10/04/2010

Julio Gómez, médico que asiste a enfermos terminales

  

Magnífico testimonio, publicado hoy en La Vanguardia. En manos de médicos como este bilbaíno me pondría yo, huyendo de otros carniceros.

Su hija estaba muerta. Dejó que su hermanito Ander, de seis años, la viera. El niño lloró y, mirándole a él, le dijo: "Tú no lloras porque eres médico, ¿verdad?". Y Julio Gómez rompió a llorar: aprendió que tenía derecho. Hoy es referente en medicina paliativa: bajo la dirección del veterano Xavier Gómez-Batiste, Julio lidera uno - hospital San Juan de Dios de Santurce-de los treinta equipos del programa de la Obra Social La Caixa - 11 millones de euros-para la atención integral de personas con enfermedades avanzadas. De 384.000 personas que fallecen al año en España, 150.000 necesitan esos cuidados, y sólo 40.000 los recibían: disminuyen así sus niveles de ansiedad, depresión e insomnio.

VÍCTOR-M. AMELA
 
Si yo fuese un enfermo terminal, ¿qué haría usted?

 Ayudarte a vivir bien hasta el último minuto.

 ¿Cómo puedo vivir bien sabiendo que voy a morir?

 Si aceptas lo inevitable y yo te palío lo evitable, vivirás bien hasta el final, con dignidad.

¿Qué es lo evitable?

 El dolor total.

¿Qué es el dolor total?

 Una suma de dolor físico, dolor psíquico, dolor social y dolor espiritual. Paliémoslos: en eso consisten los cuidados paliativos.

¿Desde cuándo la medicina los ofrece?

 En España, sólo desde los años 80. Antes, el médico veía a la muerte como enemiga: si no podía curar, el médico se sentía fracasado. "No hay nada que hacer", sentenciaba, y abandonaba al enfermo a su suerte.

Lo desahuciaba.

 El médico está entendiendo que, más allá de curar, puede cuidar al enfermo desde el diagnóstico hasta la muerte. Lo dice el filósofo Francesc Torralba: "Hay enfermos incurables, pero ninguno incuidable".

¿Cómo me paliarán el dolor físico?

 Hay analgésicos idóneos, hay morfina.

Si la morfina merma mis facultades, ¿me compensaría usarla de todos modos?

Te preguntaría siempre antes. Hoy podemos dosificar la morfina de modo que palíe tu dolor físico con el mínimo embotamiento cognitivo. El otro día reduje la dosis a un enfermo porque vi que había alcanzado una serenidad natural que lo permitía.

¿El estado psíquico determina el físico?

 Sí. El dolor psíquico - angustia, ansiedad, tristeza, ira, miedo...-alimenta el sufrimiento, sensibiliza, incrementa el dolor total.

¿Y cómo se palía ese dolor psíquico?

Acompañando al enfermo, permitiendo que se permita expresar rabia, tristeza... ¡Sólo así podrá llegar a aceptar su situación! Ese enfermo quiso hablar con familiares, expuso deseos, se reconcilió consigo mismo...

Me hablaba de dolor social: ¿qué es?

El derivado de perder tus roles sociales anteriores, a causa de tu enfermedad.

¿Cómo puede paliarse ese dolor?

Un enfermo entendió lo mucho que podía enseñar a sus hijos (o nietos) con su actitud ante la enfermedad y la muerte: ganó para sí un rol social, ¡y un rol muy importante!

¿Sí?

Solemos encubrir la muerte. Error. Si de niños vemos al abuelo muerto, ¡sufriremos menos mañana ante la muerte! Los niños aceptan la muerte como natural: ¿por qué inocularles temores, perjudicándoles?

Me citaba el dolor espiritual: ¿qué es?

 Es el del sentido: "¿por qué?", "¿por qué yo?", "¿para qué nacer, para qué vivir?", "¿para qué todo?", "¿qué pinto yo aquí?", "¿dónde está Dios?". El enfermo terminal se hace estas preguntas, busca un sentido...

¿Y cómo le ayuda usted ahí?

