19/12/2009

Els profes també volem opinar

Copio de "El Periódico". Poques paraules que donen en el clau.

La reforma educativa l’han d’emprendre els professors

Sóc professor de FP en un institut públic. Aquest any m’ha tocat impartir un primer curs del cicle de grau superior. L’experiència és frustrant. Els alumnes, majors d’edat, no paren de parlar i de fer els graciosos. Amb prou feines puc desenvolupar el temari, ja que els meus estudiants no saben matemàtiques; a vegades, ni tan sols el més bàsic. Fa anys, els alumnes eren madurs, estaven atents i, a més a més, venien preparats. ¿Què ha canviat? Doncs molt fàcil: abans venien del COU i ara procedeixen del batxillerat de la LOGSE i dels cicles de grau mitjà.

Després de sortir en tots els informes d’educació internacionals en els últims llocs, Espanya no pot seguir mantenint l’actual sistema educatiu. Cal fer una reforma definitiva, però feta per professors, no per pedagogs. Els professors són els que trepitgen les aules diàriament i saben el que fa falta.

Ni tothom és bo ni tots som iguals. S’ha de treure de les aules de l’ESO els alumnes que ni estudien ni aprovaran i que hi són per obra i gràcia de l’obligatorietat de l’ensenyament secundari, segrestats per l’Estat i rebentant les classes, impedint que es compleixin els temaris i propiciant que els que volen estudiar no ho puguin fer. Se’ls ha de donar un itinerari alternatiu i escurçar l’educació obligatòria. En canvi, s’ha d’allargar el batxillerat dos anys més perquè els alumnes entrin a la universitat ben preparats, dignificar la FP i canviar els temaris perquè hi torni a haver Matemàtiques i Anglès, imprescindibles per impartir els mòduls tècnics, i les comunes d’abans, determinants per formar persones. I quan les administracions emprenguin la reforma, per favor, que consultin els professors i es deixin estar de teories esbojarrades, que no funcionen.
Paco Gómez Escribano

Fin del talante

Copio de una web. Se acabó el talante, la tolerancia y la pluralidad. Ahora café para todos. Lo subrayado es mío.

De la tolerancia a la imposición

La aprobación de una nueva ley de aborto en España (que deberá de ser refrendada por el senado en los próximos meses) ha vuelto a poner el tema en el primer plano de la actualidad, y no sólo en la Península Ibérica. Como es difícil aportar algo nuevo en la polémica sobre el aborto, me limito a señalar el aspecto que más me ha llamado la atención, a juzgar por lo que he leído: se trata del carácter coercitivo, de obligación, que inspira toda la propuesta. Me refiero ahora, concretamente, a cómo la ley pretende imponer la enseñanza de las técnicas abortivas en los planes de estudio de las Facultades de Medicina y Enfermería.

Estábamos acostumbrados a expresiones tolerantes del tipo: “si tu no quieres tal cosa, no lo hagas, pero no se lo impidas a los demás”, “no pretendas imponer tus convicciones a los otros”… Ahora resulta que ese confortable relativismo -todos los valores son iguales, todas las ideas merecen el mismo espacio- ha desaparecido. Ahora, las ideas contrarias a lo que se considera el nuevo pensamiento dominante, simplemente se excluyen. La tolerancia no existe, era una simple técnica para lograr la aceptación social o cultural.

Pienso que se trata de una buena demostración del carácter profundamente totalitario del sostener que todo es lo mismo, que no hay fundamentos objetivos sobre los que basar las cosas. Es totalitario porque se acaba imponiendo el que tiene más poder. Que es exactamente lo que está ocurriendo en este caso. No excluyo, de todas formas, que quienes se consideran “los profesionales” en representar lo que quiere la calle, acaben por descubrir que la calle está cambiando. Ya hay algunos síntomas, pero no los han visto.

18/12/2009

Más sobre la nueva ley del aborto


Cada vez son más los organismos que se están manifestando en contra de esta nueva ley del aborto. Enlazo aquí el comunicado de la ORGANIZACIÓN MÉDICA COLEGIAL DE ESPAÑA, Y y el de la UNIVERSIDAD DE NAVARRA. En esencia reivindican el derecho a la objeción de conciencia frente a leyes injustas, como ésta. Y a la vez, proponen soluciones positivas ante los falsos argumentos argüidos para aprobar la ley.

13/12/2009

¿No se puede hacer algo más?

Precioso artículo del Arzobispo de Tarragona. Esclarecedor, positivo y que apela a la conciencia de todos, en el tema del aborto. No se pueden ver los toros desde la barrera. En La Vanguardia de hoy.


