29/09/2009

The Visitor


Walter es un profesor universitario de vida gris. Solitario, egoísta, no logra aprender a tocar el piano a pesar del esfuerzo que pone en la tarea. Su anquilosada existencia va a conocer un vuelco cuando el decano de su facultad prácticamente le obliga a acudir a Nueva York, a presentar un artículo que ha firmado con una compañera, de baja maternal. A pesar de las excusas que pone -en realidad él no ha aportado nada al "paper"-, no tiene más remedio que acudir. Y al entrar por la noche en el apartamento que tiene en "La Gran Manzana" se lleva una inesperada sorpresa. Una pareja de inmigrantes -él, Tarek, sirio, ella, Zaineb, senegalesa- vive allí; al parecer, un desaprensivo les alquiló el lugar sin contar con el dueño. Aclarada la embarazosa situación, Tarek y Zaineb empacan sus enseres con intención de buscar otro lugar donde quedarse. Walter romperá la "burbuja" que ha fabricado para sí, y les permitirá estar con él un par de días, hasta que encuentren alojamiento. Es el comienzo de una singular relación, que permitirá conocer por qué Walter se ha convertido en el hombre que es, y la "medicina" que puede curarle de su triste estado. DeCine21.

Me ha gustado mucho esta película. Atípica, distinta, amable, dura, muy bien interpretada. Muy recomendable.

28/09/2009

¿Me das un "clinex" de la gripe A?


Pilar, ¿me das un clinex d'estos de la gripe A? Esta fue una petición de un alumno en clase anteayer. Entre las medidas protocolarias que debemos seguir los docentes es tener en el aula pañuelos desechables por si los alumnos los necesitan. Absurdo. Los alumnos siempre han llevado sus propios clinex en la cartera, porque los mocadors --literal "mocadores"-- de tela no saben ni que existen. Ahora se los proporcionamos gratis. Todo un adelanto.

25/09/2009

¿Profesión?, de Forges

¡Cuánta razón...!


40 años de Educación

Y aquí estamos.


Australia

Sarah Ashley, una aristócrata inglesa, acude a Australia a reunirse con su marido, que está negociando la venta de una explotación ganadera. Dama de fuerte carácter, pero a la que la vida ofrece pocos alicientes, deberá afrontar su inesperada viudez, y la aventura de transportar sus 1.500 reses a Darwin, para venderlas al ejército, necesitado de aprovisionamientos por el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Le ayudará en la empresa Drover (el Arriero), tosco aunque magnífico profesional, con el que surgirá progresivamente la chispa del enamoramiento. El viaje ayuda a Sarah a descubrirse a sí misma gracias a la fuerza redentora del amor, dirigido no sólo a Drover sino al adolescente aborigen Nullah, y a los otros miembros de la expedición. No faltan sin embargo los obstáculos, sobre todo de parte de Fletcher, un antiguo capataz que trabaja a las órdenes de Carney, el rey del ganado.

Hasta aquí la película me ha gustado mucho, pero hay una segunda parte que para mi gusto rompe el ritmo y el aire de la primera parte, mezcla de drama, vaqueros, ternura y romanticismo. Es más forzada. Pero muy agradable de ver. DeCina21.

Middlemarch, de George Elliot


Increíble y magnífica novela, de lo mejor que he leído últimamente. Larguísima, he empleado un mes, como cuatro libros. Ochocientas páginas el doble de grandes de lo habitual y con la letra muy pequeña. Pero no tiene desperdicio. Ambientada hacia 1830 en Inglaterra, la protagonista es una pequeña ciudad con sus habitantes, especialmente dos familias. La descripción sicológica de cada protagonista es muy prolija. El narrador omnipresente continuamente analiza las reacciones de todos, los modos de decir... Dorothea es una mujer joven generosísima e idealista, que todo lo que toca lo mejora. Rosamonde es otra joven que vive de las aparienciads, llevando a su marido, un médico idealista por el camino de la amargura. Mary, hija de un administrador, con un sentido camún aplastante, enamorada de Fred, hermano de Rosamond, al que convierte en un hombre. El señor Fradebother, clérigo honesto, que es capaz de sacrificarse hasta el heroísmo por sus amigos. Blaustrode, banquero corrupto que se ampara en la religión para justificar sus fechorías. Y muchos otros personajes, que sitúan perfectamente la vida en una ciudad de provincias de la época.

He disfrutado mucho leyéndola. Esta George Elliot era muy inteligente. Un 10

22/09/2009

La Reina Victoria


Semblanza de la Reina Victoria desde niña hasta el triunfo del amor y estabilidad del matrimonio con so príncipe Alberto. Muy bien ambientada, me ha sabido a poco, quizá porque me habían hablado muy bien de ella. Tampoco hay para tanto. Tiene poca profundidad. Para todos lo públicos, aunque aburrirá a los más jóvenes. DeCine21.

