13/05/2014

Concurs Internacional de Barcelona de ROSES NOVES


Aquest cap de setmana al roserar del parc Cervantes, acollia el concurs internacional de Roses Noves. Vaig acostar-m'hi. Quina meravella! Deixo aquí algunes de les fotos que vaig fer.








Aquesta d'aquí dalt va ser una de les roses guanyadores



12/05/2014

Ante las europeas...: CÓMO VIVEN LOS PARLAMENTARIOS




Impresionante vídeo, hecho con la colaboración de un europarlamentario. Hay que pensar muy bien a quien ponemos en Europa. Después se quejan de que la clase política está desprestigiada... ¡¡Ya está bien de poltronas!! Son ocho minutos, pero vale la pena.

28/04/2014

Un verano en la Provenza



"Antoine Sforza dejó años atrás su pueblecito natal, para ir a la gran ciudad en busca de fortuna. Pero su padre, que es vendedor de ultramarinos ambulante, ha tenido que ser hospitalizado, y Antoine acepta sustituirle en su trabajo durante el verano. Acude al pueblo acompañado por Claire, su novia, y conduce el camión de su progenitor en busca de clientes. Por desgracia, no se le da muy bien tratar con los lugareños, con los que le cuesta integrarse. Además, Antoine mantiene desde hace tiempo una tensa relación con su hermano y con su padre, que parece tener difícil solución." DeCine21.

Flojita, flojita... Se le podría sacar más partido al tena...


23/04/2014

Blue Jasmine



Muy buenas interpretaciones para esta pesimista historia de Woody Allen, que sin embargo retrata bien y pone el dedo en la llaga, de por donde planean muchas vidas en este mundo nuestro. Dura, por toda la mezquindad que llevan a cuesta los personajes, pero real.

"Historia contada en dos tiempos sobre dos hermanas, Jasmine y Ginger, con la misma familia de adopción y distintos padres biológicos. Sus vidas tomaron rumbos muy distintos, pues Jasmine se casó con Hal, un hombre de negocios de Wall Street que le trajo lujo y sofisticación, mientras que Ginger unió su vida con Augie, un “chapuzas” al que la otra considera un perdedor. La detención de Hal por delitos financieros da un vuelco a la vida de las dos hermanas, hasta el punto de que Ginger debe acoger a Jasmine en su sencillo hogar de San Francisco." DeCine21.




22/04/2014

Lo imposible



Uf! Cuanta agua. Realmente, viendo esta película uno se ahoga con los protagonistas. Pero después para mi gusto le falta fuelle en el argumento. Al ser una historia real, podían haber sacado más partido, me parece a mí. DeCine21.


21/04/2014

Jo crec



Aquesta pel·lícula/documental/testimoni m'ha semblat molt ben plantejada. Només agafa testimonis de persones que creuen, molt variades, i com aquestes creences influeixen en la seva vida, dia a dia. No hi ha testimonis de signe contrari, perquè no es tracta de debatre res. "Jo crec, i segons això funciono així". I qui no creu... s'ho perd. Està molt bé. DeCine21.






20/04/2014

"Con mis propias manos"



Con mis propias manos
Giovanni, Maurizio de
Lumen 2014

Cuarta entrega del comisario Ricciardi que ve a los muertos. Las series de novela negra enganchan cuando sus protagonistas tienen humanidad. Y aquí, tanto Ricciardi como Maione y sus familias rebosan humanidad. En esta entrega además nos muestran cómo se vivía la Navidad en Nápoles, con toda su tradición de los Pesebres. Un 8.

"El sargento Raffaele Maione caminaba muerto de frío, preguntándose por enésima vez a quién se le habría ocurrido cometer un asesinato cuando faltaba una semana para la Navidad...
Es una mañana gris de diciembre de 1931, se acercan las fiestas de Navidad, y Nápoles es una ciudad famosa por sus belenes. Justo en esta ápoca tan especial del año, y mientras el régimen fascista de Mussolini se afana en demostrar un absoluto control sobre la delincuencia para que el ciudadano de a pie se sienta seguro, de repente el comisario Ricciardi tiene que resolver un doble crimen: Emanuele Garofalo, jefe de una milicia, y su esposa Costanza han sido brutalmente asesinados.
Ricciardi, tras oír como de costumbre las últimas palabras de los dos muertos, arranca la investigación de la mano del inseparable Maione, pero lo único que tiene entre manos son los pedazos de una figurita de San José, que alguien tiró al suelo con vehemencia...
Mientras tanto, en la penumbra, hay dos mujeres que pelean por el corazón del comisario, y cada cual lo hace a su manera, buscando al hombre que se esconde tras unos ojos verdes, tristes y fríos."

