09/03/2011

Vestidos de jamón ibérico

  
  
Genial, por Dios. No siempre coincido con Quim Monzó, pero esta vez, es de carcajada.


Lady Gaga marca la pauta. En la última gala de los premios MTV apareció con un espléndido vestido confeccionado a base de solomillos (bolso incluido) y su ejemplo lo siguen ya otros creadores. El sábado, la sección asalmonada de este diario informaba de que la diseñadora extremeña Patricia Gruart acaba de confeccionar uno con jamón ibérico. Es un vestido escotado y cortito, para que los muslos queden al aire. Está hecho con más de quinientas lonchas de jamón ibérico, cortadas por Nico Jiménez, récord Guinness en la especialidad de tajador de jamón. Según la diseñadora Gruart, se trata de un vestido “rompedor”.

La idea de fabricar vestidos a base de productos alimenticios es muy interesante. Si en vez de zamparse su solomillo con clembuterol, Alberto Contador se hubiese hecho con él unos calzoncillos, no hubiese tenido los problemas que luego ha tenido. La gran variedad de carnes y jamones existente en el mercado permite además una amplia gama de precios, aptos para todo tipo de bolsillos. Ciñéndonos al pernil, los vestidos se pueden confeccionar a base de jamón-jamón o de paletilla, y de jamón serrano o ibérico y, dentro de esta categoría, de ibérico de cebo, de ibérico de cebo campo, de ibérico de recebo y de ibérico de bellota. Es un tipo de costura –alta o de prêtà- porter, según el importe del jamón utilizado– que está destinado a triunfar. ¡Anda que no hubiese disfrutado Carpanta, con un vestido de esos! Pensemos además que, como del cerdo se aprovecha todo, más allá del jamón tenemos la caña de lomo, el morcón, la morcilla... El chorizo incluso. Con un traje a base de lonchas de chorizo finamente cortadas, Francisco Camps estaría espectacular.

Eso sí: habrá que tener cuidado con las implicaciones religiosas de este tipo de confección. Es evidente que muchos de nuestros conciudadanos no podrán lucir vestidos confeccionados a base de derivados del cerdo, por no ser este animal nada halal ni kosher. Mohamed Jordi, por ejemplo, no se pondrá ninguna prenda de esas, ni que esté confeccionada a base de longaniza de Vic. Pero, bueno, precisamente para eso están los vestidos confeccionados con queso: de gruyer, de manchego, de parmesano, de serrat, de roquefort... Y, con sus insinuantes agujeritos, en las noches románticas los vestidos a base de emmental resultan siempre tan excitantes como las semitransparencias. Tendremos también atuendos a base de espaguetis a la boloñesa, de anchoas de l'Escala, de galletas Príncipe Beukelaer y de berenjenas a la vinagreta. Y, evidentemente, ¡para los celiacos vestidos sin gluten! Las posibilidades son infinitas, como infinita es la capacidad creativa de nuestros diseñadores. Si la cocina, al transformarse en tecnoexistencial, ha acabado convertida en pura pasarela de moda, ¿por qué la alta costura no iba a acabar transmutada en un circo gastronómico?


    

07/03/2011

Buscar lo mejor del alumno

  
  
  
Entrevista en La Contra de La Vanguardia a un profesor. Lo que dice es muy interesante, aunque me escama un poco que haya dejado la docencia directa con los alumnos. Sin embargo en lo que dice estoy de acuerdo. Pero hasta que no se reduzca la ratio de alumnos por aula y el sistema curricular de materias, la disposición de las aulas, etc, no cambie, difícilmente podremos aplicar con éxito el aprendizaje por competencias, algo que últimamente nos vienen insistiendo a los educadores. Copio aquí la entrevista.

Qué aprendió como maestro?
Lo importante que es el cariño, el trato, el generar confianza... Transmitir al alumno la idea de que crees en él.

¿En todos?
Todo alumno tiene al menos una capacidad que le hace sobresalir; debemos ayudarle a encontrarla, porque cuando a una persona se la reconoce, crece y se entrega al aprendizaje. La ciencia nos está demostrando que pensamiento y emoción están unidos, así nace un nuevo concepto...

Sentipensar.
No hay ninguna acción humana, dice el biólogo Maturana, sin una emoción que la establezca y la torne posible como acto. Tanto el pensar como el actuar ocurren en el espacio determinado por las emociones.

¿Y cómo se lleva a las aulas?
Siendo conscientes de que se aprende con todo el cerebro. Palabra, imagen, música, símbolos, se refuerzan unos a otros.

