21/12/2008
Cor Madrigal
El incidente

No me ha gustado "pero que nada" esta película. Si habéis visto "La joven del agua" y "El bosque", es más de lo mismo pero peor. Sí que arranca bien y tiene valores, pero el final es un desastre y "tot plegat" bastante desagradable. Vaya, que no compensa, por si había alguna duda. DeCine21
18/12/2008
¿Para qué sirve la literatura?
Jordi Royo y la adolescencia
- "Nuestros adolescentes son rebeldes del bienestar" - VÍCTOR-M. AMELA
- Consentidos
¿Por qué?
Es el día que dejamos que el chaval vuelva solo a casa, con su llave. En casa no hay nadie: merendará lo que le apetezca y verá la tele, chateará y jugará con la videoconsola a sus anchas.
¿Qué tiene en común este adolescente con el de hace treinta años, y qué no?
En común, los trastornos hormonales y la impulsividad: el cerebro experimenta un nuevo arranque para hospedar nuevas competencias, nuevas aptitudes.
Estamos ante un ser mutante, vamos.
Sí, y es natural que manifieste cambios de personalidad, una en casa y otra fuera...
Da un poco de miedo.
Más temibles que estos factores endógenos - iguales en todas las épocas-son los exógenos, que son nuevos, y que moldean a estos "nuevos adolescentes" nuestros.
¿A qué factores nuevos se refiere?
A la cultura del ocio tecnológico: pantallas, videojuegos, internet, móvil, mp3... Y al "lo quiero ¡ya!". Por eso es fácil que a esta edad incurran en adicción a un ocio paralizante y a la inmediatez, a quererlo todo al instante.
¿Hemos maleducado a nuestros hijos?
¿Cómo definiría a estos nuevos adolescentes nuestros?
Los defino como los rebeldes del bienestar. Si antes el adolescente se rebelaba para mejorar el mundo, ahora admite "estoy de puta madre, ¡pero quiero estar mejor!", como me confesó uno. Quieren para sí más lujo del que ya tienen, que es mucho.
¿Y qué deberíamos hacer los padres?
Evitar hiperregalar a los niños. ¿Por qué no acompañarlos a entregar regalos sobrantes a niños necesitados?
Más consejos.
Desde niños, acóteles el uso de pantallas: de lunes a viernes, nada de videojuegos.
¿Le compro móvil a mi hijo de 13 años?
¿Y usted qué le argumenta a su hijo?
Que las desventajas de tener móvil - adicción, gasto...-superan las ventajas. ¡Retrásele a su hijo el móvil todo cuanto pueda!
¿Le permito tener tele en su cuarto?
¡No! Lo mejor es un solo televisor en la sala, y negociar su uso entre toda la familia.
Pero ordenador sí necesita, para hacer trabajos del cole.
Pero si tiene que conectarse a internet, que sea en un ordenador situado en la sala.
Otro problema: ¿le doy paga?
Retrásela al máximo, y que se acostumbre a razonar para qué quiere el dinero, y a argumentar si realmente necesita tal cosa. Y si a los 15 años acuerdan paga..., que sea semanal, y fijando para qué conceptos.
¿Y si exige salir de noche con amigos?
Trabajoso, ser padre de adolescente...
¿No lo hace?
Los conflictos reales del adolescente son las drogas, el sexo, la violencia, las adicciones, los trastornos alimentarios, la percepción del propio cuerpo, la indumentaria y el dinero. Yo pregunto: ¿cuántas horas dedica la escuela a debatir acerca de estos asuntos?
No sé.
¡Casi nada o nada! La escuela ni se atreve a decir qué ropas no deberían admitirse en clase. ¡La escuela, pues, todavía no ha entrado en el siglo XXI! Deberíamos reclamárselo, y a la vez devolverle autoridad moral.
¿Cómo educo al chaval sobre sexo?
