23/08/2013

"El sabor prohibido del jengibre"



El sabor prohibido del jengibre
Ford, Jamie
Booket 2013

Henry es un chico de 12 años chino nacido en EEUU y Keiko, una niña americana de segunda generación, japonesa. Ambos son becarios en una escuela donde todos son blancos, y ayudan en la cocina. Estamos en la Segunda Guerra Mundial, y los americanos internan a todos los japoneses en campos de concentración, por miedo a que ejerzan de espías.

No tenía ni idea de este suceso en América. La historia es muy tierna, relatada en dos tiempos, 1942 y 1986. Henry ya es mayor, tiene un hijo a punto de casarse y el descubrimiento de unos objetos depositados en el hotel Panamá, que va a ser restaurado, depositados allí por los japoneses deportados, despiertan sus recuerdos. La amistad, las tradiciones y carácter chino, el primer amor, las relaciones familiares... A veces se puede hacer un poco premioso, pero es el único fallo que le veo. Un 8.

21/08/2013

"Babbitt"



Babbitt
Lewis, Sinclair (1922)


Babbitt es un agente inmobiliario de edad mediana, mujer, dos hijos adolescentes y una más pequeña. Está absolutamente acomodado a su rutina diaria, vive en una ciudad moderna de cemento y automóviles, y es incapaz de hacer cualquier cosa que desdiga del concepto que los demás tienen de él. A veces intenta romper la rutina y ser él mismo, pensar por sí mismo, pero enseguida le pueden los convencionalismos.

El autor hace un retrato muy cáustico del ciudadano medio americano de entreguerras. La novela es larga, y no se deja un solo rasgo del carácter del protagonista sin analizar. Muy bueno, aunque no de lectura fácil. Para lectores perseverantes. Un 8.

Yair Lapid, un ministro israelí con sentido común

Yair Lapid, ministro de Finanzas de Israel. La Vanguardia 10 agosto 2013

Si hubiera unos cuantos como él, creería cercanlo el proceso de paz entre israelís y palestinos. Un soplo de aire fresco, distinto.

"La única alternativa al conflicto es crear un Estado palestino. Si continuamos controlando a tres millones de palestinos y estos se transformaran en cuatro, cinco o seis millones, llegará un día en el que nos digan: Si no queréis darnos un Estado y sois una democracia, dejadnos votar. Eso es el final del sionismo. Yo soy sionista, yo quiero que Israel continúe siendo el Estado de los judíos. No tenemos otro lugar en el mundo y no existe otra alternativa”, declaró a La Vanguardia en una de sus primeras entrevistas a un medio extranjero Yair Lapid, el flamante ministro de Finanzas y líder del segundo partido israelí, el centrista Yesh Atid (Hay futuro).

¿Por qué aceptó la cartera de Finanzas cuando el mundo vive una de sus mayores crisis económicas e Israel tiene también algunos problemas? 
Por eso mismo. Entré en política para intentar resolver los problemas. Los políticos que fracasan son aquellos a quienes les molesta el viento en contra. Los buenos políticos saben pensar en términos de largo plazo. Tony Blair me enseñó que si tienes cosas difíciles que realizar, hazlas en el primer año, cuando estás lo más lejos posible de las elecciones. Esta es mi segunda carrera y no habrá una tercera. Ha sido la decisión de mi vida.

Es uno de los siete ministros del gabinete de Defensa y Exteriores, en el que se debaten los temas más secretos. Muy poco se filtra de allí. ¿Qué es lo que más le ha sorprendido? 
Mire, si se lo cuento tendré que matarlo, y eso sería una pena, porque le aprecio (sonríe). Te das cuenta de la fuerza y de la intensidad de las amenazas. Pero, por otra parte, descubres el poderío israelí, que es muy alto, y eso te tranquiliza. Yo creo que los ciudadanos de Israel pueden dormir en paz, pero opino que siempre hay que ser muy cauto.

¿Existe una amenaza existencial contra el Estado de Israel? 
No. Es decir, si Irán logra una bomba atómica, habrá una amenaza sobre el Estado de Israel. Aparte de eso, Israel está menos amenazado que antes, ya que ahora no tiene grandes ejércitos, brigadas de carros de combates egipcios, sirios o jordanos amenazando sus fronteras. Sí hay un sinfín de amenazas terroristas, inestabilidad regional que nos influencia. Como lo que ocurre en la guerra civil siria, en la que se han infiltrado grandes fuerzas de Al Qaeda.

