19/01/2015

"El águila de la Novena Legión"



El águila de la Novena Legión
Sutcliff, Rosemary
Plataforma 2008

Me ha sorprendido muy agradablemente esta novela de aventuras, ambientada en la Britania romana del siglo II. Bien escrita, mantiene el interés hasta el final, y los protagonistas están llenos de valentía, ideales, fomentan la amistad... En fin, una novela juvenil, pero que gustará también a los adultos. Un 8. Voy a seguir con la saga.

"En el año 117 d. C. la Novena Legión Hispánica se internó en las nieblas de Caledonia y entró en la leyenda, pues nadie tuvo nunca más noticia de ella ni de los hombres que la integraban. Veinte años después, Marco, hijo de unos centuriones de la desdichada legión, recala en Britania con su unidad de auxiliares galos. Grave mente herido durante un levantamiento de la población britana de origen celta, debe abandonar el servicio, pero se le presenta la oportunidad de correr la mayor aventura de su vida porque al norte del Muro de Adriano, entre las tribus todavía por conquistar, corre el rumor de que ha reaparecido un poderoso amuleto de guerra: el Águila de una legión romana. Sólo puede ser el Águila de la Novena y Marco se internará en las brumas del norte para arrebatar el trofeo a los bárbaros, devolver el honor a la legión de su padre y resolver el enigma de su misteriosa desaparición."

Madre e hijo (2013)


Madre superprotectora, hijo pusilánime, corrupción y falta de empatía. Estos cuatro conceptos definen esta película, magníficamente interpretada por la protagonista. Filmada cámara al hombro, hiperrealista. Hace sufrir por la dureza de la situación y la poca calidad humana de los protagonistas. Pero es una muy buena película-denuncia. Para público adulto. Rumana.

"Cornelia es una sexagenaria de buena posición, casada con un alto funcionario de escasa personalidad, cuya máxima preocupación es su único hijo, Barbu, al que no acaba de ver bien asentado en la vida. De hecho no aprueba que conviva con una mujer, que tiene una hijita de otra relación. Cuando Barbu atropella involuntariamente a un chico que iba en bicicleta, la madre, con su habitual resolución, empieza a mover resortes para librarle de posibles consecuencias penales o de otro tipo susceptibles de arruinarle la vida. Aunque lejos de agradecer estos desvelos maternos, Barbu se siente todavía más impotente y prisionero de los lazos de sangre, aquello se diría un impedimento más para madurar." decine21.com

El humor sacrosanto

El humor, ¿valor sagrado?

Así titula hoy un artículo en La vanguardia Antoni Puigverd. Se queja de que, a raíz de los hechos de Francia, se ha hablado mucho de considerar la sátira contra lo que sea como paradigma de la democracia. Y yo opino lo mismo que él. Es decir, el que ofendan las creencias personales no es motivo para matar. Pero, en aras de la democracia y la libertad de expresión, ¿se puede decir o ridiculizar cualquier cosa? El tema de las creencias es muy sensible. Yo soy creyente, y me duele que satiricen mi fe o la Iglesia como me dolería que se metieran con mi padre, o mi madre. En definitiva, que no me parece que vale todo en aras de la libertad. ¿Y la educación? ¿Y la sensibilidad? ¿Y construir un mundo donde quepan todos? Pues ésta no me parece que sea la forma, desde luego. Yo no soy Charlie. Aunque, por supuesto, condeno el acto terrorista, y pienso que estos sujetos si no tuvieran esta excusa se buscarían otra, pues les mueve el odio, ni ellos mismos saben a qué ni por qué. Copio el artículo.

"No son pocos los ensayistas que, en estos días franceses trágicos, han convertido la sátira en la "prueba del algodón" de la democracia al reivindicar la función liberadora de la caricatura, el insulto y la blasfemia. El humor funcionaría, se ha escrito, como un explorador de los límites de la libertad. El humorista se sitúa en las fronteras más alejadas de la democracia para ampliar sus límites: transgrediendo los valores dominantes, burlándose de todos los mitos, derribando todos los ídolos. Estamos, como puede verse, ante una descripción moral del humor.

