
Desde Sussex, la oficial Katherine Powell supervisa una operación militar para capturar a varios extremistas que se reúnen en una casa de Nairobi. Tiene a sus órdenes al piloto de un avión no tripulado que proporciona vigilancia aérea, y a algún agente junto al objetivo, que envía escarabajos mecánicos teledirigidos con cámara de vídeo. Las imágenes desvelan que los terroristas preparan una acción contra civiles, por lo que Powell pedirá a sus superiores autorización para aniquilarles.