18/12/2008

Jordi Royo y la adolescencia

Interesante entrevista sobre nuestros adolescentes, que publica hoy La Vanguardia. Absolutamente de acuerdo en todo, excepto que las chicas deben llevar condones en el bolso. Creo que es más eficaz educarlas para que se hagan valer por lo que son: futuras madres de familia. La copio a continuación.

Jordi Royo, psicólogo clínico.

¿A qué edad comienza la adolescencia?
Hoy, a los 12 años. El primer día de 1. º de ESO.
¿Por qué?

Es el día que dejamos que el chaval vuelva solo a casa, con su llave. En casa no hay nadie: merendará lo que le apetezca y verá la tele, chateará y jugará con la videoconsola a sus anchas.

¿Qué tiene en común este adolescente con el de hace treinta años, y qué no?

En común, los trastornos hormonales y la impulsividad: el cerebro experimenta un nuevo arranque para hospedar nuevas competencias, nuevas aptitudes.

Estamos ante un ser mutante, vamos.

Sí, y es natural que manifieste cambios de personalidad, una en casa y otra fuera...

Da un poco de miedo.

Más temibles que estos factores endógenos - iguales en todas las épocas-son los exógenos, que son nuevos, y que moldean a estos "nuevos adolescentes" nuestros.

¿A qué factores nuevos se refiere?

A la cultura del ocio tecnológico: pantallas, videojuegos, internet, móvil, mp3... Y al "lo quiero ¡ya!". Por eso es fácil que a esta edad incurran en adicción a un ocio paralizante y a la inmediatez, a quererlo todo al instante.

¿Hemos maleducado a nuestros hijos?

"Educar bien a un hijo consiste en dejarle que pase un poco de hambre y un poco de frío", decía Confucio. Quizá no les hemos dado buen ejemplo... Si no quieres que tu hijo sea consumista, ¡no lo seas tú!

¿Cómo definiría a estos nuevos adolescentes nuestros?

Los defino como los rebeldes del bienestar. Si antes el adolescente se rebelaba para mejorar el mundo, ahora admite "estoy de puta madre, ¡pero quiero estar mejor!", como me confesó uno. Quieren para sí más lujo del que ya tienen, que es mucho.

¿Y qué deberíamos hacer los padres?

Evitar hiperregalar a los niños. ¿Por qué no acompañarlos a entregar regalos sobrantes a niños necesitados?

Más consejos.

Desde niños, acóteles el uso de pantallas: de lunes a viernes, nada de videojuegos.

¿Le compro móvil a mi hijo de 13 años?
En la clase de mi hijo de 12 años, él y otro son los únicos sin móvil. ¡Los amigos le acusan de tener un padre irresponsable, pues no podrá avisarme si "le pasa algo"!

¿Y usted qué le argumenta a su hijo?

Que las desventajas de tener móvil - adicción, gasto...-superan las ventajas. ¡Retrásele a su hijo el móvil todo cuanto pueda!

¿Le permito tener tele en su cuarto?

¡No! Lo mejor es un solo televisor en la sala, y negociar su uso entre toda la familia.

Pero ordenador sí necesita, para hacer trabajos del cole.

Pero si tiene que conectarse a internet, que sea en un ordenador situado en la sala.

Otro problema: ¿le doy paga?

Retrásela al máximo, y que se acostumbre a razonar para qué quiere el dinero, y a argumentar si realmente necesita tal cosa. Y si a los 15 años acuerdan paga..., que sea semanal, y fijando para qué conceptos.

¿Y si exige salir de noche con amigos?
Retrase eso lo posible, y pacte la hora de regreso, lo menos tarde posible, y si incumple, que no salga la próxima. Lo mejor es que un padre vaya cada vez a recoger al grupo.

Trabajoso, ser padre de adolescente...
Haber sido padres exitosos de un niño ¡no garantiza serlo de un adolescente! Los padres de adolescente deberían asistir a un cursillo. ¡Y ojalá colaborase la escuela!

¿No lo hace?

Los conflictos reales del adolescente son las drogas, el sexo, la violencia, las adicciones, los trastornos alimentarios, la percepción del propio cuerpo, la indumentaria y el dinero. Yo pregunto: ¿cuántas horas dedica la escuela a debatir acerca de estos asuntos?

