30/09/2009

Tener miedo a la gripe

Magnífico artículo, que copio.

Tener miedo a la gripe

Cada país tiene la cantidad de promotores de la cultura del miedo que se merece.


Antonio Argandoña


La gripe es un negocio. Bueno, empezó siendo una enfermedad, pero ahora es también un negocio. No para todos, claro. Para algunos es una amenaza: tenemos miedo a la gripe. Tener miedo a una enfermedad cuyas consecuencias no conocemos bien es algo lógico. Pero lo malo es que en el caso de la nueva gripe, nos han fomentado ese miedo.   No es algo nuevo: es bien conocido el binomio promoción del miedo–promesa de seguridad. “Toda la humanidad está amenazada”, decía la jefa de la Organización Mundial de la Salud: el miedo a la gripe forma parte de su negocio. Pero aquí estamos nosotros para salvarles, podía haber agregado: le debemos la salud, y quizás también la vida.

 Hay muchos que siembran el miedo en el mundo, algunos probablemente con buena intención: son los abogados de causas diversas, los que un periodista llamaba hace poco los “emprendedores morales seculares”, que tratan de ampliar su negocio. No hace muchos años Amnistía Internacional decidió entrar en el amplio mundo de la Responsabilidad Social Corporativa, que seguramente es más prometedor que la denuncia de regímenes opresivos y carceleros que torturan.

 Los expertos, claro, también se benefician del miedo –aunque, es verdad, los que son honrados no se aprovechan de ello. Suelen empezar sus proclamas diciendo que, “como muestran las investigaciones científicas…”. Y, claro, la autoridad de la ciencia juega a su favor. A ellos se suman muchos nuevos expertos, que nos recuerdan que nos jugamos la vida cada vez que nos sentamos a la mesa, o que hablamos por teléfono, o que no practicamos pilates o la última moda del wellness. Gracias a ellos, sabemos que no podemos ser felices por nosotros mismos: necesitamos su ayuda –y ellos nos lo recuerdan en cuanto pueden. Y nos cobran por ello.

 Luego están los gobiernos. El miedo es malo para ellos, si la población considera que los políticos no han hecho lo que debían. Pero les da protagonismo, oportunidades de prometer —y, lo que es peor, de hacer—. No hay nada como una buena catástrofe para movilizar a los parlamentarios y ministros. Y la prensa se apunta, claro: el miedo vende. Y no digamos nada de los expertos en relaciones: terapeutas, consejeros, expertos en coaching. ¿Ha volcado un autocar? La comunidad autónoma envía enseguida otro, lleno de psicólogos, para que devuelvan la paz a las almas de los accidentados y de sus familias.

 Y, claro, también las empresas farmacéuticas se aprovechan del miedo. No sé si ellas lo fomentan, pero les viene muy bien, porque así venden más. Aliadas con los médicos, son capaces de convertir algo normal —la timidez, por ejemplo— en un enfermedad —la “fobia social” la llaman ahora—. Afortunadamente están ahí para salvarnos: “nuestro objetivo es su salud”. Gracias, les contestamos: ¿Cuánto le debo?
 Según las historietas de Astérix y Obélix, los galos sólo tenían miedo a que el cielo se les cayese encima. Nosotros estamos más avanzados que ellos: eso no nos preocupa. Pero hemos creado nuestra propia lista de miedos, con la ayuda de nuestros gobernantes, consultores, emprendedores, redentores sociales y otros generosos protectores. Pero los miedos son nuestros. Si es verdad que cada país tiene el gobierno que se merece, también se puede afirmar esto de todos esos promotores de la cultura del miedo.

Antonio Argandoña es profesor del Iese.

¿Qué se esconde detrás de la gripe A?

Por supuesto, un fabuloso negocio.

29/09/2009

The Visitor


Walter es un profesor universitario de vida gris. Solitario, egoísta, no logra aprender a tocar el piano a pesar del esfuerzo que pone en la tarea. Su anquilosada existencia va a conocer un vuelco cuando el decano de su facultad prácticamente le obliga a acudir a Nueva York, a presentar un artículo que ha firmado con una compañera, de baja maternal. A pesar de las excusas que pone -en realidad él no ha aportado nada al "paper"-, no tiene más remedio que acudir. Y al entrar por la noche en el apartamento que tiene en "La Gran Manzana" se lleva una inesperada sorpresa. Una pareja de inmigrantes -él, Tarek, sirio, ella, Zaineb, senegalesa- vive allí; al parecer, un desaprensivo les alquiló el lugar sin contar con el dueño. Aclarada la embarazosa situación, Tarek y Zaineb empacan sus enseres con intención de buscar otro lugar donde quedarse. Walter romperá la "burbuja" que ha fabricado para sí, y les permitirá estar con él un par de días, hasta que encuentren alojamiento. Es el comienzo de una singular relación, que permitirá conocer por qué Walter se ha convertido en el hombre que es, y la "medicina" que puede curarle de su triste estado. DeCine21.

