31/07/2011

"La veu del violí"




La veu del violí / La voz del violín
Camilleri, Andrea (1997)
Edicions 62, 2000

"Michaela Licalzi, una jove rica de Bolonya, apareix assassinada a la seva torre de Montelusa. El comissari Montalbano és el primer de descobrir l'homicidi i engega les investigacions abans que li ho demanin. Montalbano està a anys llum dels detectius que fan servir un mètode científico-deductiu en les seves perquisicions policials. Intuïtiu, culte i amant de la bona cuina, resol els casos que se li presenten d'una manera ben peculiar."

Té molta gràcia la forma de ser d'aquest comissari i tots els ajudants de la comissaria. Molt entretingut. L'única pega que he trobat és que surt una trama paral·lela amb un tal François, que si no s'han llegit els casos anteriors no saps què passa, ni com queda resolt. Un 7.

   

30/07/2011

"El factor humano"

  
  
  
El factor humano
Greene, Graham (1978)
Edhasa 1988

Me ha encantado este libro. Una historia de espías muy humana, con muchas sorpresas, llena de amor. No recuerdo de dónde saqué la reseña que me animó a leerlo. Había leído "El poder y la gloria", que también me impactó mucho. Un 9.

"La filtración de algunos secretos de escasa importancia es detectada por los servicios de seguridad internos del Foreign Office, aunque de momento nadie sospecha de Maurice Castle, funcionario de la sección que se ocupa de la "información" africana, casado con una negra. Pero ¿es Castle realmente un traidor? A veces la traición es sólo otra lealtad. Y para un oficial de información, el "Servicio" no es más que una parte de la vida; otra parte de ella la constituye su vida privada, el peligroso factor humano que da título a esta novela." 
   
   
  


¡Se va!




Se va, see va, se va, see va, se vaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa... (Poner música de Julio Iglesias)


27/07/2011

Calvin y la economía

 
 
Me encanta Calvin y Hobbes. De La Huella Digital.


26/07/2011

Nuestros profesores...


Arturo Pérez Reverte escribe sus recuerdos sobre una de sus profesoras del instituto. ¡Deberíamos pensar más a menudo cómo influimos en nuestros alumnos!

"En la vida de todo hombre hay mujeres que lo marcan para siempre. Eso incluye a madres, esposas, hijas, amantes o cualquier otra variedad imaginable del asunto. En ocasiones, algunos individuos más o menos afortunados vislumbran claves ocultas, secretos de la vida a través de los ojos de esas mujeres. Llegan a conocer mejor el mundo y a ellos mismos gracias a lo que ven o creen ver en la mirada de ellas, y también en sus actitudes, sus palabras y especialmente sus silencios. Alguna vez escribí, o dije, que nadie habla con silencios mejor que las mujeres. O con palabras, cuando se ponen. Sobre todo si salen al palenque hartas, fatigadas o heridas.

Hoy quiero contarles de una mujer que marcó mi vida. Su nombre figura en libretas de apuntes que conservo desde hace más de cuarenta años, y que contienen las notas que tomé en 6.º y Preu sobre Historia del Arte. Por aquel tiempo yo era un jovenzuelo insolente con la mochila llena de libros, a punto de viajar a la isla de los piratas. Me habían echado de los Maristas y conseguí asilo en el Instituto de Cartagena. Sólo éramos once en Letras, y los profesores de Literatura, Latín, Griego, Filosofía e Historia, también recién llegados, resultaron jóvenes y brillantes. Nos dieron tres años de felicidad intelectual con alicientes extras: Gloria, la profesora de Griego, usaba minifaldas de vértigo y tenía unas piernas espectaculares; y la profesora de Historia del Arte era dulce, tímida y sabia. Se llamaba María Amparo Ibáñez; y, como digo, conservo sus apuntes porque son metódicos y perfectos. Todavía ahora, cuando necesito refrescar un dato de modo urgente, acudo a ellos antes que al Summa Artis, al Espasa o al René Huyghe. Por eso siguen al alcance de mi mano, en el estante más próximo a la mesa donde trabajo.