09/04/2014

"Treinta doblones de oro"



Treinta doblones de oro
Sánchez Adalid, Jesús
Ediciones B 2013

La verdad, un poco plano este libro. Leí hace muchos años "El mozárabe", que me gustó bastante. Pero éste, es como más de lo mismo, con poco interés. Figura que está escrito por uno de los protagonistas, por lo tanto en castellano del siglo XVII. Sencillo, la trama se lee bien, pero si no lo hubiéramos elegido para el club de lectura, no lo habría terminado. Un 7.

"En las postrimerías del siglo XVII, la esplendorosa Sevilla languidece al perder su monopolio de los negocios de ultramar, como consecuencia de las nuevas leyes de la Contratación, que benefician a Cádiz.

En un noble caserón, el joven Cayetano sirve como contable de don Manuel de Paredes, cuando se recibe una fatal noticia: el navío Jesús Nazareno se ha hundido por un temporal; la preciada carga se ha perdido en el fondo del mar, naufragando las últimas esperanzas de salir de la ruina de don Manuel, su esposa y su servidumbre, que habían invertido todos sus bienes en la empresa.

La casa y las pertenencias familiares están hipotecadas y se presenta un porvenir incierto... No obstante, se enciende una luz de esperanza gracias a unas propiedades heredadas en las Islas Canarias. Hay pues que viajar allá y afrontar peligros y adversidades...

Sin perder el tono aventurero, el autor nos introducirá en el misterio profundo del ser humano, sus temores, sus dudas y sus esperanzas, entre originales episodios llenos de humor y vitalidad."



07/04/2014

"Contes que em van curar"



Contes que em van curar
Ghulam, Nadia / Soler i Amigó, Joan
Columna 2014

L'autora és una jove afganesa, que viu amb una família d'acollida a Badalona. En el seu primer llibre, on explica la seva història, “El secret del meu turbant”, ens fa saber com la seva mare li explicava contes quan ella estava recuperant-se d'unes greus cremades causades per una bomba que va caure a casa seva.

En aquest segon volum publicat redacta aquests contes tradicionals afganesos. És curiós com alguns són gairebé igual que els nostres. Per exemple, la ventafocs, el llop i les cabretes, o la cançó “vamos a contar mentiras”.

Cada un dels contes comença o acaba amb l'ensenyament que ella hi treia, un comentari personal.
El català en el que està escrit és impecable i la lectura es fa agradable. Contes plens de fantasia i màgia, i també alguna faula, on la guineu és l'animal més astut, com nosaltres. Alguna narració té un caire una mica groller, amb un sentit del humor infantil. La lectura es fa agradable. Un 7.

«Jo ja no els he vist, els paisatges dels contes, però encara existeixen en la meva fantasia. Quan vaig néixer, el meu país ja feia catorze anys que estava en guerra. Ni cérvols, ni guineus, ni boscos he vist al meu entorn. Tot és terra cremada. Però els contes de la mare potser eren la seva manera d’explicar-me com era el meu país, el meu paisatge, abans de la desolació... De fer-me aprendre sense llibres la història del meu poble, trepitjada i perduda. Perquè jo, aquells contes, els tinc sempre presents. Em fan companyia, i més ara, que sóc lluny del meu país. Gràcies als contes, quan em sento perduda, veig allà al lluny la llumeta de la cabana del bosc. Són la dimensió emotiva de la meva identitat». Sinopsi de la contraportada.

22/03/2014

Putin y Hitler



Autorizada opinión sobre el conflicto de Crimea, de B. LO, especialista en política exterior rusa, Chatham House, Londres, publicada hoy en La Vanguardia.

La crisis de los Sudetes de Crimea


"Una vez que Crimea ha votado en favor de la secesión, la agitación en Ucrania aviva un ambiente cargado entre Rusia y el tándem EE.UU.-UE. ¿Representan los líderes estadounidenses y europeos una nueva versión de la crisis de los Sudetes de 1938?


Inmediatamente después de la anexión de Austria por la Alemania nazi, Hitler dirigió su atención a la etnia alemana residente en los Sudetes de Checoslovaquia. Primero exigió la cesión de los Sudetes a Alemania, obteniendo un relativamente fácil acuerdo del primer ministro británico Neville Chamberlain y su homólogo francés Édouard Daladier. Hitler, acto seguido, elevó sus exigencias para incluir la ocupación militar alemana de la zona. Al calificar tanto Chamberlain como Daladier la cuestión de “conflicto en un país lejano entre personas de las que no sabemos nada” y, por tanto, no merecía la pena desafiar a Hitler por ello, reconocieron la ocupación firmando los acuerdos de Munich. Al hacerlo, reforzaron considerablemente a Alemania y envalentonaron a Hitler.