18/09/2009

Entre limones, de Chris Stewart

"Entre limones"
Chris Stewart
2006

En esta novela, el autor protagonista, un inglés batería del grupo Génesis, después de pasar por varias profesiones, decide comprar un cortijo en las alpujarras granadinas. Como literatura no vale gran cosa, pero es simpático y se pasa bien leyéndolo: Chris hace de sus experiencias toda una aventura, y es buena persona, buen marido, buen padre... y los retratos de los lugareños vecinos suyos tienen mucha gracia. En inglés lleva un montón de libros vendidos, y ya ha publicado un segundo, que no creo me pille. El final lo tuve que leer en diagonal, porque tenía que devolverlo a la biblioteca y había lista de espera. Un 7. Bastante prescindible.

12/09/2009

Itziar González y la prostitución callejera

En Barcelona tenemos un problema de prostitución callejera, sobre todo en algunas zonas. Por quejas de los vecinos, por fin la administración toma cartas en el asunto, y lo primero que se le ocurre es construir prostíbulos para alojar a este tipo de "trabajadoras". ¿Es que no piensan que éstas personas si se les diera oportunidad cambiarían de "trabajo"? Es alucinante. Un lector de La Vanguardia expresa muy bien estas ideas.

¿Querían ser putas?

IGNASI SERRAHIMA  - Madrid

La prostitución es violencia de género. Es violencia porque se menoscaba la dignidad humana de las prostitutas y de sus familias, porque las mujeres casi nunca tienen otra opción (su consentimiento es, por tanto, discutible), porque su ejercicio las cosifica,porque los hombres las tratan como objetos de usar y tirar. Es una violación, un ejercicio de poder patriarcal, con un agresor y una víctima.

Crear prostíbulos, como propone Itziar González, del distrito de Ciutat Vella (¡una mujer!), es esconder el maltrato, no solucionarlo. Ya es hora de que la retórica igualitaria del Gobierno se traduzca en igualdad de dignidad. La prostitución no es inevitable.

03/09/2009

Nuestro gobierno ante la crisis

Zapatero nos regala caramelitos, cuando lo que necesitamos son filetes. Pilar Rahola lo expresa admirablemente en este artículo, publicado el martes en La Vanguardia.

No, no es lo mismo 
Pilar Rahola

¿Se reactiva la economía castigando a los sectores productivos y alimentando la cultura del paro?

(...) No era lo mismo ser un progre cargado de promesas sociales, que un derechón sobrecargado de antipático pasado, y así, como no era lo mismo "arte que hartar", el arte de ZP dibujó lienzos de esperanzas en muchos corazones desconcertados. Pero todo aquello pasó, enmarcado en otra vida de un zapaterismo que, a fuerza de no ser lo mismo que los otros, ya no es ni lo mismo de sí mismo.

La crisis, por ejemplo, ¡qué sarta de medias verdades, sonoras improvisaciones y erráticas decisiones! Siguiendo el símil, no es lo mismo mentir que informar, ganar tiempo que perder el tiempo, y no es lo mismo ser justo que vender justicia de todo a cien. No es lo mismo dar el pescado que la caña de pescar y no es lo mismo gestionar los impuestos que masacrar a las clases medias. Y, porque no es lo mismo el progresismo que el populismo, habrá que saber si la confusión es fruto de un monumental lío ideológico, de una manifiesta incapacidad, o de la demagogia que acompaña a las retóricas vacuas. Pero algo queda claro: no es lo mismo vaciar la caja pública, que sentar las bases de una reactivación económica. Hasta el momento, el Gobierno de Zapatero no ha dado muestras de lo segundo, pero abunda en lo primero con irresponsable alegría. Y así, la ecuación cuadra para desgracia del sentido común: el dinero público se reparte sin otro criterio que vender a ZP como un repartidor de caramelos, los recursos disminuyen, y el Gobierno echa mano de la sufrida clase media, a la que intenta estrujar un poco más, a ver si le sopla la calderilla. ¿Así se fabrica un nuevo horizonte económico, castigando a los sectores productivos y alimentando la cultura del paro? La lógica diría lo contrario, porque las clases medias - especialmente castigadas en este país que siempre ha despreciado la cultura del trabajo-son las únicas que realmente pueden reactivar la economía. Pero necesitarían más oxígeno. El Gobierno les anuncia, en cambio, más ahogo. Lo cual nos retorna al estribillo. Ciertamente no, no es lo mismo... Por ejemplo, no es lo mismo ser justo, que ser demagogo.