03/07/2010

El concierto

  
  
En su juventud Andreï Filipov fue un consumado maestro musical, prodigioso director de la orquesta del mítico Teatro Bolshoi de Moscú. Pero, treinta años atrás, fue consifderado un enemigo del pueblo por negarse a expulsar a los judíos que había en su orquesta. La consecuencia de esa 'insurrección' fue el desmantelamiento inmediato del grupo y la caída en desgracia de todos los instrumentistas. Humillado, Filipov es en la actualidad quien pasa la fregona en el teatro, mientras que sus compañeros músicos, entre ellos su mejor amigo, el violenchelista Sacha, han salido adelante trapicheando en trabajos de poca monta, viviendo prácticamente en la miseria. Sin embargo, por casualidad, mientras limpia el despacho del actual director del Bolshoi, cae en manos de Filipov un fax procedente de París en el que invitan a la orquesta para tocar en el espléndido Théâtre du Châtelet. El antiguo músico idea rápidamente un plan: reunir furtivamente a sus antiguos compañeros y hacerse pasar por la verdadera orquesta del Bolshoi para celebrar en París su primer concierto en tres décadas.

Más drama que comedia. Muy original. Personalmente,como no soporto la irresponsabilidad, me ha puesto un poco nerviosa el comportamiento de la orquesta en París. Pero la considero una película muy recomendable, y que gustará a cualquier amante del cine.

El director rumano afincado en Francia Radu Mihaileanu es de esos cineastas que poco a poco, sin que se note, comienza a labrarse una envidiable filmografía. Ha dado sobradas muestras de su talento con filmes como Traidor (1993), El tren de la vida y, sobre todo, con Vete y vive. En sus filmes, Mihaileanu se descubre como un humanista, un atento observador de las pequeñas y grandes tragedias humanas que él sabe encarnar en personajes de carne y hueso, que llegan al alma del espectador. Normalmente sus historias tienen que ver con la opresión de los desfavorecidos, en especial con las injusticias contra la comunidad judía, de la que él mismo forma parte. En El concierto habla del mismo tema a través de una comedia, también dramática y emotiva, con el mundo de la música clásica como telón de fondo. DeCine21.

  
  

01/07/2010

Libros para el verano

   
   
   
Os remito a la pestaña superior donde pone "LLibres 2010", que son los libros que he leído desde enero, con la reseña (si clicáis encima), y la calificación de 1 a 10. Por mi parte, este verano voy a ver si consigo algunos libros de la lista de "Novelas para entender el mundo", de Nuestro Tiempo. He leído siete, todos ellos buenos, con lo que los que me faltan también deben serlo. A veces me harto de tanta lectura chorra. ¡FELIZ LECTURA!

30/06/2010

"El solista" de Steve López

   
   
"El solista"
Lopez, Steve
Espasa 2009

Steve López es un columnista de Los Ángeles Times. Va por la calle buscando temas para sus columnas. Descubre en la calle un indigente con su carrito de la compra a rebosar tocando un violín mugriento con solo dos cuerdas. Increíblemente consigue hacer música con ese instrumento. Se interesa por su vida y poco a poco se va haciendo amigo de Nathaniel, que sufre una grave esquizofrenia, se gana su confianza y con mucho tesón consigue que dé pasos hacia su recuperación y abandono de la calle.

Esta es una historia verdadera. El libro se basa en las columnas publicadas sobre Nathaniel.

Me ha impacatado mucho, no sólo la historia del músico, sino cómo esta amistad, que realmente parece imposible, hace cambiar también a Steve. Le hace salir de su rutina diaria del trabajo e implicarse en una causa que ni le va ni le viene por pura generosidad. Y cómo lo transforma, implicando a toda la familia.

