05/11/2009

Gitanillo de Can Tunis

Impresionante vídeo de La2. Un gitanillo de once años, mientras conduce un coche paseando por su barrio, nos cuenta la vida de éste y sus aspiraciones personales. Pensando en mis alumnos que lo tienen todo y pasan de todo (algunos), me hierve la sangre al ver cómo tiran a la basura las oportunidades que les brinda la vida.


01/11/2009

La hija del optimista, de Eudora Welty

"La hija del optimista"
Eudora Welty
Impedimenta 2009

Premio Pulitzer 1972. Narra la historia de Laurel Mc Kelva, una mujer de mediana edad que viaja a Nueva Orleans para hacerse cargo de su padre, un juez retirado que ha de someterse a una operción quirúrgica. El juez no logra recuperarse y muere lentamente. Laurel se hace cargo de todo bajo la mirada de la segunda mujer de su padre, más joven que ella.

Original novela, donde la autora, más que describir el estado de ánimo de Laurel, relata con bastante imprecisión  los personajes que acuden al velatorio de su padre, las amistades, el comportamiento del doctor... todo de modo muy indirecto, pues difícilmente el lector llega a poder imaginar la apariencia de lo que se relata o la personalidad o intenciones de los secundarios, que llenan el relato. Al final queda la impresión de la importancia de las raíces de cada cual: la casa donde ha vivido, las experiencias que componen la propia biografía, sustancia y componente esencial de la intimidad de la persona. Un 9. Para minorías.

La maravillosa historia de Peter Schlemihl, de Adelbert von Chamisso

"La maravillos historia de Peter Schlemihl" 
Adelbert von Chamisso
Ilustraciones: Agustín Comotto
Nórdica Libros

Novela escrita en 1814, reeditada ahora por Nórdica Libros. Es un clásico de la literatura romántica alemana. Nos cuenta las desventuras de un joven que cierto día cae en la tentación de vender su sombra aun extraño personaje a cambio de una bolsa mágica de oro, que nunca se vacía. A partir de ahí su vida es una auténtica tortura pues sus semejantes, en cuanto se dan cuenta de su carencia lo rechazan asustados.

Literatura no habitual, me ha gustado leerlo. Es corto, como un cuento, y se pueden sacar muchas conclusiones positivas, aunque el trabajo es todo del lector. Un 8.


Sida, diarrea y neumonía

Denuncia el The New York Times que un mayor número de niños mueren de diarrea y neumonía en África que las personas que mueren del sida. Sin embargo, las ayudas se dirigen a erradicar esta enfermedad y no estas otras dos, que sería además en comparación, muy barato. ¿Por qué? Porque simplemente son menos glamurosas.

2007
Sida, mueren 2.000.000 de personas.
Neumonía i diarrea, mueren 3.500.000 de niños menores de cinco años.
        
Nigeria y Etiopía: Sida, mueren 375.000 personas. Ayuda de EEUU de 750 millones$
                          Neumonía y diarrea, mueren 540.000 niños. Ayuda de EEUU de 35 millones$

Más información: Aceprensa


Corrupción y avaricia

Muy esclarecedor me parece este artículo de La Vanguardia de hoy, donde Saranyana equipara la corrupción política a trabajar mal . Creo que si todos nos propusiéramos trabajar mejor, cambiarían las cosas. Ha llegado un momento en que los que nos esforzamos por cumplir nuestro deber del mejor modo posible y pensando en los demás, somos unos ingenuos, como poco. Pues pienso  que el mundo sería mejor si fuéramos más los que trabajamos así.

Corrupción y avaricia

Josep-Ignasi Saranyana


En estos momentos en que la política pasa por momentos bajos quiero hacer una defensa de la política", decía Lluís Foix hace unos días. "Ni todos los políticos son corruptos, ni todos los periodistas somos vasallos, ni todo un país está encharcado en la delincuencia, ni todos los jueces no cumplen con su deber".