El próximo jueves está prevista la votación final en el pleno del Congreso de los Diputados de la ley orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo. A muchos seres humanos se les va a negar el derecho a gozar de su vida. En la inminencia de este hecho, siento un enorme dolor y pido perdón a Dios, personalmente y también porque me siento ciudadano de esta sociedad que ahora va adar este paso. Me pregunto - delante de mi conciencia-:¿cómo hemos sido capaces de llegar hasta aquí?

Confieso que me impresionó la primera vez que visité el memorial de la guerra de Vietnam en Washington. Nombres y nombres y nombres de caídos en aquella guerra. Cada inscripción correspondía a una vida, a una familia, miles de proyectos truncados. ¿Dieron sentido a su vida estas víctimas de la guerra? Posiblemente, combatieron por defender su país, pero no sobrevivieron. En aquel lugar se respiraba una cierta paz.

Paz que falta en el corazón de tantos espíritus atribulados por este mal oscuro: el de la culpa de haber quitado la vida a un inocente. Hace pocos años, una psicóloga vino a visitarme.

Atendía a mujeres que sufrían el trauma psicológico de haber abortado. Buscaba cómo atenuar el dolor que atenazaba a aquellas madres que se habían visto abocadas a la tremenda decisión de abortar. Me contaba que la única manera de lograrlo era ayudarles a aceptar su culpa, a pedir perdón. En algún lugar de otro país celebraban unas ceremonias religiosas para pedir por las almas de esos niños que no habían podido nacer. Al parecer, todas las madres, en su intimidad, han puesto nombre al hijo abortado. De modo que en un papel cada cual escribía el apelativo del suyo, y se depositaba en un cesto, ante el altar. Son lucecitas que brillan en la eternidad de las almas. Los cristianos sabemos eso.

Sin embargo, no es necesario ser cristiano para darse cuenta de que siempre resulta inhumano eliminar injustamente la vida de nadie, y más si es el propio hijo. En palabras de Juan Pablo II: "Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término". Quien reflexiona guiado por el sereno impulso de su razón, lejos de todo a priori, ha de negarse a aceptar la muerte sin motivo de alguien indefenso.

La ley del aborto en debate es de extraordinaria importancia para todos nosotros, porque el aborto constituye un drama completo en nuestra sociedad, una llaga que oscurece el alma de nuestro pueblo e impide que nos conozcamos y nos amemos. Ningún Parlamento, ninguna mayoría parlamentaria tiene derecho a eliminar una sola vida inocente; y menos aún a declarar el derecho de ninguno a hacerlo. No sólo es algo ilegítimo, es además una ley injusta, por más que nuestros legisladores y nuestras autoridades sean legítimas y merezcan el correspondiente respeto.

Siento la necesidad de pedir perdón a Dios, personal y colectivamente, por los 25.379 abortos notificados en Catalunya durante el año 2008 (115.812 en todo el Estado), que son otras tantas maternidades violentamente truncadas. Invito a todos a hacerlo. Además, ante estas cifras, estalla en mi interior un grito rebelde: ¿no podemos hacer nada más?, ¿no es posible llegar a evitar esta discriminación?

En un día como hoy en que muchos se sienten llamados a defender su lengua, su cultura, su tradición, quiero recordar que un pueblo - una colectividad-es en primer lugar un compromiso de todos con todos: con nuestros ancianos, enfermos, niños, no nacidos... Un cúmulo de individualidades no hace un pueblo. Un pueblo, además, tiene alma, y lucha en primer lugar por salvar toda vida concebida en su seno, mientras sea posible. Pone todo su empeño para superar los conflictos que lleven a eliminarla, y lo ve como un deber compartido.

¿Realmente alguien puede creer que con más "educación sexual" en todos los niveles educativos va a reducirse la escalada de nuevos embarazos y nuevos abortos?, ¿o repartiendo gratuitamente anticonceptivos de la última generación? ¿Promoviendo de este modo la promiscuidad es sensato pensar que se va a combatir el aborto? ¿Es razonable que el centro del debate lo ocupe si las adolescentes que aborten han de informar a sus padres?

Sinceramente, pienso que el jueves se va a cerrar un debate en falso. Hay una grave preocupación social por esa triste realidad de nuestros días, y por nuestros jóvenes y las futuras generaciones. Hubo, además, una gran alarma inicial por los horrores cometidos, que ahora queda frustrada.

Finalmente los poderosos no han querido ir a las verdaderas causas, ni a las verdaderas soluciones. Se suele criticar a la Iglesia por sus silencios en momentos históricos de injusticia colectiva. Sobre el tema del aborto hemos hablado muchas veces, y hoy de nuevo lo hacemos. Pues bien, estamos en un momento así, en que vamos a cometer una gravísima injusticia, y habremos de dar cuenta a Dios, cada uno a su nivel.

