27/06/2010

Fátima Ayache y el burka

   
   
   
Fátima Ayache, socióloga argelina, opina sobre el burka. Su testimonio es doblemente interesante, por musulmana y por mujer. Lo publica hoy La Vanguardia.

Pocas voces se expresan con tanta contundencia y claridad sobre temas tabú del mundo musulmán como lo hace la socióloga argelina, residente en Barcelona, Fátima Ayache. Sus palabras de rechazo hacia el burka tienen un doble valor porque provienen de su condición de mujer y musulmana, que además tuvo la valentía de enfrentarse en su momento al integrismo en Argelia.

¿Cuándo llegó a Catalunya?


Lo hice el 1 de agosto de 1989. Mi padre me dijo que no podía quedarme en Argel por el terrorismo, yo no quería ir a Francia, así que vine a Barcelona con la idea de hacer el doctorado sobre las relaciones entre los catalanes y los bereberes.

¿En Argel era profesora de instituto?


Había estudiado Ciencias Sociales y Políticas y llevaba diez años como profesora. Mi formación había sido en francés, pero con la llegada del integrismo en los años 80 empezaron a exigir que se enseñase en árabe. El país se dividió en dos, y fueron unos años muy, muy calientes.

¿Cómo se produjo ese proceso de arabización?


Llegaron profesores contratados de origen egipcio, sirio, a veces sin titulación, pero ellos eran quienes enseñaban árabe clásico. Pero eso sólo fue el inicio del integrismo. Pronto empezaron a decirnos a las mujeres que teníamos que taparnos, ponernos hiyab, vestidos largos... Y lo decían los imanes en las mezquitas y lo repetían los estudiantes. "El islam dice que no puedes ir con pantalones, que no puedes mostrar el pelo", te decían. Fue muy duro. Mi profesor en la universidad, un liberal llamado Abassi Madani, se presentó un día con chilaba y barba y se convirtió en el líder del FIS.

¿Cuál fue su reacción?


Yo era muy rebelde, no podía aceptar aquello, iba a todas las manifestaciones. Además, mi familia ya estaba fichada. Mi padre era decano de la facultad de Tecnología, mi tío dirigía un diario. En casa éramos cuatro chicas, y siempre había podido opinar y estudiar, tenía voz, y de pronto me decían: "Tu sitio está en casa, tú estás para tener hijos". Hay que haber estado allí para saber lo que supuso. Empezaron las violaciones en la universidad, a los estudiantes les comieron el coco, les dijeron que el Corán decía que la mujer ha de estar en casa.

Y empezó la violencia.


Fue terrible. Una noche escuchamos los gritos de los vecinos. No podías hacer nada, todos teníamos miedo. Al día siguiente descubrimos sus cabezas cortadas. A un tío mío lo mataron a la puerta de su casa delante de su hijo de seis años. A otro familiar fueron a buscarlo para que les pagase dinero; como no estaba, se llevaron a su hijo de 16 años. Y lo mataron.

Terrorismo en estado puro.


Es matar por matar. El integrismo no es un tema político, es delincuencia total, son gente que mata. Entraban en los colegios y mataban por placer. Empecé a tener miedo.

(Al padre de Fátima lo mataron más tarde en el despacho de la universidad, cuando ella ya no estaba en Argel. No pudo ir ni a su entierro. Unas acciones que marcan para toda la vida. Aún ahora, dice que los petardos de Sant Joan la ponen nerviosa porque le recuerdan aquellos tiroteos.)

¿Y entonces decide irse?


No tenía seguridad, no tenía libertad, y más siendo mujer. Iba por la calle y tenía que mirar detrás. Pero no me daba la gana taparme. Ni me entraba en la cabeza que compañeros que un día era liberales pasaran a ser fanáticos. Me fui definitivamente en el 92, pero mi mente aún está allí. Me han quitado una parte de la vida.

Desde aquí, ¿cómo valora la polémica del burka?

El burka no existe en el islam, es un símbolo del integrismo puro, de la mujer sumisa. Yo digo: burka no, pero sin debate, sin darle importancia, como mujer musulmana que soy, aceptar el burka en España, país que me ha dado la libertad y me ha permitido tener voz propia, es un insulto. No tiene sentido que quieran traerlo aquí, que quieran que nuestros hijas se tapen de la cabeza a los pies para proteger su honor, cuando yo he visto integristas con la cara tapada para violar y he visto prostitutas que se ponen el hiyab o el burka. No puedo tolerar que le digan a una niña de seis años que tiene que llevar pañuelo: a esa edad no entiende la religión.

