30 de desembre de 2014

El nombre (2012)



Divertida película francesa. Las interpretaciones son geniales. Toda la acción transcurre en una casa, puro diálogo. Para mi gusto son excesívamente crudas las situaciones que se provocan. Una broma es el detonante para que se empiecen a reprochar verdades unos a otros, con situaciones hilarantes y dolorosas a la vez.

"Vincent (Patrick Bruel) ha quedado con su embarazada mujer Anna (Judith El Zein) a cenar en casa de su hermana Élisabeth (Valérie Benguigui) y su cuñado Pierre (Charles Berling). Con ellos estará también el mejor amigo de la familia, Claude (Guillaume de Tonquedec). Justo antes de empezar a cenar Vincent desvela que ya han pensado el nombre para su futuro hijo. El resultado de esa noticia generará el estupor e incluso el enfado de todos los comensales. Y será el comienzo de una velada tan desastrosa como inolvidable."  decine21.com.

"La herencia"



La herencia
Grisham, John
Plaza &Janés 2014

"En una pequeña ciudad de Misisipi, un domingo de octubre de 1988 se encuentra el cadáver de Seth Hubbard, un acaudalado propietario, colgado de un árbol. En su casa ha dejado una nota de suicidio, donde cuenta que ha decidido acabar con los sufrimientos que le ocasionaba el cáncer de pulmón que padecía. El racismo sigue siendo un elemento palpable en esta localidad. Jake Brigance, un abogado blanco, es uno de los pocos sin prejuicios raciales. El lunes por la mañana, Jake recibe un sobre con el nuevo testamento de Hubbard, que revoca el anterior, y con el que el difunto deshereda a sus dos ex esposas y a sus hijos. El noventa por ciento de sus propiedades las heredará Letitia Lang, una mujer negra a quien Hubbard contrató para las labores domésticas hace tres años, y que después se convirtió en su cuidadora. La controversia que suscitará el contenido del nuevo testamento convertirá la inevitable demanda legal en un auténtico circo donde la familia recurrirá a todo de tipo de argumentos para impugnar la última voluntad del fallecido."

Uno más del autor. Descansante. Hacia la mitad pierde un poco de fuelle, para convertirse en trepidante en las últimas páginas. El final es bastante previsible. Un 7.

28 de desembre de 2014

"A la sombra del árbol violeta"



A la sombra del árbol violeta
Delijani, Sahar
Salamandra 2014

Tercer libro que leo sobre Irán escrito por iraníes. Tres mujeres. ¿Qué les pasa a los hombres? ¿No publican? A cual más impactante. Todos coinciden en la descripción de la historia en Teheran, a partir de la expulsión del Sah. Qué dureza. Qué violencia. Parece que empiezan a levantar cabeza. ¿Será verdad? Me ha gustado mucho esta inmersión en el país con estos tres libros, porque no sabía nada: "Leer Lolita en Teheran", "El libro de mi destino" y éste último.

Éste me ha gustado un poco menos. Es un poco histriónico en la descripción de las emociones de los protagonistas. Y un poco enrevesado. Tipo mosaico, me costaba situar algunos personajes. Y los personajes tienen como una dificultad para enfrentarse con el pasado, con la verdad. Me parece que si no se asume y asimila la realidad de la barbarie no se puede empezar a construir una vida nueva. A los personajes les falta este asumir, asimilar y construir a partir de ahí. Son musulmanes, creen en Dios, pero como en su nombre se han realizado tantas barbaridades, supongo que no se les ocurre acudir a Él para nada. No es un Dios personal, un Padre que está pendiente de sus hijos y quiere lo mejor para ellos, que así vemos al Dios cristiano quienes creemos en Él. En fin, me dan mucha pena. Un -8-.

"La casa de ladrillos rojos es grande y espaciosa y, en el jardín, una fuente azul comparte protagonismo con un enorme jacarandá centenario, que con su generosa sombra cobija un grupo de niños que juegan bajo un sol implacable. Pero esta bucólica escena esconde una realidad descarnada. Estamos en Irán, a comienzos de los ochenta, y el gobierno fundamentalista, liderado por el ayatolá Jomeini, ha iniciado una brutal depuración que afecta a miles de personas de todas las ideologías, incluso aquellas que han participado activamente en el triunfo de la revolución; perseguidas, encarceladas o aniquiladas, las víctimas del nuevo régimen dejan tras de sí miles de familias desamparadas.

