que no hay en esto ningún peligro, ni lo hay tampoco en que profeses las creencias que te expondrá el profesor. Cuando tengas la edad suficiente para juzgar, serás completamente libre, pero tengo empeño decidido en que tu instrucción y tu educación sean completas, y no lo serían sin un estudio serio de la religión.
    
Te parecerá extraño este lenguaje después de haber oído tan bellas declaraciones sobre esta cuestión; son, hijo mío, declaraciones buenas para arrastrar a algunos pero que están en pugna con el más elemental buen sentido. ¿Cómo sería completa tu instrucción sin un conocimiento suficiente de las cuestiones religiosas sobre las cuales todo el mundo discute? ¿Quisieras tú, por tu ignorancia voluntaria, no poder decir una palabra sobre estos asuntos sin exponerte a soltar un disparate?
    
Dejemos a un lado la política y las discusiones y veamos lo que se refiere a los conocimientos indispensables que debe tener un hombre de cierta posición. Estudias mitología para comprender historia y la civilización de los griegos y de los romanos y ¿qué comprenderías de la historia de Europa y del mundo entero después de Jesucristo, sin conocer la religión, que cambió la faz del mundo y produjo una nueva civilización? En el arte ¿qué serán para ti las obras maestras de la Edad Media y de los tiempos modernos, si no conoces el motivo que las ha inspirado y las ideas religiosas que ellas contienen?
    
En las letras ¿puedes dejar de conocer no sólo a Bossuet, Fenelón, Lacordaire, De Maistre, Veuillot y tantos otros que se ocuparon exclusivamente de cuestiones religiosas, sino también a Corneille, Racine, Hugo, en una palabra a todos estos grandes maestros que debieron al cristianismo sus más bellas inspiraciones? Hasta en las ciencias naturales y matemáticas encontrarás la religión: Pascal y Newton eran cristianos fervientes; Ampere era piadoso; Pasteur probaba la existencia de Dios y decía haber recobrado por la ciencia la fe de un bretón.
    
Ya que hablo de educación: ¿para ser un joven bien educado es preciso conocer y practicar las leyes de la Iglesia? Sólo te diré lo siguiente: nada hay que reprochar a los que las practican fielmente, y con mucha frecuencia hay que llorar por los que no las toman en cuenta. Hay que convenir en la necesidad de conocer las convicciones y los sentimientos de las personas religiosas. Si no estamos obligados a imitarlas, debemos por lo menos comprenderlas para poder guardarles el respeto, las consideraciones y la tolerancia que les son debidas. Nadie será jamás delicado, fino, ni siquiera presentable sin nociones religiosas.
    
Querido hijo: convéncete de lo que digo: muchos tienen interés en que los demás desconozcan la religión, pero todo el mundo desea conocerla. En cuanto a la libertad de conciencia y otras cosas análogas, eso es vana palabrería que rechazan de ordinario los hechos y el sentido común. Muchos anti-católicos conocen por lo menos medianamente la religión; y su conducta prueba que han conservado toda su libertad.
    
Además, no es preciso ser un genio para comprender que sólo son verdaderamente libres de no ser cristianos los que tienen la facultad de serlo, pues, en caso contrario, la ignorancia les obliga a la irreligión. Te sorprenderá esta carta, pero precisa, hijo mío, que un padre diga siempre la verdad a su hijo. Ningún compromiso podría excusarme de esa obligación
    
Recibe, querido hijo, el abrazo de tu padre
                                                                                                Jean"

06/07/2013

"Cuando el rojo es negro"



Cuando el rojo es negro
Qiu Xiaolong
Editorial Almuzara 2009

Novela negra china. Me ha gustado. El ritmo es lento. Pero más allá de la intriga, dibuja el ambiente de la China actual de un modo muy ilustrativo. Creo que voy a repetir este autor. Un 8.

"El inspector Chen, de la Policía de Shanghai, está temporalmente alejado del Departamento. Trabaja ahora para un acaudalado hombre de negocios que pretende construir un gran complejo residencial, una creación que logre evocar el brillo y glamour de los lejanos años 30. Pero cuando el antiguo miembro de la Guardia Roja, la novelista Yin Lige, es asesinada en su apartamento tras publicar una obra muy crítica con el régimen imperante, Chen deberá regresar al servicio activo para colaborar con su subalterno, el detective Yu, y detener así al culpable. Un caso que dejará entrever a Chen serias implicaciones políticas."