..................

¿Se considera usted una refugiada?

No, gente como yo no queremos pedir asilo. Eso significaría perder nuestra identidad, perder nuestro país. "Vas a matarte viva si pides ser refugiada", me dijo un día mi padre.

Pero ahora la situación ha cambiado en Argelia.
Es cierto, ha mejorado mucho. Los atentados son ya puntuales. Gracias al presidente de Argelia, el integrismo está controlado.

¿Lo difícil es entender por qué se produjo esa progresión tan rápida del integrismo?

Los cabezas del integrismo son gente muy preparada, con mucho poder. Luego captan a gente más sencilla. Utilizan a la gente pobre y la engañan con una falsa religión. Al salir del colegio los alumnos pasaban muchas horas en la mezquita y allí les enseñaban esas cosas. Algunos de esos alumnos se convirtieron en soldados de Dios y fueron a morir a Afganistán. Pero eso fue después, antes empezaron a presionar a las chicas de 13 y 14 años para que no fueran más a clase. A mí me decían que era pecadora y me amenazaban, me decían que no querían que fuera profesora.

¿Qué opina de la situación que se vive en España?
He perdido a muchas personas queridas y por eso me subleva ese integrismo camuflado, silencioso, que existe aquí.

(...)

Más recientemente ha intervenido en trabajos con menores inmigrantes no acompañados.

Sí, estuve tres meses en el Casal del Raval. Te das cuenta también de otra realidad. Muchos de ellos no son menores no acompañados, al contrario, han sido enviados por sus familias, incluso puede que tengan amigos y parientes aquí que les dicen dónde tienen que ir. Saben que aquí no estarán en la calle, que un día tendrán papeles y trabajo,
  
   
  


26/06/2010

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El martes 22 necesitábamos tener a los alumnos de 1º y 2º de ESO tres horas en el aula, y les pusimos esta película, con lo que tuve oportunidad de verla. Me entretuvo. Es una peli de indios y vaqueros, donde los indios son alienígenas y los vaqueros terrícolas que quieren apoderarse de sus recursos. Imaginativa, pero previsible. Sin todo el marketing y las 3D se habría quedado en poquito, no es una película para repetir. Pero no está mal. DeCine21.


"Montañas como islas", de Forrest Carter

   
   
"Montañas como islas"
Carter, Forrest
Duomo ediciones 2009

En plena depresión americana, Pequeño Árbol se queda huérfano a los cinco años y lo recogen sus abuelos, indios cheroquis que viven en las montañas. Allí aprende a convivir con la naturaleza, no pidiéndole más que lo necesario, el transcurrir de las estaciones y la vida, la realidad de la muerte, etc. Está escrito bajo el prisma de un niño pequeño con una confianza absoluta en su abuelo, un hombre sencillo y bueno, que aborrece a los políticos que según él tienen la culpa de todo. La abuela todas las semanas les lee en voz alta a Shakespeare y un buhonero le enseña cálculo todos los meses.

Un libro y una historia encantadora. Ya me gustaría que algunos de mis alumnos hubieran sido educados en la responsabilidad como este abuelo consigue con su nieto, enseñándole a llevar las riendas de su propia vida. Hace reír, llorar, muy tierno, escrito con la visión ingenua de un niño de cinco años. Gustará a todo el mundo. Un 9.
  
  
  

21/06/2010

"En Nadar-dos-pájaros", de Flann O'Brien

   
   
"En Nadar-dos-pájaros"
O'Brien, Flann
Nórdica Libros 2010

En Nadar-dos-pájaros contiene muchas referencias y alusiones a la Irlanda del periodo y a la Irlanda histórica que puedan resultar difíciles de entender para quienes no conozcan el medio.