Sahar Delijani, nacida en la prisión de Evin, Teherán, en 1983, es uno de aquellos niños que correteaban a la sombra del árbol violeta. Los recuerdos de sus primeros trece años de vida, criada por diversas personas en un estado de excepción permanente, hasta que su familia pudo por fin emigrar a Estados Unidos, son la base de esta conmovedora novela que se publicará en veintisiete idiomas y setenta países. A través del tortuoso camino que se ven obligados a recorrer sus personajes principales, Neda, Omid y Sheida, des
de su niñez hasta su juventud, Delijani da voz a una generación que, por primera vez, habla sin tapujos de la experiencia vivida por sus padres y asume el desafío de mantener viva la contestación con la esperanza de que nadie tenga que sufrir la tragedia que ellos conocieron."

24 de desembre de 2014

14 de desembre de 2014

Ser yihadista en vacaciones


Impresionante testimonio de Robert Lacey, historiador, experto en Arabia Saudí. Publicada en La Vanguardia, muy interesante.

"En teoría, Arabia Saudí no debería existir...

¿...?
Su supervivencia desafía las leyes de la lógica y de la historia. Se trata de un país que lleva el nombre de la familia que lo gobierna.

La famiiiiiglia.
Los cinco monarcas saudíes que han gobernado el reino desde la década de los cincuenta son todos hermanastros.

Un poco medieval.
Por un lado tienes La Meca, el centro religioso del islam, y por el otro los pozos petrolíferos: paradigma del materialismo. Las tiendas cierran cinco veces al día para la plegaria, las ejecuciones son públicas.., y para qué hablar de la situación de las mujeres.

Veo que le gustan las paradojas...
Sí, por eso me fui a vivir a Riad (1979) y me quedé tres años: quería entender. Después de unas cuantas mañanas sorbiendo té con el jefe de protocolo conseguí que me recibiera el rey Jaled.

Me gustaría conocer su visión de "la democracia del desierto".
Acudí al majlis, la audiencia que tienen los beduinos con el rey. Me sorprendió que pudieran acercarse a él y criticarle en su cara o pedirle favores; también que el rey llevara la misma ropa que ellos y que a la hora de orar se mezclara entre ellos. Los ciudadanos le envían tuits que el Gobierno tiene en cuenta. Pero no pueden votar.

Volvió tras el 11-S.
Para averiguar por qué 16 de los 19 terroristas eran saudíes. El wahabismo, fuente del fundamentalismo islámico, ayudó a que la casa de Saud conquistara Arabia Saudí. Fueron los saudíes los que explotaron la yihad.

Y ahora han perdido el control.
Esa es la tragedia: por más que el Gobierno saudí luche contra el crecimiento del terrorismo, no hay manera de pararlo. El fundamentalismo estuvo contenido mientras fue una herramienta en manos de las dictaduras. Pero norteamericanos e ingleses hemos destruido ese control, no fuimos capaces de ver que al acabar con Sadam Husein dejábamos el campo libre a los fundamentalistas.

Y nació Al Qaeda.
La alianza de EE.UU., los infieles, con Arabia Saudí en la guerra de Afganistán era satánica para ellos, pero no podían atacar el autoritario y controlado reino saudí.

...Y deciden atacar al amigo americano.
Al Qaeda golpeó donde podía, atacaron al corruptor para hacer que Arabia Saudí cambiara.

Y la cuestión se ha desmadrado.
Yo soy muy pesimista, considero que por donde está pasando ahora el islam se parece demasiado a por donde pasó la cristiandad durante la Inquisición, se trata de un sentimiento muy similar. El problema es que se está contagiando a otras religiones.

Ahora me ha sorprendido.
Los judíos ortodoxos y los cristianos radicales de EE.UU. son cada vez más extremos.