¿Apoya un ataque militar contra Irán para impedir que logre una bomba nuclear, que en su opinión pone en peligro la existencia del Estado de Israel? 
Existe un punto de no retorno que, si es cruzado por los iraníes, Israel no podrá permitir un Irán nuclear. Esa es mi opinión. Todo lo que le diga aparte de eso no sería responsable por mi parte.

Se ha reunido con Obama, con John Kerry, con el ministro de Exteriores francés... y todos le han expresado su preocupación por el tema palestino. ¿Qué les contestó? 
Hemos conseguido reanudar el proceso de paz en unas condiciones que nadie creía posibles y en una coalición en la que no es nada simple. Y créame que aún nos espera una montaña rusa. Dije antes de las elecciones que sólo participaría en una coalición que negociara la paz basándose en la fórmula de dos Estados para dos pueblos. No dije nada vago, sino muy claro, incluyendo la necesidad de evacuar asentamientos, aunque eso no me alegre. Será un trauma nacional terrible, pero debemos hacerlo y lo apoyaremos. El primer ministro ha logrado entrar en las negociaciones con condiciones aceptables para la mayoría de la opinión pública israelí. No será fácil. Cuando usted se vaya, recibiré a familiares de víctimas del terrorismo. Me dirán: “¿Cómo se atreven a liberar a 104 presos que asesinaron a nuestros niños para reanudar las negociaciones?”. Yo les diré que entiendo su dolor, pero que mi objetivo es que no haya más niños que mueran a causa del terrorismo.

¿O sea que usted apoya la evacuación de los 70.000 colonos que viven en Cisjordania? 
Estoy convencido y es necesario. Me opongo a evacuar poblaciones de Jerusalén o de los bloques de asentamientos, tal como acordamos con los palestinos. Sé que la evacuación de 70.000 u 80.000 personas de los asentamientos aislados (más allá de los bloques) será quizás el mayor trauma nacional desde la guerra del Yom Kipur. Y debemos prepararnos. Si no estuviese convencido de que es algo existencial, renunciaría a esa evacuación.

¿Espera una violencia real? 
Puede ser que haya episodios violentos concretos. Pero creo que nuestro suicidio colectivo como nación fue en el año 70, cuando los judíos se mataron mutuamente en lugar de luchar contra el enemigo romano común y el segundo templo fue destruido. No creo que eso vuelva a ocurrir.

Apoya la creación de un Estado palestino. Pero ¿cómo se puede hacer, cuando en realidad existen dos Palestinas y una de ellas, la islamista de Gaza, ni siquiera está dispuesta a reconocer Israel como Estado? 
Los palestinos tienen un representante, un presidente con el que hablamos y que preside un estado observador de la ONU. Hamas es una organización terrorista antisemita que no está en el poder. Y con movimientos de ese tipo no hablamos. Si logramos un acuerdo con la Autoridad Nacional Palestina sobre Cisjordania, a Hamas le ocurrirá lo peor que le puede pasar a una organización terrorista: pasarán a ser muy aburridos ante los ojos del mundo.

Dice que si no se crea un estado palestino, el sionismo estará en peligro. ¿Por qué? 
Es una cuestión matemática. En este momento, entre el Mediterráneo y la frontera con Jordania hay tres millones de palestinos, sin tener en cuenta el millón y medio de ciudadanos árabes israelíes, que son algo diferente. Y ese número crece continuamente, más rápido que Israel, ya que la natalidad es superior. No logro aceptar a quienes dicen que Dios lo arreglará todo y que no hay motivo de preocupación. Eso es legítimo en la vida personal, pero no en la vida nacional. Tampoco acepto la tesis de que los palestinos abandonarán sus casas y se irán. No pasará. Debemos actuar sabiendo que hay tres millones de palestinos que tienen hijos, que se convertirán en cuatro, cinco o seis millones, y yo no acepto vivir en un Estado binacional.