Estas líneas del inicio del prólogo quizás expliquen lo que me ocurre con este libro: no entiendo nada de lo que dice, ni veo el interés que tiene. Leí el prólogo, que nunca lo hago, porque no me aclaraba. Y después de leerlo, sin terminarlo, tampoco he entendido éste. En fin, que lo dejo. Debe ser un libro para eruditos de Irlanda, porque el lector medio dudo que entienda nada. Lo empecé a leer hace más de un mes, pero mientras tanto he leído otros que le han pasado delante. Por fin hoy lo he retomado en un rato de piscina, y decido dejarlo definitivamente. Quien lo entienda que lo lea. Pero que no lo compre sin estar muy seguro, no se vaya a decepcionar. Por suerte a mí me lo dejaron. Ni siquiera sé resumir el argumento. He leído 60 páginas. A por otro.
 
 
 

20/06/2010

Up in the Air

      
   
   
Me ha divertido esta película y hace pensar. Pero deja un regusto amargo. Quizás porque el protagonista en realidad no sabe lo que falla en su vida. Sufre un gran descalabro personal, y no tiene armas para cambiar, pues su opción fundamental de vida es totalmente errónea.     


Ryan Bingham es un experto en reducciones empresariales (tanto de personal como de dinero) cuya preciada vida volando se ve amenazada en el momento en que está a punto de conseguir diez millones de millas en vuelos frecuentes y justo cuando ha conocido a la mujer de sus sueños, otra viajera habitual.

Esta tragicomedia del director de Juno y Gracias por fumar está muy por encima de la media y obliga a pensar sobre el mundo que estamos creando entre todos.

La cinta es muy buena, las interpretaciones son excelentes, el ritmo es muy bueno, las secuencias son de gran perfección formal y el guión también es excelente. Estamos ante un retrato desolador -aunque inteligentemente divertido y ameno- de la peor cara del capitalismo. Extraordinaria película sobre la carencia de compromiso personal en lo que no sea el trabajo propio de uno a pesar de los demás: pero con una crítica ácida muy fuerte y dura; y, al mismo tiempo, dejando abierta la posibilidad de un optimismo difícil, pero posible.

Up in the Air arranca carcajadas, y también emociona, al mismo tiempo que hace pensar sobre la necesidad de las relaciones humanas. Y también es una crítica -no exenta de cierta acidez- de las dificultades para relacionarse en el mundo moderno, donde las comunicaciones se han desarrollado más que nunca, y sin embargo existe cierta incomunicación. Donde se da la paradoja de que te pueden despedir a través de las cámaras o se puede mantener una relación o cortarla a través de los mensajes del teléfono móvil. Decine21.


"El complejo de dinero", de Franziska von Reventlow

  
"El complejo de dinero"
Franziska von Revlentlow
Periférica 2010

Epistolario de una dama de mediana edad a una amiga. Internada en un sanatorio pues un psicoanalista ha descubierto que tiene complejo de dinero, y quiere psicoanalizarla. En realidad su complejo no son más que deudas y acreedores, pues lleva un ritmo de vida alucinante y considera que el trabajo no es digno de ella. Casada por conveniencia, espera recibir la herencia de su suegro que nunca llega.

Crítica muy divertida de una serie de tipos parásitos de la sociedad: el especulador, el que busca ideales, el secretario aprovechado... Lo que me escama un poco es que la protagonista es un poco el reflejo de la autora. Una poca-solta. Entonces... ¿Se ríe de ella misma? Graciosa, pero sin carcajadas. Es corta, se lee muy rápido. Un 7.

    

18/06/2010

John Foppe, hombre completo




Impresionante testimonio de este hombre que nació sin brazos y a los cinco años decidió superar todas las barreras. Me acordaba de Tony Melendes, que vi en YouTube hace unos años, que se gana la vida tocando la guitarra con los pies. Los dos coinciden en lo mismo: "No digas no puedo, di no quiero, porque si quieres, puedes". Una magnífica lección para la generación de azúcar que sube. Pongo el vídeo al final de la entrevista.

John Foppe, hombre completo

"Nací sin brazos, pero no me pongo límites por eso"


Tengo 39 años. Nací y vivo cerca del Misisipi. Soy asesor: ayudo a transformar sueños en resultados. Estoy casado y tengo una hija de tres años. ¿Política? ¡Basta de ideas discapacitantes! Soy creyente. Eres un discapacitado si te resistes a sortear barreras

VÍCTOR-M. AMELA

¿Cómo le doy la mano?

Apriéteme el hombro.

Encantado.

Igualmente.