"Trato a menudo con gente que tiene la vida programada, que está muy ocupada o que esconde sus sentimientos.  Nathaniel es un hombre que va con la cara descubierta; su vida está a la vista de todos. En parte conectamos porque no hay nada falso en él, y cada vez que nos vemos me marcho0 más consciente de mis sentimientos que, digamos, después de una reunión con el alcalde o el gobernador. Nathaniel hace que mire en mi interior, que reflexione sobre la forma en que me gano la vida y me relaciono con el mundo como periodista y como ciudadano. A pesar de las frustraciones que supone, nada me compensará más que la enriquecedora experiencia de haberlo conocido para contar su historia."

"Al salir un día de su apartamento al poco de haberse mudado me llama y me tiende la mano. Es un largo y firme apretón de manos, seguido de una sonrisa. Le miro a los ojos y veo al hombre que siempre ha sido detrás de su locura vertiginosa. Al hijo que perdió a su padre. Al músico que perdió la oportunidad de su vida. No, no tenemos muchas conversaciones llamadas normales. Pero ¿qué es normal? Le estrecho la mano y ninguno de los dos necesita decir nada."
  
"Él es uno de los motivos por los que me ha planteado dejar una industria en plena revolución, y la razón por la que me he dado cuenta de que nunca seré feliz haciendo otra cosa que no sea contar historias. Él ha disipado el malestar que tenía respecto a mi profesión y me ha enseñado la dignidad de ser leal a aquello en lo que crees, y no exagero cuando digo que este hombre al que esperaba salvar ha hecho por mí tanto como yo por él"


En fin, no es una obra de arte literaria, pero tiene mucha profundidad humana, que suple. Un 9.
   
   
  

29/06/2010

Del fracaso escolar al coche oficial

   
   
   
Artículo de Ignacio Camacho que explica el fracaso "funcional" de los políticos españoles. Totalmente de acuerdo. La negrita es mía.

Gran parte de la nomenclatura dirigente de la nación carece de experiencia fuera de la política y no sabe lo que es cotizar por su cuenta a la Seguridad Social. El mismo presidente del Gobierno es un político profesional que apenas ha pasado un brevísimo tiempo como ayudante universitario. Más de la mitad de los miembros del Congreso son funcionarios en excedencia, y los que tienen un despacho, una consulta o una empresa están mal vistos bajo sospecha de conflicto de intereses. Cada vez hay más concejales, diputados provinciales o consejeros autonómicos que han transcurrido toda su vida laboral en un cargo público; en algún caso han pasado directamente del fracaso académico al coche oficial. No iba tan descaminado Boyer cuando apuntaba a la progresiva descapitalización intelectual de nuestra dirigencia; le sobró soberbia al hablar de «analfabetos» pero su diagnóstico es certero en lo que se refiere a la creciente mediocridad de una casta sumida en un preocupante proceso de endogamia.

La dictadura de los aparatos de partido ha propiciado un biotipo de político que empieza muy joven en la militancia orgánica y encuentra en ella un modo de subsistencia desclasada. La gente que gobierna y hace las leyes no sólo tiene pocos estudios, sino que ha vivido experiencias profesionales muy limitadas. No es tanto una cuestión de que se gane poco en los puestos de responsabilidad, como apuntaba el arrogante ex ministro gonzalista, sino de que la selección de cargos excluye méritos objetivos y se basa en el principio de obediencia. El procedimiento más eficaz para hacer carrera política en España consiste en no apartarse de la senda partidista; empiezas pegando carteles y si te muestras leal y disponible ante el «aparatchik» de turno pronto estarás en una lista municipal o te nombrarán asesor en nómina. Los candidatos no responden ante los electores sino ante el secretario general, y no necesitan más currículum que el de la disciplina interna. Así puede suceder que de los 350 parlamentarios que discuten la reforma laboral sólo haya ¡dos! trabajadores por cuenta ajena, a los que el escaño salva de la amenaza de un despido barato. Ese patente divorcio con la realidad explica la creciente desafección de los ciudadanos respecto a la función política, convertida en una vía para huir de los riesgos de la competitividad y el esfuerzo.

