20/08/2012

La dama de hierro



Excepto la interpretación de la Streep, que es magistral, me ha decepcionado esta película. El personaje es pobre, la biografía y los hechos de su mandato en Londres también... Si no fuera por la actriz principal, sería una película mediocre. Lástima. DeCine21.

"El gran mundo"




El gran mundo
Malouf, David
Libros del Asteroide 2012

Digger es un hombre tranquilo, reflexivo, con una capacidad inmensa para recordar nombres, datos y libros enteros. Proviene de una familia muy sencilla. Vic arrastra una infancia desgraciada y pasa toda su vida intentando arrancarse y olvidar sus orígenes. Acaba siendo un gran empresario. Ambos coinciden de muy jóvenes en la segunda guerra mundial y su encuentro marcará una relación y amistad que durará toda la vida.

El escritor no sigue un orden cronológico de la historia, por lo que nos vamos enterando poco a poco de los elementos y circunstancias que configuran la vida de los dos protagonistas. La descripción psicológica es muy rica, aunque un poco rocambolesca, no sé si por culpa de la traducción. Una novela densa, interesante, que merece la pena leer. Un 8.


16/08/2012

Vistas de Suecia



Como os dije, he estado en Estocolmo haciendo un curso, diecinueve días. Es una ciudad preciosa. Agua por todas partes y naturaleza. Muy limpia. Los suecos tienen mucha conciencia cívica. Desde allí me he desplazado para visitar Uppsala, Sigtuna, Mariefred y la isla de Grinda. Os dejo un vídeo con una selección de las fotos que he hecho. Los títulos que he puesto casi no da tiempo a leerlos. En el original no pasa, pero al subirlo... Espero que os guste. No llega a los cinco minutos.


09/08/2012

"D'A a X"



D'A a X / De A para X. Una historia en cartas
Berger, John
Edicions de 1984 2008 / Alfaguara 2009

A'Ida i en Xavier són una parella d'enamorats. Ell està a la presó complint dues condemnes de cadena perpètua. Ella li escriu cartes. No s'arriba a saber perquè està a la presó, ni a quin país transcorre l'acció. Jo l'he situada al Mig Orient. Tots dos són insurgents, i se suposa que Xavier és tancat per aquest motiu. L'amor mutu es materialitza en aquest pilot de cartes que ella (farmacèutica) li escriu on li explica el que fa, pensa, les coses ordinàries de cada dia, records... Després de cada carta ve alguna anotació que ell hi fa, al darrera.

És la història d'un amor que no es pot materialitzar amb el contacte físic, però que és manté impertorbable, es retroalimenta en una situació molt difícil. Un llibre poètic, líric, de dues persones molt vitals. No és fàcil de llegir perquè no t'acabes de situar, però està ple de bellesa, amb pensaments rics de contingut. Un 9.

"Les coses petites que ens passen cada dia, els fets intranscendents, poden prendre una importància inimaginable quan ens roben la persona que estimem. D’A a X, d'A’ida a Xavier, l'amor és profund, impertorbable, però impossible de materialitzar perquè ell és a la presó per insurgent. A través de les cartes que ella li escriu, John Berger ens parla de com la humanitat es reafirma en la lluita i de com podem trobar l'esperança en el dolor i en la fragilitat de la vida quotidiana."

 

06/08/2012

"El músico ciego"



El músico ciego
Korolenko, Vladímir (1886)
Alianza Editorial 2011

El autor de esta novela es ucraniano, contemporáneo de Tostoi y maestro de Gorki. Muy comprometido con todas las causas sociales del momento y muy sensible a la injusticia.

La novela es una biografía imaginaria de un ciego de nacimiento. Muy sensible a los sonidos y a la música aprende a tocar el piano, rodeado del cariño de su familia y de una vecina. Después de diversas crisis en su afán de ver la luz, la novela termina con su primer concierto como pianista profesional. La descripción de los sentimientos del protagonista desde su nacimiento, sus diversos descubrimientos etc., son de un realismo tal que sorprende que los haya descrito un vidente. El tratamiento es muy romántico, como corresponde a la época en que fue escrito: el amor, la muerte, la sensibilidad exacerbada... Muy bien escrito, para mí ha sido un descubrimiento, aunque comprendo que no gustará a todo el mundo. Un 8.