¿Eso significa que hay que relacionar la música con las matemáticas y la lengua?
Sí, se trabaja con proyectos integradores de varias disciplinas, se incorpora la vida en el aula.

¿Y qué conseguimos con eso?
Hasta ahora nuestra educación ha estado basada en contenidos empaquetados y el alumno se ha alimentado de este tipo de comida.

No suena muy bien.
Es necesario otro tipo de alimentación que les ayude a desarrollar competencias, conocimientos, habilidades, actitudes, valores... Estamos formando a la persona, al ser.

Cuénteme sus experiencias.
Hay jóvenes que han llegado al bachillerato sin sentir ningún tipo de emoción hacia el conocimiento, sencillamente porque hemos sacado la emoción de las aulas.

Puro trámite para el futuro.
Así es. Hay que cambiar la conciencia, en la educación hacen falta reformas de base, de visión, darnos cuenta de lo importante que son los valores, las relaciones. Mi función no es enseñar, sino hacer que el alumno aprenda.

Está claro que algo falla.
Hemos pasado por cuatro grandes etapas en la educación. En la era agrícola el fundamento de la educación eran las creencias. En el siglo XVIII vino la industrialización y con ella la instrucción, el conocimiento de la ciencia. En los años ochenta aparecen las telecomunicaciones y pasamos de los conocimientos a las competencias, del creer al tener: conocimientos, riqueza, poder...

¿Y ahora?
Estamos en el saber hacer, y debemos educar para ser. Simplificando mucho, educar es sacar las capacidades y la bondad que hay en las personas. En todo ser humano hay creatividad y hay bondad, ¿por qué no tratar de compartirla?

La creatividad es uno de sus temas.
Treinta y ocho años de investigación. En la infancia tenemos un gran potencial creativo que luego queda dormido y emerge, en el mejor de los casos, ante la necesidad, ante la adversidad. ¿No sería mejor incorporarlo como herramienta desde la infancia?

¿Cómo?
Eso es lo más fácil: hay que dejar hacer. El 95% de los alumnos son creativos y sólo lo son el 5% de los adultos, ¿Qué ha pasado?

¿Se ha perdido por el camino?
Sí, por los patrones cerrados de la educación y de la sociedad. El alumno tiene capacidad de crear ideas, de inventar, de vibrar, de emocionarse. Y la emoción es el patrón más importante para que la creatividad emerja.

¿Y para mantenerla a flote?
Favoreciendo su expresión y educándola de acuerdo a las edades: en la primera infancia se expresa a través de la fantasía; en la edad escolar, en la aventura y la incitación al descubrimiento; en la adolescencia, en los retos, y en la juventud, en la búsqueda de las innovaciones y la proyección social. Y se trabaja a través de proyectos integradores.

¿Y cuál es la esencia de esos proyectos?
El camino es crear las condiciones para que emerja la creatividad en ellos y aplaudirla. Si un alumno interviene con algo creativo hay que aplaudirle literalmente. La sensación que siente por ese reconocimiento de su profesor y compañeros es imborrable. Si reconoces una cosa pequeña, se multiplica.

Creatividades hay muchas. ¿Qué hay que aplaudir?
La creatividad debe llevar valor, salir de sí para que el otro se beneficie, y cuando los demás reciben eso y se emocionan, y sienten y les toca, la creatividad se contagia y se multiplica. Se trata de crear habilidades, actitudes, hábitos, competencias básicas.

Entiendo.
Hay que formar en la flexibilidad, que es uno de los valores importantes junto a la adaptación de la creatividad, quien los ha asumido no tendrá fracasos porque será capaz de mudar, de adaptarse a situaciones.

... Condición para la felicidad.
Se trata de crear un escenario más que un aula, de utilizar toda clase de recursos que tengan un componente emocional. Detrás de cada gran idea hay una emoción, una profunda pasión, un deseo, una necesidad de hacer y de comunicar.

¿No le pedimos demasiado a las aulas?
Cuando estoy enseñando matemáticas, con mi manera de hacer estoy transmitiendo unos valores implícitos. Cuando tomo conciencia de ellos y los hago explícitos toman un valor mayor: el del sentido. 
  
  
  

06/03/2011

Jesús de Nazaret 2, de Ratzinger




Me gustó mucho la primera parte de este libro, y la segunda sale el 11 de marzo. Este vídeo lo anuncia.

