06/07/2013

"El despertar de la señorita Prim"



El despertar de la señorita Prim
Sanmartín Fenollera, Natalia
Planeta 2013

Preciosa primera novela de la autora. Muy bien escrita, hace afirmaciones rotundas y acertadas sobre la vida corriente. No está situada en ningún lugar concreto, engancha enseguida, y en el fondo nos gustaría conocer un lugar como San Ireneo, donde no se ha perdido el gusto por la vida. Fantástico. Un 9.

Atraída por un sugestivo anuncio, Prudencia Prim llega a San Ireneo de Arnois, un pequeño lugar lleno de encanto cuyos habitantes han decidido declarar la guerra a las infuencias del mundo moderno. La señorita Prim ha sido contratada para organizar la biblioteca del Hombre del Sillón, un hombre inteligente, profundo y cultivado, pero sin pizca de delicadeza. Pese a las frecuentes batallas dialécticas con su jefe, poco a poco la bibliotecaria irá descubriendo el peculiar estilo de vida del lugar y los secretos de sus nada convencionales habitantes. Narrado con ingenio, brillantez e inteligencia, El despertar de la señorita Prim nos sumerge en un inolvidable viaje en busca del paraíso perdido, de la fuerza de la razón y la belleza y de la profundidad que se esconde tras las cosas pequeñas.

Entrevista a la autora.

26/06/2013

"La Solé", rumba protesta



El meu germà, que també és professor de música d'un institut, ha compost aquesta rumba tan simpàtica. Felicitats!

Clicar sobre la imatge perquè s'obri i escoltar-la.

01/06/2013

Afán de superación: Juan Alberto Duaso





Hay dos actitudes en la vida ante las contrariedades: lamerse las heridas mirándose el ombligo o tirar p'alante con lo que hay. Juan Alberto Duaso nos da un gran ejemplo en esta entrevista, publicada hoy en La Vanguardia. ¡Felicidades, papás de Jan alberto!

Tengo 21 años. Soy barcelonés. Trabajo en una empresa de recursos humanos y estudio Derecho por las tardes. Debido a mi enfermedad (mido 142 cm), soy del Consell de Joves del hospital Sant Joan de Déu. Hay demasiados políticos que abusan de su poder. Creo en Dios

"Cuando mi madre estaba embarazada de cuatro meses, le dijeron que yo, su único hijo, nacía con enanismo.

¿Cómo se lo tomó?
Se lo ocultó a mi padre, lo llevó sola hasta que tuvo fuerzas para decírselo. Mi madre siempre me ha repetido que he sido una bendición del cielo.

Y usted, ¿cómo se lo tomó?
Empecé a ser consciente de mi condición en el parvulario: las escaleras que me llevaban al patio eran para mí enormes y siempre llevaba alguna brecha en la barbilla o la ceja. A los seis años lo tenía bastante claro por las miradas indiscretas y los comentarios burlones de los otros niños en el parque: mi cabeza era más grande de lo normal.

A veces los niños son muy crueles.
De todas formas, yo era un niño feliz. He ido toda la vida al mismo colegio y eso me dio estabilidad. La primera intervención quirúrgica la viví con siete años y muchas ganas, porque me dijeron que iba a crecer.

...
Recuerdo la noche antes de la operación en el hospital. Mi madre estaba nerviosa y yo estaba ilusionado. No podía dormir pensando que al día siguiente sería más alto.

Le rompieron los huesos de las piernas.
Sí, y me pusieron unos hierros. Un proceso largo, duro y amargo por el que pasé siete veces para crecer 24 centímetros y medio. Pero cuando me desperté de la anestesia aquella primera vez, lo único que me preocupaba era salir y presumir de unos pocos centímetros de más. Pronto supe que debía estar más de un año en silla de ruedas.

...
Cuando llegué a la habitación estaba toda mi familia. La operación duró diez horas, y mientras yo dormía despreocupado ellos deambulaban por el hospital. Siempre lo he agradecido, pero pocas veces se lo he dicho.

La mayor parte de su infancia y juventud la ha pasado en hospitales.
Ese era mi entorno. De lunes a viernes rehabilitación, esforzándome para poder volver a mi vida normal. La operación más dura fue la de los 14 años, cuando no dejas de compararte y todo son etiquetas: este es gordo; este, feo; este, enano... Pero yo era más maduro que los chavales de mi edad.