Una de las debilidades de la naturaleza humana es la avaricia. Esto viene de lejos, y tiene mucho que ver con el "lamentable episodio de la manzana", es decir, con el pecado original, se crea o no. Hay un virus en la naturaleza humana que inclina viciosamente a atesorar bienes superfluos, a sustraer la hacienda al prójimo, a no pagar lo que es justo, a no contribuir a las cargas sociales en la proporción requerida y a trabajar menos de lo debido (lo que ahora se denomina "poca productividad") y a otras cosas parecidas.

Hace un par de semanas ÁngelesCaso comentaba, en el Magazine de La Vanguardia la historia de un matrimonio amigo que compró un piso de segunda mano, que debían reformar, y que no conseguían - en una época de crisis, con poco trabajo y bastante paro-que electricistas, fontaneros, cristaleros, pintores, carpinteros y demás gremios, atendieran el teléfono, aceptasen trabajar en la casa, o presentasen presupuestos razonables. Yo he tenido una experiencia semejante: una compañía de seguros, que me cobra puntualmente una póliza desde 1982, ha tardado cinco meses y medio en contestar a tres preguntas que les había formulado. No valieron ni siquiera mis veladas amenazas de acudir a tribunales. No contestaban al teléfono, no acusaban recibo de los correos electrónicos, no me recibían. Al final tuve que recurrir a un intermediario honrado, amigo de uno de los jefes de la compañía.

No toda la corrupción es fraude al fisco, cohecho, prevaricación o tráfico de influencias. También es corrupción trabajar mal. Y en esto los cristianos tendríamos que ser muy ejemplares. Nuestro modelo, que es Cristo, todo lo hizo bien.

  J.-I. SARANYANA, historiador

27/10/2009

Esclavitud y aborto

Artículo publicado en Expansión, de Eduardo Martínez Abascal. Comenta como a los abolicionistas de la esclavitud se les consideraba "fundamentalistas", igual que a los que ahora consideramos que sobre el aborto no hay consenso posible, porque el derecho a la vida es un derecho fundamental de la persona. No caben rebajas.

Esclavitud y aborto

Publicado el 21-10-2009 , por Eduardo Martínez Abascal

En pleno siglo XIX y en países tan desarrollados como Estados Unidos, la esclavitud se justificaba desde varios puntos de vista y con argumentos bastante moderados. La esclavitud –se decía– era esencial para el funcionamiento de la economía.

Había que elegir entre dos bienes contrapuestos: el sostenimiento económico de la mayoría de familias agricultoras del país y el bien de los esclavos. Por otra parte, la esclavitud había existido siempre y no había creado problemas hasta que los abolicionistas aparecieron. Además, los esclavos recibían en muchísimos casos una educación y unos estándares de vida que no tenían en su país de origen, etc. En definitiva, no era una situación ideal, pero era un mal menor. Para los más radicales, la esclavitud se justificaba porque los esclavos “no eran personas”, o “eran personas, pero menos”.

Por el contrario, los oponentes a la esclavitud parecían “fundamentalistas”: no había alternativa posible, “había que abolir la esclavitud”. Se basaban en un solo hecho: la esclavitud era radicalmente incompatible con la dignidad de la persona humana, y como este es un valor esencial, era innegociable, fueran cuales fueran los costes de la abolición. Al final, la realidad de la dignidad de la persona humana se impuso y la esclavitud fue abolida a finales del siglo XIX.

Pienso que los mismos argumentos se pueden aplicar hoy a la realidad del aborto. Se presenta como un mal necesario ante la elección del bien del niño y el bien de la madre. Todos los argumentos son de conveniencia, ante casos extremos (sufrimiento o muerte de la madre, malformación del niño, etc.). Los defensores del aborto parecen ‘moderados’ y los oponentes ‘talibanes’. ¿Por qué? Porque para unos, el tema del aborto es un asunto de conveniencia, y para otros es un componente esencial de la dignidad de la persona humana, como es el derecho a la vida.

Al igual que a lo largo de los siglos se fue avanzando en el concepto de la dignidad de la persona humana, incompatible con la esclavitud, hoy se ha avanzado mucho en el conocimiento del ser humano desde su concepción. La ciencia es clara al respecto: en el útero hay un ser vivo, y ese ser vivo sólo puede ser un ser humano, cuya custodia (no propiedad) es de la madre.

