28 d’agost de 2013

"Las alas del dinosaurio"



Las alas del dinosaurio
Gazan, Sissel-Jo
Alfaguara 2011

"Anna está furiosa: con su madre, con su vida, con su tesina y, sobre todo, con el profesor que se la dirige, que lleva un año intratable. Cuando aparece asesinado, todo apunta a una venganza. ¿Es Anna la culpable? Søren, el policía que investiga el crimen, le concede el beneficio de la duda a cambio de que la joven le ayude a desentrañar las macabras circunstancias del caso y a desembrollar las intrigas de los círculos científicos, un mundo en el que todos están dispuestos a todo a cambio de prestigio y poder. De pronto, Anna se encuentra inmersa en una enmarañada pesadilla. Son muchos los hilos que conducen hacia su estudio sobre la historia de los dinosaurios, pero más los que enredan su propia vida... y la de Søren"

Novela negra de autora danesa. Está muy bien construida, los personajes muy bien definidos y la trama, que coge mucho, se desenvuelve con el ritmo justo. Pero me ha resultado desagradable. Los crímenes excesivamente sórdidos. Con el sexo continuamente presente. Me parece que en general, en los países escandinavos, consideran el sexo como un divertimento más, sin otorgarle la importancia que tiene para el matrimonio y la familia. Como si considerasen que no hay que sentar la cabeza hasta llegar a una edad determinada. Pero entonces, cuando quieren formar una familia, aparte de que ya tienen hijos extramatrimoniales, tampoco saben, lógicamente, lo que es la entrega de la intimidad, porque no la tienen, la fidelidad, compartir un destino común... Coincide en las novelas que he leído de autores escandinavos esta visión.
En esta novela, el valor que está continuamente presente es la amistad, la necesidad de poder hablar con alguien en quien confías. Pero siempre fuera de la propia familia, quizás porque no entienden la esencia de lo que es una familia. Me dan un poco de pena. No saben lo que se pierden. No creo que busque ninguna novela más de esta autora. Un 7.


Deportes con riesgo mortal

 

Publica hoy La Vanguardia éste artículo de Antoni Puigverd. Estoy totalmente de acuerdo. ¿Dónde nace este afán de superar los límites en las sensaciones? ¿Por qué nos cuesta tanto valorar lo ordinario, el día a día?

"De todas las contradicciones de nuestro tiempo (y son un montón), la más estúpida es la que hace compatible la exigencia enfermiza de seguridad con la pasión enfermiza por el riesgo. Prohibiríamos los accidentes naturales, pero aplaudimos los accidentes deportivos. Nuestra sociedad se indigna ante la muerte por causa alimentaria, aeronáutica o ferroviaria, pero fomenta el suicidio de los deportistas célebres y de sus miles de imitadores: los empuja a superar, a cambio de fama y dinero, los límites de la biología; y a romper las barreras del sentido común.

Estos días hemos asistido al último vuelo de un personaje que decidió jugarse la vida. Imitaba a Ícaro, el héroe trágico para el que Dédalo confeccionó unas alas de plumas pegadas con cera: al volar hacia el sol, la cera se derritió e Ícaro se precipitó al mar. Descanse en paz, Álvaro Bultó. ¿Quién soy, para juzgar sus obsesiones? Pero temo por la cultura del riesgo, que él promovía por televisión. Y que sigue promoviéndose: su caída ha sido presentada como una bella muerte (Petrarca: "Ch'un bel morir tutta una vita onora").

Otro gran ídolo es Kilian Jornet: deportista de élite, publicitario gracias a la sanísima agua mineral; campeón mundial de skyrunning: maratonianas y arriesgadas marchas por alta montaña que combinan carrera, escalada y esquí y se realizan en calzón corto y zapatillas. Acaba de batir el récord de velocidad de subida y bajada del Cervino o Matterhorn (4.476 m). Jornet se ha convertido en un peligro para cientos de jóvenes imitadores. Vulnerando 120 años de alpinismo basado en la seguridad, los seguidores de Jornet suben y bajan de los lugares más inaccesibles: pedregosos torrentes de pendiente radical, glaciares y acantilados, escarpadas laderas nevadas por las que se deslizan esquiando sin esquís. Buscan sin cesar desafíos más y más difíciles. Siempre rompiendo barreras, obsesionados por los récords y los retos en una espiral que no puede sino culminar en accidente. Detrás de los éxitos de Jornet, ¿cuántos accidentes se producen entre jóvenes en la montaña? ¿Y cuántos rescates pagados con dinero público, que ponen en riesgo a los rescatadores? ¿Cuántos ultramaratonianos van a ser operados de caderas o rodillas dentro de unos años? La lista de héroes de la muerte es larga: detrás de los éxitos de otro chico simpático, Marc Márquez, ¿cuántos paralíticos habrá?