¿Por qué?
Veía a gente que estaba mucho peor que yo, eso me ayudaba a relativizar. Y me fijaba en cosas que por edad no me tocaba: siempre rodeado de adultos. De hecho, he tenido pocos juguetes, no los deseaba. En Reyes me limitaba a pedir lo que me hacía falta.

La adolescencia es difícil de por sí.
Fue la confirmación de que yo era diferente de los demás y de que muchas cosas que ellos hacían yo no las podría hacer.

¿Qué ha sido lo mejor?
Los fines de semana en Els Hostalets de Pierola, allí el dolor dolía menos. Y la buena convivencia con la enfermedad tanto por parte de mi familia como por mi parte. Lo peor es una cuestión de centímetros: diez centímetros más me permitirían llegar a la parte alta de la nevera, donde mi madre deja el chocolate, o a la barra de los bares.
...
... Y en algún concierto o acto multitudinario estar rodeado de un bosque de piernas y no ver más que eso resulta agobiante. Y las miradas burlonas con las que sigo conviviendo. Pasar por delante de una escuela a la hora de la salida es siempre un mal trago, por mucho que lo intente sobrellevar y hacerles muecas a los niños.
¿Ha valido la pena tanto sacrificio por 24 centímetros?
Sí. Pese a las complicaciones, las infecciones, la silla de ruedas o el dolor, he aprendido muchas cosas. He pasado Navidades enteras en el hospital, y formo parte del grupo de jóvenes que asesora sobre cómo debe ser el entorno para los adolescentes que pasan mucho tiempo en ellos; me siento útil.

Ha debido de compartir habitación con todo tipo de gente.
Los momentos más entrañables los viví de noche, cuando los enfermeros tienen más tiempo para charlar. Tras la última operación, el médico me notificó que me tenían que volver a operar: cortar los tendones de Aquiles, y lo pagué con el médico en prácticas que me quitó las grapas de las tibias.

Es que eso debe de doler.
"¡Ojalá te quiten el título, porque lo haces fatal!", le dije. Me arrepiento mucho.

¿Qué quiere usted en la vida?
No me gustaría quedarme solo.

¿Lo ha estado?
Me sentí solo aquellos 17 días en la UCI cuando tuve el accidente, pero no lo estaba.

¿Qué le pasó?
Hace cuatro años me caí con la bicicleta. Eran las fiestas mayores de Pierola, los fuegos artificiales estallaban a mi alrededor, no recuerdo lo que pasó. Pero no he renunciado a mi bicicleta, ella me lleva donde mis piernas no me pueden llevar: caminar me duele. La bici es una liberación para mí.

¿Se ha preguntado por qué a mí?
No tengo tiempo para lamentaciones. Ver el mundo desde mi altura no es del todo fácil, es más incómodo, pero he logrado una buena convivencia."



29/05/2013

"La bibliotecaria de Auschwitz"



La bibliotecaria de Auschwitz
Iturbe, Antonio G.
Planeta 2012

Bonita historia basada en un hecho real. En Auschwitz hubo un campo familiar donde había niños con sus padres. Éstos dormían en pabellones separados, pero durante el día se podían ver y convivir después del trabajo. El pabellón 31 se convirtió en una escuela clandestina, donde iban los niños cada día, que contaba con una minúscula biblioteca de ocho libros. Dita, la protagonista de catorce años, era la encargada de custodiar estos libros y repartirlos cada día a los profesores que los solicitaban. Se muestran las grandezas y miserias de los internos del campo en sus anécdotas diarias. Me ha gustado mucho. Para todos los públicos a partir de 14 años. Un 9.




25/05/2013

Bestias del sur salvaje



Originalísima película, con la capacidad de atraparte sin que sepas ni donde se sitúa, ni qué es real ni qué soñado... Tener una familia, sea como sea ésta, es mejor que no tener ninguna, es un motivo para tirar adelante. DeCine21.


El almirante



Película rusa que recrea la historia de Aleksander Kolchak cabeza del ejército blanco que luchó contra el rojo durante el alzamiento bolchevique. Me impresiona que los rusos rehabiliten personajes así, con cierta distancia, con una película. ¿Cuándo lo haremos en España? Me ha gustado mucho, aunque he ido a internet para aclarar ciertos aspectos de su historia, que quedan poco claros. DeCine21.




