18 de novembre de 2015

La teoría del todo (2014)


El director James Marsh, autor de interesantes documentales como Man on Wire o Proyecto Nim, dirige este cuidado biopic sobre el físico británico Stephen Hawking (1942), uno de los científicos más reconocidos del siglo XX. Cuando se hallaba haciendo el doctorado en la Universidad de Cambridge en 1963 a Hawking se le diagnosticó la enfermedad de la motoneurona, que causaba la atrofia progresiva del movimiento voluntario de los músculos. Aunque le dieron sólo dos años de vida, Hawking sobrevivió y, pese a sufrir una severa minusvalía, ha sido capaz vivir una vida académica de gran relieve y de publicar varios best sellers sobre Astrofísica, entre ellos el célebre “Breve historia del tiempo”. decine21.com

Es interesante conocer la historia de este científico, aunque la película se centra en su vida durante los años que estuvo casado con su primera mujer. La interpretación es magistral. Vale la pena.


La buena mentira (2014)


Sudán es un país sacudido por una sangrienta guerra civil. Cuatro hermanos logran tras diversas penurias y muertes de familiares llegar a un campo de refugiados en Kenia, donde permanecen 13 años, hasta ser acogidos como refugiados en Estados Unidos, país donde las costumbres y estilo de vida son muy diferentes a lo que han conocido hasta entonces. Además se ven obligados a separarse, la chica se va a California, mientras que los tres chicos permanecen juntos en Kansas, donde una trabajadora social les consigue empleo y una vivienda. decine21.com

Película basada en hechos reales, que muestra sobre todo el contraste entre el saber vivir de los africanos frente a nuestra prisa y egoísmo de nuestra civilización occidental. Un poco simple a veces, pero muy bonita.



La bicicleta verde (2012)


Wadjda es una niña de diez años que vive en las afueras de Riad, capital de Arabia Saudita. Es hija única y el matrimonio de sus padres pasa por un momento delicado, debido precisamente a la ausencia de un hijo varón. Un día Wadjda queda encandilada de una bicicleta verde que venden en una tienda cercana. Pero a la dificultad para conseguir el dinero, debe afrontar que socialmente está mal visto que las mujeres monten en bicicleta. Pero Wadjda está decidida a conseguirla. Un concurso escolar sobre recitación y significado del Corán podría hacerle ganar el dinero que necesita. decine21.com

Valiente película, primera de Arabia Saudí dirigida por una mujer. Refleja la realidad de las mujeres en esa civilización, cuyo único cometido de dar hijos a su marido. La niña protagonista es un genio. Muy buena.



17 de novembre de 2015

"En el último minuto"


En el último minuto
David Baldacci
Ediciones B 2015

Muy agradable esta novela, porque siendo de espionaje atrapa muchísimo pero no es violenta. Los protagonistas (sexta entrega de Sean King y Michelle Maxwell) están bien dibujados, y aunque hay un poco de demasiada cesión a la casualidad a la hora de resolver el caso, es inteligente. Un 8, para quien le guste los libros de espionaje. Realmente, la política es un asco.

"Sean King y Michelle Maxwell, ex agentes del Servicio Secreto que ahora se dedican a la investigación privada, regresan en el caso más sorprendente, personal y peligroso de su carrera.

Al comienzo parece una historia meramente trágica. El adolescente Tyler Wingo recibe la dolorosa noticia de que su padre, militar, ha muerto en acción en Afganistán. Pero entonces ocurre algo extraordinario: Tyler recibe un mensaje de su padre... posterior a su supuesta muerte. Tyler contrata a Sean y Michelle para que desentrañen el misterio, y las pesquisas de estos plantean rápidamente interrogantes más profundos e inquietantes.

¿Acaso es posible que el padre de Tyler siga con vida? ¿Cuál era su verdadera misión? ¿Podría ser Tyler el próximo objetivo de una conspiración? Los investigadores se dan cuenta de que han topado con algo más trascendente y peligroso de lo que cabría imaginar.

Y mientras su búsqueda de la verdad los conduce de forma implacable a las altas esferas del poder y a la revelación de un secreto muy bien guardado, Sean y Michelle se comprometen a ayudar y proteger a Tyler, aunque con ello pongan en riesgo su propia vida."