En los mejores tiempos de Roma, los senadores dejaban el arado para ponerse la toga y volvían a empuñarlo tras abandonar la magistratura; ese trayecto de ida y vuelta reforzaba los vínculos de servicio a la república. En la actualidad no hay modo de que encontrarle sentido a una representatividad ejercida por tipos incapaces de identificarse con un cuerpo social del que se han excluido para meterse en una burbuja.
   
   
  

27/06/2010

Fátima Ayache y el burka

   
   
   
Fátima Ayache, socióloga argelina, opina sobre el burka. Su testimonio es doblemente interesante, por musulmana y por mujer. Lo publica hoy La Vanguardia.

Pocas voces se expresan con tanta contundencia y claridad sobre temas tabú del mundo musulmán como lo hace la socióloga argelina, residente en Barcelona, Fátima Ayache. Sus palabras de rechazo hacia el burka tienen un doble valor porque provienen de su condición de mujer y musulmana, que además tuvo la valentía de enfrentarse en su momento al integrismo en Argelia.

¿Cuándo llegó a Catalunya?


Lo hice el 1 de agosto de 1989. Mi padre me dijo que no podía quedarme en Argel por el terrorismo, yo no quería ir a Francia, así que vine a Barcelona con la idea de hacer el doctorado sobre las relaciones entre los catalanes y los bereberes.

¿En Argel era profesora de instituto?


Había estudiado Ciencias Sociales y Políticas y llevaba diez años como profesora. Mi formación había sido en francés, pero con la llegada del integrismo en los años 80 empezaron a exigir que se enseñase en árabe. El país se dividió en dos, y fueron unos años muy, muy calientes.

¿Cómo se produjo ese proceso de arabización?


Llegaron profesores contratados de origen egipcio, sirio, a veces sin titulación, pero ellos eran quienes enseñaban árabe clásico. Pero eso sólo fue el inicio del integrismo. Pronto empezaron a decirnos a las mujeres que teníamos que taparnos, ponernos hiyab, vestidos largos... Y lo decían los imanes en las mezquitas y lo repetían los estudiantes. "El islam dice que no puedes ir con pantalones, que no puedes mostrar el pelo", te decían. Fue muy duro. Mi profesor en la universidad, un liberal llamado Abassi Madani, se presentó un día con chilaba y barba y se convirtió en el líder del FIS.

¿Cuál fue su reacción?


Yo era muy rebelde, no podía aceptar aquello, iba a todas las manifestaciones. Además, mi familia ya estaba fichada. Mi padre era decano de la facultad de Tecnología, mi tío dirigía un diario. En casa éramos cuatro chicas, y siempre había podido opinar y estudiar, tenía voz, y de pronto me decían: "Tu sitio está en casa, tú estás para tener hijos". Hay que haber estado allí para saber lo que supuso. Empezaron las violaciones en la universidad, a los estudiantes les comieron el coco, les dijeron que el Corán decía que la mujer ha de estar en casa.

Y empezó la violencia.


Fue terrible. Una noche escuchamos los gritos de los vecinos. No podías hacer nada, todos teníamos miedo. Al día siguiente descubrimos sus cabezas cortadas. A un tío mío lo mataron a la puerta de su casa delante de su hijo de seis años. A otro familiar fueron a buscarlo para que les pagase dinero; como no estaba, se llevaron a su hijo de 16 años. Y lo mataron.

Terrorismo en estado puro.


Es matar por matar. El integrismo no es un tema político, es delincuencia total, son gente que mata. Entraban en los colegios y mataban por placer. Empecé a tener miedo.

(Al padre de Fátima lo mataron más tarde en el despacho de la universidad, cuando ella ya no estaba en Argel. No pudo ir ni a su entierro. Unas acciones que marcan para toda la vida. Aún ahora, dice que los petardos de Sant Joan la ponen nerviosa porque le recuerdan aquellos tiroteos.)

¿Y entonces decide irse?


No tenía seguridad, no tenía libertad, y más siendo mujer. Iba por la calle y tenía que mirar detrás. Pero no me daba la gana taparme. Ni me entraba en la cabeza que compañeros que un día era liberales pasaran a ser fanáticos. Me fui definitivamente en el 92, pero mi mente aún está allí. Me han quitado una parte de la vida.