05/03/2011

"El pájaro espectador"

"El pájaro espectador"
Stegner, Wallace 1976
Libros del asteroide 2010

"Joe Allston es un agente literario jubilado que vive retirado en California junto a su mujer, Ruth; sin antepasados ni descendientes (sus padres y su único hijo murieron hace tiempo), se siente como un espectador que asiste al final de su vida. La llegada de la postal de una vieja amiga le obliga a volver sobre los diarios que escribió veinte años atrás cuando, durante unos meses, viajó con su mujer por Dinamarca para conocer el país del que era originaria su familia.
Ruth convence a su marido para que cada noche le lea un fragmento de esos diarios, y así van reviviendo lo sucedido durante aquel viaje, en especial la relación del matrimonio con la misteriosa aristócrata danesa Astrid Wredel-Krarup, que fue su anfitriona en Copenhague. El recuerdo de esa época despierta en ellos sentimientos y preguntas largamente postergados y les lleva a reflexionar sobre aspectos trascendentales de sus vidas.
Al igual que en novelas anteriores, Stegner consigue retratar con precisión la multiplicidad de sensaciones y sentimientos que se agolpan en la madurez. El pájaro espectador mereció el National Book Award en 1977."

Fantástica novela, al igual que las dos anteriores publicadas en castellano por la misma editorial. Tienen en común la visión del narrador sobre hechos pasados de su biografía.  En este caso Joe lleva sus años bastante mal, no soporta sus achaques, ve como sus amigos se van muriendo..., todo con bastante estoicismo y humor.

Las escenas del pasado se van combinando con la vida ordinaria presente, entre lectura y lectura del diario cada noche. El autor aprovecha para criticar alguna mala literatura fácil del momento, así como actitudes positivas de amigos y vecinos, más o menos en su misma situación. Y por encima de todo la fidelidad del matrimonio, con sus buenos y malos momentos, enfados y reconciliaciones, comparándolo con las actitudes egoístas dels amor de usar y tirar.

A los que os gustó los dos libros anteriores del autor, "En lugar seguro" y "Ángulo de reposo" éste también os gustaré mucho. Un 9.

04/03/2011

Islam, democracia y derechos humanos


Artículo de Alejandro Navas comentando la revolución en Túnez. Muy interesante, porque para mí Túnez no existía.

"La cena tuvo lugar en un lujoso palacete a orillas del Mediterráneo, decorado con esculturas y frescos antiguos. El agua que llenaba la piscina procedía de un grifo en forma de cabeza de león. Desde su jaula nos acompañó el tigre favorito del anfitrión, «Pachá», al que alimentaban con cuatro gallinas diarias. Sirvieron doce platos, cada uno más suculento. Y el postre llegó en avión desde la Riviera francesa». Así narraba el embajador estadounidense en Túnez una velada con el yerno del presidente Ben Ali en julio de 2009. «Los excesos de la familia Ben Ali van en aumento», eran las últimas palabras de su resumen, tal como puede leerse en Wikileaks. En un despacho de 2008 había descrito a la familia Ben Ali como una «cuasi mafia». La revista económica Forbes calcula en cinco mil millones de dólares la fortuna acumulada por la camarilla del presidente, que controla gran parte de la economía nacional.

Las revelaciones de Wikileaks hicieron de detonante. El buen nivel educativo de la población tunecina –en esto se diferencia claramente de sus vecinos magrebíes– impulsó a los jóvenes manifestantes a movilizarse a través de internet. La revista Foreing Policy habla ya de la primera revolución desencadenada por Wikileaks.

¿Qué pretendían los manifestantes? Lo notable del levantamiento popular en Túnez ha sido su carácter espontáneo, no planificado, y la ausencia de inspiración ideológica: ni islamismo, ni nacionalismo, ni militarismo. El lema más repetido ha sido: «Libertad, trabajo, dignidad». La gente quería tan solo el disfrute de los derechos y libertades más elementales. «Queremos vivir como vosotros», les repetían los manifestantes a los periodistas europeos.

Como enseña la Historia cuando un pueblo se subleva contra un tirano, lo más «fácil» es derribar el régimen corrupto. Ahora viene la complicada tarea de organizar el nuevo orden. Ya decía alguien tan autorizado como Lenin que «una revolución no se hace, se organiza». Pero, mientras tanto, hemos presenciado una situación conmovedora como pocas: la gente normal que salta a la calle para conquistar su libertad.