Yihadismo 2


Interesante visión de Ahron Bregman, profesor de Estudios de la Guerra en el King’s College, exmilitar israelí, publicado hoy en La Vanguardia. Es una opinión.

Hace un año me dijo usted aquí: “Prepárense para el horror de una guerra global sin fin”...

...

¿Qué debemos esperar ahora tras la masacre de París?

El Estado Islámico sufre una gran presión militar en Iraq y Siria y por eso ha tratado de distraer a sus seguidores dando un gran golpe en París. Cuanto más los ataquemos allí, más tratarán de respondernos aquí.

¿Cree que estamos preparados?

Por supuesto que no. Proteger nuestras calles es una cuestión de eficacia de los servicios de inteligencia y no de tanques y aviones. Nuestros servicios fallan una y otra vez, y no sé si serán más eficientes en el futuro.

¿Por qué no logran frustrarlos?

El problema es que están inspirados por tramas globales, como el Estado Islámico o Al Qaeda, pero sus atacantes son locales...

¿Y...?

Es mucho más fácil para nosotros liquidar a un terrorista en Iraq o Siria desde el aire que neutralizar a atacantes ciudadanos de tu propio Estado, con todos nuestros derechos, aunque los tengas fichados a todos. En el Reino Unido tenemos ya medio millar fichados.

¿Qué recomienda usted a los servicios de inteligencia?

Estamos en la era digital y deben adaptarse, porque el terrorismo ya lo ha hecho.

¿Cómo?

El talento necesario para frustrar ataques terroristas hoy se encuentra en las redes sociales, igual que las amenazas.

¿Qué hacer?

En vez de gastar tantos miles de millones en tanques, los servicios de inteligencia deberían destinar muchos más a reclutar a jóvenes nativos y nativas digitales expertos en el uso y manipulación de las redes sociales.

¿Por qué y para qué?

Porque en las redes se encuentran todos los datos definitivos para poder desbaratar la organización, la logística y las iniciativas de los militantes locales del Estado Islámico en cada país y en sus conexiones globales.

¿Los demás ciudadanos debemos utilizar la serenidad como la mejor arma?

Que nuestros líderes nos pidan a todos los ciudadanos una reacción de normalidad entra dentro de lo previsible...

¿Qué sugiere usted?

Durante los próximos meses, no sería extraño que volviéramos a ver ataques como el de París mientras se llenan las tiendas en Navidad y, al mismo tiempo, incrementamos la presión militar sobre el Estado Islámico.

No nos asuste más de lo imprescindible.

Pero reflexionemos: para mantener nuestra seguridad, debemos sacrificar alguna de nuestras libertades...

¿Puede ser más concreto?

París tendrá que avanzar en la misma dirección que Londres e instalar cámaras de vigilancia en toda la capital.

¿Tan protegido está ya Londres?

Contamos con una gran red de cámaras callejeras para prevenir ataques terroristas.

¿Por eso están más seguros en Gran Bretaña que en la Europa continental?

Y porque es más difícil introducir armas en el país. Aquí no somos inexpugnables –pueden atacarnos hoy mismo–, pero les costará más. El resto de Europa debería seguir al Reino Unido y mejorar el control fronterizo.

Cámaras, agentes juveniles en internet y fronteras más seguras... ¿Es todo?

Las cámaras no sólo previenen ataques detectando situaciones de riesgo y a los sospechosos, sino que acumulan una cantidad enorme de datos procesables e interpretables y, tras un ataque, el estudio de las imágenes es clave para mejorar la prevención.

¿Qué deberíamos hacer en Siria?

Las guerras civiles son largas y sangrientas porque su lógica bélica conduce a un equilibrio de fuerzas que ningún bando puede romper a su favor sin un desgaste terrible. Así que esta guerra no va a acabar pronto.

¿Entonces?

El Asad es un tipo malvado, pero no peor que las alternativas. De modo que debemos asumir que lo menos malo para nosotros es dejarlo en el poder. Además, con Rusia apoyándolo: o Moscú lo deja mandar o lo reemplazará por otro que le guste más. Por lo tanto, apoyemos al demonio conocido...