O sea, propone un divorcio justo con los palestinos. 
No un matrimonio feliz, sino un divorcio justo. El presidente Peres, mi padrino y gran amigo pese a la diferencia de edad, se enfada un poco conmigo cuando lo digo. Él habla de un nuevo Oriente Medio, pero nosotros conocemos esta región. En Canadá sería todo más tranquilo. Tenemos que separarnos de los palestinos y hacer que esa separación sea justa. Todas las grandes explosiones de violencia han ocurrido después del fracaso de las negociaciones. Pero eso no le otorga a nadie el derecho a dejar de intentarlo. No conozco otro camino que intentarlo una y otra vez hasta que tengamos éxito. Podemos fracasar 80 veces, pero luego surgirán los obstinados –y yo seré uno de ellos– que digan: “Seguiremos intentándolo”. Es cierto que a nuestro alrededor todo se tambalea, pero eso incrementa la necesidad de la paz. Vivimos en un mundo de lucha cibernética, de aviones sin piloto, de satélites y armas sofisticadas. La paz no reduce la estabilidad de tu seguridad, la mejora. Al final habrá un referéndum.

La UE ha decidido boicotear los asentamientos de Cisjordania y cortar todo programa de cooperación. Además, quiere señalar los productos procedentes de los asentamientos. 
La decisión europea no es inteligente. No quiero ocuparme de si es justo o injusto. Nuestro problema en todo el proceso de paz es que en el lado palestino hay bastantes sectores radicales rondando. Al Qaeda, Hamas, Hizbulah, la Yihad Islámica... y todos le dicen a Mahmud Abas lo mismo: “Pare. En el mundo hay un proceso masivo de deslegitimación de Israel y lo único que lo puede detener es que negocie con ellos”. Y la UE, un minuto antes de que reanudemos las negociaciones, anuncia el tema de los asentamientos. Todos los radicales van a Abas y le dicen: “¿Lo ve? No hay que hablar con ellos ya que, cuando no lo hacemos, la UE hace el trabajo por nosotros”. Decisiones como la de la UE sirven a los sectores radicales que se oponen al proceso de paz y, por lo tanto, no son inteligentes, pues la intención europea no es esa.
El Barça ha visitado Oriente Medio y se ha entrenado en Cisjordania e Israel con niños israelíes y palestinos. ¿Cómo puede una marca como el Barça contribuir al acercamiento? 
En 1982, en la guerra del Líbano, estuve destinado en la carretera Beirut-Damasco. Era el Mundial en que el italiano Paolo Rossi le metió tres goles a Brasil. Y allá, en Líbano, todos apoyaban a Brasil, judíos y árabes. Antes de empezar los partidos de Brasil disparábamos, disparábamos y disparábamos, unos contra otros, hasta que el árbitro silbaba. En ese momento, dejábamos el arma de lado y veíamos el fútbol. Ellos gritaban a favor de Brasil y nosotros hacíamos lo mismo. Cuando acababa el partido, volvíamos a disparar. El fútbol contiene un gran poder de pacificación. Es un idioma que todo niño palestino, israelí o español entiende. El conflicto israelí-palestino, contrariamente a lo que la gente cree, no es sobre fronteras. No es sobre aspiraciones nacionales, ni por 1967. Es un conflicto basado en el miedo, la ansiedad y el odio. Por eso, cuando un niño palestino y uno israelí están lado a lado vestidos con las camisetas del Barça y apoyando a Messi, les ocurre algo más fuerte que todo lo que sus líderes puedan hacer. Por eso la visita del Barcelona fue tan importante.

¿Cuáles serían sus primeras tres decisiones como primer ministro? 
Aprobar los matrimonios civiles, una serie de decisiones en el campo económico, relacionadas con el bienestar de la población... pero mi primera decisión sería empujar al máximo el proceso de paz. Por ejemplo, yendo al Parlamento de Ramala y encontrando la forma de contarles nuestra narrativa. Si es necesario que me ponga una camiseta y vaya andando a Ramala, lo haré, porque es lo más importante para nosotros.

¿Cree que en el futuro puede haber otro magnicidio como el de Yitzhak Rabin, que quería alcanzar la paz? Usted incluso rechaza tener guardaespaldas... 
No lo sé, hay que tomar medidas para que no ocurra, pero no podemos dirigir nuestras vidas en base a eso. Cuando mi padre salió del gueto en la Segunda Guerra Mundial, la familia Lapid dejó de tener miedo. De adolescente mi padre pasó dos años escondido en un altillo. Desde la shoa, los Lapid ya no tienen miedo.