Acompañándole en las preguntas: al menos, siempre nos quedarán las preguntas.

No sé si es mucho consuelo...

Nada alivia más a un paciente avanzado que comprobar que su médico no se escaquea.

¿Es más fácil el final para el creyente?

 Morimos como hemos vivido: uno enfrenta de cara las cosas, otro escurre el bulto...

Diga algo al terminal que nos lea.

No es que mientras hay vida, hay esperanza, sino que mientras hay esperanza, hay vida. Hay mucho que hacer, desde aplacar tu dolor hasta estar consciente, o ver una película con alguien, compartir una comida, conversar... ¡Te queda seguir vivo hasta el final!

Cíteme un caso.

A un hombre le preparé para disfrutar de la cena de Fin de Año con sus seres queridos. Luego murió con todos alrededor de su cama, dándole la mano: ¡ver esa foto es emocionante! ¿Puede haber mejor muerte?

¿Mejor en casa que en el hospital?

Donde prefiera: disponemos de medios y recursos para que sea en casa, si se desea.

¿Ha acompañado a alguien querido?

Mi hija murió con tres años y ocho meses. Nacida con grave discapacidad, estaba hipercapacitada para generar cambios alrededor: despertó la ternura en mí, eso me hizo mejor médico. Yo la cuidé, ella me doctoró.

¿Hay dolor mayor que ese?

Quizá no. Tratar a un enfermo terminal es siempre tratar a la vez a sus familiares, a sus cuidadores, para evitar que le transmitan sus angustias. Y otra asignatura pendiente de la medicina actual es el duelo: la mitad de los duelos deriva en alguna patología.

¿Hubiese usted ayudado a morir al tetrapléjico Sampedro?

Yo ayudo a vivir al que va a morir, no a morir al que puede vivir. Sampedro no quiso, quiso suicidarse: no era un caso para mí.

¿Acaso no es la medicina paliativa una eutanasia ("buena muerte")?

Los enfermos dicen: "¡Yo no quiero vivir así!". Bien, cambiemos el "así", ¡y entonces el 99% quiere seguir viviendo! Con más recursos en medicina paliativa, el debate sobre la eutanasia devendría residual.

Una dosis muy alta de morfina ¿mata?

 Le sedará, disminuirá sus constantes: moriría usted igual, pero así será más plácido.

¿Aprende usted algo de sus pacientes?

Sí: el valor de expresar las emociones, el valor de reconciliarse, el valor de cinco minutos... ¡Ellos son mis maestros! Lo que aprendo de ellos me capacitará un día para aprobar mi propio examen final.

¿Cómo enfrentará usted su final?

¡Intentaré que la muerte me encuentre bien vivo!

04/04/2010

Pederastia en la Iglesia Católica



Estamos ante una campaña, creo que organizada, contra el descrédito de la Iglesia. Se quiere achacar conductas particulares de algunos miembros a la globalidad de la institución, cosa que es profundamente injusta. Hace tiempo que quería abordar este tema aquí, pero no me decidía. Escribo ahora las conclusiones a las que he llegado, después de leer bastante y meditar, por supuesto bajo mi condición de creyente.

1. Pederastia ha habido siempre en todas partes. Incluso en algunos ambientes artísticos se fomenta y alaba. Identificar ahora esta práctica con la Iglesia es profundamente injusto.

2. La Iglesia es mucho más que algunos sacerdotes: desde Cristo, María, Pedro, los Apóstoles, los mártires y santos de todos los tiempos, las fieles anónimos de la actualidad que hacen un bien inmenso al mundo y los estratos más desfavorecidos, los mártires de hoy de los países donde se persigue la Iglesia, pasando por la almas del purgatorio. No se puede identificar la Iglesia con una mínima parte del clero.

3. En la Iglesia nunca han faltado los pecadores. Todos pecamos. El primero Pedro, que negó a Cristo tres veces cuando estaba siendo ajusticiado.