¿A qué edad supo que le faltaban los brazos?

Al ir a la escuela, a los cinco años, me di cuenta de mi diferencia. Y sentí angustia y miedo, vergüenza y autocompasión.

¿Qué fue lo más duro?

Intentar acoplarme unos brazos ortopédicos: me daban calor, peso, era espantoso.

¿Nació así?

Sí. Y con malformaciones en la cadera y escoliosis, aunque esto se fue corrigiendo.

¿Cuál es la causa de su falta de brazos?


Desconocida. Somos siete hermanos, y sólo yo nací así.

¿Qué le decían sus padres cuando volvía triste del colegio?


 "No eres menos que nadie por no tener brazos". Pero yo sí me tenía por menos y me autocompadecía... Y no hacía nada por mí.

¿Nada?


 Como despertaba compasión, la utilizaba: tenían que hacérmelo todo, desde vestirme por la mañana. Pero sucedió algo...

¿Qué pasó?


Quise ir a las colonias del colegio. Y mis padres decidieron aplicarme el amor rudo.

¿Qué es el amor rudo?


Iría a las colonias si demostraba que podía hacerme cargo de mí mismo. Y ordenaron a mi hermano, que me vestía cada mañana, que a la mañana siguiente no lo hiciese.

¿Y logró vestirse usted solo?


No. Y me desesperé. Mi hermano, pobre, quiso ayudarme: mi madre se lo prohibió. Me dejaron solo en la habitación, desnudo...

¿Y qué hizo usted?


Puse los calzoncillos en el suelo, coloqué un pie en cada agujero, me tumbé de espaldas, levanté las piernas, dejé que la prenda cayera en mis muslos, me arrastré hasta una cómoda y usé sus salientes para subírmelos…

Vaya gesta.


Yo gritaba, lloraba, suplicaba ayuda... Sentía mucho miedo... Me veía perdido. Quedé en el suelo en un charco de sudor y lágrimas... Fracasé, y algo se me rompió por dentro..

¿Qué se le rompió?


La fe en la vida...

...

Pero luego reaccioné decidiendo que si había sido testarudo para no hacer nada, ¡ahora lo sería para actuar! Y así abandoné toda la rabia y la pena a un lado..., y actué.

¿De qué modo?


Pedí calzoncillos con gomas, y ropa fácil de ponerme, y un reloj de pulsera con gomas...

¿Dónde se lo puso?


En el tobillo, ¿ve? Y me adiestré en usar los pies para todo.

¿Qué es capaz de hacer con sus pies?


Escribir, dibujar, pintar, pasar hojas, cocinar, usar cubiertos, coger un vaso, conducir mi coche, llamar por teléfono, rascarme la cabeza..., ¿ve?

Sí.

Pero todo esto no tiene mucha importancia.

Hombre...


Lo que importa es dejar de ser espectador de las cosas: pasar a ser actor protagonista.

¿Y cómo vivió su adolescencia, cuando quería ligar?


Ellas querían ser sólo amigas. Y sufrí... Pero luego me relajé y decidí disfrutar de las cosas... Y entonces llegó mi pareja, Christine, igual que Meg Ryan: mírela en esta foto...

¿Qué le gustó a Christine de usted?


Mi amor por la vida. Ella tenía un novio culturista, guapísimo..., pero muy quejica, que odiaba mojarse el pelo... Cuando Christine vio como yo me tiraba de cabeza al mar...

¿Cuál es su lema, John?

Ser antes de hacer, hacer antes de tener.

Explíquemelo.

La gente suele decirse "¡no tengo dinero!" o "¡no tengo tiempo!", y de eso deduce "¡no puedo hacer nada!". Y de eso concluye "¡no soy nada!". ¡Qué error!: es justo al revés. Convéncete de esto: ¡sí "eres"! Y con ese motor interno, el resto va viniendo.

Pero cuesta "ser".


Porque todos somos discapacitados... anímicos: "no puedo", "es imposible", "no hay nada que hacer", te dices. Y, convencido de que tienes razón, te acomodas en esa idea.

A veces pienso así.


¿Y crees tener razón en esto? Entonces eres un discapacitado... con dos brazos.

Vaya.


Si das por inamovibles tus límites, eres tan discapacitado como yo cuando creía imposible ponerme los calzoncillos por mí mismo.