08/08/2013

Playas en Estocolmo



Este verano he vuelto a Estocolmo. Como el verano pasado ya devoré la ciudad, éste me lo estoy tomando con más calma, visitando los espacios naturales que más me gustaron, y recreándome en ellos. Me he bañado y visitado varias playas. Lo pongo en cursiva, porque en realidad las playas son una birria, unos metritos de arena. Pero lo que es fantástico es que en cualquier lugar hay casetas habilitadas como vestuarios y tienes la posibilidad de bañarte en un entorno increíble, con un mar fresco y calmadísimo, las únicas olas son las que producen las embarcaciones. Es increíble, y bellísimo. No se ve nunca el horizonte marino. Dejo algunas fotos de los lugares donde he nadado.

Vaxholm


Grinda


Kungsholmen



Nynäshamn


06/08/2013

"Deja en paz al diablo"



Deja en paz al diablo
Verdon, John
Rocaeditorial 2013

Para que una serie de novela negra tenga calidad, el protagonista detective ha de ser creíble y humano, con sus conflictos personales, vida familiar... Wallander, Adamsberg, Jaritos, Vila y Chamorro, Ricciardi... De Gurney leí el primero, y no recuerdo si me gustó el personaje. En esta segunda novela (tercera en la serie), sí recordaré cómo es, me ha gustado. Y la trama coge mucho. Un 8. El segundo no lo leeré, creo que es bastante desagradable.

"Nada es nunca lo que parece. Y menos si David Gurney está involucrado.

Han pasado seis meses. David Gurney apenas ha conseguido reincorporarse a una cierta normalidad después de haberse encontrado al borde de la muerte tras resolver el caso más peligroso al que se había enfrentado.

Madeleine, su esposa, está preocupada; Gurney ha sido diagnosticado con síndrome de estrés post traumático y nada parece alegrarle. Días después el ex detective recibe una llamada. Connie Clarke, la periodista que creó la leyenda de superpoli y lo catapultó a la fama quiere pedirle ayuda. Su hija Kim está realizando un documental sobre las familias de las víctimas de un asesino en serie al que nunca atraparon, el Buen Pastor, y Connie quisiera que Gurney supervisara sus investigaciones y la guiara. En parte por aburrimiento y en parte por hacerle un favor a Connie, Gurney acepta.

Sin embargo, esto no será más que el principio. Incapaz de ponerle coto a su curiosidad y a su necesidad de resolver cada una de las incógnitas que se le presentan, David Gurney se verá arrastrado a una investigación para descubrir la verdadera identidad del asesino. Un asesino que es tan imprevisible como peligroso, un diablo al que convendría dejar en paz."

"El olvido de sí"



"El olvido de sí"
d'Ors, Pablo
Pre-Textos 2013

Me ha impactado este libro: final de curso, muy cansada, la vida de un santo escrita a modo de autobiografía por otra persona... no sé ni cómo lo leí. ¿El truco? Está muy bien escrito, literatura de la buena. Me ha relajado, y hay muchas frases para apuntárselas. Lógicamente, no es para todos los públicos, por la temática, pero gustará a los que aprecien la buena escritura. Y me parece muy meritoria la capacidad que muestra el autor para ponerse en la piel de su biografiado, con una vida espiritual muy intensa. Un 9.

"El éxito deforma nuestra visión de la realidad y, desde luego, la apreciación de nosotros mismos. A lo largo de mi vida he visto a menudo a las gentes del mundo caminando en una dirección y a mí en la contraria. Porque mientras el mundo busca fama, yo llevo treinta años buscando anonimato; ellos buscan riqueza y poder, yo, en cambio, pobreza y debilidad; todos quieren ser grandes, por mi parte elijo la pequeñez; no hay quien no desee triunfar, yo perder. Prefiero los últimos puestos a los primeros, la vida oculta a la pública y la humillación al encumbramiento. Por todo ello veo a menudo a las gentes del mundo caminando en una dirección y a mí en la contraria. Pero no soy el único; hay otros conmigo, solitarios todos, todos locos. Y el primero de la fila es el propio Jesucristo: el más loco de todos."

Narrado en primera persona, El olvido de sí describe detalladamente la aventurada y aventurera vida del vizconde francés Charles de Foucauld (1858-1916), religioso y viajero, así como su camino de desprendimiento y búsqueda espiritual."