La encrucijada en la que se encuentra Túnez –y que ojalá se plantee también en Egipto y en más países, al hilo de un posible efecto dominó–, actualiza el viejo debate sobre la compatibilidad entre Islam y democracia. Por ejemplo, para Samuel Huntington, profesor de Harvard, aunque en teoría el Islam y la democracia son compatibles, en la práctica no han marchado juntos. En cambio, el escritor libanés Amin Maalouf quiere ver probada esa compatibilidad en las significativas experiencias democráticas que vivieron algunos países musulmanes en las primeras décadas del siglo XX.

Llevamos años oyendo a dirigentes islámicos enfatizar que la pretensión occidental de exportar los derechos humanos y la democracia significa retroceder al más rancio imperialismo. En el mundo islámico perviven otra cultura, otra tradición, otra idea de la familia, del papel de la mujer, la libertad o el régimen político, afirman (por cierto, un discurso parecido se escucha a los líderes de los «tigres asiáticos»: China, Indonesia, Malasia, Singapur). A la vista de las manifestaciones callejeras hay que preguntarse: ¿A quién representan –o representaban– esos dirigentes? A su pueblo no, desde luego. Tunecinos y egipcios quieren lo mismo que nosotros: libertad, que se respete su dignidad, el estado de derecho, la imparcialidad de la verdadera justicia, trabajo y un mínimo de bienestar.

El politólogo Lahouari Addi, afincado en Lyon, muestra que Túnez cumple casi todos los requisitos para contar con una democracia estable y que no se explica cómo no la tiene aún. Ojalá este valiente pueblo tunecino la consiga ahora, porque se lo merece. Sin duda."
   
   
  

02/03/2011

Biblioburro

 
 
 
Si todos hiciéramos lo que está en nuestra mano para difundir la cultura... otro gallo nos cantara.

27/02/2011

El fracàs de les polítiques socials

 
 
 
Antoni Duran Lleida fa una anàlisi bastant lúcid al seu bloc de les polítiques socials del nostre gobierno. El copio aquí.

És possible que l’expressió fracàs sigui dura i i fins i tot accepto que injusta, perquè ningú pot negar que s’ha progressat, i molt, en l’àmbit de les polítiques socials. Permeteu-me, però, que intenti justificar el que pretenc dir amb aquest titular.

Avui l’índex d’atur que hi ha nivell d’Estat és del 20’3% lluny del 9 del principi de la legislatura. I de la mitjana dels altres països europeus. L’autentica política social no es pagar a qui no té treball, sinó assegurar que tothom en tingui Avui hem debatut al Congrés dels Diputats amb el president del govern sobre aquestes qüestions i he tornat a recordar propostes per impulsar la contractació entre elles: subvenció de cinc mil euros per creació neta de cada lloc nou de treball; bonificació de quotes a la Seguretat Social per a la primera ocupació creada pels autònoms; i plena capitalització de les prestacions per atur, perquè qui no tingui feina i tingui un projecte d’autococupació ho pugui dur endavant. Tot això sense oblidar que cal reformar la prestació als qui no treballen i que els 37.800 milions d’euros que gastem en atur vagin condicionats a la contrapartida de que qui ho rep es formi per garantir una nova ocupació, i que no tingui la temptació de defraudar treballant en economia submergida.

És cert que s’han augmentat les pensions en els darrers anys, especialment les mes baixes. Com també ho és que per a l’any vinent estan congelades. S’acaba d’acordar per sindicats i govern la reforma de pensions, segueixo demanant que s’incrementi la base reguladora de les pensions de viduïtat, principalment per a les persones que aquesta pensió els signifiqui el seu ingrés principal. Continuo plantejant també la millora del tracte fiscal d’aquestes pensions per qui també treballa, especialment quan tingui fills a càrrec; i finalment que es consideri el servei militar com a període cotitzat.

En matèria de dependència la llei és un fracàs. Ja ho vam avisar quan vam votar en contra. El sistema dissenyat no és sostenible. A Catalunya, per exemple l’any 2010 la Generalitat va posar 622 milions i l’Estat, només 335. Per a l’any 2011 per cada euro que es gasti en dependència a Catalunya, 23 cèntims els posarà l’Estat i 77 la Generalitat. Cal revisar el sistema de finançament,  el model i calendari d’aplicació de la llei per fer-lo sostenible.