Desde aquí, ¿cómo valora la polémica del burka?

El burka no existe en el islam, es un símbolo del integrismo puro, de la mujer sumisa. Yo digo: burka no, pero sin debate, sin darle importancia, como mujer musulmana que soy, aceptar el burka en España, país que me ha dado la libertad y me ha permitido tener voz propia, es un insulto. No tiene sentido que quieran traerlo aquí, que quieran que nuestros hijas se tapen de la cabeza a los pies para proteger su honor, cuando yo he visto integristas con la cara tapada para violar y he visto prostitutas que se ponen el hiyab o el burka. No puedo tolerar que le digan a una niña de seis años que tiene que llevar pañuelo: a esa edad no entiende la religión.

..................

¿Se considera usted una refugiada?

No, gente como yo no queremos pedir asilo. Eso significaría perder nuestra identidad, perder nuestro país. "Vas a matarte viva si pides ser refugiada", me dijo un día mi padre.

Pero ahora la situación ha cambiado en Argelia.
Es cierto, ha mejorado mucho. Los atentados son ya puntuales. Gracias al presidente de Argelia, el integrismo está controlado.

¿Lo difícil es entender por qué se produjo esa progresión tan rápida del integrismo?

Los cabezas del integrismo son gente muy preparada, con mucho poder. Luego captan a gente más sencilla. Utilizan a la gente pobre y la engañan con una falsa religión. Al salir del colegio los alumnos pasaban muchas horas en la mezquita y allí les enseñaban esas cosas. Algunos de esos alumnos se convirtieron en soldados de Dios y fueron a morir a Afganistán. Pero eso fue después, antes empezaron a presionar a las chicas de 13 y 14 años para que no fueran más a clase. A mí me decían que era pecadora y me amenazaban, me decían que no querían que fuera profesora.

¿Qué opina de la situación que se vive en España?
He perdido a muchas personas queridas y por eso me subleva ese integrismo camuflado, silencioso, que existe aquí.

(...)

Más recientemente ha intervenido en trabajos con menores inmigrantes no acompañados.

Sí, estuve tres meses en el Casal del Raval. Te das cuenta también de otra realidad. Muchos de ellos no son menores no acompañados, al contrario, han sido enviados por sus familias, incluso puede que tengan amigos y parientes aquí que les dicen dónde tienen que ir. Saben que aquí no estarán en la calle, que un día tendrán papeles y trabajo,
  
   
  


26/06/2010

Avatar

   
   
   
El martes 22 necesitábamos tener a los alumnos de 1º y 2º de ESO tres horas en el aula, y les pusimos esta película, con lo que tuve oportunidad de verla. Me entretuvo. Es una peli de indios y vaqueros, donde los indios son alienígenas y los vaqueros terrícolas que quieren apoderarse de sus recursos. Imaginativa, pero previsible. Sin todo el marketing y las 3D se habría quedado en poquito, no es una película para repetir. Pero no está mal. DeCine21.


"Montañas como islas", de Forrest Carter

   
   
"Montañas como islas"
Carter, Forrest
Duomo ediciones 2009

En plena depresión americana, Pequeño Árbol se queda huérfano a los cinco años y lo recogen sus abuelos, indios cheroquis que viven en las montañas. Allí aprende a convivir con la naturaleza, no pidiéndole más que lo necesario, el transcurrir de las estaciones y la vida, la realidad de la muerte, etc. Está escrito bajo el prisma de un niño pequeño con una confianza absoluta en su abuelo, un hombre sencillo y bueno, que aborrece a los políticos que según él tienen la culpa de todo. La abuela todas las semanas les lee en voz alta a Shakespeare y un buhonero le enseña cálculo todos los meses.

Un libro y una historia encantadora. Ya me gustaría que algunos de mis alumnos hubieran sido educados en la responsabilidad como este abuelo consigue con su nieto, enseñándole a llevar las riendas de su propia vida. Hace reír, llorar, muy tierno, escrito con la visión ingenua de un niño de cinco años. Gustará a todo el mundo. Un 9.
  