Pues bien, si hay un ser humano, no se le puede matar. Esto, que es tan claro hoy en día (no lo era hace siglos, ni incluso hace años), lleva a los ‘pro vida’ a ser ‘fundamentalistas’ (“no hay negociación posible”) como lo fueron los abolicionistas. Al final, no hay otra solución que la ‘abolición’ del aborto, compatible con resolver los problemas que llevan a la madre a abortar.

25/10/2009

Despedidas


Uauuuuuuuuuuuuuu! preciosa, preciosa, preciosa. Estos japoneses son alucinantes. Solo ellos pueden hacer una película cuyo argumento son los avatares de un amortajador. Destaca la delicadeza con que se trata la muerte y el respeto que merecen los cadáveres humanos. Alucinante. ¿Qué director occidental sería capaz de conseguir una obra de arte con semejante tema? DeCine21.

Daigo es un joven violonchelista recién casado que trabaja en una orquesta de Tokio. Sin embargo, cuando ésta queda disuelta, Daigo queda desolado, pues además de perder el empleo se ve obligado a vender el violonchelo por falta de dinero. Además, el joven acusa en su personalidad el abandono de su padre cuando era un niño; está desorientado con su vida, no tiene claro su futuro musical y ha perdido la confianza en su talento. El joven matrimonio decidirá entonces trasladarse a la pequeña ciudad de Yamagata, en donde la madre de Daigo, recientemente fallecida, le dejó una pequeña casa en herencia. Una vez instalados allí, Daigo acude a una entrevista de trabajo en una empresa que se dedica a las despedidas. Él cree que es una agencia de viajes, pero esas "despedidas" resultan ser algo distinto. En realidad, la empresa NK se encarga de amortajar a los muertos, de prepararlos para el últimos adiós.


Mort a Istambul, de Petros Màrkaris


"Mort a Istambul"
Petros Màrkaris
Tusquets 2009

M'ha deixat aquest llibre, que feia temps que volia llegir, una amiga. No m'esperava gaire. M'ha entretingut, però el trobo pobretó. El més interessant és la informació que dona sobre la situació històrica dels grecs a Turquia a l'últim segle.

Després del casament de la aeva filla Katerina, el comissari Kostas Kharitos s'agafa uns quants deis de vacanes per viatjar a Istambul, una ciutat estretament vinculada a la hisròria de Gràcia. Envoltat de turistes, Kharitos visita esglésies, mesquites i palaus, degusta la gastronomia local i discutex no només amb la dona sinó tembé am els altres membres del grup amb els quals viatgen. Però tot plegat es capgira quan un fet aparentment tan banal com la desaparició d'una anciana en un poble de Grècia de sobte es converteix en un assassinat.

Per a lectors "lleus". Un 7.

23/10/2009

"Empanada de laicidad"

Lúcido artículo pulicado en La Vanguardia del miércoles, de Pilar Rahola. Aunque no se considera creyente, con mucha razón comenta cómo no podemos ni debemos desprendernos de nuestras raíces, profundamente ancladas en el cristianismo, por una mal entendida laicidad, que no es sino laicismo.

Pilar Rahola

Hay una gran diferencia entre dejarse seducir por mundos nuevos y no saber de qué mundo venimos
En mi agenda vital no tengo cita con Dios, quizás porqué amo mis dudas y mis miedos, pero en casa montamos un magnífico pesebre. Y, por supuesto, mis hijos, educados en una escuela laica, enraizada en la tradición del gran pedagogo Pere Vergés, conocen el simbolismo católico. Cantan villancicos, se divierten preparando los Pastorets,y saben que Montserrat es, para una mayoría de los catalanes, una montaña de intenso contenido sacro. La nadala del Ramadà, cantada por los niños, es un momento álgido de nuestra Navidad familiar, que celebramos con dedicación. Nuestro comedor de casa convive, pues, en sana armonía entre una educación laica y una tradición católica, lo que somos y de donde venimos, y en la suma de la identidad milenaria que nos acoge, y los valores modernos que nos atañen, está la ecuación que nos define: laicos de cultura católica. Por supuesto, forma parte de esos valores respetar otras religiones y culturas. Pero hay una enorme diferencia entre dejarse seducir por mundos nuevos, y no saber de qué mundo venimos. Y si Catalunya tiene mil años, su tradición católica los acompaña.