"La marca del meridiano"



La marca del meridiano
Silva, Lorenzo
Premio Planeta 2012

Me encanta esta pareja de guardia civiles. Los pensamientos de Bevilacqua, llenos de sentido común y desengaño personal, son una delicia. Un 8.

"En una sociedad envilecida por el dinero sucio y la explotación de las personas, todavía el amor puede ablandar a las fieras. Un guardia civil retirado aparece colgado de un puente, asesinado de manera humillante. A partir de ese momento, la investigación que ha de llevar a cabo su viejo amigo y discípulo, el brigada Bevilacqua, abrirá la caja de Pandora: corrupción policial, delincuentes sin escrúpulos y un hombre quijotesco que buscará en el deber y el amor imposible la redención de una vida fracturada.

Ambientada en la Cataluña actual, esta absorbente novela policíaca de Lorenzo Silva, maestro indiscutible del género, se adentra más allá de los hechos y presenta un sólido retrato del ser humano ante la duda moral, el combate interior y las decisiones equivocadas."

 

El profesor (Detachment)



Dura película, mis alumnos al lado de éstos son auténticos angelitos. Las interpretaciones son
magníficas. Para adultos, vale la pena. Hay que hacer el bien, aunque los resultados no sean los esperados.

"Henry Barthes es profesor sustituto, que va de instituto en instituto haciendo suplencias. Ahora acaba de llegar a uno especialmente conflictivo. De rostro permanentemente triste, se toma sin embargo muy en serio su trabajo de profesor de literatura con sus alumnos, su deseo es darles armas para enfrentarse a un mundo que inevitablemente les va a desilusionar igual que a él, pero en el que se puede vivir al menos con una cierta dignidad, dando amor y haciendo lo correcto. Además de las relaciones que establece en el instituto con alumnos y colegas, Henry tiene una vida fuera de las aulas donde le toca ocuparse de su abuelo senil, que fue quien le crió, y de Erica, una adolescente prostituta a la que ha rescatado de la calle. Y sin embargo, un ego tremendamente pesimista le cubre de una capa de impenetrabilidad, que impide un trato normal con sus semejantes." DeCine21.



"El jurado número 10"



El jurado número 10
Calderón, Reyes
Martínez Roca 2013

La verdad, me gustan más las novelas con la juez MacHor de protagonista, pero qué se le va a hacer. Es interesante porque se ve el día a día de un proceso donde un abogado falsifica pruebas. Una mentira lleva a otra, etc, con un ritmo trepidante. El protagonista es muy salado, pero su secretaria me ha puesto un poco nerviosa, y ha hecho que a ratos me resulte desagradable. Pero vale la pena. Un 8.

"En esta novela negra, los integrantes de un modesto despacho de abogados de provincias se verán envueltos, sin quererlo ni desearlo, en un caso que les supera totalmente: drogas de diseño, blanqueo de capitales y corrupción a gran escala… Efrén Porcina –un tipo encantador que ronda los ciento treinta y ocho kilos, sigue una dieta por internet y lleva una vida tranquila– y su única socia, Salomé –una secretaria cuando menos particular que cambia de novio cada dos por tres– ayudados por un expolicía borrachín, serán los encargados de arrojar luz y buscar la verdad en un intrincado caso con ramificaciones internacionales. Las vidas de unos y otros estarán pendientes del acierto de un juez, la cordura de un jurado popular y el misterioso jurado número diez…"


Lincoln



Una buena película, sí señor, pero difícil. Muy oscura de fotografía, me ha resultado difícil localizar a los secundarios, no sabía demasiado bien quién era cada uno. Cuando pueda la volveré a ver, porque realmente vale la pena. ¡Algunos políticos han sido honestos alguna vez!

No me gusta nada la voz que ponen el doblaje de Daniel Day-Lewis. Ronco. en otras películas que he visto tampoco me ha gustado. ¡Lástima!

"Enero de 1865. Estados Unidos lleva cuatro años desangrándose en una terrible guerra civil después de que los estados del Sur proclamaran su secesión de la Unión. En ese tiempo el presidente Abraham Lincoln ha declarado la emancipación de los esclavos arrogándose poderes especiales en tiempos de guerra, y acaba de ser reelegido para ocupar de nuevo la Casa Blanca. La lucha fraticida podría estar llegando a su final, pues las autoridades del Sur desean negociar una paz honrosa; pero Lincoln tiene intención de lograr antes la votación en el Congreso de la décimotercera enmienda de la Constitución, que aboliría de una vez por todas la esclavitud; el desafío consiste no sólo en lograr los apoyos políticos necesarios –cuenta con los republicanos de su partido, pero debe ganar votos entre los demócratas–, sino en el dilema de posponer la polémica votación, para llegar a la paz cuanto antes, lo que dejaría sin resolver la cuestión esclavista." DeCine21