En virtud de tal planteamiento, el insulto, que la moral burguesa consideraba de mal gusto, se convierte en un gran instrumento ético. El taco, la grosería, la mala leche y los exabruptos serían los mejores usos cívicos: prueba esencial de la libertad. No se puede ceder ni un palmo, se afirma estos días, no sólo por las víctimas o mártires del humor, sino porque la sátira sin límites es el fermento principal de la democracia. El humor se habría convertido en el último valor sagrado. En esta senda, Dario Fo, premio Nobel, describe la sátira como "una forma libre y absoluta de teatro". ¡Qué paradoja tan redonda! El ácido que, en Occidente, ha servido para corroer todo tipo de ídolos y creencias se ha convertido en valor intocable. En el único valor vigente, dado que, si alguien se atreve a cuestionarlo, automáticamente será convertido en socio honorario del tribunal de la inquisición.

Significativas son, en este sentido, las críticas que ha recibido Delfeil de Ton, uno de los fundadores de Charlie Hebdo, ya jubilado. El abogado de la revista y muchos profesionales del humor se han indignado contra él por escribir "un artículo polémico y amargo" cuestionado las provocaciones de Charb, el director asesinato, cuando su cadáver "aún no está ni enterrado". Por lo visto, provocar a los creyentes mahometanos es la quintaesencia de la libertad, dibujar el triple enculamiento de la santísima trinidad es la prueba del algodón de la democracia, mientras que no reverenciar al mártir del humorismo es de mal gusto. Muy raramente damos con alguien capaz de reírse impiadosamente de uno mismo o de suscitar la risa a costa de las creencias que él y los suyos abrazan. No son pocos los intelectuales que, como Amos Oz, creen que el humor vacuna contra el mal. Para ser más precisos, quizás habría que añadir que, generalmente, el humor vacuna contra el mal de los demás. 

Milan Kundera, uno de nuestros contemporáneos que más y mejor han explorado literariamente el humor, dice: "François Rabelais inventó muchos neologismos, pero uno de ellos se ha perdido: es la palabra Agelasta, de origen griego, que significa el que no ríe, el que no tiene sentido del humor". Y añade: "Los agelastas están convencidos de que la verdad es clara y que todos los humanos tienen que pensar lo mismo (...) mientras que la novela es el paraíso imaginario de los individuos, es el territorio en el que nadie tiene la verdad". Completamente de acuerdo; pero ¿qué verdad cuestiona Charlie Hebdo haciendo burla de las creencias de la gente más débil de Francia, que son en su mayoría los inmigrantes o los residentes en los inhóspitos y desvalidos barrios periféricos de París, Marsella o Perpiñán?

Ciertamente Qatar y Arabia Saudí son poderes islámicos colosales e inquietantes, que condicionan el mundo (empezando por el Barça). Pero los musulmanes franceses no están en Francia en posición de poder, sino al contrario: en peligro de xenofobia y de exclusión. ¿La gauche caviar, los altos funcionarios franceses y la derecha liberal se sienten cuestionados por Charlie Hebdo? Estos sectores conforman el núcleo duro del poder en el hexágono y representan el alma republicana y laica. Las burlas que se hacen en Francia contra las religiones (y, por cierto, también en Catalunya) se hacen desde una posición de superioridad (y no sólo moral).

Desde Aristófanes, la sátira se ha metido con las religiones. Pero una cosa es burlarse de comportamientos concretos (como hacía el poeta persa Abu Nawas, en el siglo VIII, haciendo mofa de los tristes creyentes que le querían prohibir el vino). Y otra cosa es burlarse de los símbolos que, genéricamente, representan a la religión. En este segundo caso, no es el territorio de la libertad el que se amplía, sino el de la intolerancia contra colectivos enteros. Quien identifica negros y monos, judíos y avaros no es diferente de quien dibuja a Mahoma como un loco fanático. Cuidado con los fundamentalismos. Si es verdad que las religiones han causado guerras y devastaciones a lo largo de la historia, también lo es que en un solo siglo el ateísmo las superó en muertes y maldad: gulag, campos nazis. Cuidado con el fundamentalismo. No se cultiva sólo en el desierto de Arabia, también en los adoquines regados con sangre de guillotina."