No sé.

¡Casi nada o nada! La escuela ni se atreve a decir qué ropas no deberían admitirse en clase. ¡La escuela, pues, todavía no ha entrado en el siglo XXI! Deberíamos reclamárselo, y a la vez devolverle autoridad moral.

¿Cómo educo al chaval sobre sexo?

Propiciando ocasiones para hablarle de sexo. ¡Hoy se dan más embarazos indeseados que nunca! Ayúdele a conocer el preservativo. Todas las chicas llevan tampones en el bolso, ¡pero ninguna lleva preservativos! Es desesperante... Usan la píldora abortiva.

Pero el pánico paterno es la droga.

Cuéntele al adolescente la verdad: que el cannabis puede proporcionar sensaciones placenteras, pero distorsiona percepciones, merma la capacidad de concentración, puede disparar trastornos mentales... Que las pastillas son euforizantes y empatizantes, pero luego hunden en la apatía, restan potencia intelectual, disparan brotes psicóticos...

Deme tres consejos de oro.

Apóyele en sus estudios. Repártanse labores domésticas (¡sin mediar paga alguna, por supuesto!). Hágale luchar por cada cosa que desee. Lo cierto es que será más fácil si desde niño le adiestró en el arte de respetar límites. Si no..., lo tiene usted difícil.

¿Ante qué síntomas debo alarmarme?
Un repentino bajón en su rendimiento académico, dificultades con sus horarios...

Lo bueno es que la adolescencia se acaba, ¿verdad? ¿Cuándo se acaba?


A los 30 años... Es el adojoven: el joven que sigue siendo adolescente, que no se ha esforzado en dejar de serlo. Aveces, ¡sus propios padres son todavía adolescentes!

VÍCTOR-M. AMELA

17/12/2008

Mejores libros leídos en el 2008

Estos son los mejores libros que he leído este año. Es una selección de 16 títulos sobre los 46 leídos, elegidos éstos muy cuidadosamente. O sea, que me parecen buenos de verdad, sino no los recomendaría. Pongo el enlace de la reseña que hice en su día en este mismo blog. ¡Feliz Navidad! Que regaléis y os regalen buenos libros, el mejor regalo para este tiempo de crisis.


Título
Autor
Tobias Wolff
Willian Maxwell
Esther Hayzig
Mary Cholmondeley
Grazia Deledda
Betty Smith
Adalbert Stifter
Eduard Márquez
Jerzy Andrzejewski
Magdi Allam
Ryszard Kapuscinski
Daphne du Maurier
Vintilia Horia
Juta Burgraff
Ratzinger/Benedicto XVI
Javier Vidal Quadras



16/12/2008

Vida de este chico


"VIDA DE ESTE CHICO "
WOLFF, TOBIAS
ISBN: 84-204-2546-X
Alfaguara 1998

Memorias del autor americano de su infancia y juventud. Un peregrinaje de aquí para allá con su madre divorciada y por lo visto incapaz de manejarse sin un hombre a su lado. Él es un pequeño sinvergüenza, sin un norte moral, arrimándose siempre a los amigos menos aconsejables. Bien escrito con humor, irónico. Parece mentira que con semejante infancia y juventud salga un adulto medianamente responsable. Simpático y agradable de leer, situando al lector también en la vida americana de la época. Muy recomendable.

La vida sin Grace


Graciosa película, tierna, aunque no sé si me cogió blanda porque lloré mucho. Mi madre, que la veía conmigo, no.
Un padre pierde a su mujer soldado en Irak. No sabe como decírselo a sus hijas de 12 y 8 y se las lleva de viaje a un parque de atracciones. Sin inconvenientes y bien interpretada.

DeCine21

14/12/2008

La madre delicuente

Magnífico artículo de Pilar Rahola en La Vanguardia. Copio un extracto.

La madre delincuente

Ahora tenemos una ley que no lucha contra el maltrato sino que criminaliza a miles de padres


(...) Gracias a la última modificación legal que convirtió el histórico cachete familiar en una cuestión de maltrato infantil y lo elevó a la categoría de castigo penal, esta madre de Pozo Alcón tendrá que sufrir la situación más surrealista de su vida. Estos son los hechos.