¿Enviamos más tropas a Siria?

Sabemos que sin tropas en tierra no se ganan las guerras, pero también que una vez las envías es muy difícil poder sacarlas de allí, como aprendimos en Vietnam o Afganistán.

¿Entonces...?

Intervengamos sólo cuando sea imprescindible para prevenir masacres de inocentes. Por lo demás, dejemos que la revolución de Oriente Próximo, para mí comparable a la rusa o a la francesa, se agote y emerja una nueva realidad estable: un nuevo mapa.

¿Cómo nos protegemos mientras?

Sellando nuestras fronteras y dando un gran abrazo integrador a los musulmanes con quienes convivimos –esa potencial quinta columna– para ofrecerles todos nuestros beneficios y oportunidades. Francia debe integrar mejor a los franceses musulmanes. Sólo así eliminaremos cualquier tentación de que nos ataquen desde dentro.

Yihadismo 1


Intento publicar sentido común sobre este tema, que mande la cabeza más allá de lo que quizás pueda pedir el corazón ante la sinrazón y barbarie que nos rodea.

Interesante opinión de un profesor navarro, sobre la actualidad yihadista, después del ataque a Francia. Comienza en el minuto 35¨28. Son 15' y vale la pena.

3 de novembre de 2015

"La luz que no puedes ver"


La luz que no puedes ver
Anthony Doerr
Suma de Letras 2015

Me ha gustado mucho esta novela, aunque en algunos momentos se estanca un poco. De lo mejor que he leído este año. A pesar de la dureza, los personajes son entrañables, y siempre deja un resquicio a la luz.Excepto los capitostes nazis. Y es muy poético. Un 10.

"Marie-Laure, una niña ciega, alegre y curiosa, vive con su padre en París muy cerca del Museo de Historia Natural donde trabaja como responsable de las miles de llaves y cerraduras de la institución. Cuando los nazis invaden la ciudad el director le confiará la custodia de la gema más valiosa que encierra el museo. Con ella huirán hasta Sant-Malo, una población amurallada de la Bretaña francesa donde les aguarda su tío abuelo Etienne, un anciano atormentado por los recuerdos de la Primera Guerra Mundial y aficionado a las radios. 

Muy lejos de allí, en un pequeño pueblo minero de Alemania, Werner, un niño huérfano, vive con su hermana Jutta en un pobre orfanato al cuidado de una buena mujer, pero apenas con recursos para sacarle a él y a los demás niños adelante. Sin embargo, la curiosidad de Werner por las radios y su talento en ese campo, le permitirán asistir a un prestigioso internado de las Juventudes Hitlerianas. No tardará mucho en llamar la atención de sus maestros y antes de cumplir los dieciocho años será enviado al frente para interceptar las emisoras clandestinas de los enemigos. 
Dos vidas que comienzan; dos caminos por recorrer; un punto donde confluir. Este podría ser el resumen de la historia que protagonizan Marie-Laure y Werner." Troa.

Narcisismo digital


¡Totalmente de acuerdo!

Entrevista a Jane Hart, pionera del 'modern workplace learning': formación autodidacta en el trabajo. Publicada hoy en La Vanguardia.

Qué debo hacer para formarme en mi propio trabajo?

Lo mejor es conectarse con los que más saben y lo peor, aislarse y restar y así restar a tu empresa, porque quien no está aprendiendo y enseñando en ella está sobrando.

¿Cómo saber si sigo aprendiendo?

Empiece por analizar su empresa y compruebe si es competitiva, porque la competencia exterior obliga a la cooperación interior; a conectarse todos y aprender juntos.

La competencia es madre de la ciencia.

No sin la cooperación. Fíjese en las grandes empresas tecnológicas: cuando empiezan, todos lo comparten todo y colaboran y compiten juntos, como en las salas multitarea de Silicon Valley, donde nadie es jefe de nadie y todos se lo explican todo...

...Hasta que empiezan a ganar pasta...

Porque al salir a bolsa algunos se hacen millonarios y ya hay jefes y empleados y, poco a poco, también subjefes, y subempleados y despachos para aislarse de los inferiores...

