Bonita y sensible película, aunque a la mayoría no gustará.
La Segunda Guerra Mundial se acerca a su final. En una remota aldea alpina italiana viven los Graziadei, una familia numerosa y humilde, que sale adelante como puede, el padre Cesare es maestro de escuela, y tienen una pequeña granja con unos pocos animales. La hija mayor de ocho hermanos, Lucia, queda prendada de un soldado de origen siciliano, Pietro, que se ha refugiado allí, esperando que la contienda acabe. Surgirá el amor, primero llevado en secreto, y no es el único suceso que callan unos y otros, que se quieren mucho, pero que a veces se guardan sus cuitas o desahogaderos para sí mismos, cuesta practicar la transparencia o la buena mano para afrontar los problemas. Ahí está por ejemplo la decepción de Cesare con su poco cultivado hijo Lino, el mundo que, incluyendo el tabaco, Virginia le descubre a Ada, la sensibilidad de Flavia, la inocencia de los más pequeños... El ritmo de las estaciones, las prácticas piadosas de su sencilla fe cristiana, incluida la confesión y las procesiones, marcan una vida un tanto apagada y triste tal vez, por la dureza y las contradicciones de la vida, pero también con alegrías inefables. DeCine21.