La cultura del exceso -causa primera de la crisis- ha convertido el deporte en un circo radical y la montaña en un teatro para suicidas. Los saltos mortales en el circo son viejos. Lo que es nuevo es la moda masiva del salto mortal cuando, por otra parte, exigimos masivamente seguridad a ultranza. No por culpa de Jornet o Márquez, sino de la ideología del riesgo que los medios ensalzan, el deporte, siendo como es fuente de salud y de equilibrio psicológico, se está convirtiendo en droga de riesgo mortal."


26 d’agost de 2013

Arte callejero



No me gustan en general los grafitti, pero sí me hacen gracia las pinturas callejeras que aprovechan elementos del paisaje urbano para hacerlas. Como éstos. Fuente.







 El siguiente es ingenioso: sólo se percibe de noche.





 

¿Siempre estará ahí esa bici? Si no, no se entenderá.


23 d’agost de 2013

"El sabor prohibido del jengibre"



El sabor prohibido del jengibre
Ford, Jamie
Booket 2013

Henry es un chico de 12 años chino nacido en EEUU y Keiko, una niña americana de segunda generación, japonesa. Ambos son becarios en una escuela donde todos son blancos, y ayudan en la cocina. Estamos en la Segunda Guerra Mundial, y los americanos internan a todos los japoneses en campos de concentración, por miedo a que ejerzan de espías.

No tenía ni idea de este suceso en América. La historia es muy tierna, relatada en dos tiempos, 1942 y 1986. Henry ya es mayor, tiene un hijo a punto de casarse y el descubrimiento de unos objetos depositados en el hotel Panamá, que va a ser restaurado, depositados allí por los japoneses deportados, despiertan sus recuerdos. La amistad, las tradiciones y carácter chino, el primer amor, las relaciones familiares... A veces se puede hacer un poco premioso, pero es el único fallo que le veo. Un 8.

21 d’agost de 2013

"Babbitt"



Babbitt
Lewis, Sinclair (1922)


Babbitt es un agente inmobiliario de edad mediana, mujer, dos hijos adolescentes y una más pequeña. Está absolutamente acomodado a su rutina diaria, vive en una ciudad moderna de cemento y automóviles, y es incapaz de hacer cualquier cosa que desdiga del concepto que los demás tienen de él. A veces intenta romper la rutina y ser él mismo, pensar por sí mismo, pero enseguida le pueden los convencionalismos.

El autor hace un retrato muy cáustico del ciudadano medio americano de entreguerras. La novela es larga, y no se deja un solo rasgo del carácter del protagonista sin analizar. Muy bueno, aunque no de lectura fácil. Para lectores perseverantes. Un 8.

Yair Lapid, un ministro israelí con sentido común

Yair Lapid, ministro de Finanzas de Israel. La Vanguardia 10 agosto 2013

Si hubiera unos cuantos como él, creería cercanlo el proceso de paz entre israelís y palestinos. Un soplo de aire fresco, distinto.

"La única alternativa al conflicto es crear un Estado palestino. Si continuamos controlando a tres millones de palestinos y estos se transformaran en cuatro, cinco o seis millones, llegará un día en el que nos digan: Si no queréis darnos un Estado y sois una democracia, dejadnos votar. Eso es el final del sionismo. Yo soy sionista, yo quiero que Israel continúe siendo el Estado de los judíos. No tenemos otro lugar en el mundo y no existe otra alternativa”, declaró a La Vanguardia en una de sus primeras entrevistas a un medio extranjero Yair Lapid, el flamante ministro de Finanzas y líder del segundo partido israelí, el centrista Yesh Atid (Hay futuro).

¿Por qué aceptó la cartera de Finanzas cuando el mundo vive una de sus mayores crisis económicas e Israel tiene también algunos problemas? 
Por eso mismo. Entré en política para intentar resolver los problemas. Los políticos que fracasan son aquellos a quienes les molesta el viento en contra. Los buenos políticos saben pensar en términos de largo plazo. Tony Blair me enseñó que si tienes cosas difíciles que realizar, hazlas en el primer año, cuando estás lo más lejos posible de las elecciones. Esta es mi segunda carrera y no habrá una tercera. Ha sido la decisión de mi vida.

