17/07/2011

"El buen ladrón"

    
El buen ladrón
Tinti, Hannah (2008)
Anagrama 2010

Ren, al que falta una mano, fue recogido de bebé en un orfanato. De vez en cuando ponen a los niños en hilera bajo la estatua de un santo cuando alguna familia acude para adoptar a un chico. A Ren nunca lo eligen porque es manco. Cuando crecen, si siguen en el orfanato, acaban en el ejército. Un día, un curioso personaje decide llevarse a Ren. Es un ladronzuela y piensa que con un niño que da lástima es más fácil conseguir su objetivo. Ren, que aspira a tener una familia, pues no sabe nada de sus orígenes, empieza su nueva vida, a los doce años.

Curiosa novela, muy divertida y a la vez con situaciones muy macabras, con un fondo de ternura increíble. Nunca había leído nada igual. Me recordó "El lazarillo". Está ambientada en la América profunda de mediados del siglo XIX. Lo he pasado muy bien y a ratos, soltado la carcajada. Un 9.

"Ren es un buen chico de doce años que vive en un sombrío orfanato de Nueva Inglaterra. Son un misterio las circunstancias en que perdió la mano izquierda (y a pesar de eso ha aprendido a robar muy bien), o su nombre, pues sólo tenía tres iniciales bordadas en la ropa, REN, cuando lo dejaron a las puertas de la institución. Hasta que un día llega al orfanato Benjamin Nab, que dice ser el hermano mayor de Ren, y cuenta hazañas heroicas sobre su familia. Todo es mentira, pero Benjamin logra que le entreguen al chico: un niño que puede distraer y conmover a sus futuras víctimas, es muy valioso para un estafador como Nab. ¿Pero qué relación tiene este hombre con el pasado de Ren? ¿Y por qué entre tantas mentiras se adivinan verdades tan extrañas? 

«Hannah Tinti crea un mundo a lo Tim Burton, con un huérfano manco adoptado por una banda de ladrones de tumbas. Sus aventuras tienen lugar en la oscura América profunda del siglo XIX, recreada con una espléndida combinación de realidad histórica e imaginación calenturienta» (Tina Jackson, Metro); «Una novela dickensiana, con toques de fantasía a lo Harry Potter, y una macabra veta de gótico americano» (Janet Maslin, New York Times)

"Un insólito caso de escritora de verdad... La partitura narrativa de Tinti es clásica, y lo mismo sucede con su prosa, que consigue dar un tamiz natural a sucesos de fábula. Al fin, alguien extiende los dedos desde una perspectiva moderna, y da con la vieja manera de hacer las cosas". Albert Fernández, GO
   
   
   
 

14/07/2011

Claves y contraseñas


De Blogtenia

"El gran reloj"

 
 
 
El gran reloj
Fearing, Kenneth (1946)
RBA 2011

¡Uau! ¡Genial!

"Considerada por diversos críticos una de las mejores novelas negras jamás escritas, El gran reloj sigue sorprendiendo en la actualidad por su estructura, por su atípico uso del lenguaje, por su crítica al capitalismo y, en definitiva, por su modernidad. George Stroud es editor de una revista de un importante grupo editorial y un orgulloso padre de familia, aunque también es aficionado al alcohol y a las mujeres más allá de lo recomendable para la salud. A causa de sus vicios no tarda en descubrir que tener una pequeña aventura con la atractiva amante de su jefe puede, además de amenazar su hogar y su carrera profesional, poner en peligro su vida. Su futuro dependerá de cómo juegue las cartas que le ha repartido la fortuna en una extraña mano en la que al mismo tiempo será cazador y presa. Los personajes de esta novela única, narrada en primera persona por diferentes voces, descubrirán que el mecanismo de ese gran reloj que marca sus destinos avanza inexorablemente y nadie puede hacer nada para detenerlo."

Aunque los protagonistas de la empresa son un poco sinvergüenzas casi todos, la novela es genial. Una persecución de un criminal donde el perseguido es el perseguidor. Cínica, sarcástica, irónica... Muy original.  Un 9.
 
 
 

13/07/2011

"El ultimo paciente del doctor Wilson"



El último paciente del doctor Wilson
Reyes Calderón
Planeta 2010

La verdad es que tenía un poco de prevención contra esta autora, porque su libro anterior "Expediente Canaima" no me gustó demasiado. Encontré excesivamente desagradable toda la trama de extorsión. En ésta no es tan desagradable. La protagonista es la misma, la jueza MacHor, una mujer corriente de nuestra época, con una familia y un marido encantador.