Esa profesora nos enseñó a mirar a través de sus ojos: arquitrabes, volutas, arbotantes, frescos, veladuras, adquirieron sentido gracias a su inteligencia paciente. Ella nos llevó de la mano desde el arco de adobe a la nervadura gótica, del tesoro de Atreo a la silla de Frank Lloyd Wright, de la cerámica cordada a las sombras largas de Chirico. Enseñándonos, entre otras cosas útiles, que la Historia del Arte, como la Historia a secas, es mucho más que una disciplina académica: es un espejo familiar donde mirarse, un libro ameno que explica lo que fuimos y somos. Un rico sedimento de siglos que proporciona al hombre occidental -o a lo que va quedando de él- memoria, explicación y consuelo. Sin Amparo Ibáñez, sin sus explicaciones y su inteligencia, sin su fe imbatible en los once muchachos que, con ella, analizaban fascinados el último detalle de cada catedral, cada escultura y cada cuadro, mi vida sería hoy, seguramente, muy distinta. Con la mirada que esa mujer me educó pude escribir, más de veinte años después, La tabla de Flandes: la historia de una joven que mira un cuadro como quien descifra un enigma, del mismo modo que, gracias a mi profesora, aprendí yo a mirar con diecisiete o dieciocho años. Y tampoco, sin esa mirada que luego contempló cosas que nada tienen que ver con la Historia del Arte -aunque en el fondo quizá tengan que ver, y mucho-, habría podido escribir más tarde la novela que llamé El pintor de batallas sin que haya nada casual en la elección del título: la historia del hombre que, encerrado en una torre circular, pinta en sus muros la fotografía que nunca logró hacer: el paisaje-resumen devastado, monótono, implacable, de todo el horror y todas las guerras.

Hace algún tiempo, cuando firmaba libros después de presentar una de mis novelas en Valencia, vi a Amparo Ibáñez en la cola de lectores, aguardando paciente con un libro en las manos. No la había vuelto a ver desde el Instituto, pero la reconocí en el acto: delgada, menuda, tímida. Estoy lejos de ser un fulano de lágrima fácil; pero verla allí, como uno más, me conmovió las entrañas. La cola de lectores era interminable: había mucha gente esperando una dedicatoria, y yo me iba esa misma noche. Así que hice cuanto pude. Como siempre firmo de pie, no tuve que levantarme. Hablé atropelladamente de lo mucho que mis libros y mi vida le debían. De la deuda inmensa y del indeleble recuerdo. Ella asentía complacida de escuchar aquello, mientras yo garabateaba unas líneas apresuradas en la página de cortesía de la novela. Después la besé y me quedé mirándola un momento, con dolorida impotencia, antes de atender al siguiente lector que aguardaba. Así la vi perderse entre la gente, con el libro firmado que apretaba contra el corazón. Entonces decidí que alguna vez, si lograba no ponerme demasiado sentimental, escribiría unas líneas como las que ahora escribo. Para decirle, al fin, lo que entonces no le dije."

24/07/2011

"Aurora boreal"


Aurora boreal
Larsson, Asa (2003)
Seix Barral 2009

"La sueca Larsson (Kiruna, 1966) debuta con este intenso drama psicológico. El predicador Viktor Strandgard es salvajemente asesinado en la Iglesia protestante de Kiruna donde trabaja. Su hermana Sanna, que descubre el cadáver, vive con dos hijas pequeñas y mantiene una tensa relación con sus padres y con el propio Viktor. Los tres pastores de la Iglesia libre, y con ellos toda la comunidad, se cierran en silencio ante los investigadores, para evitar así publicidad negativa. Rebecka tuvo en la juventud una difícil relación con Sanna y su familia y también con uno de los pastores. Ahora es abogada en Estocolmo y se ve obligada a volver a Kiruna cuando algunos indicios apuntan a la culpabilidad de Sanna." Esta sinopsis es de Javier Cercas Rueda.