Es uno de los siete ministros del gabinete de Defensa y Exteriores, en el que se debaten los temas más secretos. Muy poco se filtra de allí. ¿Qué es lo que más le ha sorprendido? 
Mire, si se lo cuento tendré que matarlo, y eso sería una pena, porque le aprecio (sonríe). Te das cuenta de la fuerza y de la intensidad de las amenazas. Pero, por otra parte, descubres el poderío israelí, que es muy alto, y eso te tranquiliza. Yo creo que los ciudadanos de Israel pueden dormir en paz, pero opino que siempre hay que ser muy cauto.

¿Existe una amenaza existencial contra el Estado de Israel? 
No. Es decir, si Irán logra una bomba atómica, habrá una amenaza sobre el Estado de Israel. Aparte de eso, Israel está menos amenazado que antes, ya que ahora no tiene grandes ejércitos, brigadas de carros de combates egipcios, sirios o jordanos amenazando sus fronteras. Sí hay un sinfín de amenazas terroristas, inestabilidad regional que nos influencia. Como lo que ocurre en la guerra civil siria, en la que se han infiltrado grandes fuerzas de Al Qaeda.

¿Apoya un ataque militar contra Irán para impedir que logre una bomba nuclear, que en su opinión pone en peligro la existencia del Estado de Israel? 
Existe un punto de no retorno que, si es cruzado por los iraníes, Israel no podrá permitir un Irán nuclear. Esa es mi opinión. Todo lo que le diga aparte de eso no sería responsable por mi parte.

Se ha reunido con Obama, con John Kerry, con el ministro de Exteriores francés... y todos le han expresado su preocupación por el tema palestino. ¿Qué les contestó? 
Hemos conseguido reanudar el proceso de paz en unas condiciones que nadie creía posibles y en una coalición en la que no es nada simple. Y créame que aún nos espera una montaña rusa. Dije antes de las elecciones que sólo participaría en una coalición que negociara la paz basándose en la fórmula de dos Estados para dos pueblos. No dije nada vago, sino muy claro, incluyendo la necesidad de evacuar asentamientos, aunque eso no me alegre. Será un trauma nacional terrible, pero debemos hacerlo y lo apoyaremos. El primer ministro ha logrado entrar en las negociaciones con condiciones aceptables para la mayoría de la opinión pública israelí. No será fácil. Cuando usted se vaya, recibiré a familiares de víctimas del terrorismo. Me dirán: “¿Cómo se atreven a liberar a 104 presos que asesinaron a nuestros niños para reanudar las negociaciones?”. Yo les diré que entiendo su dolor, pero que mi objetivo es que no haya más niños que mueran a causa del terrorismo.

¿O sea que usted apoya la evacuación de los 70.000 colonos que viven en Cisjordania? 
Estoy convencido y es necesario. Me opongo a evacuar poblaciones de Jerusalén o de los bloques de asentamientos, tal como acordamos con los palestinos. Sé que la evacuación de 70.000 u 80.000 personas de los asentamientos aislados (más allá de los bloques) será quizás el mayor trauma nacional desde la guerra del Yom Kipur. Y debemos prepararnos. Si no estuviese convencido de que es algo existencial, renunciaría a esa evacuación.

¿Espera una violencia real? 
Puede ser que haya episodios violentos concretos. Pero creo que nuestro suicidio colectivo como nación fue en el año 70, cuando los judíos se mataron mutuamente en lugar de luchar contra el enemigo romano común y el segundo templo fue destruido. No creo que eso vuelva a ocurrir.

Apoya la creación de un Estado palestino. Pero ¿cómo se puede hacer, cuando en realidad existen dos Palestinas y una de ellas, la islamista de Gaza, ni siquiera está dispuesta a reconocer Israel como Estado? 
Los palestinos tienen un representante, un presidente con el que hablamos y que preside un estado observador de la ONU. Hamas es una organización terrorista antisemita que no está en el poder. Y con movimientos de ese tipo no hablamos. Si logramos un acuerdo con la Autoridad Nacional Palestina sobre Cisjordania, a Hamas le ocurrirá lo peor que le puede pasar a una organización terrorista: pasarán a ser muy aburridos ante los ojos del mundo.

Dice que si no se crea un estado palestino, el sionismo estará en peligro. ¿Por qué? 
Es una cuestión matemática. En este momento, entre el Mediterráneo y la frontera con Jordania hay tres millones de palestinos, sin tener en cuenta el millón y medio de ciudadanos árabes israelíes, que son algo diferente. Y ese número crece continuamente, más rápido que Israel, ya que la natalidad es superior. No logro aceptar a quienes dicen que Dios lo arreglará todo y que no hay motivo de preocupación. Eso es legítimo en la vida personal, pero no en la vida nacional. Tampoco acepto la tesis de que los palestinos abandonarán sus casas y se irán. No pasará. Debemos actuar sabiendo que hay tres millones de palestinos que tienen hijos, que se convertirán en cuatro, cinco o seis millones, y yo no acepto vivir en un Estado binacional.