Hace dos años, María Dolores intentaba lidiar con un rebelde hijo de 10 años que se negaba sistemáticamente a hacer los deberes. La madre, que ya había pedido ayuda a la escuela diversas veces, le exigió que acabara, el niño le tiró una zapatilla, situación de tensión imaginable y finalmente un cachete dado con mala puntería que hizo sangrar al niño por la nariz. Nunca había existido ningún maltrato; los padres, que son sordomudos, se desviven por sus hijos según lo avalan todos los testigos, desde los vecinos hasta los maestros de la escuela, y la propia juez María Fernanda Pérez reconoce que no se da, en ninguna circunstancia, una situación de maltrato. Sin embargo, gracias a la sentencia, emitida dos años después, esta familia se ve en una situación delirante: ella tendrá que abandonar el domicilio conyugal y alejarse, durante más de un año, de su familia; el padre, que trabaja de albañil a 170 km de su casa, no podrá cuidar ni a los dos hijos de la pareja, ni a la abuela, enferma de alzheimer; y la madre aún no sabe dónde vivirá, porque la única posibilidad, la casa de su hermana, no cumple los 500 metros de alejamiento.

Y así, fruto de una sentencia alucinante que intenta cumplir una ley más alucinante aún, esta familia vive un trágico despropósito porque un día el niño se puso más revoltoso de la cuenta y la madre perdió los nervios. Como tantos otras millones de madres en el mundo, que aman a sus hijos, los protegen, los cuidan y alguna vez les han dado un sopapo. El despropósito es tan monumental, que ahora tenemos una sentencia que, intentando proteger al menor, se ha convertido en la principal fuente de maltrato. Mal mayor, pues, intentando corregir un mal menor. Por supuesto, el niño no entiende nada, se siente culpable y encima está tan aterrorizado como el resto de la familia, por la situación. La pregunta es bien simple, aunque resulta dramática: ¿cómo hemos llegado hasta aquí?

Porque lo que tenemos ahora no es una ley que lucha contra el maltrato, sino una ley que criminaliza, hasta el delirio, a miles de progenitores que, siendo magníficos padres, pueden levantar la mano alguna vez. Es decir, confunde los planos, mezcla la terrible lacra del maltrato infantil con la educación histórica de muchos de nuestros padres, que bien pudieron acompañar muchos besos con alguna colleja, y judicializa el comedor de casa como si fuera un espacio bajo sospecha.

(...)

Preguntaba cómo habíamos llegado hasta aquí. Por el camino del estropicio buenista, ese que también nos decora las comisarías con la técnica del feng shui, para que los delincuentes tengan paz y armonía, o que considera que los maestros son coleguillas de buen rollo. Y es que tenemos una progresía con una notable empanada mental, incapaz de discernir entre el deleznable autoritarismo y la necesaria autoridad. Ciertamente, el fiestón del 68 hizo mucho daño a algunos. "Paren el mundo, que me bajo". Y lo que se bajó fue el sentido común.

09/12/2008

Adiós, hasta mañana

Adiós, hasta mañana
William Maxwell

Siruela 2008


Dos familias vecinas de Illinois se ven envueltas en un crimen provocado por los celos. Los hijos de las respectivas familias quedarán marcados para siempre. Uno de ellos es el narrador, que pasado el tiempo intenta reconstruir los hechos.
Me ha parecido magistral como el autor utiliza el tiempo y el ritmo en la novela. Los personajes quedan definidos por las descripciones y sentimientos de todos ellos, como un collage. Incluso la perra tiene que decir. Sabia y tierna. Tuvo el premio Book Award en 1980. Un 9.


08/12/2008

La Música cura!

Es que la música es lo mejor del mundo! Copio de La Contra de La Vanguardia.


Jordi Jauset, investigador en la Ramon Llull de efectos y aplicaciones científicas del sonido

"Con buena música, las vacas dan más leche"

Nací en Lleida y vivo en Sant Cugat. Estoy casado y tengo dos hijos. Soy ingeniero en Telecomunicaciones y doctor en Comunicación. Profesor de la Universitat Ramon Llull. Con mis seis hermanos tuvimos un grupo musical de acordeones. Di mi primer concierto a los 5 años

IMA SANCHÍS
Mi bisabuelo tocaba el acordeón, mi abuelo el saxofón y mi padre hizo la carrera de piano, aunque no se dedicó.