22/07/2013

Entrevista a Natalia Sanmartín



Al leer su novela, que me gustó mucho, como sabéis, intentaba imaginarme como sería ésta chica. Me ha encantado esta entrevista. Sólo una mujer como ésta podría escribir un libro como éste. ¡Felicidades, Natalia!

 


P.- ¿Por qué tantas editoriales internacionales han mostrado verdadero interés por tu libro?

Creo que confluyen varios factores:

- La historia es europea, transcurre en un pueblecito que está al norte de Francia, es un canto a la vieja cultura y tradición europea, al estilo de vida que ha reinado durante siglos en Europa, no se trata de una novela local, y además es fácil identificarse con la historia que se cuenta.

- Obviamente trata de que vivimos en un mundo lleno de ruido (exterior e interior) y la idea de que en el camino alocado que hemos emprendido durante los últimos años, no hemos sido conscientes de haber perdido cosas esenciales. Con independencia de la crisis, hay algo en el estilo de vida moderno que no está adaptado a la escala humana, que es estruendoso y desmesurado, que no funciona.

- Es una novela luminosa, que reivindica la búsqueda de tesoros como la belleza, el bien, la verdad, la amistad, la cortesía, la literatura, la delicadeza, el tiempo, la educación… y sobre todo en un momento oscuro como el que estamos viviendo.

- El último factor, el buen trabajo de un agente, esencial e indispensable para una novela inédita.

P.- ¿Cómo surgió la señorita Prim y ese mundo tan luminoso de San Ireneo de Arnois?

Yo quería escribir la historia que a mí me hubiese gustado leer, es más me hubiese gustado fundar San Ireneo de Arnois, el tipo de mundo que, aunque todo esté idealizado como en un cuento. En el fondo, la medida natural del hombre es más pequeña: para la reflexión, para las relaciones personales, para cultivar el intelecto y el alma… reivindicar esas cosas sencillas pero profundas que son columnas vertebrales de la naturaleza humana y de la vida en sociedad. A mí me interesa mucho la tradición europea, no solo del siglo XIX, sino también remontándome al siglo XIII, XI y a la antigüedad clásica, y creo que hemos llegado a un punto en que pensamos que las soluciones a los problemas están siempre delante, y entonces hacemos tabla rasa. A nadie se le ocurre hacer un ejercicio como es detenerse, mirar hacia atrás y pensar en lo que hemos perdido por el camino. Hemos ido cortando lazos en lugar de ir sumando experiencias de forma natural. Así los nuevos padres se esfuerzan en buscar compendios de pedagogía cuando quizá es más sensato recuperar los modos y valores en que ellos mismos fueron educados, e ir sumando. Es como la catedral que constituye una unidad armónica a costa de ir acumulando diferentes estilos en el tiempo. Así, integrarnos en esa tradición forma parte también de nuestra identidad, de nuestras raíces y nos da una base de la que en muchas ocasiones carecemos.

P.- Libro que es como un alegato por olvidar el individualismo salvaje y recuperar los valores sociales de las pequeñas sociedades.

Hay que intentar cambiar los puntos de vista: vivimos en un mundo donde las cosas parece que se ven desde una sola perspectiva, donde ni siquiera conocemos el nombre de nuestros vecinos, donde el individualismo y el estruendo impera, donde la ciudad parece el único camino ligado a la calidad de vida, donde no hay tiempo para nada y se lleva una vida deshumanizante. No estoy diciendo que este cuento plantee el acabar con las ciudades, sino el recuperar el valor de esos pueblos pequeños como núcleos urbanos que han ido existiendo a lo largo de la historia, y que se han ido abandonando pero que durante siglos vertebró Europa.

P.- Personajes muy reales que parecen respirar una atmósfera totalmente irreal.

Puede ser, de hecho, esta no pretende ser una novela realista, más bien un ideal. En la literatura de los últimos años hemos primado reflejar la parte oscura de la naturaleza humana, mientras que yo pienso que esa naturaleza está compuesta de una capacidad sublime para la belleza y para el bien, y también una capacidad tremenda para el mal. Yo he elegido la primera capacidad de la conducta humana como protagonista de mi libro: la generosidad, la gentileza, la cortesía, cuidar de alguien más que no sea uno mismo, buscar el tiempo para dedicarlo a tus vecinos, para reflexionar, para cultivar la mente y el alma, para la trascendencia, para la búsqueda…

P.- Tu libro es una huída de la monetarización del sistema, de la frustración que supone no hacer lo que uno realmente quiere.