No me ha gustado pero que nada. Muy morbosa. Poco inteligente. Los protagonistas no se salvan más que una, policía embarazada. Todos son rarísimos. Claro que como mi referencia en este tipo novelas es Mankell, el listón es alto. en fin, no creo que lea nada más si se traduce. Además, hay dos escenas que no sé de donde vienen, ni se solucionan posteriormente. En fin, un 4.
 
 
  

19/07/2011

"El corazón de las tinieblas"

  
  
 

El corazón de las tinieblas
Conrad, Joseph (1899)

Esta es la novela más conocida de Conrad. Me ha desasosegado mucho leerla, aunque la narración es totalmente elíptica. Sugiere, adivinas, intuyes... Me ha recordado el horror de "El señor de las moscas". No es un libro fácil. Un 9.


Copio aquí una reseña de Alejandro Llano, publicada en Nuestro Tiempo.

El marinero Marlow es el tipo de narrador al que Joseph Conrad (1857-1924) recurre en varias de sus obras. Su presencia como contador de historias produce un maravilloso efecto. Hace que El corazón de las tinieblas –convertida en la novela más famosa de Conrad– sea un verdadero relato, una ensoñación con tiempo propio. Crea en el lector una sensación de ser capturado por lo increíble: esa mezcla de absurdo, sorpresa y aturdimiento que constituye la atmósfera de los sueños.
El transcurrir de la narración sigue el curso del río Congo. Navegar aguas arriba nos lleva hasta el foco de las sombras, donde se encuentra una inesperada luz. El viaje fluvial hacia el corazón de la oscuridad es una purificación poética por el roce con la crueldad inhumana –cuyo responsable último es Leopoldo II, rey de los belgas– y con la hostilidad de una naturaleza impenetrable. 
En el más remoto lugar navegable se halla el punto en el que la experiencia interior se hace reveladora. Es lo que persigue todo escritor y todo lector: encontrar la realidad detrás de una farsa. En esa habitada devastación está Kurtz, cuyo rescate es el objetivo del viaje. Pero con lo que allí se tropieza Marlow es con un hombre que se ha convertido en nada a fuerza de exaltarse locamente a sí mismo. El centro de las tinieblas, el horror mismo del vacío, es el propio Kurtz, agente de una compañía de marfil que se ha transmutado en un semidiós para los nativos. Se ha convertido en un fantasma surgido de detrás de la nada.
Marlow, que es un hombre leal, lucha por el alma de Kurtz. Sólo se encuentra con el vacío. Pero esa oquedad le revela a él su humanidad esencial. La soledad conduce a Kurtz hasta el espanto. A Marlow le libera de sí mismo y de su propia vaciedad. Antes de morir, Kurtz sólo consigue exclamar lo único que lleva dentro: “¡El horror! ¡El horror!”. Marlow puede darse cuenta, al regresar, de que se ha encontrado a sí mismo. Y el lector experimenta el prodigio de repetir, él también, ese viaje interior.
 Alejandro Llano.
   
   
  

18/07/2011

Carles Folguera, director de La Masia del Barça

 
 
 
Hoy La Vanguardia publica una entrevista con el director de La Masia, del Barça. Lo que más me ha gustado es que no se cuidan solamente de las pantorrillas de los chicos, sino de su crecimiento global. La copio.

Qué es lo mejor que se ha dicho sobre la Masía?
Lo que dicen los chicos que han residido aquí: "¡Fueron los mejores años de mi vida!".

¿Cuántos han residido?
Han pasado por aquí 540 en 32 años. Hasta ahora eran 60 plazas, pero en la nueva Masia van a ser 80.