"La jueza Lola MacHor, durante un congreso en Barcelona,recibe en su hotel un manuscrito en el que un individuo, que se hace llamar Rodrigo, le hace partícipe de su macabro experimento: cometer una serie de asesinatos para poner a prueba su cordura.

Lo que parecía una broma de mal gusto, pronto se traduce en un juego mortal al descubrir el rastro de una oleada de crímenes, metódicamente ejecutados, a lo largo y ancho del globo.

Con la ayuda de su marido y del inspector Iturri, MacHor se enfrentará a uno de los casos más insólitos y complejos de su carrera: detener a Rodrigo sin disponer apenas de ninguna pista sobre su identidad."

El único problema es que he adivinado cual era el intríngulis psicológico, que no creo que la autora lo tuviera previsto. ¿O sí? Simplemente me ha recordado una película, que me ha dado la pista. Pero no digo más para no estropearlo. Ahora para el verano está muy bien. Un 8.



08/07/2011

¿Estar quieto o parado?

   
      
      
     

07/07/2011

"Lo que el día debe a la noche"

   
Lo que el día debe a la noche
Yasmina Khadra  (2008)
Destino 2009

No había leído nada de Argelia, creo, y este libro me ha gustado bastante, aunque por lo visto no es lo mejor del autor. He estado a punto de dejarlo a mitad, porque lo veía incongruente, imposible. El protagonista sale de la miseria y se hace amigo de cuatro colonos de origen francés, como si nada, y se desentiende bastante de su familia. No me cabe en la cabeza. Además, la parte central en que describe las juergas y juventud de los cuatro amigos se me hizo interminable. Mientras tanto te vas enterando de la historia de Argelia, su lucha por la independencia, el FNL, etc. En fin, creo que no pasa nada si no se lee. Un 7.

"Yasmina Khadra relata una historia torrencial, apasionada y conmovedora que se despliega desde 1930 hasta el presente y que constituye una valerosa defensa de la doble cultura franco-argelina, entre occidente y el Islam.
Una promesa hecha en secreto,un amor imposible, una historia torrencial y apasionante en Argelia desde la segunda guerra mundial a nuestros días.
Younes no tiene más que nueve años cuando su padre, arruinado por un especulador pierde todas sus tierras. Totalmente agobiado, resuelve confiar el niño a su hermano, un farmacéutico integrado en la comunidad occidental de Orán. Los ojos azules de Younes y su aspecto angelical ayudan al chico a ser aceptado por la clase acomodada de la población. Su nombre ahora es Jonas y crece entre jóvenes colonos de los que se hace amigo inseparable. Descubrirá con ellos las alegrías de una existencia privilegiada que ni la segunda guerra mundial ni las convulsiones de un nacionalismo árabe en plena expansión pueden perturbar. Hasta el día en que llega a la ciudad Émilie, una joven fascinante que se convertirá en el objeto de deseo de todos los amigos. Nacerá así una gran historia de amor que pondrá a prueba la complicidad fraternal entre los cuatro amigos, divididos entre la lealtad, el egoísmo y el rencor que la guerra de la Independencia agrava. Una novela torrencial y emocionante, un libro entrañable sobre la identidad, la dignidad, la amistad y el amor bajo la voz narradora que se va transformando y que es de una belleza literaria notabilísima . Una defensa de la integración entre culturas."
   
   
   

05/07/2011

"Rescatando a Sara"

    
"Rescatando a Sara"
Javier Ángel Preciado
Planeta Madrid 2010


He terminado este libro leyéndolo al final en diagonal. Me ha parecido excesivamente repetitivo. Es la crónica de la liberación de Sara, niña española secuestrada por su padre a los ocho años y llevada a Irak. El coraje de la madre y del periodista autor del libro es encomiable. Pero el libro no tiene calidad literaria. Se hace pesadísimo, es confuso. Está sin pulir.
Por otra parte, diría bastantes cosas de Leticia, la madre de Sara, según lo que trasluce el relato, pero como es una persona real, prefiero callar. Queda bien reflejado lo difíciles que son las relaciones con los países árabes. Son mentalidades muy distintas, ni siquiera tenemos en común el concepto de verdad y mentira y su uso. En fin. Un 6. (La niña de la portada no es Sara)