Propiciando ocasiones para hablarle de sexo. ¡Hoy se dan más embarazos indeseados que nunca! Ayúdele a conocer el preservativo. Todas las chicas llevan tampones en el bolso, ¡pero ninguna lleva preservativos! Es desesperante... Usan la píldora abortiva.
Pero el pánico paterno es la droga.
Cuéntele al adolescente la verdad: que el cannabis puede proporcionar sensaciones placenteras, pero distorsiona percepciones, merma la capacidad de concentración, puede disparar trastornos mentales... Que las pastillas son euforizantes y empatizantes, pero luego hunden en la apatía, restan potencia intelectual, disparan brotes psicóticos...
Deme tres consejos de oro.
Apóyele en sus estudios. Repártanse labores domésticas (¡sin mediar paga alguna, por supuesto!). Hágale luchar por cada cosa que desee. Lo cierto es que será más fácil si desde niño le adiestró en el arte de respetar límites. Si no..., lo tiene usted difícil.
¿Ante qué síntomas debo alarmarme?
Lo bueno es que la adolescencia se acaba, ¿verdad? ¿Cuándo se acaba?
A los 30 años... Es el adojoven: el joven que sigue siendo adolescente, que no se ha esforzado en dejar de serlo. Aveces, ¡sus propios padres son todavía adolescentes!
VÍCTOR-M. AMELA
17/12/2008
Mejores libros leídos en el 2008
Título | Autor |
Tobias Wolff | |
Willian Maxwell | |
Esther Hayzig | |
Mary Cholmondeley | |
Grazia Deledda | |
Betty Smith | |
Adalbert Stifter | |
Eduard Márquez | |
Jerzy Andrzejewski | |
Magdi Allam | |
Ryszard Kapuscinski | |
Daphne du Maurier | |
Vintilia Horia | |
Juta Burgraff | |
Ratzinger/Benedicto XVI | |
Javier Vidal Quadras |
16/12/2008
Vida de este chico

"VIDA DE ESTE CHICO "
WOLFF, TOBIAS
ISBN: 84-204-2546-X
Alfaguara 1998
Memorias del autor americano de su infancia y juventud. Un peregrinaje de aquí para allá con su madre divorciada y por lo visto incapaz de manejarse sin un hombre a su lado. Él es un pequeño sinvergüenza, sin un norte moral, arrimándose siempre a los amigos menos aconsejables. Bien escrito con humor, irónico. Parece mentira que con semejante infancia y juventud salga un adulto medianamente responsable. Simpático y agradable de leer, situando al lector también en la vida americana de la época. Muy recomendable.
La vida sin Grace

Graciosa película, tierna, aunque no sé si me cogió blanda porque lloré mucho. Mi madre, que la veía conmigo, no.
Un padre pierde a su mujer soldado en Irak. No sabe como decírselo a sus hijas de 12 y 8 y se las lleva de viaje a un parque de atracciones. Sin inconvenientes y bien interpretada.
DeCine21
14/12/2008
La madre delicuente
Magnífico artículo de Pilar Rahola en La Vanguardia. Copio un extracto.
La madre delincuente
Ahora tenemos una ley que no lucha contra el maltrato sino que criminaliza a miles de padres
Hace dos años, María Dolores intentaba lidiar con un rebelde hijo de 10 años que se negaba sistemáticamente a hacer los deberes. La madre, que ya había pedido ayuda a la escuela diversas veces, le exigió que acabara, el niño le tiró una zapatilla, situación de tensión imaginable y finalmente un cachete dado con mala puntería que hizo sangrar al niño por la nariz. Nunca había existido ningún maltrato; los padres, que son sordomudos, se desviven por sus hijos según lo avalan todos los testigos, desde los vecinos hasta los maestros de la escuela, y la propia juez María Fernanda Pérez reconoce que no se da, en ninguna circunstancia, una situación de maltrato. Sin embargo, gracias a la sentencia, emitida dos años después, esta familia se ve en una situación delirante: ella tendrá que abandonar el domicilio conyugal y alejarse, durante más de un año, de su familia; el padre, que trabaja de albañil a 170 km de su casa, no podrá cuidar ni a los dos hijos de la pareja, ni a la abuela, enferma de alzheimer; y la madre aún no sabe dónde vivirá, porque la única posibilidad, la casa de su hermana, no cumple los 500 metros de alejamiento.