¿A qué edad llegan y a qué edad se van?
Algunos llegan a los 12 años, como Iniesta o Messi. Pero la mayoría a los 15 y 16 años, o a los 17, como Puyol. Viven aquí hasta los 18.

¿Qué jugadores se han formado aquí?
Xavi, Bojan, Pedro, Valdés, Jeffren...

Iniesta me contó lo mucho que lloró sus primeras noches en la Masia...
Sí, Andrés lo pasó muy mal: alejado de su familia, estaba muy triste. Pensó en dejar la Masia y volverse a Fuentealbilla... Hablé con sus compañeros para que le ayudasen.

¿Cómo?
Arropándole, saliendo en grupo, yendo al cine... Y pedí a la familia que, en vez de visitarle cada fin de semana, lo hiciesen cada dos.

¿Por qué?
Andrés anhelaba su visita y cuando se iban los añoraba mucho. Pensé que espaciar esa visita podría ayudarle. Y funcionó: a la siguiente visita, oí que Andrés decía a la familia: "Es que esta tarde voy al cine con los amigos...". ¡Ya se sentía a gusto aquí!

¿Y qué tal fue la estancia de Messi?
Era muy callado, como si fuese invisible, pero yo preguntaba a sus compañeros y me decían: "¡Siempre pide la pelota, es el mejor!".

¿Y Puyol?
¡Todos le trataban ya como a su capitán!

¿Y Valdés?
El más juguetón y travieso, ja, ja...

¿Y Bojan? ¿Le da ahora algún consejo?
Sí: que aproveche su nueva situación como una gran oportunidad para crecer.

Aquí se forjan amistades eternas, ¿no?
Sí, se quieren mucho. El sentimiento de familia, de pertenencia, es muy, muy fuerte.

¿Es una clave del éxito de este Barça?
El éxito es que estos jugadores se sienten parte de un proyecto desde chavales.

Al entrar en la Masia, ¿qué sueñan?
Convertirse en estrellas del fútbol y jugar un día en el primer equipo del Barça de fútbol. Lo sueñan ellos y lo sueñan sus padres.

¿Y cuántos de ellos lo consiguen?
Uno y medio de cada diez. ¡Eso es mucho! De los demás chicos, tres conseguirán vivir de su deporte.

¿Y qué sucede con los seis restantes?
Aquí les preparamos para afrontar la frustración, y de aquí salen formados académica y humanamente para acometer cualquier opción laboral que quieran.

Entonces, sus padres pueden estar tranquilos, ¿no?
Es un trabajo conjunto... Los padres son a veces los que postergarían los estudios de sus hijos, de tan ansiosos que están por verles triunfar deportivamente...

¿Y qué dice usted a esos padres?
Que necesito su ayuda para que su hijo no pierda aquí su precioso tiempo: ¡y disciplinarse en los estudios es fundamental!

¿Y lo consiguen?
El otro día nos visitaron los responsables de la Liga inglesa... y se quedaron pasmados: doce jugadores del Barça B son estudiantes universitarios. ¡No se lo podían creer!

¿Qué idea central intenta transmitir usted a los chavales?
Que la excelencia pasa por ser autocrítico, pasa por pensar: "¿En qué puedo mejorar?". Y nunca por pensar que la culpa es del entrenador que me tiene manía y no me da minutos, o que el árbitro me perjudica... ¡No!

¿No?
Son pensamientos estériles, perjudiciales, restan energía, ¡pues nada puedes hacer al respecto! "Pero sí puedes hacer algo: ¡darlo todo en los entrenamientos!", les digo.

Buen consejo.
Implícate al 100% en cada cosa que haces: si no consigues todo, al menos no tendrás que reprocharte nada. Dalo todo en los entrenamientos, en los partidos, en los estudios, en la juerga, con los compañeros...

¿Eso les enseña?
Sí: tu destino te lo marcas tú, y quejarte de terceras personas... ¡te hace débil!