Pero decidió que sus hijos serían músicos.

Sí, a los 3 años nos enseñaba solfeo y a los 6 nos inscribía en el conservatorio. Pronto fuimos una troupe de seis niños de entre 5 y 12 años que tocaban el acordeón, instrumento del que mi padre estaba enamorado, y no lo hacíamos mal: recibimos primeros premios en Francia, Italia, Holanda, Alemania, Finlandia y Bélgica.

La familia Trapp española.

Así nos llamaba. Una de las actuaciones que mi padre me encomendaba, emulando a Mozart, era interpretar al piano una obra conocida con los ojos vendados y con el teclado cubierto con un pañuelo de seda.

Pero la vida le llevó por otro camino.

Sí, hasta que hace cuatro años, a raíz de una situación laboral complicada e injusta, tuve una crisis personal y decidí que a partir de entonces iba a hacer más cosas que me gustaran y a reducir las obligaciones.

¿Y recordó lo bien que se lo pasaba con la música?

Sí, pero la gran pregunta fue: ¿qué habilidades he desarrollado hasta hoy? Entre otras, la investigación. Así junté ambas cosas: estudié ingeniería biomédica y decidí dedicarme a los efectos y aplicaciones científicas del sonido y la música como herramienta terapéutica.

¿Y qué ha averiguado?

El efecto indiscutible y comprobado de la música en los seres vivos, tanto en vegetales como en animales y, por supuesto, en humanos.

¿Vegetales, dice?

La música en invernaderos de semillas influye en una germinación más rápida y de mayor calidad. Y es sobradamente conocido el experimento con las vacas.

Cuénteme.

Se comprobó que las vacas de vaquerías próximas a aeropuertos, sometidas a niveles elevados de ruido, dan menos leche, y que las vacas de establecimientos amenizados con una selección de música clásica incrementan su producción; pero eso es viejo.

Viejo pero sorprendente.

En la actualidad, la musicoterapia se aplica con excelentes resultados en los campos de la educación (parálisis cerebral, síndrome de Down, autismo, hiperactividad...), geriatría (alzheimer, parkinson, enfermos terminales, demencia senil), salud mental, trastornos de alimentación, traumas por abusos..., y también resulta eficaz para la recuperación de las personas afectadas por un infarto cerebral. Hay cientos de publicaciones que avalan lo que le estoy diciendo.

No se por qué suena tan milagroso.

Porque los sonidos no se ven, son vibración y energía, ¿pero qué es la materia?... En los enfermos de alzheimer, por ejemplo, la música, implantada en el cerebro mucho antes de que el niño aprenda a hablar, permanece durante largo tiempo después de que las palabras hayan desaparecido.

¿La música continúa estando con nosotros cuando todo lo demás se ha ido?

Sí, calmante y hasta socializante, pues basta con hacerle escuchar a un enfermo una sesión de treinta minutos para que desaparezca la agresión y deje de deambular. ¿Conoce la obra del científico Oliver Sacks?

Sí, maravillosa: El hombre que confundió a su mujer con un sombrero,Un antropólogo en Marte,Despertares...

Aplicó la música a enfermos de parkinson: "La música - escribe-les permitía el movimiento libre. Se podía ver incluso que cuando se imaginaban la música, sólo pensando en ella, superaban sus impedimentos".

¿Qué significa eso?

Con la música cambian las ondas cerebrales; se da un cambio neurológico profundo.

¿A usted qué experimentos le han llamado más la atención?

Un experimento interesante cuyos resultados se presentaron el año pasado muestra el impacto de un simple metrónomo, es decir, un ritmo, en un enfermo con parálisis cerebral al que dos personas tenían que ayudar a caminar y, simplemente por sincronizarse con un ritmo, al cabo de algunas semanas de entreno parecía otra persona; eso demuestra que se puede llegar a reparar la actividad neuronal por el proceso del ritmo. Y hay una noticia reciente increíble.

¿Buena?

Buenísima. Desde hace algunos meses, en el hospital Mútua de Terrassa han implantado la nueva tecnología de ultrasonidos de alta intensidad (HIFU) para tratar y eliminar tumores tanto benignos como malignos.

¿Funciona?