Denos un consejo a los discapacitados.

Elige ser. Elige quién serás: ten una visión y conviértete en tu propia visión. ¿Cuál es tu excusa para no hacerlo, dime? Pregúntatelo. Yo no soy un gurú de esos, no: ¡yo sólo hablo de lo que sé porque lo he vivido!

¿Y qué sabe, al final?


Que fracasar consiste en no intentar demoler barreras. Así que en vez de repetirte "¡no merece la pena intentarlo!", repítete siempre "¡merece la pena intentarlo!".

¿Sean cuales sean mis circunstancias, mis límites físicos o materiales?


Aunque pueda parecerte que no, ¡siempre hay una alternativa! La realidad es lo que tú creas con tu percepción de las cosas. ¡Crea una realidad nueva, pues! Porque tú puedes elegir tu manera de ver el mundo. O sea, ¡puedes elegir el mundo! Pero sólo tú, nadie por ti. ¿Por qué eliges mutilarte?

Si volviese al vientre de su madre y pudiese elegir nacer con brazos, ¿lo haría?
¡No! Yo soy este que soy.

 


17/06/2010

Nens de sucre

   
   
   
Per Setmana Santa, els alumnes de 2n de Batxillerat del meu institut van marxar de viatge a París. Va haver un incident amb un alumnes que es va "perdre" del grup i no va arribar a agafar el metro amb tots, perdent-se l'activitat d'aquell dia. Els pares estaven indignats perquè cap professor es va posar a buscar el seu fill per París. El nen té divuit anys. Un nen de sucre. Copio un article aparegut al Diari de Girona ahir. Ja es veu que el consentiment dels pares vers als fills és un dels grans lastres que comporta l'educació dels nostres dies.

És l'hora de pati. Estic a la sala de professors a punt de fer-me un tallat a la màquina de cafè quan apareix una tutora acompanyada d'una mare que vol parlar amb mi. Està preocupada perquè el seu nen no menja. Exactament va ser el dia anterior que no va dinar gens o gairebé gens. El motiu és que tenia un disgust molt gran amb mi perquè a classe li vaig cridar l'atenció demanant-li que callés i atengués a les meves explicacions. La seva resposta va ser que no tenia un bon dia -dit malcaradament- i així va quedar la cosa.

Bé, així ben bé no, que quan va tornar a casa no va dinar gens. A l'endemà li vaig preguntar, al nen, si tindria un bon dia a la qual cosa em va contestar, sec, que no! i que a l'endemà tampoc! I així ho vam deixar fins que aquell mateix dia va venir la seva mare preocupada perquè el seu nen no li menja. Explicats els fets fil per randa la mare va semblar mig conforme i jo més alleujat: el nen no va dinar del disgust però va berenar, i molt! El tema del sopar no va sortir a la conversa i sobre aquest punt no puc informar: mea culpa. El nen que un dia no va dinar té 17 anys i fa 2n de batxillerat.

A la cua del metge, un avi m'explicava aquesta setmana que va començar a treballar als 9 anys menant a pasturar 150 ovelles. Alguns dels meus amics venien gelats amb 12 o 13 anys i gairebé tots els de la meva generació fèiem la temporada d'estiu des dels 14 o 15. Ara no es pot treballar abans dels 16 anys. És el progrés! -diuen els nostres legisladors- i jo estic d'acord amb la finalitat però no amb els mitjans que s'estan utilitzant. Entre tots estem criant una generació de nens que ho són més enllà del raonable, que tenen poques responsabilitats i massa privilegis i que són incapaços de tolerar la frustració. La conseqüència és que estem infantilitzant l'adolescència. No trobo normal que una mare em discuteixi el suspens de la seva filla de 17 anys després d'explicar-li els criteris de correcció i llegir conjuntament l'examen. No és normal que els alumnes majors de 16 anys que no treballen a classe, que van a divertir-se i molestar als companys que volen estudiar, que han superat l'edat d'escolarització obligatòria i que són insolents amb els professors, els centres tinguin veritables dificultats per evitar haver-los de suportar. No és normal que un llibre sobre l'adolescència defineixi la postadolescència com aquells joves de 29 a 35 anys. No és normal que els mitjans de comunicació anomenin nens els joves i joves els adults de 30 o més anys.