Nos hemos creado un nivel de necesidad material que nos obliga a seguir desarrollando actividades que no nos gustan, pero que nos ayudan a mantener nuestro nivel de vida por encima de lo necesario. Hay gente que trabaja diez horas al día para retener ese estatus y en el fondo no disfruta de su familia. Es necesario cubrir las necesidades de una forma digna que permita disfrutar, sin embargo hemos llegado a un punto en que el éxito se mide por la monetarización de todo lo que tenemos, cuando no todo es material, sino que existen muchas cosas fundamentales que no son tan materiales o tecnológicas.

P.- Evasión de la actual realidad y reconciliación con ideales básicos se dan la mano en tu libro.

Buscaba abrir otra puerta, ofrecer otra visión. A mí, escribirlo y más en el momento convulso que vivimos me ha servido de escape: yo venía de la disparada prima de riesgo y del rescate bancario, y me metía en San Ireneo de Arnois para merendar con la señorita Prim. Sí la evasión es algo que todos buscamos a diario.

P.- Del periódico económico Cinco Días, como jefa de opinión, a ser creadora de este especial mundo literario…

Es que los periodistas económicos también somos seres humanos (risas). Normalmente cuando termino mi trabajo, y cierro el diario, desconecto por completo. Y eso no quita que al día siguiente esté al día de todo lo pendiente. Pero desconectar es algo necesario, y además antes de ser periodista soy lectora, necesito leer. Creo que es una de esas cosas que se han perdido, sobre todo por parte de los niños que han crecido con muchas imágenes pero no con libros. La lectura te lleva a nuevos mundos, aunque estén creados por otros. En este caso, el creador en minúscula he sido yo, de un mundo diferente, de unos personajes; abrir esa puerta y ponerse a escribir ha sido para mí todo un placer, aunque haya tenido que quitar muchas horas al sueño.

¿Qué lecturas te han ayudado a escribir El despertar de la señorita Prim?

El libro bebe mucho de lo que yo he leído. Tiene mucho de Elizabeth von Arnim, algo de Jane Austen, de Salinger, me gusta la literatura inglesa en general. Pero mi mayor influencia no viene de la novela sino de tres autores como C. S. Lewis, Ronald Knox, el cardenal John Henry Newman, y de los textos de patrística de los tres primeros siglos cristianos, y textos medievales de la escolástica de la que estoy perdidamente enamorada. Esto te puede dar a entender que soy mitad señorita Prim y mitad Hombre del sillón. Necesito rodearme de belleza, me gusta la poesía, me emociona la delicadeza y belleza de los paisajes, pero también tengo una parte muy racional y escolástica

P.- ¿Por qué uno de los protagonistas, el Hombre del sillón, no tiene nombre asignado?

Por un lado es un guiño a Elizabeth von Arnim, que tiene un libro de 1898 que se llama Elizabeth y su jardín alemán que es una verdadera delicia, y en el que ella retrata a su marido, un barón alemán con el que no se llevaba muy bien, y al que llama todo el tiempo el hombre airado. Y por otro lado, el libro está tratado desde el punto de vista de la señorita Prim, y esa es la forma que ella tiene de caricaturizar esa figura tan estricta.

Con Prudencia Prim buscaba un personaje que pudiese ubicarse en cualquier escenario europeo, sobre todo teniendo en cuenta, que el pueblo es resultado de la unión de gente de diferentes lugares. Ella es una mujer moderna, titulada, llena de autosuficiencia, pero al mismo tiene encima una rigidez tremenda, con un gran sentido del orden aunque luego se va flexibilizando.

P.- Si tuvieras que darle una ubicación geográfica real a San Ireneo de Arnois, ¿dónde sería?

Creo que lo ubicaría en Normandía, un espacio bello y acorde con la historia.

P.- En tu novela se respira el aire de la religión en la mayoría de sus páginas.