24/07/2012

Me voy a Estocolmo

 
 
Cuando se publique este post estaré camino de Estocolmo, para hacer un curso. Estaré allí hasta mediados de agosto. Como no sé sueco, no pienso poner ningún interés en saber cómo va la prima de riesgo. Total, los de a pie no podemos hacer nada respecto a éste tema. Creo que es lo que más me va a descansar en estos días. ¡Ya iré colgando fotos!


23/07/2012

Maktub



Cuento de navidad, para ver en familia, un poco lacrimógeno, pero con un Diego Peretti tan gracioso, que te tronchas. Y tiene una nariz antológica.

"Algo en el hogar de Manolo no marcha bien. Casado con Beatriz y con dos hijos, las relaciones familiares se han ido deteriorando progresivamente. Cercana la Navidad, tal situación podría cambiar por el encuentro inesperado de Manolo con Antonio, un chaval que padece cáncer, hijo de madre soltera, Mari Luz. Con su liante desparpajo, Antonio logra enredar a Manolo para que le preste un poco de su afecto y tiempo, y esta posibilidad de ayudar al prójimo tendrá un efecto contagioso en todo su entorno." DeCine21.

22/07/2012

Los políticos no están dispuestos a morir



Y éste es el gran problema de la crisis en la cual todavía no hemos tocado fondo. Copio un artículo de Enrique Gracía-Máiquez, del cual sigo el blog.

"¿Murió usted?

LA prima se dispara y la Bolsa cae a pesar de las amargas medidas que ha tomado el Gobierno. Todo indica que antes o después -o sea, ya, porque queda muy poco tiempo- van a tener que meterle mano a la estructura administrativa del Estado, a las televisiones, a los superpoblados parlamentos autonómicos, a las subvenciones a sindicatos y a partidos, a los organismos públicos sobrantes… A todo aquello por lo que tenían que haber empezado. Dijimos hace tiempo que en los recortes el orden de los factores alteraba el producto. Haber empezado por allí hubiese concedido al Gobierno ese plus de legitimidad que ahora le falta, como se nota, y cada vez más, en la calle.

Les está sucediendo como a Chamberlain, al que, en clarividente descripción de Churchill, dieron a elegir, frente a Hitler, entre el deshonor y la guerra, y escogió el deshonor, y, además, acabó teniendo la guerra. Nuestro Gobierno ha escogido no hacer los drásticos, necesarios y ejemplares recortes en el sistema y ahora, al final, los tendrá que hacer, pero ya deslegitimado, con la calle cuesta arriba y sin poder sacar de ello crédito moral alguno ni ilusión ni liderazgo, sino solamente el ahorro económico a secas. Los tendrá que hacer forzado por los mercados financieros que no se creen ninguna reforma fiscal que no pase por darle la vuelta a un sistema que no funciona, lo que, con los datos en la mano, no es ninguna especulación.

Yo no me explicaba por qué no lo hicieron lo primero, si no ya por macroeconomía y por inteligencia política, por caballerosidad. Por suerte, el otro día un lector de estos artículos me dio la clave. "Esto va más allá de la economía: es el fracaso del sistema político en conjunto", me dijo. Y entonces vi claro que los políticos se resisten porque, consciente o inconscientemente, no quieren asumir el hundimiento de su montaje. La reestructuración del sistema caería como una losa sobre tanto discurso tan autosatisfecho como hemos venido escuchando aquí.

Comprenderlos no es excusarlos. Cuando han venido repitiendo que ya no se podía hacer más, me recordaban a aquel general francés que se excusaba ante Robespierre por haber entregado una ciudad al enemigo diciendo que "no había más que hacer". A lo que el frío y cortante político francés le preguntó: "¿Murió usted?" Los políticos españoles han hecho de su supervivencia su línea roja. Y se les ve dispuestos a todo antes de la definitiva autocrítica catártica.

Como ocurre siempre, el egoísmo es la actitud más perjudicial para uno mismo. Si demostraran al menos que nuestro sistema tiene la suficiente flexibilidad como para reformarse, lo justificarían in extremis. Pero si son capaces, como parece, de exprimir a los ciudadanos y de llevar a España al borde del abismo, esperando que pase la tormenta sin tener que entonar un mea culpa institucional, es seguro que el jucio de la Historia será implacable."