Me ha gustado mucho esta película. Atípica, distinta, amable, dura, muy bien interpretada. Muy recomendable.

28/09/2009

¿Me das un "clinex" de la gripe A?


Pilar, ¿me das un clinex d'estos de la gripe A? Esta fue una petición de un alumno en clase anteayer. Entre las medidas protocolarias que debemos seguir los docentes es tener en el aula pañuelos desechables por si los alumnos los necesitan. Absurdo. Los alumnos siempre han llevado sus propios clinex en la cartera, porque los mocadors --literal "mocadores"-- de tela no saben ni que existen. Ahora se los proporcionamos gratis. Todo un adelanto.

25/09/2009

¿Profesión?, de Forges

¡Cuánta razón...!


40 años de Educación

Y aquí estamos.


Australia

Sarah Ashley, una aristócrata inglesa, acude a Australia a reunirse con su marido, que está negociando la venta de una explotación ganadera. Dama de fuerte carácter, pero a la que la vida ofrece pocos alicientes, deberá afrontar su inesperada viudez, y la aventura de transportar sus 1.500 reses a Darwin, para venderlas al ejército, necesitado de aprovisionamientos por el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Le ayudará en la empresa Drover (el Arriero), tosco aunque magnífico profesional, con el que surgirá progresivamente la chispa del enamoramiento. El viaje ayuda a Sarah a descubrirse a sí misma gracias a la fuerza redentora del amor, dirigido no sólo a Drover sino al adolescente aborigen Nullah, y a los otros miembros de la expedición. No faltan sin embargo los obstáculos, sobre todo de parte de Fletcher, un antiguo capataz que trabaja a las órdenes de Carney, el rey del ganado.

Hasta aquí la película me ha gustado mucho, pero hay una segunda parte que para mi gusto rompe el ritmo y el aire de la primera parte, mezcla de drama, vaqueros, ternura y romanticismo. Es más forzada. Pero muy agradable de ver. DeCina21.

Middlemarch, de George Elliot


Increíble y magnífica novela, de lo mejor que he leído últimamente. Larguísima, he empleado un mes, como cuatro libros. Ochocientas páginas el doble de grandes de lo habitual y con la letra muy pequeña. Pero no tiene desperdicio. Ambientada hacia 1830 en Inglaterra, la protagonista es una pequeña ciudad con sus habitantes, especialmente dos familias. La descripción sicológica de cada protagonista es muy prolija. El narrador omnipresente continuamente analiza las reacciones de todos, los modos de decir... Dorothea es una mujer joven generosísima e idealista, que todo lo que toca lo mejora. Rosamonde es otra joven que vive de las aparienciads, llevando a su marido, un médico idealista por el camino de la amargura. Mary, hija de un administrador, con un sentido camún aplastante, enamorada de Fred, hermano de Rosamond, al que convierte en un hombre. El señor Fradebother, clérigo honesto, que es capaz de sacrificarse hasta el heroísmo por sus amigos. Blaustrode, banquero corrupto que se ampara en la religión para justificar sus fechorías. Y muchos otros personajes, que sitúan perfectamente la vida en una ciudad de provincias de la época.

He disfrutado mucho leyéndola. Esta George Elliot era muy inteligente. Un 10

22/09/2009

La Reina Victoria


Semblanza de la Reina Victoria desde niña hasta el triunfo del amor y estabilidad del matrimonio con so príncipe Alberto. Muy bien ambientada, me ha sabido a poco, quizá porque me habían hablado muy bien de ella. Tampoco hay para tanto. Tiene poca profundidad. Para todos lo públicos, aunque aburrirá a los más jóvenes. DeCine21.

18/09/2009

Entre limones, de Chris Stewart

"Entre limones"
Chris Stewart
2006

En esta novela, el autor protagonista, un inglés batería del grupo Génesis, después de pasar por varias profesiones, decide comprar un cortijo en las alpujarras granadinas. Como literatura no vale gran cosa, pero es simpático y se pasa bien leyéndolo: Chris hace de sus experiencias toda una aventura, y es buena persona, buen marido, buen padre... y los retratos de los lugareños vecinos suyos tienen mucha gracia. En inglés lleva un montón de libros vendidos, y ya ha publicado un segundo, que no creo me pille. El final lo tuve que leer en diagonal, porque tenía que devolverlo a la biblioteca y había lista de espera. Un 7. Bastante prescindible.