Los que ejercen la violencia más allá de sus fronteras son los radicales islamistas.
En los últimos diez años, Occidente ha intentado forzar soluciones, sobre todo por vía militar, y no ha funcionado. Las tropas británicas ya se han retirado de Afganistán y los estadounidenses lo están haciendo.

¿Tendremos que defendernos?
Sí, pero hay que esperar, rezar incluso, por que la solución la encuentren ellos dentro del propio islam.

Le veo pesimista.
Es que hay un montón de jóvenes británicos musulmanes -que hablan, comen y visten como yo mismo- que se han convertido en un enemigo difícil de controlar. Hasta ahora los jóvenes alienados salían a manifestarse o, antaño, se iban a luchar a la guerra civil española, de lo que los ingleses se sienten muy orgulloso. La yihad no es tan diferente, aunque por supuesto no sea un orgullo nacional.

¿Qué les pasa a esos jóvenes?
Rechazan el materialismo, buscan valores espirituales más puros y su religión les dice que eso se consigue luchando por ese califato perfecto, y así nace un fenómeno extraño: yihadistas de vacaciones.

¿Se van a pegar tiros un rato?
Sí, yo mismo tenía un amigo médico en Arabia Saudí que en sus vacaciones se iba a Afganistán a pegar tiros. En Londres está pasando lo mismo.

El terrorismo ¿va a ser una guerra interminable?
Localmente, lo único que nos queda es no permitir en casa los lavados de cerebro. Yo era contrario a la radicalización de los franceses contra el velo, ahora lo apruebo. Los yihadistas están convencidos de que el islam conquistará el mundo, ¿quién para eso?... El fundamentalismo se ha extendido, va cruzando fronteras, está descontrolado.

No me deje sin una conclusión.
El Gobierno saudí aprendió la lección tras el 11-S: debían ser más tolerantes y abiertos. Hoy hay más mujeres en el Parlamento saudí que en el Congreso de EE.UU., pero el sustrato religioso sigue siendo muy fuerte. Por otro lado, la lección que aprendieron los fundamentalistas es que se puede luchar contra Occidente."

8 de desembre de 2014

Perdidos en la nieve (2012)



Basada en una historia real, prácticamente toda la película se desarrolla dentro de una cabaña con cinco únicos protagonistas, sin secundarios, 100 minutos que se pasan como si nada. Me ha gustado mucho. Una vez más se demuestra la absurdidad de matarse unos a otros por culpa de la guerra, cuando en otras circunstancias, éstas mismas personas se hubieran hecho amigas.
Uno de los protagonistas es el Ron de Harry Potter.

"En 1940, un bombardero de la Luftwaffe se enfrenta en el espacio aéreo de una remota región de Noruega con un caza de la RAF. Ambos aeroplanos acaban estrellándose, por lo que tres alemanes y dos ingleses tratan de sobrevivir a pesar de la crudeza del invierno de la zona. Los dos grupos acuden a refugiarse a la misma cabaña. Los nazis toman prisioneros a sus rivales, pero en el fondo ambos grupos saben que deberán colaborar para salir adelante." decine21.com


Mario Livio: sin error no hay ciencia.



Mario Livio es astrofísico, investigador en el telescopio Hubble. Me encanta la anécdota del edificio y el barómetro: profes, tomad nota. Publicada en La Vanguardia.

"Tengo 69 años y aún tengo más miedo de apoltronarme que de arriesgar, así que soy joven. Nací en Rumanía, me eduqué en Israel e investigo en EE. UU. A los investigadores les aconsejo: "Planificad, pero dejad sitio a lo imprevisto". Colaboro con la Universitat de Barcelona

Livio ha estudiado errores científicos y demuestra que la ciencia no es un camino recto y ascendente hacia la verdad, sino un penoso avance en zigzag con marchas atrás y broncas públicas entre colegas no siempre objetivos. Él mismo inició su carrera con una tesis sobre nuevas estrellas que primero fue desmentida y años después rehabilitada. Por eso le fascinan los casos de serendipia en que el investigador elige un camino hacia un descubrimiento que no alcanza, pero hace otro inesperado. Es un error y un acierto a la vez, aunque sólo lo logran quienes se esfuerzan y arriesgan. Las pifias por pereza o desidia son más frecuentes, pero no llevan a ningún sitio.