Si no volem una societat de no-responsables -d'irresponsables, per tant- han de canviar moltes coses en l'educació dels nens i joves a la família, a l'escola, a l'institut i a la societat. Ens hi va el futur.

ARGEMIR GONZÁLEZ.
 
 
  

16/06/2010

"Réquiem por Nagasaki", de Paul Glynn

"Réquiem por Nagasaki"
Glynn, Paul
1999

Historia del Dr. Nagai, pionero de la radiología en Japón y superviviente de la bomba atómica. Más abajo copio el comentario de Aceprensa. Resumen: sólo la Fe sabe dar respuestas y sentido a tragedias como la bomba atómica. Y todos encontramos en nuestra vida nuestras bombas atómicas. Aunque literariamente deja bastante que desear -de ahí que lo califique con un 9 y no un 10-, para recomendar a cualquier persona con un mínimo de riqueza interior. Impactante. Precioso.

Takashi Nagai (1908-1951) fue un científico japonés casado y con dos hijos. Impulsó generosamente la medicina moderna en su país a costa de su propia salud. El ejercicio de la radiología le supuso una leucemia que no le impidió sin embargo continuar con una vida de intenso trabajo. Sobrevivió seis años a la bomba atómica de Nagasaki, la mayor parte de ellos postrado en una cama. Escribió libros, ayudó a muchas personas y fue considerado un héroe nacional en su país.

El hecho clave de su vida como adulto, y que explica su fuerza interior, fue su conversión al catolicismo. Impulsado por la lectura de los Pensamientos de Pascal, persiguió la verdad sin descanso, con valentía y honradez. Pasó del sintoísmo al racionalismo ateo y más tarde, resueltas sus dudas y aclaradas las relaciones entre la fe y la razón, y arrastrado por el ejemplo de vida de los cristianos que conocía, abrazó con todas las consecuencias su vocación.

La suya es una historia verdaderamente impresionante y conmovedora. Fue un ejemplo de amor a la ciencia y al trabajo y de devoción a su país; luego, con la fe, fue también un modelo de caridad, de esposo y padre, de sentido positivo y de esperanza. Supo mantenerse firme en unas condiciones humanamente durísimas, encontró sentido a su dolor y fue luz para todos los que le rodeaban. Y todo con gran sencillez. Ni siquiera la bomba atómica, de terribles consecuencias como narran con detalle algunas páginas estremecedoras de este libro, le arrancó de su corazón el perdón y la alegría.

Paul Glynn, un sacerdote Marista australiano que vivió 20 años en Japón, ha escrito esta biografía (1988), en la que, además, rinde homenaje a Japón, a su cultura, a sus mujeres, a sus mártires, a sus cristianos clandestinos, a su literatura y a su historia. Cuenta oportunamente muchos episodios de la historia del país, explica el sentido de algunas tradiciones y cita numerosas obras de su literatura, muy centrada, sobre todo en poesía, en la cuestión de la fugacidad de la vida. El libro, de modesta edición, incluye algunas fotografías, mapas y un glosario de términos japoneses.


 

Carta de un funcionario a su banco

   

Muy señores míos:

Por la presente lamento comunicarles que he decidido pagar un 5% menos en el recibo mensual de la hipoteca que tengo con su banco. Ha sido una decisión difícil pero me es imprescindible recortar gastos para salvar mi economía particular y reducir mi déficit. En acciones como ésta es cuando todos debemos arrimar el hombro por lo que les pido comprensión y solidaridad. Al fin y al cabo yo, como el resto de ciudadanos, colaboré en su día en la inyección de liquidez que recibieron ustedes para salvar el sistema financiero. En realidad me he visto forzado a tomar esta decisión porque mis padres, al ver el saldo de mi cuenta corriente, temen verse en la obligación de dejarme dinero y ustedes, como banqueros que son, saben mejor que nadie que no tiene sentido poner capital si no es para conseguir pingües beneficios. Me he informado y sé que es lícito tomar este tipo de decisiones de forma unilateral y sin previa negociación (Hay precedentes, ver declaraciones del Presidente del Gobierno en el parlamento el pasado 12 de mayo).

Aprovecho la ocasión para comunicarles que ya dispongo de suficientes sartenes y no necesito que me regalen ninguna más.

Atentamente,

Un funcionario hipotecado