¡No es la filosofía Mourinho!
Mourinho debería preguntarse qué le ha faltado hacer para no haber podido superar a su rival. Mi filosofía es que las adversidades proporcionan experiencia para avanzar.

¿Qué tipo de adversidades?
Una lesión grave, una derrota, un tiempo sin poder jugar... ¡Superar eso fortalece!

¿Cuándo y cómo nació la Masia?
El 20 de octubre de 1979, durante la presidencia de Núñez, con la idea de formar a jóvenes talentosos y evitar fichajes caros.

Ha resultado ser una gran idea.
Desde niños les enseñamos a poseer la pelota, hacerla circular y no perderla, ¡a que la técnica prime sobre la fuerza! Aquí trabajamos sobre cuatro patas: el talento deportivo, el físico, la personalidad y el entorno.

¿El entorno?
La Masia constituye una familia para los chavales, con los educadores, los entrenadores, los cocineros... Aquí hay calor de hogar.

¿Qué valores principales enseñan?
Los que querrías para tus hijos: respeto, humildad, perseverancia, resistencia a la frustración. Pero sin citarlos: viviéndolos.

Y si alguno hace algo mal, ¿qué?
Enseñamos que no somos máquinas perfectas, pero que luego debes tener el coraje de proclamar: "Aquí me he equivocado".
   
   
 

17/07/2011

"El buen ladrón"

    
El buen ladrón
Tinti, Hannah (2008)
Anagrama 2010

Ren, al que falta una mano, fue recogido de bebé en un orfanato. De vez en cuando ponen a los niños en hilera bajo la estatua de un santo cuando alguna familia acude para adoptar a un chico. A Ren nunca lo eligen porque es manco. Cuando crecen, si siguen en el orfanato, acaban en el ejército. Un día, un curioso personaje decide llevarse a Ren. Es un ladronzuela y piensa que con un niño que da lástima es más fácil conseguir su objetivo. Ren, que aspira a tener una familia, pues no sabe nada de sus orígenes, empieza su nueva vida, a los doce años.

Curiosa novela, muy divertida y a la vez con situaciones muy macabras, con un fondo de ternura increíble. Nunca había leído nada igual. Me recordó "El lazarillo". Está ambientada en la América profunda de mediados del siglo XIX. Lo he pasado muy bien y a ratos, soltado la carcajada. Un 9.

"Ren es un buen chico de doce años que vive en un sombrío orfanato de Nueva Inglaterra. Son un misterio las circunstancias en que perdió la mano izquierda (y a pesar de eso ha aprendido a robar muy bien), o su nombre, pues sólo tenía tres iniciales bordadas en la ropa, REN, cuando lo dejaron a las puertas de la institución. Hasta que un día llega al orfanato Benjamin Nab, que dice ser el hermano mayor de Ren, y cuenta hazañas heroicas sobre su familia. Todo es mentira, pero Benjamin logra que le entreguen al chico: un niño que puede distraer y conmover a sus futuras víctimas, es muy valioso para un estafador como Nab. ¿Pero qué relación tiene este hombre con el pasado de Ren? ¿Y por qué entre tantas mentiras se adivinan verdades tan extrañas? 

«Hannah Tinti crea un mundo a lo Tim Burton, con un huérfano manco adoptado por una banda de ladrones de tumbas. Sus aventuras tienen lugar en la oscura América profunda del siglo XIX, recreada con una espléndida combinación de realidad histórica e imaginación calenturienta» (Tina Jackson, Metro); «Una novela dickensiana, con toques de fantasía a lo Harry Potter, y una macabra veta de gótico americano» (Janet Maslin, New York Times)

"Un insólito caso de escritora de verdad... La partitura narrativa de Tinti es clásica, y lo mismo sucede con su prosa, que consigue dar un tamiz natural a sucesos de fábula. Al fin, alguien extiende los dedos desde una perspectiva moderna, y da con la vieja manera de hacer las cosas". Albert Fernández, GO
   
   
   
 

14/07/2011