Cómo mediría la altura de un edificio con un barómetro?

Ni idea... ¿Por la presión...?
Era la pregunta de un examen de física y la respuesta era fácil: mides la presión atmosférica en el techo y el suelo del edificio y, a partir de la diferencia, puedes calcular su altura.

Bueno es saberlo.
Pero un alumno dio diez soluciones: tirar el barómetro desde la azotea y cronometrar cuánto tarda en llegar al suelo para calcular la altura; lanzarlo atado desde el techo y medir la cuerda necesaria para llegar al suelo...

Ese chico tenía ganas de trabajar.
Medir la altura de la sombra del barómetro y la del edificio y luego aplicar una sencilla proporción. O medir la longitud del barómetro e ir haciendo marcas en la pared hasta al techo; contarlas y multiplicar. O balancear...

Mejor será que abreviemos...
Y la última era decirle al conserje que le das un barómetro si te dice la altura del edificio.

Ese estudiante era un genio.
Pero no dio la respuesta esperada y fue suspendido... ¿Sabe quién era?

¿...?
El Nobel de Física Niels Bohr. Y tal vez la anécdota, que corre por las redes, no es tan cierta como su moraleja: sólo superarás al profesor si haces más de lo que te pide.

Y demasiados profes piden muy poco.
Hay que arriesgar más que ellos y aprender a equivocarse mejor que ellos. Lo demuestran los errores de los genios de la ciencia.

¿Cuál es el más frecuente?
A menudo, los investigadores avanzan por un camino en pos de un objetivo y de repente tropiezan con otro descubrimiento...

...Pero no el que buscaban.
¿Y qué? Cualquier camino interesante en ciencia lleva a lo desconocido y cuando investigas te arriesgas a perderte, pero también a encontrarte con resultados insospechados y maravillosos. Ese proceso en farmacología se da con cierta frecuencia.

Buscan un hipotensor y hallan Viagra.
Y muchos otros fármacos descubiertos cuando se perseguían otros. Sucede también en medicina, física o biología. Además, en otras ocasiones para llegar a un gran descubrimiento debes prescindir de la lógica...

A la verdad se llega en zigzags.
...Darwin descubrió las leyes de la evolución, pero, como desconocía las de la genética, tuvo que cometer un grosero error...

Valió la pena.
Como muchos entonces, Darwin creía que los rasgos del padre y la madre que heredamos se mezclan, como dos colores de pintura en un bote, y transmiten un color nuevo.

¿Y...?
Piense en elefantes negros y blancos en una selva donde el color que confiere ventaja adaptativa es el negro. Pero si el color heredado fuera la simple mezcla del de los progenitores, todos los paquidermos acabarían siendo grises. Fleeming Jenkin denunció el error, pero Darwin no supo corregirlo. Ni Jenkin, porque no sabían leyes de Mendel.

Pero Darwin acertó en lo importante.
Igual que lord Kelvin: a mediados del XIX nadie sabía la edad de la Tierra. Unos citaban los 6.000 años por la Biblia y otros decían que era "infinita". Kelvin pensó en un pavo en el horno en el que lo primero que se calienta es la piel y lo último el corazón...

Eso es empíricamente demostrable.
El planeta también está más caliente a medida que profundizas en él, así que pensó que, si medíamos diversas profundidades y su diferencia en temperatura, podríamos calcular la edad de la Tierra, porque desde su formación ígnea iba perdiendo calor.

Como el pavo.
Kelvin calculó que la Tierra tenía menos de 100 millones de años, pero hoy sabemos que tiene 4.500 millones. Erró, porque no tuvo en cuenta la radiactividad, descubierta después, ni que la corteza terrestre flota sobre placas transportadas por corrientes que él desconocía. Pero acertó en lo básico.

Se equivocó con acierto.
Einstein tampoco aceptó que la gravedad fuera una fuerza misteriosa que nos atraía hacia el Sol. Dedujo que el Sol curvaba el espacio como si fuera un trampolín y que la Tierra, como una pelota, seguía esa curva. Enunció la relatividad universal, pero creyó que las estrellas eran estáticas... Y en eso erraba.