12/01/2015

"Personal"



Personal
Child, Lee
RBA 2014

Novela negra, el protagonista es Jack Reacher, policía militar, ya jubilado en esta novela que es la nº 19. ¡Y yo sin enterarme que existía! Lo he pasado bien leyéndola. El protagonista es un marine superdotado con unas capacidades estratégicas alucinantes. La trama es inteligente, engancha y se lee con gusto. No veo bien que en la alta política y espionaje de estado vale todo. Es decir, se mata si conviene. Aunque siempre se mata a los "malos", no hay juicio por medio ni nada; es decir que el fin justifica los medios. Y es una práctica habitual. Fatal. En fin, un 8.

"Un francotirador atenta contra la vida del Presidente de la República Francesa en París con un fusil de gran alcance. Un cristal blindado evita la tragedia y el perpetrador logra escapar.

Sólo tres personas en el mundo son capaces de acertar a una distancia tan descomunal y uno de ellos, John Kott, acabó entre rejas muchos años atrás gracias a
Jack Reacher. El antaño policía militar lleva hoy una vida errante y anónima, cruzando los Estados Unidos haciendo autostop o utilizando medios de transporte públicos, sin ataduras ni obligaciones, siempre bajo el radar. Localizarlo se antoja una misión imposible, excepto para el cuerpo en el que un día sirvió ya que, como a él mismo le gusta decir, “puedes abandonar el ejército, pero el ejército no te abandona a ti”. De camino a Seattle un anuncio en un periódico lo obliga a salir a la luz y de inmediato se ve reclutado por el Departamento de Estado y la CIA. Todos los indicios apuntan a que Kott es el objetivo a cazar y que su próximo intento va a tener lugar en el peor escenario posible: una inminente reunión de los líderes del G8 en Londres. Cualquiera de ellos puede acabar en su mira telescópica y desencadenar una crisis internacional. ¿Quién mejor que su némesis, Jack Reacher, para neutralizarlo de nuevo?"


08/01/2015

"Wonder. La historia de Julian"



Wonder. La historia de Julian
Palacio, R.J.
Nube de tinta 2014

En la novela "La lección de August" aparece un compañero de clase, un matón que le hace bullyng. En este libro, se muestra la visión de éste compañero, Julian, durante el curso en que Auggi se incorpora al colegio.

Sencillo de leer, muy corto. Me parece un prodigio la traducción, con un lenguaje propio de un niño de diez años, con el lenguaje muy actual. Es tierno, libro juvenil que también puede ilustrar a padres y educadores. Un 9.

"WONDER. La lección de August ha recordado a miles de lectores la importancia de ser amable. Pero este no es un libro sobre August, un niño que quiere ser normal a pesar de su aspecto.
Esta es la historia de Julian, el niño que peor se porta con él. No soporta verlo, no soporta que sea amigo de Jack, no soporta que esté en su colegio… y no es capaz de darse cuenta del impacto que sus actos pueden tener en los demás."




30/12/2014

El nombre (2012)



Divertida película francesa. Las interpretaciones son geniales. Toda la acción transcurre en una casa, puro diálogo. Para mi gusto son excesívamente crudas las situaciones que se provocan. Una broma es el detonante para que se empiecen a reprochar verdades unos a otros, con situaciones hilarantes y dolorosas a la vez.

"Vincent (Patrick Bruel) ha quedado con su embarazada mujer Anna (Judith El Zein) a cenar en casa de su hermana Élisabeth (Valérie Benguigui) y su cuñado Pierre (Charles Berling). Con ellos estará también el mejor amigo de la familia, Claude (Guillaume de Tonquedec). Justo antes de empezar a cenar Vincent desvela que ya han pensado el nombre para su futuro hijo. El resultado de esa noticia generará el estupor e incluso el enfado de todos los comensales. Y será el comienzo de una velada tan desastrosa como inolvidable."  decine21.com.

"La herencia"



La herencia
Grisham, John
Plaza &Janés 2014

"En una pequeña ciudad de Misisipi, un domingo de octubre de 1988 se encuentra el cadáver de Seth Hubbard, un acaudalado propietario, colgado de un árbol. En su casa ha dejado una nota de suicidio, donde cuenta que ha decidido acabar con los sufrimientos que le ocasionaba el cáncer de pulmón que padecía. El racismo sigue siendo un elemento palpable en esta localidad. Jake Brigance, un abogado blanco, es uno de los pocos sin prejuicios raciales. El lunes por la mañana, Jake recibe un sobre con el nuevo testamento de Hubbard, que revoca el anterior, y con el que el difunto deshereda a sus dos ex esposas y a sus hijos. El noventa por ciento de sus propiedades las heredará Letitia Lang, una mujer negra a quien Hubbard contrató para las labores domésticas hace tres años, y que después se convirtió en su cuidadora. La controversia que suscitará el contenido del nuevo testamento convertirá la inevitable demanda legal en un auténtico circo donde la familia recurrirá a todo de tipo de argumentos para impugnar la última voluntad del fallecido."