En cambio, ¿por qué no proyectar positivamente nuestra mirada al futuro, a las nuevas generaciones que pondrán en juego toda su energía y vitalidad al servicio de todos? Con frecuencia me encuentro con jóvenes que rechazan abiertamente esta cultura de lo inmediato sin compromisos y de tomarse la vida como un juego... Se trata de personas que se niegan a ser narcotizados por las tendencias posesivas que les atan al sexo, el alcohol y las drogas. Son los que están decididos a construir el futuro sobre cimientos sólidos, dispuestos al compromiso. ¿Por qué no premiar estos planteamientos?

La verdad siempre acaba por imponerse. Y los creyentes, además, confiamos en Dios. La votación del jueves no puede ser un final. Ha de ser un comienzo.

JAUME PUJOL BALCELLS, arzobispo metropolitano de Tarragona y primado

12/12/2009

La playa de los ahogados, de Domingo Villar

"La playa de los ahogados"
Villar, Domingo
Siruela 2009

Segunda novela policíaca del autor, en la que el protagonista es el inspector Leo Caldas, policía en Vigo.

Una mañana,el cadáver de un marinero es arrastrado por la marea hasta la orilla de una playa gallega. Si no tuviese las manos atadas, Justo Castelo sería otro de los hijos del mar que encontró su tumba entre las aguas mientras faenaba. Sin testigos ni astro de la embarcación del fallecido, el lacónico inspector se sumerge en el ambiente marinero del pueblo, tratando de esclarecer el crimen entre hombres y mujeres que se resisten a desvelar sus sospechas y que , cuando se deciden a hablar, apuntan en una dirección demasiado insólita.

Me ha parecido al estilo Mankell, pero a la gallega. Sitúa bien la humanidad del protagonista y su entorno de modo que es muy creíble. Tiene mucha gracia el retrato del carácter gallego, que responde a las preguntas con preguntas, el ambiente marinero, las costumbres del pueblo pescador, las comidas...  He echado un poco en falta planteamientos un poco más trascendentes sobre la vida y las situaciones que se van presentando, un razonamiento excesivamente plano del protagonista. Quizás porque el escritor también es gallego... y no quiere meterse en berenjenales... Al inicio de cada capítulo, que son muy cortos, hay una palabra y sus distintos significados. No sé porqué. Está bien construida, engancha y al final se acelera bastante el ritmo. Le pongo un 8.

10/12/2009

L'embaràs és reaccionari

Fa poc vaig posar un artícle en castellà sobre l'embaràs. Ara me'l trobo traduit el català i l'incloc aquí. Gràcies a Temes d'Avui


Res d'igualtat de sexes. Des de l'inici fins al final, hi ha un repartiment de papers radicalment diferenciat. A més a més, amb freqüència, la dona, que sol ser molt executiva i eficaç en el seu treball, sofreix certa disminució en les seves capacitats professionals i de vegades no li queda més remei que donar-se de baixa en el treball. L'home, en canvi, rep una descàrrega de responsabilitat i una altra, molt curiosa, de cavallerositat. Per molt igualitarista que sigui es troba, de sobte, portant totes les bosses i obrint i tancant les portes al pas de la seva senyora, com un gentilhome del segle XVIII.
No hi ha millor campanya antiavortament que un embaràs. Des de l'instant en què el test dóna positiu, els pares s'esbalaeixen davant de la transcendència d´allò que succeeix i no parlen sinó del seu bebè i s'alarmen davant de qualsevol petit risc i compten les setmanes, una vegada i una altra, i entren en Internet per tal d´aconseguir llegir totes les pàgines web sobre la gestació. Molt abans d'haver assolit els terminis que la llei permet per avortar, els pares ja han vist diverses ecografies, i tenen fotos, i vídeos que posen a familiars i amics heroics. Qui és capaç d'explicar-los ara que el seu fill no és un ésser humà amb un valor absolut, eh?
 
Els pares obliden els seus drets adquirits i esperen, amb alegria, els nous deures. Si això no fos prou antimodern, l'embaràs és, en si, un epítom de la tradició. La vida, que els pares van rebre dels seus pares, es transmet al fill, i amb ella una cultura i unes –les que siguin– creences. L'embaràs és el centre (el melic) de la institució familiar.
 
I després tenim el sexe. Allò que podríem anomenar políticament correcte és el gènere com a creació artificial, que depèn de la nostra voluntat. Però l'embaràs, tan recalcitrant, opina tot el contrari. El moment de conèixer el sexe de la criatura és essencial. Llavors la seva persona es fa present d'una forma molt més nítida i adquireix el seu perfil en les converses familiars i, sobretot, el seu nom. És l'apoteosi del sexe com a element constitutiu natural de l'individu.
 
Als nostres enginyers socials els embarassos els produeixen marejos, nàusees, ciàtiques. Normal: són una activitat contrarrevolucionaria.

Esta píldora, con receta

Casi 3.000 farmacéuticos y más de 2000 profesionales de otros sectores firman un manifiesto por el sentido común y en contra de la dispensación de la píldora del día siguiente sin receta. Lo copio de Aceprensa.