"Javier Preciado narra en primera persona el que tal vez sea su reportaje más comprometido; el rescate de Sara. Con tan solo ocho años, Sara es arrancada de los brazos de su madre, Leticia, y de su casa en pleno corazón de la sierra de Madrid, y llevada con engaños hasta Basora, la ciudad iraquí que vive en esos momentos uno de los capítulos más cruentos de su historia. El secuestrador no es otro que su propio padre. En principio se trataba tan solo de averiguar dónde estaba Sara y devolverla a su país. Javier no esperaba encontrarse con la angustia de una niña cuya mirada tuvo que soportar gritos, muertes, llantos y bombas en un mundo extraño y desconocido. Esto provocó que el reportero hiciera suya la angustia tanto de una madre desesperada como la de una niña abandonada en el infierno. A partir de ese momento, empieza una carrera sin aliento para Leticia y Javier: reuniones con el Gobierno y la oposición españoles, pactos con mafias terroristas iraquíes, contactos con visionarios, con princesas kuwaitíes, con mercenarios sin escrúpulos. Todo para llegar hasta Sara, que desconocía que su madre y un periodista eran detenidos en el aeropuerto de Damasco, tiroteados en las carreteras iraquíes, custodiados en una cuartel del ejército o escoltados por los geos en Bagdad."
   
   
   

02/07/2011

Indignación por al Plaça Catalunya

  
  
  
Aunque al principio sentí cierta simpatía hacia el movimiento de los indignados, al sentirme identificada con ellos, últimamente me parecía una actividad esperpéntica. Los pocos que quedaban eran los antisitema de siempre, aprovechándose de la situación. La semana pasada pasé por allí y el espectáculo era denigrante. ¡Hasta un huerto en los parterres de las fuentes! Pilar Rahola en La Vanguardia hace unas preguntas muy interesantes:



"Las preguntas son del millón: ¿habrían permitido semanas de campamentos de gitanos rumanos?; ¿habrían negociado con campamentos de pobres indigentes?; ¿lo habrían hecho si la estética de la cosa, en lugar de ser progre-revolucionaria, hubiera sido de extrema derecha?; ¿y si hubieran acampado observadores de ovnis, convencidos del buen avistamiento que tiene la plaza? Ha habido una enorme dejación de la autoridad municipal, y allí donde no actúa la autoridad democrática, se impone la fuerza de la okupación. La protesta ciudadana es necesaria y democrática, incluso cuando es radical. Pero en la plaza Catalunya ya no había protesta ciudadana, había incivismo, suciedad y desprecio a la ciudad y a sus reglas de juego. Y el alcalde miraba hacia otro lado, enviaba mensajes de cariño y pactaba con la indigencia moral. Al final nos ha costado 240.000 euros, pero no pasa nada, que la casa es grande. Todo sea por la revolución."

01/07/2011

"El cuadro"

   
"El cuadro"
Salisachs, Mercedes
LibrosLibres 2011

Historia de Elena, madre soltera y su hijo Manuel, que se lanza a la búsqueda de su padre. Es una micro historia, que se lee en una hora, muy tierno y lleno de buenos sentimientos. Por lo visto está inspirado en una historia real. Parece mentira que Mercedes, con casi cien años siga entregando un libro cada año. Su estilo es poético y limpio, pero personalmente, me carga un poco la superabundancia de adjetivos y adverbios de su escritura. Una amiga participante del Club Literario, Juana, fue a la presentación y nos lo dedicó. Un 8.






29/06/2011

Otra economía es posible

   
   
   

No sé nada de economía, pero lo que veo cada vez más claro es que las políticas de izquierdas (ZP) están vendidas a los sindicatos, que preocupados por proteger a los trabajadores, no se dan cuenta de que lo que hay que hacer fundamentalmente para protegerlos, es que existan. Es decir, crear empleo, liberalizar a los que lo crean de toda la parafernalia de restricciones que les impide hacerlo actualmente. Andrei Shleifer así lo afirma en una entrevista muy esclarecedora publicada ayer en La Vanguardia.

Andrei Shleifer, catedrático de Economía en Harvard; medalla John Bates Clark.

Lo que vemos en Grecia es un escandaloso divorcio entre la realidad y la política.

¿Cuál es la realidad?
Que Grecia está en bancarrota y, lo peor, sin perspectivas de crecimiento.

Hasta ahí lo sabíamos.
El otro problema es que el BCE también está en bancarrota precisamente porque puso demasiado dinero en Grecia.

¿Decir "bancarrota" no es exagerar?
Tal vez imprima más dinero, pero está en bancarrota: el problema de fondo es que Grecia no tiene modo de crecer, porque no fabrica, luego no tiene nada que exportar.