Todo esto que he escrito no parece suficiente para algunos comisarios de la tontuna políticamente correcta. La nueva religión, impuesta a golpes de una alarmante empanada ideológica, quiere borrar de un plumazo la tradición de siglos e imponer un libro de estilo, cuyos parámetros no son ni históricos, ni identitarios, sino estrictamente ideológicos. Tenemos que ser multiculturales por decreto, no fuera caso que millones de personas vinculadas a una historia de siglos molestaran a los ciudadanos que vienen de fuera. ¿Que somos culturalmente católicos? Pues a borrarlo del mapa, para ser un poco musulmanes, judíos, budistas o seguidores de la bruja Lola y así, no siendo nada, somos de todo el mundo. La Arcadia feliz, en versión pijoprogre. O lo que es lo mismo, la desnaturalización de una cultura, por la vía de la imposición política. El último ejemplo de esta tendencia a capar nuestra identidad cultural lo ha protagonizado el Consell Escolar de Catalunya, que acaba de aprobar una propuesta para cambiar el nombre de las vacaciones de Semana Santa y Navidad, por las de invierno y primavera. Para ir haciendo boca, algunas escuelas públicas ya han eliminado los pesebres y Els pastorets,y no sé si hacen el Ramadán para acabar de ser solidarios. En fin, he escrito a menudo que me preocupa el relativismo ético de nuestra sociedad. Y así es. Pero no sé si me preocupa aún más la tontuna ideológica. Porque entre los que "tanto me da", y los que me da tanto, que saco las tijeras, capo la cultura de siglos e impongo un paternalismo estúpido, vamos mal por ambos lados. Del tantsemfotisme,al pijoprogresismo,la pregunta es quién resulta más peligroso para una sociedad. Y la respuesta es fácil: ambos son igual de letales.

20/10/2009

"El Vaticano es la otra superpotencia"

Copio de La Vanguardia de ayer, una entrevista a John L.Allen, vaticanista, es decir, experto en informar sobre el Vaticano. Lúcido, claro y no se deja engañar por tópicos. Es decir, buen profesional.


El estadounidense John L. Allen jr. es uno de los vaticanistas de referencia en el actual papado de Benedicto XVI, sobre quien ha publicado dos biografías. En una entrevista para La Vanguardia,Allen analiza el actual momento de la Iglesia católica y la estrategia de Joseph Ratzinger.

¿Cuán importante es aún el Papa en la política internacional?

Más importante de lo que mucha gente piensa. La Iglesia católica tiene 1.200 millones de miembros esparcidos por todo el planeta. Aunque el Papa no puede pulsar un botón y que los católicos hagan algo, la línea que marca sí es importante para fijar las prioridades políticas, sociales y culturales de los católicos. El caso más obvio es el papel de Juan Pablo II en el derrumbe del comunismo en Europa. Él también fue la principal voz de rechazo moral a la guerra de EE. UU. en Iraq.

Usted ha escrito que la Iglesia católica es a la religión lo que EE. UU. es a la geopolítica.

Sí, es la otra superpotencia que queda. Cada vez que hay alguna iniciativa interreligiosa importante en el mundo, nadie presta atención a menos que participe el Papa. La Iglesia católica es la más grande y la más integrada verticalmente. Tiene una estructura de mando clara. Como ninguna otra religión. Nadie sabe quién manda en el islam, en el hinduismo o enel judaísmo. Igual que no hay solución a ningún problema político o económico global que no implique a EE. UU., no hay solución a ningún problema religioso o espiritual global que no implique a la Iglesia católica.

Y, además, posee un cuerpo diplomático.

Sí, no hay ninguna otra religión que lo tenga.