Un total de 2.835 farmacéuticos, junto a 2.000 profesionales de otros sectores, han suscrito un manifiesto en el que reclaman al gobierno español que la píldora del día siguiente (PDS) vuelva a venderse con receta médica. Las asociaciones promotoras presentarán el texto al Ministerio de Sanidad una vez haya concluido la recogida de firmas, en enero de 2010.

Desde el 28 de septiembre, la PDS se puede comprar en las farmacias españolas sin necesidad de prescripción médica, en virtud de una decisión del Ministerio de Sanidad. Pero como no hay datos que demuestren que sea segura, la Plataforma Profesional Farmacéutica –que reúne a 21 asociaciones– ha promovido un manifiesto contra la liberalización de la PDS.

El documento comienza denunciando que la Agencia Española del Medicamento ha permitido cambiar la ficha técnica y los prospectos de los dos productos autorizados en España (Norlevo y Postinor), sin las suficientes pruebas médicas que justifiquen la reevaluación del fármaco.

Como consecuencia de esa modificación, ahora la PDS se puede vender también a menores de 16 años sin el consentimiento de los padres. Lo grave del asunto es que, según la ficha técnica de Postinor, “no hay estudios representativos en los que se demuestre que la utilización de la PDS en menores de 16 años sea segura”.

También es “extremadamente desconcertante que en la ficha del Postinor se haga alusión a este importante dato y, en cambio, en la de Norlevo no”.

Un folleto ideológico

Pese a esta incertidumbre, el Ministerio de Sanidad ha publicado un folleto informativo para las usuarias en el que asegura que “esta píldora es un medicamento seguro para la salud”.

El folleto del Ministerio dice también que la PDS “no es abortiva ni produce ningún problema o lesión en el embrión en el caso de que hubiera ya un embarazo”, ya que “es un medicamento hormonal que impide o retrasa la ovulación y en la mayoría de los casos evita el embarazo, pero nunca lo interrumpe”.

Es cierto que la PDS tiene varios mecanismos de acción. Pero, como explica su ficha técnica, uno de ellos es que puede impedir la implantación del embrión en el útero, que es el efecto abortivo. Por eso, el manifiesto considera que “la información suministrada adolece de falta de claridad” y puede “confundir a la usuaria, creando la falsa expectativa de que la PDS no interfiere con el embrión”.

Y añade: “En definitiva, es un hecho que la información que se proporciona es incompleta y está claramente sesgada. Lejos de atender a razones científicas, dicho folleto tiene una profunda carga ideológica y, lo que es peor, pretende imponerla, sin discusión, a todo un colectivo profesional”.

El manifiesto critica también que el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos haya ratificado el folleto, “lo cual contradice su función profesional y deontológica de velar por la mejora de la salud de la población”.

Los firmantes solicitan al gobierno la retirada del folleto que el Ministerio de Sanidad ha distribuido a las farmacias, el retorno de la PDS a la categoría de “medicamento sujeto a prescripción médica” y el reconocimiento del derecho a la objeción de conciencia de los farmacéuticos que no quieren dispensarla.

Además, exige al Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos la retirada del apoyo al folleto, y “el amparo y cobertura a los farmacéuticos que por motivos de conciencia no están dispuestos a dispensar la PDS”.

08/12/2009

Y Zapatero dijo...

... "Lo enunciaré de forma sencilla pero ambiciosa: la próxima legislatura lograremos el pleno empleo en España. No lo quiero con carácter coyuntural, lo quiero definitivo". 3 de julio de 2007.

"Haciendo uso de un símil futbolístico, se podría decir que España ha entrado en la Champions League de la economía mundial". 11 de septiembre de 2007.

¡Y hubo quienes le creyeron!

(Caricatura de Jordi Arasa)

05/12/2009

Minaretes y campanarios


Me dejó bastante perpleja el resultado del referéndum en Suiza sobre la prohibición de construir minaretes. Yo estoy por la libertad religiosa, y por tanto, la libertad de culto de cualquier religión, siempre que no ataque las libertades constitucionales. Pero lo que me parece farisaico es que los países como Turquía se rasguen las vestiduras por este resultado apelando a la libertad religiosa, cuando en ese país y en la mayoría de los países musulmanes, no se dejan construir iglesias y ni siquiera reparar los campanarios que se están cayendo. Y no es una prohibición que conste en sus constituciones. Simplemente está prohibido. O todos o nadie, ¿no?

"Yo freno el sida" frente a "Condonéate"


Aceprensa se hace eco de una campaña del Instituto de Estudios de la Familia de la Universidad CEU San Pablo. Frente a los estúpidos eslogans del gobierno, hacen un estudio a fondo del problema y proponen una campaña racional, articulada y que respeta a la persona, el amor y la sexualidad.