"Verano en English Creek"



Verano en English Creek
Ivan Doig
Libros del asteroide 2013

He dejado este libro después de casi 200 páginas. Me gustaba, está muy bien escrito, pero ha dejado de interesarme. Describe demasiado minuciosamente y con nostalgia lugares de América que no conozco de nada, y la verdad, llega un momento en que cansa. la trama no me ha cogido tanto como para acabarlo. Pero seguro que le gusta a mucha gente. "Una temporada para silbar" del mismo autor, me encantó. Un 7.

"El verano de 1939 se presenta como uno más en la vida de Jick McCaskill, un chico de English Creek, Montana. Jick espera con ansia los ritos estivales: el conteo de las ovejas, el rodeo y el baile con que se celebra la fiesta del Cuatro de Julio. Pero cuando su hermano Alec anuncia que ha decidido casarse y renunciar a sus estudios universitarios, la armonía familiar se tambalea.

Con poco más de catorce años, Jick acompañará a su padre en una de sus excursiones como guarda forestal y le echará una mano en sus muchos quehaceres; la dureza del trabajo y la vida al aire libre, sus nuevas responsabilidades y la gente que va tratando lo introducen en el mundo de los adultos que hasta entonces le estaba vedado.

Verano en English Creek evoca ese momento mágico de la vida de todo adolescente en que el mundo parece abrirse a su alrededor, lleno de posibilidades y misterios por desvelar. El escenario de la narración, sus gentes y paisajes, nos habla de una forma de vida más humana y sencilla, hoy ya desaparecida. Con esta novela, la primera dedicada a la saga de los McCaskill, Ivan Doig se consolidó como uno de los más memorables narradores del mundo rural norteamericano."
 
 

"El despertar de la señorita Prim"



El despertar de la señorita Prim
Sanmartín Fenollera, Natalia
Planeta 2013

Preciosa primera novela de la autora. Muy bien escrita, hace afirmaciones rotundas y acertadas sobre la vida corriente. No está situada en ningún lugar concreto, engancha enseguida, y en el fondo nos gustaría conocer un lugar como San Ireneo, donde no se ha perdido el gusto por la vida. Fantástico. Un 9.

Atraída por un sugestivo anuncio, Prudencia Prim llega a San Ireneo de Arnois, un pequeño lugar lleno de encanto cuyos habitantes han decidido declarar la guerra a las infuencias del mundo moderno. La señorita Prim ha sido contratada para organizar la biblioteca del Hombre del Sillón, un hombre inteligente, profundo y cultivado, pero sin pizca de delicadeza. Pese a las frecuentes batallas dialécticas con su jefe, poco a poco la bibliotecaria irá descubriendo el peculiar estilo de vida del lugar y los secretos de sus nada convencionales habitantes. Narrado con ingenio, brillantez e inteligencia, El despertar de la señorita Prim nos sumerge en un inolvidable viaje en busca del paraíso perdido, de la fuerza de la razón y la belleza y de la profundidad que se esconde tras las cosas pequeñas.

Entrevista a la autora.

26/06/2013

"La Solé", rumba protesta



El meu germà, que també és professor de música d'un institut, ha compost aquesta rumba tan simpàtica. Felicitats!

Clicar sobre la imatge perquè s'obri i escoltar-la.

01/06/2013

Afán de superación: Juan Alberto Duaso





Hay dos actitudes en la vida ante las contrariedades: lamerse las heridas mirándose el ombligo o tirar p'alante con lo que hay. Juan Alberto Duaso nos da un gran ejemplo en esta entrevista, publicada hoy en La Vanguardia. ¡Felicidades, papás de Jan alberto!

Tengo 21 años. Soy barcelonés. Trabajo en una empresa de recursos humanos y estudio Derecho por las tardes. Debido a mi enfermedad (mido 142 cm), soy del Consell de Joves del hospital Sant Joan de Déu. Hay demasiados políticos que abusan de su poder. Creo en Dios

"Cuando mi madre estaba embarazada de cuatro meses, le dijeron que yo, su único hijo, nacía con enanismo.

¿Cómo se lo tomó?
Se lo ocultó a mi padre, lo llevó sola hasta que tuvo fuerzas para decírselo. Mi madre siempre me ha repetido que he sido una bendición del cielo.