"David Copperfield"



David Copperfield
Dickens, Charles (1849)

No había leído esta novela y a pesar de ser inmensamente larga (de hecho la primera publicación fue por entregas) y de un estilo bastante antiguo, me ha gustado. Alucino con la capacidad que tiene el autor de retratar la psicología y el carácter moral de sus personajes, contraponiendo las distintas formas de hacer y reaccionar de éstos. Tampoco tuvo una gran formación para poder hacerlo. Y en partes es autobiográfico. Una buena lectura para el verano, todo un clásico.

Argo



Interesante película, ganadora de los Óscars 2013 con razón, y basada en un hecho real. Vale la pena.

"Argo, dirigida por Ben Affleck, es una buena película, tiene todas las papeletas para estar esta año en los Oscar. Entre los productores, además de Affleck, figura George Clooney. El film se basa en un caso real, una parte no excesivamente conocida de la crisis de los rehenes de la embajada americana en Irán, acontecida en 1979, en plena revolución del ayatollah Jomeini. Que gran parte del personal diplomático fue retenido y humillado durante cerca de un año, y que la tristemente célebre operación de “ResCarter” fue un fracaso sí suena. Pero el film se centra en seis personas que lograron salir de la legación y refugiarse en la embajada canadiense. Ante la falta de opciones para sacarles del país, un agente de la CIA alumbra la peregrina idea de simular que un equipo de cine canadiense, aliado con Hollywood, anda buscando localizaciones para una desopilante película de corte fantástico titulada precisamente “Argo”." DeCine21.

21/05/2013

Vídeo de La Sagrada Familia de Gaudí


Precioso vídeo de cinco minutos con vistas de la Basílica de la Sagrada Familia de Gaudí.



16/05/2013

Gobernemos desde abajo


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Normalmente Josep Miró i Ardèvol no me gusta demasiado, no por lo que dice, que en casi todo estoy de acuerdo, sino por la forma, un poco clerical, que adopta. Pero este artículo sí me gustó. Es hora de que empecemos a gobernar desde abajo, aunque algunos no quieran soltar el poder. Todo se andará. Publicada en La Vanguardia el 13 de mayo 2013.

"Decía hace 21 días que había motivos para la esperanza encarnados en tantas familias que resisten acogiendo, compartiendo, superando lo adverso, y en la multitud de personas y entidades que practican la solidaridad. Pero con ser mucho no se agotan ahí nuestras fuerzas.
Sant Jordi es una fiesta excepcional. Se forma una atmósfera especial de celebración en torno a la rosa y el libro. Es un éxito cívico, cultural, y también comercial. La gente hace una cosa decisiva: compra. ¿De dónde surge este éxito? Primero, de una tradición –algo trasmitido, aceptado, y perfeccionado sin desvirtuar su sentido– de fe y cultura. Segundo, denota que existe una comunidad, porque sin ella no hay tradición. Tercero, de una comunidad fuerte como la de ese día, surgen las iniciativas de la sociedad, editoriales, librerías, productores e importadores de rosas, floristerías, entidades y grupos informales de todo tipo salen a la calle. Sant Jordi funciona porque se produce un alud de capital social, ese que sólo posee la comunidad. Pero ni el modelo económico ni la política de gobiernos y oposiciones son capaces de transformar familia, solidaridad, y comunidad, en resultados económicos. Prisioneros del individualismo; del estatismo, no saben qué hacer con aquellos bienes. Ese es el problema.

¿Qué lecciones podemos extraer? Primera, tomar nuestras vidas en nuestras propias manos, no como individuos aislados, no pensando en que los gobiernos resuelvan nuestros problemas. No lo harán. No saben cómo hacerlo. Ni los que ahora mandan, ni los que critican y ya mandaron. Segunda, empecemos a reconstruir las relaciones que hacen buena a una comunidad. Comencemos por los barrios y pueblos, por nuestras asociaciones, las empresas, buscando cómo cooperar y encarar soluciones. Fomentemos los vínculos, los de toda la vida como cooperativas y gremios. Innovemos construyendo nuevas y buenas relaciones, como plataformas que conecten la pequeña empresa y el pequeño ahorro en beneficio mutuo. Tercero, todo esto nos servirá para plantear lo que deben hacer los que mandan y apoyar los que se oponen. Encaremos al gobierno español, catalán, diputaciones, y grandes ayuntamientos, como el de Barcelona, con proyectos concretos nacidos de la comunidad. Empecemos a gobernar desde abajo construyendo la economía de comunidad. Esa es la respuesta."