Los ultrasonidos se están posicionando como la terapia con más futuro para el tratamiento de tumores malignos de hígado, mama, páncreas, riñón y hueso. Se trata de una alternativa precisa, eficaz, segura y no invasiva; una tecnología que se ha probado con excelentes resultados en centros de Estados Unidos y de Asia.

¿Qué me recomienda para dormir como un angelito?

El conde Kaiserling le encargó a Bach una obra que le ayudara a dormir. Las Variaciones Goldberg eran interpretadas por el clavicordista de la corte durante sus noches de insomnio y desde entonces se utilizan como música relajante. Pero queda mucho por investigar, y creo que el poder del sonido va a seguir sorprendiéndonos.

01/12/2008

Gennet Corcuera, primera sordociega universitaria en España

Impresionante entrevista a Gennet. El único contacto que tiene con el mundo exterior es el tacto, gusto y olfato. Y es feliz. Copio una entrevista publicada hoy en La Vanguardia.

"Ser sordociega no importa, lo que importa es que soy feliz"

Tengo 27 años. Nací en Etiopía y vivo en Madrid desde los siete años. Soy sordomuda y ciega. Estudio segundo curso de magisterio. He tenido novio, pero ahora mismo no. ¿Política? Buena gestión. Creo en Dios y soy católica. Me gusta hacer ganchillo, chatear, pasear y dormir.

VÍCTOR-M. AMELA

¿Y por qué quiere usted entrevistarme?

¡Es la primera sordociega universitaria en España!

Ah, sí. ¿Qué quiere saber?

¿Oye usted algo?

Nada.

¿Ve algo?

Algo de luz y borrosas manchas de colores.

¿Y cómo consigue estudiar?

Con textos en braille.

¿Cómo le examinan los profesores?

Con las preguntas traducidas al braille, y mis respuestas en braille, que les traducen a los profesores.

¿Por qué estudia magisterio?

Porque quiero ser profesora de educación especial para ayudar a niños sordociegos.

¿Ser sordociega no será una barrera insalvable para ser docente?

Yo sigo estudiando con la ilusión de enseñar un día a esos niños, y lo conseguiré de algún modo.

¿Desde cuándo es usted sordociega?

Nací sordomuda. Y me quedé ciega siendo muy niña, cuando vagaba por las calles de Wolo, en Etiopía…

¿Vivía en las calles?

No sé si mis padres me abandonaron o si la guerra los mató... No lo sé. Sé que me quedé sola por la calle. Era sordomuda, no podía comunicarme. Aprendí a imitar gestos para pedir comida y bebida. Una infección, luego, me dejó ciega. Me caía, me golpeaba, me hacía siempre daño... Y lloraba.

¿Qué recuerda más de aquellos días?

Que de pronto no sabía dónde estaba. Me perdía, y sentía mucho miedo. ¡Y gritaba, gritaba...! Entonces aparecía alguien, me ayudaba y me calmaba. Hasta que me recogieron unas monjas católicas en su orfanato.

¿Quién la trajo a España?

Un día llegó allí una española, Carmen Corcuera. Su hija y su yerno trabajaban como diplomáticos en la capital de Etiopía. Como voluntaria, Carmen ayudó a las monjas. Le apenó ver que los otros niños me pegaban por ser sordociega... Decidió adoptarme y traerme a España. Llegué con siete años.

¿Qué sintió usted cuando lo supo?

Yo sólo me enteré de que me vestían con ropa nueva y me llevaban.

¿Qué le gustó más de España?

La comida, los juegos, los juguetes y las manualidades para coser la ropa y hacer vestiditos de punto para los muñecos...

¿Alguna vez ha pensado que Dios ha sido injusto con usted?

¿Por ser sorda, muda y ciega?

Por eso.

Ser o no ser sordomuda o ciega no es muy importante: no tiene nada que ver con ser feliz o no.

¿Es feliz?

Sí, me siento muy feliz. ¡Y esto sí es lo importante!

Mi discapacidad no me hace sufrir. Puedo estudiar, ¡puedo comunicarme!, puedo esforzarme, encuentro soluciones, tengo posibilidades...

¿Cuál es el lado malo?

Me marginan por mi discapacidad. Y viajo en metro y es peligroso... Y los que mandan nunca piensan en los sordociegos.

¿Qué sintió al saber que era la primera sordociega universitaria en España?