Y empresas que empezaron cuatro amigos en un garaje hoy parecen ministerios.

Porque se convierten en monopolios y quien no tiene competencia fuera la crea dentro. Todos empiezan a competir por el carguito y ya no comparten nada y no aprenden, y así se van aislando y al final todos pierden.

¿Hinchar la jerarquía destruye valor?

El que más manda debe ser también el que más sabe, más aprende y más enseña, y así, de modo natural, todos aprenden de todos. Pero cuando los cargos se reparten por otros criterios, el que realmente aporta acaba siendo el que menos cobra...

Aunque tu empresa sea cada día más tonta, tú siempre puedes aprender fuera.

Claro, pero es una pena, porque el aprendizaje más rápido, efectivo y útil no es el de las clases, los cursos, los másters..., sino el que haces sin moverte de tu trabajo pero moviéndote mucho en él. Hoy no se aprende sólo con los codos del empollón, sino con la humildad del aprendiz de siempre.

Y además puedes cobrar mejorando.

Para lograrlo, sitúate donde puedas copiar a quienes saben y que ese esfuerzo te obligue a abandonar tu zona de confort. Si estás cómodo en tu empleo, es que no estás aprendiendo. Si no aprendes, es fácil, mecánico y lo puede hacer otro por menos o incluso una máquina: lo puedes perder pronto.

Pero si no tengo más remedio que esforzarme es más difícil que me sustituyan.

Antes sólo necesitabas aprender para ascender, pero si te conformabas con lo que hacías, sólo necesitabas repetirte; hoy necesitas aprender sólo para no ser despedido.

¿Hay que correr para no moverse?

Se trata de no dejar desaprovechar ninguna oportunidad de que te exijan. Y asumir que el aprendizaje no sólo sucede en un aula con profesor. Me he encontrado dando una charla en inglés en una empresa y me han dejado sola “para no faltar a clase de inglés” y creo que ya tenían nivel para entenderme.

Porque usted no era ‘la’ profesora.

Debemos superar la obsesión por aulas, títulos, profesores y notas. No es que no sirvan, sirven, pero sólo son un medio, no el objetivo del aprendizaje. Si no estás aprendiendo en tu trabajo, es que no estás trabajando de verdad, es decir innovando, haciéndolo mejor cada día y exigiéndote cada vez más. El mejor modo de aprender inglés es conseguir un trabajo que te obligue a hablarlo.

¿Y para ascender?

Si quieres ser jefe, ponte al lado del jefe y fíjate en todo lo que hace. Intégrate del modo más natural posible en su rutina cotidiana e intégralo en la tuya.

¿Las escuelas de negocios enseñan a hacer negocios?

Sirven para crear redes de contactos de gente como tú y algunos mejores que tú, pero lo que enseñan lo puedes aprender en cualquier empresa inteligente

¿Redes sociales?

Hoy formarse no es informarse, sino filtrar el exceso de información. De hecho, no hay exceso de información, sino falta de filtros. Veamos: tienes 10.000 seguidores en la red...¡Bien! ¿Y qué, si no te aportan nada?

A uno le gusta sentirse seguido.

Mejor que 10.000 desconocidos, tener 10 de quienes aprendas algo. No piense en el número, sino en el valor de lo que le aportan a diario. Si no, está perdiendo un recurso escaso para quien quiere mejorar: el tiempo.

También te valoran por esa cifra.

¿Quién? ¿Su vanidad? La gente invierte tiempo en las redes por narcisismo, pero hay que usarlas por todo lo contrario, por humildad. Las redes son para aprender y no para enseñarse. Da igual que no te siga nadie si tú sigues a quien te enseña algo.

También sirven para contactos profesionales y promoción de marca personal.

Vale, pero acote el tiempo que les dedica, porque son devoradoras de atención y valiosos minutos de concentración a cambio, demasiado a menudo, de nada o casi nada.

¿Cómo?

Marque un límite a su tiempo para las redes: cinco, diez, veinte minutos al día, concentrados y siempre a la misma hora. No trabaje a destajo para enriquecer a los billonarios de las multinacionales de internet.