Y así, fruto de una sentencia alucinante que intenta cumplir una ley más alucinante aún, esta familia vive un trágico despropósito porque un día el niño se puso más revoltoso de la cuenta y la madre perdió los nervios. Como tantos otras millones de madres en el mundo, que aman a sus hijos, los protegen, los cuidan y alguna vez les han dado un sopapo. El despropósito es tan monumental, que ahora tenemos una sentencia que, intentando proteger al menor, se ha convertido en la principal fuente de maltrato. Mal mayor, pues, intentando corregir un mal menor. Por supuesto, el niño no entiende nada, se siente culpable y encima está tan aterrorizado como el resto de la familia, por la situación. La pregunta es bien simple, aunque resulta dramática: ¿cómo hemos llegado hasta aquí?
Porque lo que tenemos ahora no es una ley que lucha contra el maltrato, sino una ley que criminaliza, hasta el delirio, a miles de progenitores que, siendo magníficos padres, pueden levantar la mano alguna vez. Es decir, confunde los planos, mezcla la terrible lacra del maltrato infantil con la educación histórica de muchos de nuestros padres, que bien pudieron acompañar muchos besos con alguna colleja, y judicializa el comedor de casa como si fuera un espacio bajo sospecha.
(...)
Preguntaba cómo habíamos llegado hasta aquí. Por el camino del estropicio buenista, ese que también nos decora las comisarías con la técnica del feng shui, para que los delincuentes tengan paz y armonía, o que considera que los maestros son coleguillas de buen rollo. Y es que tenemos una progresía con una notable empanada mental, incapaz de discernir entre el deleznable autoritarismo y la necesaria autoridad. Ciertamente, el fiestón del 68 hizo mucho daño a algunos. "Paren el mundo, que me bajo". Y lo que se bajó fue el sentido común.
09/12/2008
Adiós, hasta mañana
Adiós, hasta mañanaWilliam Maxwell
Siruela 2008
08/12/2008
La Música cura!
Es que la música es lo mejor del mundo! Copio de La Contra de La Vanguardia.
Jordi Jauset, investigador en la Ramon Llull de efectos y aplicaciones científicas del sonido
"Con buena música, las vacas dan más leche"
Nací en Lleida y vivo en Sant Cugat. Estoy casado y tengo dos hijos. Soy ingeniero en Telecomunicaciones y doctor en Comunicación. Profesor de la Universitat Ramon Llull. Con mis seis hermanos tuvimos un grupo musical de acordeones. Di mi primer concierto a los 5 años
IMA SANCHÍSMi bisabuelo tocaba el acordeón, mi abuelo el saxofón y mi padre hizo la carrera de piano, aunque no se dedicó.
Pero decidió que sus hijos serían músicos.
Sí, a los 3 años nos enseñaba solfeo y a los 6 nos inscribía en el conservatorio. Pronto fuimos una troupe de seis niños de entre 5 y 12 años que tocaban el acordeón, instrumento del que mi padre estaba enamorado, y no lo hacíamos mal: recibimos primeros premios en Francia, Italia, Holanda, Alemania, Finlandia y Bélgica.
La familia Trapp española.
Así nos llamaba. Una de las actuaciones que mi padre me encomendaba, emulando a Mozart, era interpretar al piano una obra conocida con los ojos vendados y con el teclado cubierto con un pañuelo de seda.
Pero la vida le llevó por otro camino.
Sí, hasta que hace cuatro años, a raíz de una situación laboral complicada e injusta, tuve una crisis personal y decidí que a partir de entonces iba a hacer más cosas que me gustaran y a reducir las obligaciones.