21/07/2012

"Bilbao - New York - Bilbao"



Bilbao - New York - Bilbao
Uribe, Kirmen (2008)
Seix Barral 2009

Precioso libro, que hace tiempo tenía registrado en las listas pendientes para leer. Ha valido la pena no borrarlo. Muy poético, muy original, el autor escribiendo en primera persona pasa totalmente desapercibido relatando historias de su abuelo y padre, y diversas amistades.

Copio un fragmento de la novela donde el autor desvela su deseo y modo de hacer al escribirla:

"En las Meninas aparece el propio Velázquez pintando un lienzo. La infanta y sus acompañantes están mirando la escena. Al igual que en el cuadro de Van Eyck (El matrimonio Arnolfini), en le de Velázquez tembién aparece un  espejo en el fondo del cuadro. En ese espejo está reflejada la escena que está pintando el pintor, es un retrato de los reyes.

Velázques pinta así lo que hay detrás de un cuadro, nos muestra cómo se pintaba un lienzo en su época, nos revela el artefacto. Pues bien, pensé que yo debía mostrar la que hay detrás de una novela, enseñar todos los pasos que se dan a la hora de escribirla. Las dudas, las incertidumbres. Pero la propia novela no aparecería en la novela. Tan solo el lector podría intuirla, como intuye el espectador el retrato de los reyes que pinta Velázques en las Meninas."

En fin, me ha parecido una pequeña obra de arte, y el autor es muy joven. El original está en Euskera. Un 10.

Copio a continuación la reseña de Aceprensa, que desvela bastante sobre la novela, que yo me veo incapaz de sintetizar.

"Escrita en euskera y después traducida al castellano, esta novela ha ganado el Premio Nacional de narrativa. Su autor, Kirmen Uribe (Ondarroa, 1970), hace un viaje desde Bilbao a New York con escala en Frankfurt, y en esas horas rememora diversos sucesos de su entorno familiar y ambiental.

Su abuelo Liborio, que sorprendentemente para Kirmen luchó en el bando nacional durante la guerra civil española, había pasado su vida en el mar; murió joven, pero dedicó a la pesca sus mejores energías. Su hijo José siguió la tradición familiar y fue patrón de un pesquero llamado Toki Argia.

Uribe, escritor con alma de poeta, rastrea recuerdos y relatos para diferenciar la realidad y la ficción de los datos que guarda. El carácter propio de la tierra se refleja bien en el abrazo que Kirmen da a su padre fallecido, cosa que nunca había hecho en vida. Las relaciones entre un arquitecto y un escultor sirven de encuadre para explicar cómo, por encima de la división que supuso la guerra civil española, también entre los vascos, están las relaciones de amistad y los lazos familiares; la lectura de la prensa a Liborio enfermo es un rasgo que vale por un discurso.

Con una prosa cuidada que arranca con un párrafo estupendo sobre los anillos en los árboles y de los peces, Uribe muestra diversos escenarios así como su mundo interior y sus lazos afectivos. Se aprecia, junto a descripciones excelentes, un nivel cultural rico y variado. El autor muestra la pérdida de valores religiosos en el entorno cultural en el que ha vivido, carencia que ayuda a comprender el presente de la sociedad vasca."

19/07/2012

Desprecio político al funcionariado



FRANCISCO J. BASTIDA, CATEDRÁTICO DE DERECHO CONSTITUCIONAL, Universidad de Oviedo, y por lo tanto, funcionario. Es decir, parte implicada. Pero lo que dice en este artículo, debería leerlo más que alguno. Yo también soy funcionaria y lo encuentro, si més no, esclarecedor.

"Con el funcionariado está sucediendo lo mismo que con la crisis económica. Las víctimas son presentadas como culpables y los auténticos culpables se valen de su poder para desviar responsabilidades, metiéndoles mano al bolsillo y al horario laboral de quienes inútilmente proclaman su inocencia. Aquí, con el agravante de que al ser unas víctimas selectivas, personas que trabajan para la Administración pública, el resto de la sociedad también las pone en el punto de mira, como parte de la deuda que se le ha venido encima y no como una parte más de quienes sufren la crisis. La bajada salarial y el incremento de jornada de los funcionarios se aplaude de manera inmisericorde, con la satisfecha sonrisa de los gobernantes por ver ratificada su decisión.