Alemania y los migrantes

Interesante esta entrevista que publica hoy La Vanguardia, al ministro del Interior alemán. Realmente, creo que Alemania no s está dando una lección a todos de humanidad.

"Thomas de Maizière, ministro del Interior de Alemania, cree que la crisis de los refugiados se solucionará con diplomacia, inversiones en los países de origen y seguridad en las fronteras de Europa. Es el único ministro que ha participado en todos los gobiernos de la canciller Merkel y pasa por uno de sus más cercanos confidentes.

¿Cuál es la política de Alemania con respecto a los refugiados de Oriente Medio?
Primero intentamos solucionar este problema con nuestra modesta influencia diplomática. En segundo lugar, enviamos mucha ayuda financiera a los campos de refugiados en Jordania y Líbano. También trabajamos de forma similar con Turquía. Queremos solucionar este problema en la fuente del conflicto para evitar que haya más refugiados.
Europa parece saturada.
No habíamos tenido tantos refugiados desde la Segunda Guerra Mundial. Europa es un destino atractivo, Alemania es atractiva; encontrarán una manera de llegar. Así que hemos fortalecido la protección de las fronteras, trabajamos con Turquía para que frene el flujo hacia Europa, y dentro de Europa intentamos distribuirlos. En Alemania intentamos acelerar los trámites burocráticos y devolver a los que no requieran protección.
¿Qué hace Alemania para mejorar los campos de refugiados sirios?
Financiamos muchos proyectos, que van desde los suministros de agua y electricidad a las escuelas. Hacemos mucho y pagamos mucho más que otros países. Nos interesa hacerlo. Queremos que los campos estén bien equipados para que la gente esté dispuesta a quedarse en ellos.
¿Le preocupa que en Alemania puedan entrar yihadistas camuflados de refugiados?
Nos preocupa y hemos recibido pistas de otros servicios de inteligencia en este sentido pero por ahora no hemos descubierto a ningún yihadista entre los refugiados. Además, si quisieran venir a Alemania, hay formas más fáciles de lograrlo que arriesgando la vida como hacen los refugiados.
¿Qué riesgo hay de que Alemania sufra un ataque terrorista yihadista?
El terrorismo, especialmente el islámico, apunta tanto a Alemania como a cualquier otro país. Hemos tenido intentos de ataque, pero por suerte no ha pasado nada excepto en el aeropuerto de Frankfurt en el 2010.
¿Qué medidas han tomado para luchar contra el terrorismo?
Tenemos un centro antiterrorista. Seguimos a los sospechosos. Trabajamos con los aliados. Hemos reforzado el código penal y endurecido las penas a los que van a luchar con los islamistas.
Europa exporta terroristas.
Sí. Intervenimos en Afganistán para evitar que el terrorismo llegara a Europa, y hoy somos nosotros los que lo exportamos. La cantidad de europeos que luchan con los terroristas es vergonzosa. Son nuestros hijos e hijas.
¿Qué perfil tienen?
La mayoría son hombres jóvenes. También hay muchas mujeres. Hay musulmanes de nacimiento y convertidos. Los hay con estudios y sin ellos. Tienen en común que son unos inadaptados. Algunos tienen problemas con sus padres o no han conseguido pareja y se van a Siria para buscar una forma legítima de satisfacer sus deseos sexuales. Ven el mundo en blanco y negro. Se sienten amenazados por las opciones que les brinda la globalización. Buscan una persona fuerte que les diga lo que tienen que hacer.
¿Cuántos son?
Unos 740 en Alemania. Un tercio ha regresado. Algunos están frustrados y no volverán a combatir. Otros han aprendido a odiar y nos preocupa que luchen en Alemania. Algunos sólo vienen a descansar un poco antes de volver al campo de batalla. Estos números son grandes para nosotros, aunque pequeños en comparación con otros países, como Bélgica, donde la proporción de yihadistas entre la población es más alta.
¿Cómo se combate la ideología del yihadismo?
La radicalización empieza en el entorno de la persona. Hay salafistas en Alemania con son la fuente primaria del radicalismo. Internet es sólo una herramienta. Los jóvenes se sienten seducidos por la violencia.Tenemos programas de desradicalización, pero es cierto que es difícil predecir los ataques que pueden cometer estos individuos.