En l’habitatge el president m’ha qüestionat el que jo considerava un balanç nul. A Espanya hi ha milers d’habitatges buits, un enfonsament del mercat, però l’accés a l’habitatge continua essent tant o mes difícil que el que teníem fa set anys. Quan m’ha qüestionat aquest anàlisi, li he dit això: “pregunti vostè al tercer sector que es dedica a fer habitatge social si n’està fent ara. Li avanço la resposta: No, perquè vostès han retirat les ajudes.

En l’àmbit de la lluita contra la pobresa, que preguntin a Càritas, Creu Roja, Banc d’Aliments… com està la situació; un milió i mig de persones en situació de pobresa extrema, nou milions en situació de pobresa. Un pla extraordinari de foment de la inclusió social i la lluita contra la pobresa per al 2010 que no s’ha complert i una pla 2011-2013 que el més calent està a l’aigüera.

En l’àmbit de la política familiar estem un terç de la mitjana de la UE, a l’entorn d’una cinquena part del que gasten Finlàndia, Suïssa, Àustria i Alemanya i d’una sistema part del que gasten Dinamarca i Luxemburg. Pensem en els joves: la renda d’emancipació pels joves per llogar un pis es de 215 euros al mes. A Catalunya o a Madrid, o al País Basc llogar un pis de 60 metres quadrats costa uns 600 euros al mes. Els joves no hi arriben. És cert que en altres comunitats autònomes costa molt menys, al voltant d’uns 350 euros al mes . Per què aquesta diferència discriminatòria i per què no ponderar els ajuts en funció del cost de la vida.

Parlem de beques. Zapatero y Rajoy discutien sobre els percentatges d’increment de beques. Discussió molt edificant, però que li expliquin a les famílies de Catalunya, quan es dona el cas que més del 20% dels estudiants de determinades comunitats es beneficien d’una beca i, en canvi, a casa nostra només un 10%

Per acabar, crec que per transitar de l’estat del benestar, insostenible, en el termes tradicionals, a una societat del benestar necessitem mes col·laboració publica privada en la gestió de les polítiques socials. Necessitem aplicar el principi de subsidiarietat i amb ell l’impuls i col·laboració de la societat civil, del tercer sector i de la família que al cap i a la fi es l’autèntic motor del benestar social

Cal arbitrar mecanismes: la reforma de la llei de mecenatge així com una política mes sòlida de suport a la família son instruments imprescindibles. En  favor de la família  ningú no ens pot passar la ma per la cara pel que fa a iniciatives legislatives. En l’àmbit del mecenatge ja he anunciat la presentació d’una proposició de llei que permeti aquesta necessària col·laboració publica privada en la gestió de polítiques socials.
 
 
 

26/02/2011

Experiencias sobre la eutanasia

  
  
  
Jordi Valls atiende enfermos terminales en una unidad de cuidados paliativos. Cara al debate sobre la eutanasia, que en España llegará, es muy ilustrativo:

«Se suele decir que el mejor tratamiento contra la eutanasia es un buen cuidado paliativo, pues la mayoría de quienes te dicen «yo no quiero vivir» resulta que lo que te están diciendo es "yo no quiero vivir así", y en cuanto tratas el "así", habitualmente ya se no repite el "no quiero vivir". Hay que ser sensibles, caritativos, y atender desde el lado más humanista de la medicina»
Cuando se especializó en Geriatría, Jordi Valls empezó a familiarizarse con el último tramo de la vida humana, pero no se imaginaba que terminaría dedicando gran parte de su trayectoria profesional a una buena atención hacia la muerte
La Unidad de Cuidados Paliativos no parece, pese a todo, un sitio triste.
Es que no lo es. Nadie en esta casa ni en ningún otro centro recibe más recompensas y agasajos que quienes trabajan en ella. La gente (tanto el enfermo como sus familiares) se siente agradecida porque les escuchas, les acompañas y haces más agradable el proceso de la muerte.
¿Todo el que ingresa ahí es consciente de que se va a morir?
No, y eso es un problema. Los médicos y los profesionales sanitarios ven a veces la muerte como un fracaso de su labor, cuando es la "enfermedad" con mayor prevalencia: ¡cien por cien! Y no se enseña bien en las facultades el saber dar malas noticias, un arte en el que tú tienes que escuchar más que hablar. Creo que es injusto morirse sin saber que te estás muriendo, porque a lo mejor tienes un montón de cosas por resolver. A cada uno nos gusta cerrar nuestras carpetas, y situar a la persona en esta esfera de realidad puede añadir paz a su muerte. Si tú, por ejemplo, tienes una hermana con la que hace años que no te hablas y te estás muriendo, pues seguramente el mejor tratamiento que te pueden aplicar es llamar a tu hermana, hacer las paces y quedarte tranquilo. En cuidados paliativos se aprende que a veces el mejor tratamiento del dolor no es la morfina.
Por eso su empeño consiste en ir más allá de la labor meramente asistencial de los hospitales.
Exacto. El programa en el que estamos trabajando cuenta ya con treinta equipos repartidos por todas las comunidades autónomas, y lo bueno es que se ha contado con entidades que saben de esto, que tienen experiencia en la materia. Nuestra labor se basa en que el medio hospitalario es en general bastante hostil para atender el proceso de final de la vida con la humanidad que precisa. Dicen los que entienden que el mejor entorno para morir es aquel en el que has vivido, o sea, en tu casa. Pero eso no siempre es así, porque los que te rodean pueden verse sin fuerzas para afrontar esa situación. Eso explica que cuando haces una encuesta resulta que el 70 o el 80 por ciento de la gente dice que querría morir en casa, pero sucede justamente lo contrario: el 70 o el 80 por ciento fallece en un hospital. Así que, en mi opinión, el mejor lugar para morir es aquel donde mejor atendido estés, sea tu domicilio, el hospital o un centro como este.
Porque la atención a la muerte tiene dos frentes: el de quien se va y el de los que se quedan.
Ahí está. Es fundamental ese trabajo psicosocial. No solo hay que cuidar a quien va a morir, sino también prestar atención a quienes le sobreviven. Esa es una carencia que tienen quizá los hospitales, donde se hace una labor de cuidados físicos muy buena, pero muchas veces ni las necesidades sociales ni las psicológicas están atendidas. Y mucho menos las espirituales, sean de tipo religioso o no.
¿La eutanasia es petición frecuente?
En absoluto. He trabajado durante años en atención directa a pacientes terminales, y nunca nadie me pidió la eutanasia. Se suele decir que el mejor tratamiento contra la eutanasia es un buen cuidado paliativo, pues la mayoría de quienes te dicen «yo no quiero vivir» resulta que lo que te están diciendo es «yo no quiero vivir así», y en cuanto tratas el "así", habitualmente ya se no repite el «no quiero vivir». Hay que ser sensibles, caritativos, y atender desde el lado más humanista de la medicina.
Habrá visto muy diferentes formas de afrontar ese momento final.
La muerte es un proceso, es un continuo. En mi trabajo he comprobado que la gente habitualmente muere como vive. Hay personas que sufren muertes horrorosas porque han tenido vidas castigadas o porque han sido miserables, pero, con pocas excepciones, quien ha tenido una buena vida es capaz también de tener una buena muerte.
Más de once mil razones
Cuando se especializó en Geriatría, Jordi Valls empezó a familiarizarse con el último tramo de la vida humana, pero no se imaginaba que terminaría dedicando gran parte de su trayectoria profesional a una buena atención hacia la muerte. Todo comenzó —relata— «cuando hice una estancia en cuidados paliativos en el Reino Unido. A partir de ahí trabajé en equipos de atención en domicilio en Cataluña, y desde hace siete años estoy en la Fundación Instituto San José». Y ahora, además, dirige el equipo de atención psicosocial para enfermos avanzados de la Obra Social de La Caixa, que ya ha prestado asistencia a más de once mil personas en toda España.

25/02/2011

Gadafi: ganas de vomitar

  
 
 
Así titula T. Ben Jelloun un artículo sobre Gadafi y su poder en Libia, que no suelta. Antes está decidido a acabar con los libios. Lo copio aquí. ¡Ya podemos rezar por esta pobre gente!

Cuando se llega a Libia, desde el aeropuerto, uno se siente transportado a los antiguos tiempos de los países del Este, totalitarios. Una policía recelosa, numerosa, de uniforme o de paisano. Uno siente que ha llegado al país imaginado por George Orwell y Franz Kafka juntos. Todo es fingido, absurdo y extraño. Uno se siente espiado, vigilado. La primera noche que pasé en el hotel fue una noche en blanco. Imposible conciliar el sueño.

Sin los auxilios de la embajada de Francia que me acogió no habría podido permanecer en este país que me dio migrañas y ganas de vomitar. Esas cosas las siente uno pero no siempre las explica.