Ciertamente, Vladímir Putin no es Hitler, Rusia no es la Alemania nazi (o la Unión Soviética, para el caso) y el mundo no hace frente al mismo panorama apocalíptico que se desplegó en 1939. Sin embargo, hay algunas analogías de importancia entre los Sudetes y la crisis de Crimea.
La más clara es la presencia de una mayoría de expatriados en la zona ocupada. Los rusos son casi el 60 % de los dos millones de habitantes de Crimea y muchos están más estrechamente vinculados a su tierra “materna” que a Ucrania. Los tres millones de alemanes de los Sudetes sentían mucha más lealtad hacia Alemania que hacia Checoslovaquia y una abrumadora mayoría abrazó el Tercer Reich.
De hecho, el pretexto de Putin para la ocupación y la anexión –proteger a la población local– es el mismo que el de Hitler. Hasta fecha reciente, Putin mostró escaso interés en los asuntos de Crimea más allá de la renovación del contrato de arrendamiento de la base de la flota del mar Negro. Pero desde la revolución ucraniana, la supuesta vulnerabilidad de la población rusa local ante los “fascistas” se ha convertido en una cuestión emblemática y en una excusa para la intervención militar rusa. Hitler utilizó un pretexto similar al exigir la transferencia del territorio de los Sudetes de Checoslovaquia.

Putin tiene algo más en común con Hitler: el punto de vista de que el país que ocupa es, de alguna manera, una realidad “artificiosa”. Aunque Putin no ha impugnado formalmente la independencia de Ucrania, nunca ha ocultado su opinión de que no es un “verdadero país” y se ha referido a él como parte del “mundo ruso”. Del mismo modo, para Hitler, Checoslovaquia era un conglomerado artificial de naciones y regiones dispares.

Hitler trató de destruir Checoslovaquia. Seis meses después de separar los Sudetes, abrogó los Acuerdos de Munich al ocupar la totalidad de Bohemia y Moravia y convertir las tierras checas en un protectorado alemán, al tiempo que colocaba un régimen títere en Eslovaquia. Si Putin tiene planes similares, empezaría con la anexión de Crimea –ahora, según parece, un trato hecho– seguido de una presencia militar directa en el este de Ucrania y, posiblemente, algún género de partición a largo plazo. Por supuesto, como Hitler, Putin no se halla interesado sólo –o sobre todo– en la zona ocupada. Trata de proyectar su poder más allá.

También existen sorprendentes similitudes entre las respuestas de los líderes occidentales a las dos crisis; es decir, su renuencia a actuar de manera resuelta. De hecho, parecen escasamente dispuestos a respaldar sus advertencias de “costes” y “consecuencias” con medidas importantes como congelar activos, sanciones comerciales y restricciones de desplazamientos, reforzando así la creencia de Putin de que seguirán optando por sus relaciones con Rusia sobre la protección de la integridad territorial de Ucrania. Esta timidez recuerda la política británica y francesa en 1938. ¿Qué lecciones cabe extraer de la comparación entre las crisis de Crimea y de los Sudetes? Cualquier tipo de diálogo con Putin será infructuoso, a menos que los líderes occidentales adopten un enfoque resuelto, articulado de acuerdo con objetivos concretos y no según falsas “asociaciones estratégicas”. A la inversa, el menosprecio –como la acusación de Obama, en el sentido de que Rusia está “en el lado equivocado de la historia”– no tiene sentido.

Occidente debería dejar de reaccionar frente a Putin con “conmoción y temor reverencial”, conmoción ante el hecho de que puede actuar con tanta aparente impunidad y temor reverencial ante su brillantez táctica constatada. Europa y EE.UU. tienen mucha más influencia que Rusia, con su atrofiado sistema político y su modelo económico agotado. Lo que les falta es la voluntad de aceptar los costes económicos y políticos de la defensa de los valores que dicen defender.

Los líderes occidentales deben reconocer que el apaciguamiento no puede garantizar la paz y la estabilidad en Europa. Cuando se trata de un líder cuyo credo se define por la noción de que “los débiles reciben una paliza”, los gobiernos occidentales deben mostrar su determinación, sin sacrificar la flexibilidad. Sólo sobre esta base puede abordarse la crisis en Ucrania sin comprometer de modo esencial la seguridad transatlántica.