Primero, felicidad. Ahora estoy un poco agobiada porque me dan mucho trabajo las seis asignaturas en las que me he matriculado.

¿Tardará lo mismo en terminar la carrera que los demás matriculados?

Necesitaré más tiempo. Cada curso lo hago en dos años.

¿Qué le diría a un joven que, teniendo vista y oído, prefiere no estudiar?

¿Yo? ¡Nada! Las decisiones de cada uno deben respetarse. Si esa persona fuese muy amiga, le daría mi opinión en confianza...

Con vista y oído, ¡sería catedrática!

Deje, deje, que eso supone más trabajo.

¿Qué lecturas prefiere?

Libros de historia, de recetas (me gusta cocinar) y de biología. Y me gusta mucho escribir mis sueños a modo de cuentos.

¿De qué se siente más satisfecha?

De ser independiente con las nuevas tecnologías: ordenador, Braille Lite, teléfono móvil, EasyLink...

¿Tiene amigos y amigas? ¿Cómo se comunica con ellos?

Con lenguaje dactilológico, con tablilla de comunicación, ordenador y mensajes de móvil, con un centro de intermediación.

¿Le gustaría casarse, tener familia?

El futuro lo dirá.

¿Cuál es su mayor sueño de futuro?

Vivir sola en una casa..., o con mi pareja. Y con un trabajo de profesora particular para las personas sordociegas como yo.

¿Qué sería hoy de usted si no hubiese salido de Etiopía?

Viviría en el orfanato, sin saber hablar, escribir ni leer. Allí no existen los medios para enseñar todo eso.

¿A qué personas admira más?

A mi madre, Carmen, una persona muy valiente. Me adoptó siendo sordociega ¡sin poder comunicarse conmigo! Y aquí buscó a especialistas, aprendió a comunicarse conmigo... ¡La quiero muchísimo!

Si mañana usted oyese y viese, ¿qué es lo primero que haría?

No lo sé, me cuesta mucho imaginar eso... Me gustaría ver la tele, ver fotos, leer en tinta, ver dibujos, pasear viendo el paisaje... Y me encantaría escuchar voces de personas, y radios...

26/11/2008

El crucifijo

Copio un artículo de Pilar Rahola, publicado hoy en La Vanguardia, donde critica el revuelo ocurrido a raíz de la retirada de un crucifijo de una aula de Valladolid, por orden de un juez. De un sentido común aplastante.

El crucifijo. Pilar Rahola.

Ante las realidades complejas, lo más difícil es superar el maniqueísmo. Instalados en el cómodo rincón de nuestras familias ideológicas, tendemos a matar el debate en aras de no deconstruir nuestras construcciones dogmáticas. En función del color de las gafas de cada cual, el mundo se ve azul o rojo, y toda la variedad cromática que escape a esa dualidad inflexible, tiende a ser sospechosa. Escribió una vez Rosa Montero que "un pensamiento libre es un territorio hostil y solitario", y ahí estamos, intentando no militar en la libertad de pensamiento, porque da miedo la vida a la intemperie. Miren ustedes el absurdo debate sobre el crucifijo de una escuela de Valladolid. Y digo absurdo porque el crucifijo debía formar parte del paisaje añejo de la escuela, tanto que quizás hasta era invisible.

Así lo consideró el propio consejo escolar de la escuela Macías Picavea, pero ello no fue óbice para que una asociación anticlerical, la Asociación Cultural Escuela Laica de Valladolid, llevara el tema a los tribunales y finalmente haya conseguido una sentencia favorable. Como es sabido, el tribunal ha considerado que la decisión del consejo escolar vulnera el artículo 14 de la Constitución, que consagra la igualdad entre todos los españoles, y el 16, que garantiza la libertad religiosa. Y, en consecuencia, exige la retirada de todos los símbolos religiosos en la escuela.

A partir de aquí, las dos Españas machadianas, que tienen una cansina tendencia a resucitar, se han batido en duelo sobre el relativismo moral de unos y el bajo palio de los otros. Y el "tú más" se ha vuelto a instalar en el debate ciudadano. Sin embargo, ¿es tan simple? ¿Se trata exclusivamente de que unos son muy carcas y los otros muy rojos, y viceversa? ¿Es uno más progre porque pide la retirada de los símbolos, y el otro más ultra si pide su mantenimiento? Más aún, ¿se puede mantener una posición intermedia y no morir en el intento? De hecho, como diría Josep Cuní, ¿podemos atrevernos a formular preguntas fuera de guión? Porque hay temas en los que las posiciones están tan rotundamente balanceadas, que incluso hacerse preguntas es un anatema.