La segunda cosa a destacar es el estado de inmovilismo del país. Todo ha quedado paralizado en la fecha fatídica del 1 de septiembre de 1969, día en que un joven coronel del ejército dio un golpe de Estado y se hizo con el poder. La gente está triste, como resignada, sin energía. No hay Estado, no hay gobierno, no hay elecciones, ninguna vida política tal como la conocemos en el mundo. Pero está Muamar el Gadafi, el hombre providencial, el hombre que ha que ha disuelto el país en una marmita de brujo. Ya no existe nada. Incluso el Corán ha sido sustituido por otro libro, el Libro verde que contiene los pensamientos del gran jefe. Es la Constitución, la Biblia, la referencia única y suprema del país.

Conseguir poner de rodillas a todo un pueblo, hacerle avalar afirmaciones extravagantes e irracionales, mantenerlo en la ignorancia y la pobreza, eso es lo que ha conseguido este hombre en el poder durante 42 años y que jamás ha dudado en masacrar cualquier intento de oposición. Sin periodistas, sin testigos, es el dueño absoluto y arrogante. A menudo se han evocado sus problemas psíquicos. No hace falta ningún análisis profundo para darse cuenta. Basta con observarlo: su narcisismo es patológico, su egocentrismo es patético y su arrogancia es terrorífica. Podría haber seguido la suerte de un Sadam Husein tras ser implicado en dos atentados contra aviones civiles que costaron la vida a un total de 440 personas (el Boeing de PanAm, que explotó sobre Lockerbie el 21 de diciembre de 1988 con 270 pasajeros; y un avión francés de la UTA que estalló sobre Níger el 19 de septiembre de 1989 con 170 pasajeros). Tras ser condenado por varias resoluciones de la ONU y haber sufrido un boicot durante varios años, decidió entregar a los agentes reclamados por los investigadores e indemnizar a las familias de las víctimas.

Fue maligno, se apresuró a aceptar todo lo que pedían los americanos y pagó 2.700 millones de dólares para reparar la desgracia que sus agentes habían causado. Hoy es su hijo Saif el Islam quien aparece en la televisión y promete "ríos de sangre" a los manifestantes. En la mañana del 21 de febrero se contaban 233 muertos (no existen cifras precisas, son estimaciones de Human Rights Watch) y seguirán más muertes porque el hijo, como el padre, son bárbaros que no conocen más que la ley de la sangre, la represión feroz y la impunidad.

En este punto es cuando deberían intervenir los líderes de los países occidentales que hacen negocios con Libia. Se han oído aquí o allá condenas e inquietudes. Pero ya basta de Silencio, se mata.Eso es lo que ha sucedido en el momento que escribo estas líneas en Bengasi, en Trípoli, en El Beida. En la matanza habrían participado mercenarios.

Si Gadafi ha dado la orden de matar es porque sabe que está condenado, que pronto o tarde deberá dejar el poder y el país, incluso si su hijo promete dotarlo de una Constitución. Lo sabe tan bien que sólo marchará después de haber masacrado al máximo de libios posible. Es un hombre trágico, se defiende como si alguien hubiera atacado su propia casa. Porque Libia es su casa, su tienda, su posesión personal. No entiende cómo se ha osado contestar lo que él considera su bien propio. Mientras mata no existe ninguna noción de derecho ni de lo que es legítimo o no. Toda su vida ha vivido fuera de cualquier ley internacional, nada jurídico le alcanza. Está por encima de las leyes y aplasta con armamento pesado a los manifestantes que reclaman vivir con dignidad, libertad y democracia. Son valores que no forman parte de su universo. En su Libro verde ha inventado una nueva forma de reinar y de someter al pueblo dando la impresión que es autogestionario de su destino. Una mentira, una vergüenza.

  T. BEN JELLOUN, escritor, miembro de la Academia Goncourt

24/02/2011

Marc Vidal, contra la cultura del subsidio

   
   
   
Publicaba anteayer La Vanguardia una entrevista a Marc Vidal. La conclusión de su teisi es que "somos una sociedad anestesiada a base de subsidios". Estoy totalmente de acuerdo. ¡Por Dios, hay que currar! Y lo que se aplica a las personas también se puede aplicar a las regiones, países...

IMA SANCHÍS
¿Estamos al final de la crisis?

Sí, pero lo que hay es lo que  va a quedar.

No es muy halagüeño.

En el nuevo modelo económico mundial unos países emergen y otros se estabilizan en un lugar más bajo del que estaban; y España, en un lugar extremadamente más bajo.

¿Nos subirán más y más los impuestos?

Sí, los irán subiendo progresivamente y en cuatro años la presión fiscal será altísima porque alguien tiene que pagar todo esto.

¿La clase media se hunde?