193 países mantienen relaciones diplomáticas con la Santa Sede. Sólo unos pocos no: Vietnam, Corea del Norte, Arabia Saudí e Irán. No es una lista en la que te guste estar. La Iglesia católica está posicionada de manera única para ser una voz religiosa y de conciencia en los asuntos globales.

¿Qué misión cree tener este Papa?

Está muy claro que la tarea número uno para Benedicto XVI se dirige al interior de la Iglesia, no al exterior. Lo que intenta hacer es restaurar un fuerte sentimiento de identidad católica, qué significa ser católico y qué nos diferencia del resto. Por eso hay tanto cuidado por cómo se traducen los textos de la liturgia, tanta atención a los teólogos que, desde el punto de vista del Vaticano, están enseñando las cosas equivocadas. El proyecto principal de Benedicto XVI es restaurar un sentimiento de identidad católico fuerte, claro, musculoso. Su esperanza es que, si se hace, el catolicismo estará más unido y será más efectivo para llevar su mensaje al mundo.

¿Es este un Papa de transición, dada su edad?

Cada papa es un Papa de transición, pues ha habido 264 antes que él y probablemente habrá centenares después. Pero no creo que Benedicto XVI fuera elegido simplemente para mantener el asiento caliente unos pocos años. En el cónclave del 2005 los cardenales decidieron que el desafío más importante para la Iglesia es la crisis de fe en Europa, que es la parte del mundo más apática ante la fe o en algunos casos más hostil, y que alguien tenía que hacer algo. Creyeron que Benedicto XVI, que ha escrito y pensado sobre la situación de la fe en Europa durante decenios, sería el hombre. Lo que pasa es que Benedicto XVI es legendario por pensar a largo plazo. No le preocupa el titular de mañana sino la situación dentro de 200 años. No puedes esperar resultados inmediatos. Él trata de legar un magisterio que permita a la Iglesia superar la crisis de la secularización europea. La mala noticia para los periodistas es que debemos esperar 200 años para ver si funciona.

¿El próximo Pontífice puede ser negro o sudamericano?

Un finalista la última vez fue el cardenal argentino Bergoglio. ¿Es posible? Desde luego que sí. De esos 1.200 millones de católicos, más de 700 millones viven en Latinoamérica, Áfricay Asia. Sería pues ya hora de que hubiera un Papa del mundo en desarrollo. Pero cuando se reúnen los cardenales en el cónclave, no piensan en el pasaporte o la edad. Intentan, de verdad, escoger al que tenga más talento, más santidad, al mejor equipado para dirigir la Iglesia. Si resulta que es africano, perfecto.

¿Puede haber un cambio radical en la Iglesia parecido, por ejemplo, a la perestroika en la URSS?


Históricamente, el cambio en la Iglesia católica es una sorpresa. Ahí está la diferencia con los protestantes. Estos cambian constantemente. En la Iglesia católica, por el contrario, las cosas, en la superficie, parecen no moverse durante mucho tiempo hasta que, de repente, algo erupciona. Ocurrió con el concilio Vaticano II. Muy pocos anticiparon el cambio tan sustancial que traería. ¿Es posible otro cambio radical? Por supuesto, pero hoy por hoy no lo veo en el horizonte.

¿Cuál es el estado de salud del catolicismo a escala global?

Varía tremendamente según la región. A nivel estadístico, el catolicismo goza de la mejor salud en elÁfricasubsahariana. En 1900 había allí 1,9 millones de católicos; ahora, 165 millones. Los seminarios están llenos y las misas también. Eso no dice mucho sobre la calidad de la fe, pero, numéricamente, el catolicismo vive un boom. En algunas zonas de Europa sucede lo contrario. La asistencia a misa ha bajado al 4, 5 o6 por ciento. Los seminarios se mueren. La Iglesia tiene una influencia pública muy reducida. El Papa no logró ni una mención de Dios en la Constitución europea. Pero es peligroso y engañoso evaluar la salud de la Iglesia sobre la base de Europa. Es como estudiar el mercado de la Coca-Cola donde se bebe Pepsi. En la foto global, al menos a nivel cuantitativo, a la Iglesia católica le va bien.