Y sin embargo, preguntas, haberlas, haylas. De entrada, no acabo de entender que un crucifijo sea un terrible signo de intolerancia, y un pañuelo en la cabeza de una niña musulmana sea una demostración de tolerancia. ¿Cómo pueden sostener los adalides de la multiculturalidad que la tolerancia hacia otras religiones no sirve para la religión católica? Me responderán que no es lo mismo usar un símbolo religioso de forma individual, que hacerlo como referente colectivo. Cierto. Pero tampoco es lo mismo una sociedad que lleva dos mil años siendo católica, y que rebosa de simbología cristiana por todos lados, que otras religiones recién llegadas. Y la inquina contra todo lo católico se respira, precisamente, en ambientes que están encantados con celebrar cualquier festividad islámica, porque resulta muy progre-sostenible. Recuerdo el titular de la entrevista que le hice a Duran i Lleida durante la campaña electoral: "La izquierda saca pecho ante la Iglesia pero pierde el culo con el Ramadán". Pero, además, es curioso que pique tanto un crucifijo en una escuela, donde la mayoría de padres han considerado que no era ningún problema, y resulte lógico que los ministros de un gobierno prometan su cargo ante ese mismo crucifijo. Algo no cuadra. Además, si el problema es la simbología religiosa, ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar?

Por ejemplo, ¿cambiaremos los nombres católicos de las calles? ¿Verge de Montserrat pasará a llamarse Avenida de la Moreneta multicultural? Y los nombres católicos de los colegios, ¿tendrán que ser abolidos? Sinceramente, creo que la escuela pública tiene que ser el lugar común de todos, con independencia de su fe religiosa, pero hay un abismo enorme entre garantizar dicha pluralidad, y llegar al detalle obsesivo. Y, sobre todo, no se puede judicializar este tipo de decisiones que tendrían que ser tomadas por la comunidad del propio centro. En todo caso, la asociación que ha llevado el tema a los tribunales no está exenta de motivos políticos.

La cuestión, además, abre otra arista, que ayer mismo planteaba Joan Julibert en Els matins de TV3. Queda claro que no se puede adoctrinar religiosamente en una escuela pública. Sin embargo, ¿se puede adoctrinar políticamente? Y la pregunta es pertinente porque los antecedentes son muchos. ¿Recuerdan el no a la OTAN, que se convirtió en tema de redacción de los niños, en decenas de escuelas de la época? ¿Y el no a la guerra, planteado incluso en las clases de primaria? Y en estos días de huelgas preventivas contra una ley de Educación que aún no está aprobada, ¿no hay adoctrinamiento de los alumnos contra dicha ley? Pues miren ustedes las manifestaciones. Claro que cuando se adoctrina en nombre del progresismo, se le llama educación. En fin. Y todo ello pasa en una escuela que lleva el nombre del gran regenerador educativo Macías Picavea. Sinceramente no creo que se merezca una polémica de tan bajo techo. Porque si el problema de la educación en España es un crucifijo, estamos salvados.

24/11/2008

Diatriba de Pérez-Reverte

Hace días me mandó Beatriz este artículo sobre la Educación. Lo copio, porque es genial.

Artículo de Arturo Pérez-Reverte publicado en XL-Semanal.

Cuadrilla de golfos apandadores, unos y otros.
Refraneros casticistas analfabetos de la derecha. Demagogos iletrados de la izquierda. Presidente de este Gobierno. Ex presidente del otro. Jefe de la patética oposición. Secretarios generales de partidos nacionales o de partidos autonómicos. Ministros y ex ministros -aquí matizaré ministros y ministras- de Educación y Cultura. Consejeros varios. Etcétera

No quiero que acabe el mes sin mentaros -el tuteo es deliberado- a la madre. Y me refiero a la madre de todos cuantos habéis tenido en vuestras manos infames la enseñanza pública en los últimos veinte o treinta años. De cuantos hacéis posible que este autocomplaciente país de mierda sea un país de más mierda todavía.