¿Y recordó lo bien que se lo pasaba con la música?
Sí, pero la gran pregunta fue: ¿qué habilidades he desarrollado hasta hoy? Entre otras, la investigación. Así junté ambas cosas: estudié ingeniería biomédica y decidí dedicarme a los efectos y aplicaciones científicas del sonido y la música como herramienta terapéutica.
¿Y qué ha averiguado?
El efecto indiscutible y comprobado de la música en los seres vivos, tanto en vegetales como en animales y, por supuesto, en humanos.
¿Vegetales, dice?
La música en invernaderos de semillas influye en una germinación más rápida y de mayor calidad. Y es sobradamente conocido el experimento con las vacas.
Cuénteme.
Se comprobó que las vacas de vaquerías próximas a aeropuertos, sometidas a niveles elevados de ruido, dan menos leche, y que las vacas de establecimientos amenizados con una selección de música clásica incrementan su producción; pero eso es viejo.
Viejo pero sorprendente.
En la actualidad, la musicoterapia se aplica con excelentes resultados en los campos de la educación (parálisis cerebral, síndrome de Down, autismo, hiperactividad...), geriatría (alzheimer, parkinson, enfermos terminales, demencia senil), salud mental, trastornos de alimentación, traumas por abusos..., y también resulta eficaz para la recuperación de las personas afectadas por un infarto cerebral. Hay cientos de publicaciones que avalan lo que le estoy diciendo.
No se por qué suena tan milagroso.
Porque los sonidos no se ven, son vibración y energía, ¿pero qué es la materia?... En los enfermos de alzheimer, por ejemplo, la música, implantada en el cerebro mucho antes de que el niño aprenda a hablar, permanece durante largo tiempo después de que las palabras hayan desaparecido.
¿La música continúa estando con nosotros cuando todo lo demás se ha ido?
Sí, calmante y hasta socializante, pues basta con hacerle escuchar a un enfermo una sesión de treinta minutos para que desaparezca la agresión y deje de deambular. ¿Conoce la obra del científico Oliver Sacks?
Sí, maravillosa: El hombre que confundió a su mujer con un sombrero,Un antropólogo en Marte,Despertares...
Aplicó la música a enfermos de parkinson: "La música - escribe-les permitía el movimiento libre. Se podía ver incluso que cuando se imaginaban la música, sólo pensando en ella, superaban sus impedimentos".
¿Qué significa eso?
Con la música cambian las ondas cerebrales; se da un cambio neurológico profundo.
¿A usted qué experimentos le han llamado más la atención?
Un experimento interesante cuyos resultados se presentaron el año pasado muestra el impacto de un simple metrónomo, es decir, un ritmo, en un enfermo con parálisis cerebral al que dos personas tenían que ayudar a caminar y, simplemente por sincronizarse con un ritmo, al cabo de algunas semanas de entreno parecía otra persona; eso demuestra que se puede llegar a reparar la actividad neuronal por el proceso del ritmo. Y hay una noticia reciente increíble.
¿Buena?
Buenísima. Desde hace algunos meses, en el hospital Mútua de Terrassa han implantado la nueva tecnología de ultrasonidos de alta intensidad (HIFU) para tratar y eliminar tumores tanto benignos como malignos.
¿Funciona?
Los ultrasonidos se están posicionando como la terapia con más futuro para el tratamiento de tumores malignos de hígado, mama, páncreas, riñón y hueso. Se trata de una alternativa precisa, eficaz, segura y no invasiva; una tecnología que se ha probado con excelentes resultados en centros de Estados Unidos y de Asia.
¿Qué me recomienda para dormir como un angelito?
El conde Kaiserling le encargó a Bach una obra que le ayudara a dormir. Las Variaciones Goldberg eran interpretadas por el clavicordista de la corte durante sus noches de insomnio y desde entonces se utilizan como música relajante. Pero queda mucho por investigar, y creo que el poder del sonido va a seguir sorprendiéndonos.