Pero la idea era de un bello equilibrio.
Pero si todo atraía a todo, todo al fin debería colapsarse, así que, para evitarlo, aplicó a mano arbitrariamente en sus ecuaciones una fuerza que contrarrestaba la de la gravedad en cada punto. Y se dio por buena...

...
...Hasta que en 1929 Hubble demostró que el universo no era estático, sino que estaba en expansión y Einstein pensó que esa fuerza expansiva era en realidad la que contrarrestaba la de la gravedad y sacó de la ecuación la que había anotado arbitrariamente.

Rectificó, como buen sabio...
¡Error! En 1998 se descubrió que el universo no se expande cada vez más despacio, sino más deprisa, y lo que le empuja es precisamente esa fuerza que Einstein había eliminado de su ecuación: la constante cosmológica. ¿Ve? La ciencia no avanza en línea recta, sino con zigzags y marcha atrás.



"El libro de mi destino"



El libro de mi destino
Saniee, Parinoush
Salamandra 2014

Preciosa novela. Recoge la historia de Masumeh, una mujer iraní, durante treinta años de su vida. Un contrapunto perfecto para "Leer Lolita en Teheran". Estremecedor. Es una novela, pero al estar escrito por una iraní, sabe de qué habla. Un 9.
el libro leído anteriormente,

"Prohibida en varias ocasiones en su país, esta novela no sólo detenta el privilegio de ser la más popular en la historia de Irán, sino también la que ha gozado de mayor repercusión internacional. Galardonada en Italia con el Premio Bocaccio y traducida a veinticinco idiomas, retrata la vida en Teherán desde los años previos a la revolución de 1979 hasta el presente a través de la mirada de Masumeh, una mujer inquieta e inteligente criada en el seno de una familia tradicional iraní.

Masumeh tiene quince años cuando conoce a Said, un aprendiz de farmacéutico, y entre ambos nace un sentimiento intenso y difícil de esconder. La relación termina saliendo a la luz, lo que provoca una inmensa decepción en su padre y la feroz oposición de sus hermanos. Condenada a recluirse en casa y aislada del mundo exterior, la única vía de escape es un matrimonio concertado. El elegido es Hamid, un hombre afable, culto y entregado a sus actividades políticas, que casi no presta atención a su joven esposa ni a los hijos que van llegando. Así pues, a lo largo de los siguientes treinta años, Masumeh sufrirá en carne propia las radicales transformaciones que experimentará Irán hasta que, cumplidos sus deberes de madre, un giro inesperado la obligará a escoger entre la felicidad individual o salvaguardar el honor que imponen las tradiciones.

El libro de mi destino es una cautivadora historia de amor y amistad, esperanza y dolor que, a través de una singular perspectiva íntima, nos abre las puertas a la turbulenta realidad de una sociedad obstinada en relegar a las mujeres a un degradante segundo plano."


Cristianos masacrados

A ver si nos enteramos. ¿O nos cae demasiado lejos? Hay mucha hipocresía.
Publicada en La Vanguardia.

"Manel Nin, archimandrita de Acre-Haifa-Nazaret-Galilea

Tengo 58 años. Nací en El Vendrell y vivo en Roma. Soy monje de Montserrat y rector del Pontificio Colegio Griego. Soy célibe. ¿Política? ¡Bastante entretenido estoy siguiendo la italiana! Mi vida se inspira en el Jesucristo del Evangelio. Pastoreo a los católicos de Oriente

Los budas de Bamiyán, en Afganistán, fueron dinamitados por el fanatismo violento islamista y Occidente puso el grito en el cielo. Los mismos fanáticos, ahora destruyen iglesias, monasterios, iconos, altares y códices cristianos de 2.000 años de historia..., y no decimos nada. Peor aún: un solo periodista asesinado merece más portadas que el genocidio de miles de cristianos de Oriente, hombres degollados, mujeres violadas, niños secuestrados... Conversar con el padre Nin (invitado por la Fundació Joan Maragall) me abre los ojos sobre este espanto silenciado. Los primeros cristianos del mundo vuelven a padecer en sus carnes un martirio: criptocristianos o cadáveres.