La religión está en todas partes aunque en la novela no haya utilizado términos teológicos o religiosos: es un pueblecito a la sombra de una abadía benedictina, se celebra la Navidad, el converso tradicionalista de misa en latín que protagoniza la historia (si ella busca la belleza, él ha llegado hasta donde está a través de la razón, en una búsqueda de la verdad) y que en el fondo es un escolástico convencido… aunque no utilice palabras concretas. De hecho, uno de los temas principales es la búsqueda de la trascendencia, pero desde la tradición espiritual europea.

P.- ¿Tienes ya nuevos proyectos que puedas comentar?

Por ahora ir viendo como se desarrolla esto que para mí es una aventura que acaba de empezar, seguir con mi trabajo en Cinco Días que también es muy absorbente e interesante, y poco más. No estoy escribiendo nada ni planificando nuevas ideas, solo seguir adelante con mi vida tanto personal como profesional. Poco a poco.

Fuente

13/07/2013

"La insolación"



La insolación
Laforet, Carmen 1963

Martín Soto, que vive con sus abuelos, pasa el verano de los 14, 15 y 16 años en Beniteca, junto al mar. Allí conoce a los hermanos Corsi, Anita y Carlos, de los que no puede prescindir a partir de ese momento. Martín es serio, le gusta dibujar, y está pasando por una etapa difícil. Su padre es militar, su madrastra no lo quiere nada, y la amistad con los Corsi y su niñera Fru-Fru,, una trapecista trasnochada, supone para él una bocanada de aire fresco. El conocimiento de un mundo totalmente opuesto al que vive él en la España de la posguerra.
El tema de la novela es la adolescencia. Muy bien escrita, a ratos quizás se me ha hecho un poco premiosa. Un 8.


"El Papa Francisco. Conversaciones con Jorge Bergoglio"


El Papa Francisco. Conversaciones con Jorge Bergoglio.
Francesca Ambrogetti / Sergio Rubin
LibrosB

Después del Cónclave que eligió al Papa Francisco, salieron enseguida varios libros sobre él. Éste cayó en mis manos, porque se lo regalaron a mi madre. Y es muy interesante leerlo. Son una serie de entrevistas que le hicieron cuando era cardenal, en Argentina. El Papa habla de todo, no rehuye ningún tema de los que se le plantean. Realmente es interesante, porque se adquiere una primera visión de cómo es este Papa y su pensamiento, qué le gusta, qué le mueve, por qué se hizo sacerdote... Un 8.

"El 13 de marzo de 2013 monseñor Jorge Bergoglio fue elegido sucesor de Joseph Ratzinger para ocupar, como Papa Francisco, el trono de Pedro. Este libro, resultado de unas conversaciones con Sergio Rubin y Francesca Ambrogetti, es un testimonio único y en rigurosa primera persona sobre los acontecimientos que marcaron la vida del actual pontífice.

En él, de manera clara y cercana, Jorge Bergoglio explica el desembarco de su familia en el puerto de Buenos Aires en 1929, las circunstancias de su nacimiento, cómo fue su infancia, y cómo a partir de una pulmonía grave sintió los primeros signos de su vocación religiosa. Nos habla también de su ingreso en el seminario, de las primeras clases que impartió, de su experiencia como docente de psicología y literatura… hasta el surgimiento del “fenómeno Bergoglio”, luego de que Juan Pablo II lo consagrase cardenal.

Bergoglio accede a responder, con sinceridad y valentía, preguntas directas y claras que le permiten ir desgranando su pensamiento con la lucidez que lo caracteriza y sin eludir ningún tema incómodo: desde cómo debe ser la experiencia de orar, pasando por el celibato o el trabajo pastoral de la Iglesia, hasta los escándalos sexuales o su opinión sobre la dictadura argentina.

El papa Francisco es el libro definitivo para entender la personalidad y el pensamiento del actual Papa."

Fin de curso del Club de Lectura



Como cada año, clausuramos el curso del Club de Lectura con una costillada en casa de unos amigos. Y por la tarde tuvimos la suerte de contar con el autor de "La bibliotecaria de Auschwitz", Antonio Iturbe. Nos contó la génesis del libro, surgieron preguntas sobre qué hechos son reales y cuales de ficción en su novela, los personajes... Muy interesante, realmente. En fin. No sé cuantos años llevamos con este club. Creo que 20. No está mal ¿eh? ¡Gracias, Antonio, por tu aportación!