Uno más del autor. Descansante. Hacia la mitad pierde un poco de fuelle, para convertirse en trepidante en las últimas páginas. El final es bastante previsible. Un 7.

28/12/2014

"A la sombra del árbol violeta"



A la sombra del árbol violeta
Delijani, Sahar
Salamandra 2014

Tercer libro que leo sobre Irán escrito por iraníes. Tres mujeres. ¿Qué les pasa a los hombres? ¿No publican? A cual más impactante. Todos coinciden en la descripción de la historia en Teheran, a partir de la expulsión del Sah. Qué dureza. Qué violencia. Parece que empiezan a levantar cabeza. ¿Será verdad? Me ha gustado mucho esta inmersión en el país con estos tres libros, porque no sabía nada: "Leer Lolita en Teheran", "El libro de mi destino" y éste último.

Éste me ha gustado un poco menos. Es un poco histriónico en la descripción de las emociones de los protagonistas. Y un poco enrevesado. Tipo mosaico, me costaba situar algunos personajes. Y los personajes tienen como una dificultad para enfrentarse con el pasado, con la verdad. Me parece que si no se asume y asimila la realidad de la barbarie no se puede empezar a construir una vida nueva. A los personajes les falta este asumir, asimilar y construir a partir de ahí. Son musulmanes, creen en Dios, pero como en su nombre se han realizado tantas barbaridades, supongo que no se les ocurre acudir a Él para nada. No es un Dios personal, un Padre que está pendiente de sus hijos y quiere lo mejor para ellos, que así vemos al Dios cristiano quienes creemos en Él. En fin, me dan mucha pena. Un -8-.

"La casa de ladrillos rojos es grande y espaciosa y, en el jardín, una fuente azul comparte protagonismo con un enorme jacarandá centenario, que con su generosa sombra cobija un grupo de niños que juegan bajo un sol implacable. Pero esta bucólica escena esconde una realidad descarnada. Estamos en Irán, a comienzos de los ochenta, y el gobierno fundamentalista, liderado por el ayatolá Jomeini, ha iniciado una brutal depuración que afecta a miles de personas de todas las ideologías, incluso aquellas que han participado activamente en el triunfo de la revolución; perseguidas, encarceladas o aniquiladas, las víctimas del nuevo régimen dejan tras de sí miles de familias desamparadas.

Sahar Delijani, nacida en la prisión de Evin, Teherán, en 1983, es uno de aquellos niños que correteaban a la sombra del árbol violeta. Los recuerdos de sus primeros trece años de vida, criada por diversas personas en un estado de excepción permanente, hasta que su familia pudo por fin emigrar a Estados Unidos, son la base de esta conmovedora novela que se publicará en veintisiete idiomas y setenta países. A través del tortuoso camino que se ven obligados a recorrer sus personajes principales, Neda, Omid y Sheida, des
de su niñez hasta su juventud, Delijani da voz a una generación que, por primera vez, habla sin tapujos de la experiencia vivida por sus padres y asume el desafío de mantener viva la contestación con la esperanza de que nadie tenga que sufrir la tragedia que ellos conocieron."

24/12/2014

Bon Nadal!




14/12/2014

Ser yihadista en vacaciones


Impresionante testimonio de Robert Lacey, historiador, experto en Arabia Saudí. Publicada en La Vanguardia, muy interesante.

"En teoría, Arabia Saudí no debería existir...

¿...?
Su supervivencia desafía las leyes de la lógica y de la historia. Se trata de un país que lleva el nombre de la familia que lo gobierna.

La famiiiiiglia.
Los cinco monarcas saudíes que han gobernado el reino desde la década de los cincuenta son todos hermanastros.

Un poco medieval.
Por un lado tienes La Meca, el centro religioso del islam, y por el otro los pozos petrolíferos: paradigma del materialismo. Las tiendas cierran cinco veces al día para la plegaria, las ejecuciones son públicas.., y para qué hablar de la situación de las mujeres.

