13/05/2009

Ahora o nunca


Dos enfermos de cáncer terminal, al saber que no les queda más que unos meses de vida, deciden poner por obra todo aquello que les queda pendiente. Uno (Morgan Freeman) es un mecánico de coches con hijos y nietos, acostumbrado a pensar en los demás, y el otro (Jack Nicholson), un empresario egoísta y resentido. Muy simpática, con buen fondo y mensaje sin almíbares.

Una lectora nada común


"Una lectora nada común"
Alan Bennett
Anagrama 2008

Divertida novela, de un humor fino, donde el autor plantea qué podría ocurrir si la reina de Inglaterra tomara afición a la lectura. Aprovecha la fantasía para comentar los beneficios de la lectura, y sobre todo los perjuicios de no leer. Es cortito, con letra grande, y en algún pasaje he soltado la carcajada. Lástima que sólo hable de escritores ingleses, que la verdad, casi no conozco a ninguno de los nombrados. Un 8.

07/05/2009

Música antigua


Este fin de semana ha habido en varios escenarios de Barcelona, en el barrio gótico, interpretaciones de música antigua. La que me parece más interesante es la Medieval y Renacentista. Y la verdad es que los participantes lo tenían muy trabajado. He grabado trozos, porque a la hora de enseñar a los alumnos estos instrumentos y como suenan, no es fácil encontrar ejemplos. Estas imágenes son de una viola da gamba medieval y un órgano portátil: mientras con la mano izquierda se acciona el fuelle, con la derecha se tocan las teclas.

Música blanca, de Cristina Cerezales Laforet.


"Música blanca" Cristina Cerezales Laforet
Destino 2009

Precioso libro, escrito por la hija de Carmen Laforet, contando los últimos días de su madre, que padece una enfermedad degenerativa.

La autora, nacida en Madrid en 1948, es una de las hijas de la escritora Carmen Laforet (1921–2004). Música blanca es un monólogo con dos voces, en torno a la vida de su madre y a la suya, sobre todo en la fase final de aquélla, cuando la autora de La mujer nueva padecía alzheimer. La voz de Cristina está escrita en segunda persona, para conseguir un tono de distanciamiento, de objetividad. Con una prosa cuidada y detallista y un ritmo reposado, se trata de un canto al amor filial, no sólo de ella, sino de los demás hijos de Carmen Laforet, cuando ésta apenas podía ya comunicarse con su entorno.

Junto con la actitud de los hijos, se destaca también la de las personas que la cuidaban con admirable profesionalidad, cariño y respeto. Al hilo de la narración del final de la vida de su madre, Cristina se detiene también en recuerdos de momentos de su vida pasada y de la del resto de la familia.

La segunda voz, en primera persona y con otro tipo de letra, es el monólogo interior de Carmen Laforet, con un estilo intimista y más subjetivo. Cristina, con ayuda de los datos biográficos de su madre, de sus novelas, de sus cartas y de otros textos, intenta reflejar los sentimientos de la gran novelista, mientras vivía postrada por la enfermedad. Es la música blanca que da el título al libro.

Retazos de su vida pasada mezclados con el presente en la residencia en la que es atendida: desde el éxito del Premio Nadal con Nada y la elaboración de las restantes novelas, hasta la infancia de la autora en Canarias, pasando por las diversas crisis que padeció: en su matrimonio, en su tarea como escritora y en la larga enfermedad final. El amor a los hijos y el arte son hilos conductores de su vida, que la ayudan a sobrevivir; también su fe, con algunas crisis, al final superadas, y el deseo de perdonar.

Hasta aquí la crítica de Aceprensa. Otros detalles que a mí me han llamado la atención, son la gran riqueza interior que Carmen ya no puede expresar, pero que la tiene, hasta el punto de que cuando alguien la llama "pobrecilla" por su situación actual, casi suena a blasfemo. Carmen va recordando su vida hacia atrás, reconciliándose con lo que le produjo sufrimiento. Con la visión global de su vida, pone cada cosa en su sitio. Aparecen trozos de cartas suyas, de sus amigos, fragmentos de diarios de sus nietas cuando la visitan... Me han dado ganas de leer toda su obra. Sólo ha leído "Nada". Un 10.

Al ser la escritura muy tierna, detallista, no sé si agobiará un poco a los hombres. Si alguno lo lee, que me diga.

03/05/2009

Kandahar


Hace tiempo que tenía grabada esta película de la tele. Ayer la vimos en casa. Sólo aguantamos tres. Ilustra muy bien la realidad de este país, que no creo que haya cambiado mucho desde el 2001, que es el año en que se rodó. DeCine21.

¿Para qué sirve un colegio?

Para que lo lean todos los alumnos, profesores y padres del Instituto. Genial. Sencillo. Imágenes preciosas. ¿Para qué sirve un colegio?

Leonard Sax


Aceprensa presenta una entrevista con el impulsor de la Escuela Diferenciada Pública en América. Yo no creo que sea un tema de debate ideológico, sino de libre elección de los padres. Que cada uno pueda elegir lo que crea más conveniente.

2-6

Para los que ayer nos quedamos sin ver el partido porque sólo lo retransmitieron "de pago"

01/05/2009

HARMONIE UNIVERSELLE


Magnífico concierto al que acudí ayer noche. Trece instrumentistas formando una orquesta de cámara barroca: seis violines (dos concertinos), dos violas, dos violoncelos, una tiorba, un clave y un violón. A mitad de un Concerto de Haendel, al concertino y director musical se le rompió la cuerda aguda del violín. Terminaron el movimiento como pudieron y antes de continuar con el allegro final cambió la cuerda en el escenario mismo, sin retirarse, sin inmutarse. Tocaron cuatro Concerti de Haendel y dos de Vivaldi recientemente descubiertos. Y nos obsequiaron con un bis, que no sé qué obra era. Fantástico.

Sorolla. Visión de España.

¡Uau! Magnífico. Se ve rápido, he pillado un medio día sin gente. Me impresiona sobre todo la técnica. Con dos simples pinceladas pinta unas monedas en una mano, con una perfección increíble. en el instituto, alguna comentaba que la visión de que da de España no es la real. ¿Y qué? Para empezar, fue un encargo. Además, ¿por qué el arte tiene que tener ese componente de denuncia? Durante muchos siglos el arte fue simplemente artesanía, y ahí están las magníficas obras que admiramos hoy.