Archimandrita? Palabra exótica.
Del griego archi, superior, y mandra, redil: abad de monasterio, pastor del rebaño.

¿Qué rebaño?
Los cristianos de Oriente, de rito bizantino... y de obediencia al obispo de Roma, al Papa.

¿Católicos, pues?
Sí. Formo a sus sacerdotes en el Seminario del Pontificio Colegio Griego, en Roma.

¿Dónde viven los católicos orientales?
Egipto, Israel, Palestina, Líbano, Turquía, Armenia, Siria, Iraq, Irán... También hay algunos en Calabria y Sicilia.

¿Tan católicos como los de aquí?
Igual, pero con singularidades: su misa sigue el rito oriental, el de los ortodoxos.

¿Alguna otra diferencia?
Algunos sacerdotes no son célibes, están casados y con hijos, nietos...

¿Curas católicos... casados? ¿En serio?
Sí. A los novicios les recuerdo en el seminario que tienen ambas opciones y que elijan responsablemente. Si deciden casarse, deben hacerlo antes de ordenarse.

¿En qué porcentaje están casados?
En algunos países están casados el 80%. En Sicilia, sólo el 30%... Algunos me dicen que querrían casarse..., pero no encuentran pareja: ¡no es fácil ser esposa de sacerdote!

¿Por qué?
Cada fin de semana su marido estará ausente, entregado a los parroquianos. Conozco sacerdotes hijos y nietos de sacerdotes...

¿Qué más me sorprendería saber de esos católicos orientales?
Que muchos son árabes, y que hablan árabe. Y que son los cristianos más antiguos del mundo.

¿Desde cuándo?
La comunidad de Antioquía (en el sur de la actual Turquía), tras un sermón de Pablo, fue la primera que se llamó "cristiana", ¡hará pronto 2.000 años...!

¿Qué vida llevan?
Son muy hospitalarios... y ahora están padeciendo un martirio, sobre todo en Iraq, por la violencia genocida del Estado Islámico.

¿Qué noticias le llegan?
Exterminio: ciudades como Qaraqosh (norte de Iraq), formada por 50.000 católicos, devastada este agosto. No queda nadie.

¿Nadie?
Las mujeres han sido raptadas para harenes o prostitución. Los hombres, asesinados. Y los niños, o muertos o los entrenan como terroristas suicidas. Sólo por ser católicos.

Espantoso.
En Iraq vivían 1.200.000 católicos en los años 90: hoy son 100.000, aterrorizados.

¿Deberían largarse de allí?
Les enviamos nuestro aliento: están preservando una tradición, fe y cultura de 2.000 años de historia...

...Pero no les pedirá que sean mártires.
No, pero diré que me consterna que Occidente les dé la espalda, que nadie impida esa persecución en la que están cayendo los cristianos más antiguos del mundo.

Denunciado queda en esta página.
Se lo agradezco en nombre de mis amigos de allí, de su sufrimiento. Me lo dice el patriarca caldeo Rafael I Sako: "Si el Señor no nos ayuda, no tenemos futuro".

¿Caldeo?
Los católicos de Mesopotamia (o Caldea), en Iraq, se llaman así, y su patriarca reside en Bagdad. Y me dijo otra cosa: "Estábamos mejor con Sadam Husein".

Esto desconcierta.
Sadam era un dictador criminal, pero... tenía a las religiones bajo control. Su primer ministro era católico caldeo, Tareq Aziz.

Entiendo al patriarca Sako...
Hasta este año hubo en Mosul (norte de Iraq) muchos católicos: ¡hoy ni uno! O se convierten al islam o se los traslada en camiones al desierto, donde mueren de sed.

Otros huirán...
Sí, están en campos de refugiados de Irbil (Kurdistán iraquí), en paupérrimas condiciones... ¡Y llega el invierno! El drama crecerá.

¿Nunca había pasado algo así?
Durante siglos, musulmanes chiíes y suníes, cristianos católicos y ortodoxos, judíos... coexistieron sin violencias. Ya no.