Detrás de todo ello hay una ignorancia supina del origen del funcionariado. Se envidia de su status -y por eso se critica- la estabilidad que ofrece en el empleo, lo cual en tiempos de paro y de precariedad laboral es comprensible; pero esta permanencia tiene su razón de ser en la garantía de independencia de la Administración respecto de quien gobierne en cada momento; una garantía que es clave en el Estado de derecho. En coherencia, se establece constitucionalmente la igualdad de acceso a la función pública, conforme al mérito y a la capacidad de los concursantes. La expresión de ganar una plaza «en propiedad» responde a la idea de que al funcionario no se le puede «expropiar» o privar de su empleo público, sino en los casos legalmente previstos y nunca por capricho del político de turno. Cierto que no pocos funcionarios consideran esa «propiedad» en términos patrimoniales y no funcionales y se apoyan en ella para un escaso rendimiento laboral, a veces con el beneplácito sindical; pero esto es corregible mediante la inspección, sin tener que alterar aquella garantía del Estado de derecho.

Los que más contribuyen al desprecio de la profesionalidad del funcionariado son los políticos cuando acceden al poder. Están tan acostumbrados a medrar en el partido a base de lealtades y sumisiones personales, que cuando llegan a gobernar no se fían de los funcionarios que se encuentran. Con frecuencia los ven como un obstáculo a sus decisiones, como burócratas que ponen objeciones y controles legales a quienes piensan que no deberían tener límites por ser representantes de la soberanía popular. En caso de conflicto, la lealtad del funcionario a la ley y a su función pública llega a interpretarse por el gobernante como una deslealtad personal hacia él e incluso como una oculta estrategia al servicio de la oposición. Para evitar tal escollo han surgido, cada vez en mayor número, los cargos de confianza al margen de la Administración y de sus tablas salariales; también se ha provocado una hipertrofia de cargos de libre designación entre funcionarios, lo que ha suscitado entre éstos un interés en alinearse políticamente para acceder a puestos relevantes, que luego tendrán como premio una consolidación del complemento salarial de alto cargo. El deseo de crear un funcionariado afín ha conducido a la intromisión directa o indirecta de los gobernantes en procesos de selección de funcionarios, influyendo en la convocatoria de plazas, la definición de sus perfiles y temarios e incluso en la composición de los tribunales. Este modo clientelar de entender la Administración, en sí mismo una corrupción, tiene mucho que ver con la corrupción económico-política conocida y con el fallo en los controles para atajarla.

Estos gobernantes de todos los colores políticos, pero sobre todo los que se tildan de liberales, son los que, tras la perversión causada por ellos mismos en la función pública, arremeten contra la tropa funcionarial, sea personal sanitario, docente o puramente administrativo. Si la crisis es general, no es comprensible que se rebaje el sueldo sólo a los funcionarios y, si lo que se quiere es gravar a los que tienen un empleo, debería ser una medida general para todos los que perciben rentas por el trabajo sean de fuente pública o privada. Con todo, lo más sangrante no es el recorte económico en el salario del funcionario, sino el insulto personal a su dignidad. Pretender que trabaje media hora más al día no resuelve ningún problema básico ni ahorra puestos de trabajo, pero sirve para señalarle como persona poco productiva. Reducir los llamados «moscosos» o días de libre disposición -que nacieron en parte como un complemento salarial en especie ante la pérdida de poder adquisitivo- no alivia en nada a la Administración, ya que jamás se ha contratado a una persona para sustituir a quien disfruta de esos días, pues se reparte el trabajo entre los compañeros. La medida sólo sirve para crispar y desmotivar a un personal que, además de ver cómo se le rebaja su sueldo, tiene que soportar que los gobernantes lo estigmaticen como una carga para salir de la crisis. Pura demagogia para dividir a los paganos. En contraste, los políticos en el poder no renuncian a sus asesores ni a ninguno de sus generosos y múltiples emolumentos y prebendas, que en la mayoría de los casos jamás tendrían ni en la Administración ni en la empresa privada si sólo se valorasen su mérito y capacidad. Y lo grave es que no hay propósito de enmienda. No se engañen, la crisis no ha corregido los malos hábitos; todo lo más, los ha frenado por falta de financiación o, simplemente, ha forzado a practicarlos de manera más discreta."