O sea, propone un divorcio justo con los palestinos. 
No un matrimonio feliz, sino un divorcio justo. El presidente Peres, mi padrino y gran amigo pese a la diferencia de edad, se enfada un poco conmigo cuando lo digo. Él habla de un nuevo Oriente Medio, pero nosotros conocemos esta región. En Canadá sería todo más tranquilo. Tenemos que separarnos de los palestinos y hacer que esa separación sea justa. Todas las grandes explosiones de violencia han ocurrido después del fracaso de las negociaciones. Pero eso no le otorga a nadie el derecho a dejar de intentarlo. No conozco otro camino que intentarlo una y otra vez hasta que tengamos éxito. Podemos fracasar 80 veces, pero luego surgirán los obstinados –y yo seré uno de ellos– que digan: “Seguiremos intentándolo”. Es cierto que a nuestro alrededor todo se tambalea, pero eso incrementa la necesidad de la paz. Vivimos en un mundo de lucha cibernética, de aviones sin piloto, de satélites y armas sofisticadas. La paz no reduce la estabilidad de tu seguridad, la mejora. Al final habrá un referéndum.

La UE ha decidido boicotear los asentamientos de Cisjordania y cortar todo programa de cooperación. Además, quiere señalar los productos procedentes de los asentamientos. 
La decisión europea no es inteligente. No quiero ocuparme de si es justo o injusto. Nuestro problema en todo el proceso de paz es que en el lado palestino hay bastantes sectores radicales rondando. Al Qaeda, Hamas, Hizbulah, la Yihad Islámica... y todos le dicen a Mahmud Abas lo mismo: “Pare. En el mundo hay un proceso masivo de deslegitimación de Israel y lo único que lo puede detener es que negocie con ellos”. Y la UE, un minuto antes de que reanudemos las negociaciones, anuncia el tema de los asentamientos. Todos los radicales van a Abas y le dicen: “¿Lo ve? No hay que hablar con ellos ya que, cuando no lo hacemos, la UE hace el trabajo por nosotros”. Decisiones como la de la UE sirven a los sectores radicales que se oponen al proceso de paz y, por lo tanto, no son inteligentes, pues la intención europea no es esa.
El Barça ha visitado Oriente Medio y se ha entrenado en Cisjordania e Israel con niños israelíes y palestinos. ¿Cómo puede una marca como el Barça contribuir al acercamiento? 
En 1982, en la guerra del Líbano, estuve destinado en la carretera Beirut-Damasco. Era el Mundial en que el italiano Paolo Rossi le metió tres goles a Brasil. Y allá, en Líbano, todos apoyaban a Brasil, judíos y árabes. Antes de empezar los partidos de Brasil disparábamos, disparábamos y disparábamos, unos contra otros, hasta que el árbitro silbaba. En ese momento, dejábamos el arma de lado y veíamos el fútbol. Ellos gritaban a favor de Brasil y nosotros hacíamos lo mismo. Cuando acababa el partido, volvíamos a disparar. El fútbol contiene un gran poder de pacificación. Es un idioma que todo niño palestino, israelí o español entiende. El conflicto israelí-palestino, contrariamente a lo que la gente cree, no es sobre fronteras. No es sobre aspiraciones nacionales, ni por 1967. Es un conflicto basado en el miedo, la ansiedad y el odio. Por eso, cuando un niño palestino y uno israelí están lado a lado vestidos con las camisetas del Barça y apoyando a Messi, les ocurre algo más fuerte que todo lo que sus líderes puedan hacer. Por eso la visita del Barcelona fue tan importante.

¿Cuáles serían sus primeras tres decisiones como primer ministro? 
Aprobar los matrimonios civiles, una serie de decisiones en el campo económico, relacionadas con el bienestar de la población... pero mi primera decisión sería empujar al máximo el proceso de paz. Por ejemplo, yendo al Parlamento de Ramala y encontrando la forma de contarles nuestra narrativa. Si es necesario que me ponga una camiseta y vaya andando a Ramala, lo haré, porque es lo más importante para nosotros.

¿Cree que en el futuro puede haber otro magnicidio como el de Yitzhak Rabin, que quería alcanzar la paz? Usted incluso rechaza tener guardaespaldas... 
No lo sé, hay que tomar medidas para que no ocurra, pero no podemos dirigir nuestras vidas en base a eso. Cuando mi padre salió del gueto en la Segunda Guerra Mundial, la familia Lapid dejó de tener miedo. De adolescente mi padre pasó dos años escondido en un altillo. Desde la shoa, los Lapid ya no tienen miedo.