¿Y en Siria?
La mayoría era musulmana, en un país laico: ahora el islamismo radical devasta la Iglesia católica siria. Malula, ciudad de 4.000 católicos, ya no existe, arrasada y demolido su monasterio católico.

Caen vidas... y patrimonio, ¿no?
Están desapareciendo iglesias de los siglos V y VI que albergaban frescos, iconos y bibliotecas no catalogadas con códices y textos de los padres de la Iglesia: ¡perdidos para siempre!

¿Y en Líbano?
El 75% de la población era cristiana antes de 1980, hoy lo es sólo el 25%. Pero si Siria cae en manos del Califato... Líbano puede darse por desaparecida.

¿Dónde están hoy los católicos más orientales?
Los de India: católicos siro-malabares y siro-malankares del estado de Kerala, hijos de las prédicas del apóstol Tomás. Y llegaron a China en el siglo VI, y a Mongolia... Pero hoy ya no quedan vestigios."



¡Hay que REILUSIONARSE!




Entrevista publicada en La Vanguartdia a Luis Galindo, físico y psicólogo, líder del movimiento Reilusionarse. Uf!, ¡cuanta razón tiene!

"La resignación es un suicidio cotidiano.


...o un signo de madurez.
Déjeme que le cuente una historia.

Adelante.
Cada mañana, Emilio, un barrendero de 48 años, hacía su recorrido con la escoba por el barrio madrileño de Las Tablas. Cuando pasaba frente a la valla del colegio a la hora del recreo cantaba acompañado de su escoba la canción de Bob Esponja.

¿Los niños le coreaban?
La respuesta era entusiasta, le esperaban. Un día alguien lo grabó y colgó su show en la red, y Emilio se hizo famoso y optó por volver a la discreción.

¿Ya era tarde?
Sí, en Twitter clamaban por su vuelta, reclamaban la necesidad de su actitud. "El barrendero ya no canta", se lamentaban. Y los niños seguían esperándole.

Debía de estar aterrorizado, el pobre Emilio.
Temía que el Ayuntamiento de Madrid le despidiera, pero no fue el caso. "Yo también echo de menos a los niños", confesó cuando RTVE le localizó. El hombre no canta muy bien, y la calidad de la grabación era bastante mala, pero llamó la atención por su ternura, inocencia y alegría. Y ahí sigue cantando con su escoba.

La alegría es muy contagiosa.
Y también el sinsentido. En esta sociedad casi hay que pedir perdón si estás contento con tu trabajo, si estás enamorado de tu pareja, si te gusta tu vida... Lo malo pesa demasiado.

...y eclipsa lo bueno.
Sí, como el millón y medio de personas que diariamente hacen voluntariado en este país, muchos de ellos con pocos recursos. A esa gente nadie le aplaude.

Que reciban nuestro aplauso.
Llevamos veinte años siendo líderes mundiales de trasplantes de órganos, y eso quiere decir que este país es generoso. Somos un pueblo extraordinario con gente extraordinaria.

Pues algo falla.
Yo vengo del mundo de los recursos humanos, y cuando me preguntan si una empresa tiene futuro, lo primero que hago es analizar el capital humano, y España tiene millones de personas competentes, lo que hace falta es que la gente que las dirige, tanto en el ámbito político como en el empresarial, sea un ejemplo. Hay que regenerar a los de arriba.

¿Cómo?
Hay que trabajar los valores, y empezar por uno mismo. El ser humano necesita sentir que lo que hace tiene sentido, yo en las grandes compañías no veo a nadie con brillo en los ojos, y voy a las monjitas de San Juan de la Cruz y lo veo. ¿Por qué, si son bajitas, feas y gorditas, y encima trabajan sin cobrar?

...
Hemos creado organizaciones muy productivas, pero sin alma. Hay que vivir con pasión.

Pasión todo el rato es un estándar un poco alto.
Cuando Nelson Mandela llevaba 13 años de condena y le quedaban 14 más -que cumplió-, escribió: "No podrás vivir con auténtica pasión si te conformas con llevar una vida que es menos de lo que eres capaz de vivir". Si puedes llevar una vida de pareja de 7, no te conformes con un 6; si puedes ser una hija de 6, no seas una hija de 5; si puedes ser una madre de 8, no lo seas de 7, si puedes ser un profesional...