De vosotros, torpes irresponsables, que extirpasteis de las aulas el latín, el griego, la Historia, la Literatura, la Geografía, el análisis inteligente, la capacidad de leer y por tanto de comprender el mundo, ciencias incluidas. De quienes, por incompetencia y desvergüenza, sois culpables de que España figure entre los países más incultos de Europa, nuestros jóvenes carezcan de comprensión lectora, los colegios privados se distancien cada vez más de los públicos en calidad de enseñanza, y los alumnos estén por debajo de la media en todas las materias evaluadas.

Pero lo peor no es eso. Lo que me hace hervir la sangre es vuestra arrogante impunidad, vuestra ausencia de autocrítica y vuestra cateta contumacia. Aquí, como de costumbre, nadie asume la culpa de nada. Hace menos de un mes, al publicarse los desoladores datos del informe Pisa 2006, a los meapilas del Pepé les faltó tiempo para echar la culpa de todo a la Logse de Maravall y Solana -que, es cierto, deberían ser ahorcados tras un juicio de Nuremberg cultural-, pasando por alto que durante dos legislaturas, o sea, ocho años de posterior gobierno, el amigo Ansar y sus secuaces se estuvieron tocando literalmente la flor en materia de Educación, destrozando la enseñanza pública en beneficio de la privada y permitiendo, a cambio de pasteleo electoral, que cada cacique de pueblo hiciera su negocio en diecisiete sistemas educativos distintos, ajenos unos a otros, con efectos devastadores en el País Vasco y Cataluña.

Y en cuanto al Pesoe que ahora nos conduce a la Arcadia feliz, ahí están las reacciones oficiales, con una consejera de Educación de la Junta de Andalucía, por ejemplo, que tras veinte años de gobierno ininterrumpido en su feudo, donde la cultura roza el subdesarrollo, tiene la desfachatez de cargarle el muerto al «retraso histórico». O una ministra de Educación, la señora Cabrera, capaz de afirmar impávida que los datos están fuera de contexto, que los alumnos españoles funcionan de maravilla, que «el sistema educativo español no sólo lo hace bien, sino que lo hace muy bien» y que éste no ha fracasado porque «es capaz de responder a los retos que tiene la sociedad», entre ellos el de que «los jóvenes tienen su propio lenguaje: el chat y el sms». Con dos cojones.

Pero lo mejor ha sido lo tuyo, presidente -recuérdame que te lo comente la próxima vez que vayas a hacerte una foto a la Real Academia Española-. Deslumbrante, lo juro, eso de que «lo que más determina la educación de cada generación es la educación de sus padres», aunque tampoco estuvo mal lo de: «hemos tenido muchas generaciones en España con un bajo rendimiento educativo, fruto del país que tenemos».

Dicho de otro modo, lumbrera: que después de dos mil años de Hispania grecorromana, de Quintiliano a Miguel Delibes pasando por Cervantes, Quevedo, Galdós, Clarín o Machado, la gente buena, la culta, la preparada, la que por fin va a sacar a España del hoyo, vendrá en los próximos años, al fin, gracias a futuros padres felizmente formados por tus ministros y ministras, tus Loes, tus educaciones para la ciudadanía, tu género y génera, tus pedagogos cantamañanas, tu falta de autoridad en las aulas, tu igualitarismo escolar en la mediocridad y falta de incentivo al esfuerzo, tus universitarios apáticos y tus alumnos de cuatro suspensos y tira p'alante.

Pues la culpa de que ahora la cosa ande chunga, la causa de tanto disparate, descoordinación, confusión y agrafía, no la tenéis los políticos culturalmente planos. Niet. La tiene el bajo rendimiento educativo de Ortega y Gasset, Unamuno, Cajal, Menéndez Pidal, Manuel Seco, Julián Marías o Gregorio Salvador, o el de la gente que estudió bajo el franquismo: Juan Marsé, Muñoz Molina, Carmen Iglesias, José Manuel Sánchez Ron, Ignacio Bosque, Margarita Salas, Luis Mateo Díez, Álvaro Pombo, Francisco Rico y algunos otros analfabetos, padres o no, entre los que generacionalmente me incluyo.

Qué miedo me dais algunos, rediós. En serio. Cuánto más peligro tiene un imbécil, que un malvado.