  
  

21/06/2010

"En Nadar-dos-pájaros", de Flann O'Brien

   
   
"En Nadar-dos-pájaros"
O'Brien, Flann
Nórdica Libros 2010

En Nadar-dos-pájaros contiene muchas referencias y alusiones a la Irlanda del periodo y a la Irlanda histórica que puedan resultar difíciles de entender para quienes no conozcan el medio.

Estas líneas del inicio del prólogo quizás expliquen lo que me ocurre con este libro: no entiendo nada de lo que dice, ni veo el interés que tiene. Leí el prólogo, que nunca lo hago, porque no me aclaraba. Y después de leerlo, sin terminarlo, tampoco he entendido éste. En fin, que lo dejo. Debe ser un libro para eruditos de Irlanda, porque el lector medio dudo que entienda nada. Lo empecé a leer hace más de un mes, pero mientras tanto he leído otros que le han pasado delante. Por fin hoy lo he retomado en un rato de piscina, y decido dejarlo definitivamente. Quien lo entienda que lo lea. Pero que no lo compre sin estar muy seguro, no se vaya a decepcionar. Por suerte a mí me lo dejaron. Ni siquiera sé resumir el argumento. He leído 60 páginas. A por otro.
 
 
 

20/06/2010

Up in the Air

      
   
   
Me ha divertido esta película y hace pensar. Pero deja un regusto amargo. Quizás porque el protagonista en realidad no sabe lo que falla en su vida. Sufre un gran descalabro personal, y no tiene armas para cambiar, pues su opción fundamental de vida es totalmente errónea.     


Ryan Bingham es un experto en reducciones empresariales (tanto de personal como de dinero) cuya preciada vida volando se ve amenazada en el momento en que está a punto de conseguir diez millones de millas en vuelos frecuentes y justo cuando ha conocido a la mujer de sus sueños, otra viajera habitual.

Esta tragicomedia del director de Juno y Gracias por fumar está muy por encima de la media y obliga a pensar sobre el mundo que estamos creando entre todos.

La cinta es muy buena, las interpretaciones son excelentes, el ritmo es muy bueno, las secuencias son de gran perfección formal y el guión también es excelente. Estamos ante un retrato desolador -aunque inteligentemente divertido y ameno- de la peor cara del capitalismo. Extraordinaria película sobre la carencia de compromiso personal en lo que no sea el trabajo propio de uno a pesar de los demás: pero con una crítica ácida muy fuerte y dura; y, al mismo tiempo, dejando abierta la posibilidad de un optimismo difícil, pero posible.

Up in the Air arranca carcajadas, y también emociona, al mismo tiempo que hace pensar sobre la necesidad de las relaciones humanas. Y también es una crítica -no exenta de cierta acidez- de las dificultades para relacionarse en el mundo moderno, donde las comunicaciones se han desarrollado más que nunca, y sin embargo existe cierta incomunicación. Donde se da la paradoja de que te pueden despedir a través de las cámaras o se puede mantener una relación o cortarla a través de los mensajes del teléfono móvil. Decine21.


"El complejo de dinero", de Franziska von Reventlow

  
"El complejo de dinero"
Franziska von Revlentlow
Periférica 2010

Epistolario de una dama de mediana edad a una amiga. Internada en un sanatorio pues un psicoanalista ha descubierto que tiene complejo de dinero, y quiere psicoanalizarla. En realidad su complejo no son más que deudas y acreedores, pues lleva un ritmo de vida alucinante y considera que el trabajo no es digno de ella. Casada por conveniencia, espera recibir la herencia de su suegro que nunca llega.

Crítica muy divertida de una serie de tipos parásitos de la sociedad: el especulador, el que busca ideales, el secretario aprovechado... Lo que me escama un poco es que la protagonista es un poco el reflejo de la autora. Una poca-solta. Entonces... ¿Se ríe de ella misma? Graciosa, pero sin carcajadas. Es corta, se lee muy rápido. Un 7.