Entiendo.
A menudo somos tacaños con nuestra vida. Damos mucho menos de lo que podemos dar, y estoy hablando de ternura, comprensión, amabilidad y amor. A muchos ejecutivos de primer nivel les pregunto: "¿Cuánto tiempo hace que no abrazas a tu madre?".

¿Y?
Demasiado tiempo, les da apuro.

Ya.
Hay que entrenarse. Luchar contra la resignación. Detesto esa frase: "Es que yo soy así"... ¡Ponte las pilas, cabrón!

Ssssssh.
El ocio también hay que cuidarlo. Hay una gran diferencia entre el ocio pasivo y el ocio activo. No tiene nada que ver poner ilusión: "¡El domingo madrugamos y nos vamos a caminar!" o "¡Vamos al mercado, compramos y preparamos un arroz buenísimo!", que hacer zapping delante de la tele o echar la tarde en un centro comercial.

Pensar cansa.
El 80 por ciento de la gente practica el ocio pasivo, consumen su fin de semana, es un ocio que te deja vacío.

La ilusión es un bien escaso.
Es un motor importantísimo: cuando hablas de futuro con ilusión, mañana o el año que viene, el cerebro produce endorfinas. Y otra cosa: ser amable es muy rentable.

Dicho así...
Cuando somos agradecidos, la huella perdura en la zona prefrontal izquierda del cerebro (donde guardamos los pensamientos positivos) seis meses después. Es un estudio de Robert Edmon, que lleva 40 años investigando el agradecimiento, y concluye que las más felices son las personas agradecidas."



El último concierto (2012)


Lo mejor de esta película es la mucha música que suena del último cuarteto de Beethoven. Y la figura entrañable de Peter, al que diagnostican la enfermedad y es el único que sabe mantenerse en su lugar, serenamente, cuando a su alrededor todo se desmorona.

"Los integrantes de un cuarteto de cuerda se preparan para celebrar su 25 aniversario con una nueva temporada de conciertos. Pero al mayor del grupo, Peter, viudo desde hace un año, le han diagnosticado la enfermedad de Parkinson, todavía en sus inicios, pero que inevitablemente le llevará a la retirada. Lo que provoca no sólo dudas sobre el futuro y la continuidad del grupo –la interpretación del difícil Opus 131 de Beethoven será en principio la última actuación de Peter–, sino replanteamientos en el modo en
que cada uno está enfocando su vida. Robert y Guliette están casados, pero él arrastra cierto complejo por ser segundo violín frente al cerebral primer violín Daniel, y el matrimonio ha dejado que se enfríe un tanto su amor. Por otro lado Alexandra, jovencita hija de Robert y Guliette, quiere romper la “coraza” de Daniel, en el fondo porque siente cierta atracción que adivina mutua." decine21.com




"Leer Lolita en Teheran"



Leer Lolita en Teheran
Nafisi, Azar
Duomo Ediciones 2014

Magnífico libro de memorias. La autora es una profesora universitaria iraní de literatura universal, que durante el gobierno de los ayatolás, ante la imposibilidad de enseñar con libertad en la universidad, decide abandonarla y montar un seminario los jueves en su casa con sus mejores alumnas. Cada capítulo está dedicado a un autor: James, Austen, Nabokov... Aunque me ha superado, pues no tengo un conocimiento tan profundo de estos autores, es un auténtico grito y llamada de atención a la necesidad de la cultura y en concreto de la literatura como enseñanza para la vida. Los capítulos referentes al seminario en su casa son pocos. En ellos, las alumnas van expresando su interioridad en el ambiente confidente y relajado propio del seminario.
A la vez nos va mostrando sus clases en la universidad, magistrales, su época revolucionaria comunista, su desengaño después de la revolución, la vida en el Irán de los 80... Una visión real y estremecedora de la lucha por la libertad día a día, más allá de la obligación de llevar chador que tienen las mujeres. Todo salpicado con multitud de reflexiones sobre los escritores y las novelas. Subrayado cantidad de pasajes. En fin, una delicia. Un 10.