¿Hay que mejorar la situación socioeconómica de los jóvenes musulmanes para que no se sientan atraídos por el yiha­dismo?
Es difícil vivir en una sociedad sin perdedores. Toda sociedad tiene perdedores. Lo importante es ayudar a estos perdedores a encontrar su lugar, donde puedan trabajar y ser aceptados. Si no los cuidas, se buscarán su propia forma de ganar. Si la gente es débil, buscará símbolos de fuerza, y si hay adultos dispuestos a ayudarles, la situación es peligrosa.
¿Es posible mantener las libertades individuales mientras se lucha contra el terror?
Por supuesto. Creo que en Alemania hemos encontrado un buen equilibrio, pero sigue habiendo retos, como rastrear internet respetando la privacidad de la gente.
El rey Abdalah de Jordania dijo que vivimos la tercera guerra mundial. ¿Está de acuerdo?
Como político alemán, soy un poco cauto a la hora de hablar de guerra. Nosotros empezamos la Segunda Guerra Mundial con horribles resultados. Destruimos Europa y Alemania. Así que hay que tener cuidado con lo que llamamos tercera guerra mundial. El Papa ha dicho que estamos ante un nuevo tipo de guerra. El terrorismo, la propaganda en internet, una guerra que no es entre estados… No sé si es una guerra, pero sin duda es un nuevo tipo de conflicto.
¿Qué se puede hacer en Siria?
Alemania es reacia a usar el poder militar como un instrumento de política exterior normal, a diferencia de Francia o Gran Bretaña, por ejemplo.
¿Entonces?
Exportamos armas a los kurdos en Iraq y creo que el mundo lo acepta. Trabajamos de cerca con nuestros aliados en el campo político y actuamos bastante en las negociaciones con Irán. Hemos destruido armas químicas del régimen de Damasco y ayudado a Turquía cuando temía ser atacada por misiles sirios. Creo que es bastante para lo que es habitual en Alemania.
¿Pero no sería más efectivo enviar tropas?
Personalmente creo –y esta no es la posición oficial de mi Gobierno– que para derrocar al llamado Estado Islámico se necesitan ­ejércitos de tierra, y no veo nin­guno europeo. Pedimos la colaboración de los países árabes vecinos, pero no intervienen o ya forman parte del conflicto. Los kurdos son valientes, pero no terminarán el trabajo solos. Liberarán lo que ellos creen que es Kurdistán y ya está. Por ahora la coa­lición internacional no cuenta con más ejércitos sobre el terreno.
¿Y una salida política?
Después de la caída de Mubarak y de Gaddafi pensábamos que Asad caería en cuestión de semanas. Un contacto turco me prometió que en tres meses se vería obligado a dimitir. Ahora sigue, más débil que nunca, pero con el apoyo de Rusia e Irán. A día de hoy no creo que haya fuerza militar que pueda salvar a Asad, al menos a nivel personal. Tal vez sus sucesores perduren. No tengo ni idea de cómo el conflicto debería resolverse. Lo ideal sería encontrar una solución política. La gente está deseando una pausa en la guerra civil.
¿Cómo ha cambiado el terrorismo islamista en los diez años que lleva usted en el Gobierno?
En el 2005 Al Qaeda era la organización más fuerte y todo giraba en torno a Pakistán y Afganistán, además de los peligros permanentes del conflicto entre Israel y los palestinos. Hubieron otros ataques, en Kenia por ejemplo, pero en el 2005 la yihad no era tan global como ahora. Hay vínculos entre Boko Haram en Nigeria y el Estado Islámico, y huellas del EI en Yemen, así como en África y partes de Asia. Es un conflicto global y no hay una persona que dirija todas estas actividades. Hay más diversidad de acciones dirigidas contra la misma imagen del enemigo: Occidente, la libertad y cualquier religión que no sea una versión concreta del islam.
¿Qué lugar ocupa el conflicto palestino-israelí en este pano­rama?
Sigue siendo una parte importante en la teoría del terrorismo, sin duda. Pero hoy en día la lucha se dirige más bien contra Estados Unidos, el capitalismo y Occidente en general."