Se estrecha, porque depende en gran medida de que el consumo se mantenga, y el consumo se está reduciendo sin remisión.

¿Y emerge una nueva clase?

Sí, la que yo llamo microburguesía low cost: millones de personas que se manejan con apenas 1.000 euros al mes. Una clase social satisfecha por comer en el Pans & Company, viajar con EasyJet y montarse sus propios muebles de Ikea.

Es usted cruel.

La sociedad está cloroformizada, es drogodependiente: vive de ayudas, subvenciones, soportes del Estado, servicios que acaban reclamando como derechos fundamentales. Y a la Administración ya le va bien una sociedad anestesiada a base de subsidios y entretenimiento, no sea que salgan a la calle.

¿Una clase social formada por la clase media que ha ido cayendo?

Sí, la sociedad se está desequilibrando, hay una clase baja y una alta que se mantiene por la endogamia del consumo entre ellos, pero cuando uno cae, lo hace abajo del todo.

¿Sin remisión?

En España el número de familias que tienen a todos sus miembros en paro supera ya el millón y medio; y hay un millón largo de personas (entre 45y 50 años) que llevan más de un año en paro y que no volverán a encontrar trabajo. No hay una respuesta laboral prevista para ellas ni ningún impulso para que se pongan en marcha por sí mismas. Vivirán de los subsidios y las ayudas.

¿No se acabarán?

No, simplemente nos subirán los impuestos, hemos llegado al límite de la deuda externa. En Occidente muy pocos trabajarán mucho para que muchos no trabajen. El Estado providencia ha convertido a la sociedad en un grupo homogéneo que vive a la expectativa, esperando que alguien les solucione sus problemas.

... Es sangrante con la Administración.

El Estado es interventor e inconveniente para los ímpetus emprendedores. Las cargas que debe soportar una persona que monta su empresa o se declara autónomo son un peso insignificante en otros países. En el Reino Unido apenas hay cláusulas para iniciar una actividad, a medida que la empresa crece van apareciendo requerimientos.

¿Con qué resultados?

Como muchos lo intentan, son más los que lo logran, ycon el tiempo el empleo se multiplica. Nuestro país tiene la tasa de paro más alta del mundo civilizado porque aquí no hay manera de montar una empresa con pocos recursos. Si aun así lo logras, los salarios con sobrecoste acaban contigo.

También hay ayudas, ¿no?

Sí, que acaban siempre en manos de los grandes grupos financieros e industriales y nunca en las pymes y los autónomos. Es un error histórico de este país gastar demasiado en estimular sectores desde arriba en lugar de dinamizar desde abajo. Además, las ayudas a los emprendedores suelen ser más un discurso que una realidad.

Aquí el que innova es el inmigrante.

Sí, sólo un 7% de los españoles decide poner en marcha un negocio, mientras que más del 14% de los inmigrantes lo hacen. Somos uno de los tres países europeos con el nivel más bajo de empresa innovadora de nuevo cuño; y la mitad de los nuevos negocios cierra en menos de un año.

La burocracia no ayuda mucho.

Para montar un negocio en España requieres una media de cuarenta y siete días, en EE.UU., tres. Y las teóricas ayudas de la Administración acaban siendo un inconveniente porque ralentizan el proceso.

¿Qué podemos hacer?

Reducir impuestos, porque aumentándolos lo único que logramos es que las empresas tengan menos capacidad de inversión; apostar a largo plazo, hay que empezar a pensar de qué vamos a vivir, e impulsar la internacionalización de las pymes, porque si no es en el exterior no van a crecer.

Y nadando en esas aguas coloca usted a la generación perdida.

Sí, gente entre 35 y 45 años que debe una hipoteca a 30-40 años y que está a las puertas del embargo. Toda una generación hipotecada en un patrimonio que no vale lo que cuesta y que los bancos ejecutan como parte del botín.

Menudo panorama.

Son la generación de las tarjetas de crédito sofocadas, de yeseros cobrando como ingenieros de la NASA. Gente que pensó que sus negocios no requerían esfuerzo, que tuvieron en sus manos la opción de mejorar su entorno y sólo mejoraron su trono.

Puro pelotazo, ¿pero ahora qué?

En el tercer mundo los emprendedores están por todas partes porque es la única opción, aquí la opción es el subsidio. Los poderes políticos y económicos son siempre los mismos, muy poca gente accede ahí y muy pocos caen, y eso se logra cloroformizando a la sociedad; hay que reaccionar.