Y usted, ¿cómo se lo tomó?
Empecé a ser consciente de mi condición en el parvulario: las escaleras que me llevaban al patio eran para mí enormes y siempre llevaba alguna brecha en la barbilla o la ceja. A los seis años lo tenía bastante claro por las miradas indiscretas y los comentarios burlones de los otros niños en el parque: mi cabeza era más grande de lo normal.

A veces los niños son muy crueles.
De todas formas, yo era un niño feliz. He ido toda la vida al mismo colegio y eso me dio estabilidad. La primera intervención quirúrgica la viví con siete años y muchas ganas, porque me dijeron que iba a crecer.

...
Recuerdo la noche antes de la operación en el hospital. Mi madre estaba nerviosa y yo estaba ilusionado. No podía dormir pensando que al día siguiente sería más alto.

Le rompieron los huesos de las piernas.
Sí, y me pusieron unos hierros. Un proceso largo, duro y amargo por el que pasé siete veces para crecer 24 centímetros y medio. Pero cuando me desperté de la anestesia aquella primera vez, lo único que me preocupaba era salir y presumir de unos pocos centímetros de más. Pronto supe que debía estar más de un año en silla de ruedas.

...
Cuando llegué a la habitación estaba toda mi familia. La operación duró diez horas, y mientras yo dormía despreocupado ellos deambulaban por el hospital. Siempre lo he agradecido, pero pocas veces se lo he dicho.

La mayor parte de su infancia y juventud la ha pasado en hospitales.
Ese era mi entorno. De lunes a viernes rehabilitación, esforzándome para poder volver a mi vida normal. La operación más dura fue la de los 14 años, cuando no dejas de compararte y todo son etiquetas: este es gordo; este, feo; este, enano... Pero yo era más maduro que los chavales de mi edad.

¿Por qué?
Veía a gente que estaba mucho peor que yo, eso me ayudaba a relativizar. Y me fijaba en cosas que por edad no me tocaba: siempre rodeado de adultos. De hecho, he tenido pocos juguetes, no los deseaba. En Reyes me limitaba a pedir lo que me hacía falta.

La adolescencia es difícil de por sí.
Fue la confirmación de que yo era diferente de los demás y de que muchas cosas que ellos hacían yo no las podría hacer.

¿Qué ha sido lo mejor?
Los fines de semana en Els Hostalets de Pierola, allí el dolor dolía menos. Y la buena convivencia con la enfermedad tanto por parte de mi familia como por mi parte. Lo peor es una cuestión de centímetros: diez centímetros más me permitirían llegar a la parte alta de la nevera, donde mi madre deja el chocolate, o a la barra de los bares.
...
... Y en algún concierto o acto multitudinario estar rodeado de un bosque de piernas y no ver más que eso resulta agobiante. Y las miradas burlonas con las que sigo conviviendo. Pasar por delante de una escuela a la hora de la salida es siempre un mal trago, por mucho que lo intente sobrellevar y hacerles muecas a los niños.
¿Ha valido la pena tanto sacrificio por 24 centímetros?
Sí. Pese a las complicaciones, las infecciones, la silla de ruedas o el dolor, he aprendido muchas cosas. He pasado Navidades enteras en el hospital, y formo parte del grupo de jóvenes que asesora sobre cómo debe ser el entorno para los adolescentes que pasan mucho tiempo en ellos; me siento útil.

Ha debido de compartir habitación con todo tipo de gente.
Los momentos más entrañables los viví de noche, cuando los enfermeros tienen más tiempo para charlar. Tras la última operación, el médico me notificó que me tenían que volver a operar: cortar los tendones de Aquiles, y lo pagué con el médico en prácticas que me quitó las grapas de las tibias.

Es que eso debe de doler.
"¡Ojalá te quiten el título, porque lo haces fatal!", le dije. Me arrepiento mucho.

¿Qué quiere usted en la vida?
No me gustaría quedarme solo.

¿Lo ha estado?
Me sentí solo aquellos 17 días en la UCI cuando tuve el accidente, pero no lo estaba.

¿Qué le pasó?
Hace cuatro años me caí con la bicicleta. Eran las fiestas mayores de Pierola, los fuegos artificiales estallaban a mi alrededor, no recuerdo lo que pasó. Pero no he renunciado a mi bicicleta, ella me lleva donde mis piernas no me pueden llevar: caminar me duele. La bici es una liberación para mí.

¿Se ha preguntado por qué a mí?
No tengo tiempo para lamentaciones. Ver el mundo desde mi altura no es del todo fácil, es más incómodo, pero he logrado una buena convivencia."