8 d’agost de 2013

Playas en Estocolmo



Este verano he vuelto a Estocolmo. Como el verano pasado ya devoré la ciudad, éste me lo estoy tomando con más calma, visitando los espacios naturales que más me gustaron, y recreándome en ellos. Me he bañado y visitado varias playas. Lo pongo en cursiva, porque en realidad las playas son una birria, unos metritos de arena. Pero lo que es fantástico es que en cualquier lugar hay casetas habilitadas como vestuarios y tienes la posibilidad de bañarte en un entorno increíble, con un mar fresco y calmadísimo, las únicas olas son las que producen las embarcaciones. Es increíble, y bellísimo. No se ve nunca el horizonte marino. Dejo algunas fotos de los lugares donde he nadado.

Vaxholm


Grinda


Kungsholmen



Nynäshamn


6 d’agost de 2013

"Deja en paz al diablo"



Deja en paz al diablo
Verdon, John
Rocaeditorial 2013

Para que una serie de novela negra tenga calidad, el protagonista detective ha de ser creíble y humano, con sus conflictos personales, vida familiar... Wallander, Adamsberg, Jaritos, Vila y Chamorro, Ricciardi... De Gurney leí el primero, y no recuerdo si me gustó el personaje. En esta segunda novela (tercera en la serie), sí recordaré cómo es, me ha gustado. Y la trama coge mucho. Un 8. El segundo no lo leeré, creo que es bastante desagradable.

"Nada es nunca lo que parece. Y menos si David Gurney está involucrado.

Han pasado seis meses. David Gurney apenas ha conseguido reincorporarse a una cierta normalidad después de haberse encontrado al borde de la muerte tras resolver el caso más peligroso al que se había enfrentado.

Madeleine, su esposa, está preocupada; Gurney ha sido diagnosticado con síndrome de estrés post traumático y nada parece alegrarle. Días después el ex detective recibe una llamada. Connie Clarke, la periodista que creó la leyenda de superpoli y lo catapultó a la fama quiere pedirle ayuda. Su hija Kim está realizando un documental sobre las familias de las víctimas de un asesino en serie al que nunca atraparon, el Buen Pastor, y Connie quisiera que Gurney supervisara sus investigaciones y la guiara. En parte por aburrimiento y en parte por hacerle un favor a Connie, Gurney acepta.

Sin embargo, esto no será más que el principio. Incapaz de ponerle coto a su curiosidad y a su necesidad de resolver cada una de las incógnitas que se le presentan, David Gurney se verá arrastrado a una investigación para descubrir la verdadera identidad del asesino. Un asesino que es tan imprevisible como peligroso, un diablo al que convendría dejar en paz."

"El olvido de sí"



"El olvido de sí"
d'Ors, Pablo
Pre-Textos 2013

Me ha impactado este libro: final de curso, muy cansada, la vida de un santo escrita a modo de autobiografía por otra persona... no sé ni cómo lo leí. ¿El truco? Está muy bien escrito, literatura de la buena. Me ha relajado, y hay muchas frases para apuntárselas. Lógicamente, no es para todos los públicos, por la temática, pero gustará a los que aprecien la buena escritura. Y me parece muy meritoria la capacidad que muestra el autor para ponerse en la piel de su biografiado, con una vida espiritual muy intensa. Un 9.

"El éxito deforma nuestra visión de la realidad y, desde luego, la apreciación de nosotros mismos. A lo largo de mi vida he visto a menudo a las gentes del mundo caminando en una dirección y a mí en la contraria. Porque mientras el mundo busca fama, yo llevo treinta años buscando anonimato; ellos buscan riqueza y poder, yo, en cambio, pobreza y debilidad; todos quieren ser grandes, por mi parte elijo la pequeñez; no hay quien no desee triunfar, yo perder. Prefiero los últimos puestos a los primeros, la vida oculta a la pública y la humillación al encumbramiento. Por todo ello veo a menudo a las gentes del mundo caminando en una dirección y a mí en la contraria. Pero no soy el único; hay otros conmigo, solitarios todos, todos locos. Y el primero de la fila es el propio Jesucristo: el más loco de todos."

Narrado en primera persona, El olvido de sí describe detalladamente la aventurada y aventurera vida del vizconde francés Charles de Foucauld (1858-1916), religioso y viajero, así como su camino de desprendimiento y búsqueda espiritual."