Veo que le gustan las paradojas...
Sí, por eso me fui a vivir a Riad (1979) y me quedé tres años: quería entender. Después de unas cuantas mañanas sorbiendo té con el jefe de protocolo conseguí que me recibiera el rey Jaled.

Me gustaría conocer su visión de "la democracia del desierto".
Acudí al majlis, la audiencia que tienen los beduinos con el rey. Me sorprendió que pudieran acercarse a él y criticarle en su cara o pedirle favores; también que el rey llevara la misma ropa que ellos y que a la hora de orar se mezclara entre ellos. Los ciudadanos le envían tuits que el Gobierno tiene en cuenta. Pero no pueden votar.

Volvió tras el 11-S.
Para averiguar por qué 16 de los 19 terroristas eran saudíes. El wahabismo, fuente del fundamentalismo islámico, ayudó a que la casa de Saud conquistara Arabia Saudí. Fueron los saudíes los que explotaron la yihad.

Y ahora han perdido el control.
Esa es la tragedia: por más que el Gobierno saudí luche contra el crecimiento del terrorismo, no hay manera de pararlo. El fundamentalismo estuvo contenido mientras fue una herramienta en manos de las dictaduras. Pero norteamericanos e ingleses hemos destruido ese control, no fuimos capaces de ver que al acabar con Sadam Husein dejábamos el campo libre a los fundamentalistas.

Y nació Al Qaeda.
La alianza de EE.UU., los infieles, con Arabia Saudí en la guerra de Afganistán era satánica para ellos, pero no podían atacar el autoritario y controlado reino saudí.

...Y deciden atacar al amigo americano.
Al Qaeda golpeó donde podía, atacaron al corruptor para hacer que Arabia Saudí cambiara.

Y la cuestión se ha desmadrado.
Yo soy muy pesimista, considero que por donde está pasando ahora el islam se parece demasiado a por donde pasó la cristiandad durante la Inquisición, se trata de un sentimiento muy similar. El problema es que se está contagiando a otras religiones.

Ahora me ha sorprendido.
Los judíos ortodoxos y los cristianos radicales de EE.UU. son cada vez más extremos.

Los que ejercen la violencia más allá de sus fronteras son los radicales islamistas.
En los últimos diez años, Occidente ha intentado forzar soluciones, sobre todo por vía militar, y no ha funcionado. Las tropas británicas ya se han retirado de Afganistán y los estadounidenses lo están haciendo.

¿Tendremos que defendernos?
Sí, pero hay que esperar, rezar incluso, por que la solución la encuentren ellos dentro del propio islam.

Le veo pesimista.
Es que hay un montón de jóvenes británicos musulmanes -que hablan, comen y visten como yo mismo- que se han convertido en un enemigo difícil de controlar. Hasta ahora los jóvenes alienados salían a manifestarse o, antaño, se iban a luchar a la guerra civil española, de lo que los ingleses se sienten muy orgulloso. La yihad no es tan diferente, aunque por supuesto no sea un orgullo nacional.

¿Qué les pasa a esos jóvenes?
Rechazan el materialismo, buscan valores espirituales más puros y su religión les dice que eso se consigue luchando por ese califato perfecto, y así nace un fenómeno extraño: yihadistas de vacaciones.

¿Se van a pegar tiros un rato?
Sí, yo mismo tenía un amigo médico en Arabia Saudí que en sus vacaciones se iba a Afganistán a pegar tiros. En Londres está pasando lo mismo.

El terrorismo ¿va a ser una guerra interminable?
Localmente, lo único que nos queda es no permitir en casa los lavados de cerebro. Yo era contrario a la radicalización de los franceses contra el velo, ahora lo apruebo. Los yihadistas están convencidos de que el islam conquistará el mundo, ¿quién para eso?... El fundamentalismo se ha extendido, va cruzando fronteras, está descontrolado.

No me deje sin una conclusión.
El Gobierno saudí aprendió la lección tras el 11-S: debían ser más tolerantes y abiertos. Hoy hay más mujeres en el Parlamento saudí que en el Congreso de EE.UU., pero el sustrato religioso sigue siendo muy fuerte. Por otro lado, la lección que aprendieron los fundamentalistas es que se puede luchar contra Occidente."