Tiene turismo.
Está Turquía al lado con la misma oferta a mitad de precio.

¿Por qué se le prestó tanto a Grecia si ya se veía que no podría devolverlo?
La Unión Monetaria Europea no era sólo un acuerdo para la moneda única, sino unos compromisos resumibles en uno: que ningún Estado gaste más de lo que podrá pagar.

¿Qué pasó?
Pues imagínese a un niño al que se le deja de repente la Visa de papá y se va por la ciudad de compras: evidentemente todos quieren venderle algo.

¿Es culpa de los padres que dejan la Visa a su alcance o del niño?
El griego hizo lo que haría cualquier niño y se beneficiaron de él todo tipo de vendedores alemanes y franceses y de todas partes.

Ya.
España abusó de la misma Visa del euro, pero se dedicó a comprar pisos con ayuda de su banca. Ahora nadie quiere dar el dinero por perdido en Grecia y asistimos al forcejeo. Pero no se trata de buscar culpables...

¿Qué espera usted que suceda?
Que, por mucho que se renegocie la deuda, como Grecia no puede crecer, seguirá estancada durante años... Tal vez una década.

¿No hay solución?
Nadie se resigna a la solución real: que los griegos se reduzcan masivamente los salarios para empezar. Y eso es imprescindible pero no suficiente: Grecia necesita, además y sobre todo, una estrategia de crecimiento.

¿Y cómo se crece?
Trabajando y produciendo y ahorrando hasta ganar más de lo que gastas.

¿Puede ser más específico?
Mire a Europa del Este: todo es cuestión de precio. Se invierte en Eslovaquia o Polonia porque allí trabajan por menos. Si los griegos convencieran a los inversores extranjeros de que iban a aceptar esas fábricas y trabajar en ellas más y mejor por menos salario, pues las inversiones serían para ellos.

Crudo y directo.
Y ahí es donde España es diferente: por un lado España tiene reformas pendientes, entre otras liberalizar uno de los mercados laborales más regulados del mundo. Pero también hay buenas noticias...

¡Adelante!
El consenso considera que España puede crecer. Es un gran exportador. La gente quiere estar aquí en España; hacer cosas aquí y exportar desde aquí. Lo que tienen que hacer ustedes es diseñar una estrategia para poder crecer más y más rápido.

¿Podemos arreglar el motor?
Ustedes, sí, pero Grecia no, porque no tiene. Europa puede socializar la deuda griega, pero no servirá de nada si Grecia no consigue diseñar esa estrategia para crecer.

¿Y si no la encuentran?
Es como si los padres pagaran los recibos de la Visa, pero la siguen dejando al niño. Es necesario que los niños maduren y ahorren y se paguen sus gastos trabajando. Si no, volveremos a perder tiempo y otro dineral.

¿Los recortes no reducen empleo y crecimiento y eso trae más recortes?
No es cierto. Mire España: hay un paro enorme y al mismo tiempo empleo reprimido: hay empresas que contratarían para crecer más, pero no crean empleo por exceso de regulación. Si desregulan su mercado de trabajo, surgirán miles de empleos en servicios, donde los jóvenes pueden trabajar.

Empleos mal pagados y precarios.
Mejor que estar acampados en las calles. Porque los otros empleos, los de alto valor añadido se crean con o sin regulación.

Eso es desproteger al empleado débil.
Falso mantra de la izquierda. Es el exceso regulatorio el que deja sin empleo al débil.Proteger al débil es un deber de cualquier sociedad civilizada, pero se le puede proteger de muchas formas. Los países escandinavos apenas tienen regulado su mercado de trabajo y en cambio protegen muchísimo a sus ciudadanos. Un joven sueco puede tener un empleo no tan bien pagado, pero gozar de buenos servicios públicos. Y ya sabrá que Suecia tiene un paro muy bajo.

¿Aboga por el despido libre?
Creo que tienen ustedes que construir un consenso social sobre la flexibilidad laboral. El empresario debe poder emplear y despedir con flexibilidad para lograr mayor eficacia, pero eso no significa que la sociedad deje al empleado sin protección: se puede repartir la prosperidad a través de los impuestos y el Estado de bienestar.

¿Cómo ve el resto del planeta?
Hace veinte años los países en desarrollo, en Asia y parte de Latinoamérica, decidieron adoptar la economía libre de mercado y, desde entonces, crecen sin cesar. Hoy les llamamos emergentes y lo son hasta el punto de que el modo de crecer para Occidente –como bien saben los alemanes– es exportarles productos de calidad.