4. Benedicto XVI desde el principio ha tomado cartas en el asunto, con absoluta fortaleza y transparencia. No hay más que leer la carta a los obispos irlandeses. Sin embargo los medios no se hacen eco, e incluso intentan con falacias y pruebas no documentadas implicar al Papa. La línea de actuación marcada es comunicar los casos, colaborar con la justicia civil, pedir perdón a las víctimas y darles apoyo, apartar de su misión a los culpables, dejando una puerta abierta al arrepentimiento, reflexionar sobre las causas de estos comportamientos para que no se vuelvan a producir.

5. En España además somos especialmente farisaicos, porque aquí la ley permite las relaciones homosexuales o no de un adulto con un menor a partir de las trece años. Y nadie protesta.

Bien, lo dejo aquí porque estoy ya harta del tema. Tenemos un Papa que no merecemos. Rezo por él cada día.

  

"Mamá, me voy de casa"

  

Así titula hoy La Vanguardia un artículo sobre tres jóvenes con síndrome de Down que han logrado tener una vida independiente de sus padres. Las tres tienen un trabajo estable, tienen su vida, les gusta bailar, salir con los amigos... Es fantástico. Sin embargo a la vez es paradójico, porque si hubieran descubierto que eran distintas con un diagnóstico prenatal, quizás las hubieran matado antes de nacer. ¿Qué opinarán ellas? Me gustaría poder preguntárselo.

Que no me entierren con cara de tonto

Mantener el sentido del humor a esta edad y con este desastre tiene bastante mérito. Gracias Juan. Carta publicada hoy en La Vanguardia.

JUAN CARITG POCIELLO  - Barcelona
A mis 74 años, estoy viviendo unos acontecimientos tan fuera de norma que quisiera compartirlos:
- No saben la alegría que tuve cuando me enteré que el señor Camps es mileurista y que su cuenta corriente es más bien menguante. Me admira que sea presidente por vocación, de verdad. Personas así ensalzan al género humano… 
- Junto con el señor Juan Gelman (premio Cervantes), asisto atónito al acoso y empuje del juez Garzón para sentarlo en un banquillo, que imagino debe ser un mueble pequeño (aunque no acabo de comprender con qué finalidad lo inquietan, e insisten, si él ya tiene su silla). 
- Mi primo de Zaragoza y yo estamos eufóricos por el ataque de amnesia del señor Roldán, por su pisito y su finquita, y compartimos con él su disgusto por no acordarse de dónde puso los once millones. Perder una cantidad así tiene que doler por fuerza... 
- Con el caso Gürtel, las semanas pasan como los capítulos de un serial de los que se aprecian. La pasada tuvimos parón técnico porque algo pasó con los teléfonos, pero tenemos el suspense de lo que nos puedan traer las próximas entregas. Guay, ¿no?... 
- Admirable la perseverancia y tesón de los señores Millet y Montull, que pellizco a pellizco han amasado una fortuna. No se extrañen, en Catalunya decimos que de mica en mica s´omple la pica.Son muchos años de labor, constancia y esfuerzo… 
-También agradezco la confianza que nuestras autoridades depositan en nosotros los currantes de la colmena para salir de la crisis, sin presionar a los zánganos ni a las fortunas andantes… Es de justicia reconocer que los españolitos de a pie somos muy, pero que muy machos… 
- Reconforta escuchar el rumor de que nuestros políticos y élites van a acortar, voluntariamente, sus fuentes de ingresos (sus cataratas, más que fuentes) para arrimar el hombro ante la crisis (que a ellos no les va ni les viene), demostrando su gran generosidad y altruismo… 
- Espectacular la agudeza de nuestros dirigentes, que llevan meses discutiendo si el gato que ha de cazarla ratacrisis ha de ser blanco o negro. Su visión del problema y su agilidad ejemplares tienen a las ratacrisis muriéndose de la risa y a nosotros, de pánico al futuro… 
- Tengo los ojos abiertos como platos, la boca marcando una O de asombro y estupefacción, pues todo lo que me enseñaron de pequeño no se cumple y se deteriora cada día más. Nada es como me inculcaron que tendría que ser. Me da miedo, a mi edad, irme de este mundo no sólo frustrado y desengañado, sino que me entierren con cara de tonto.

02/04/2010

Julie y Julia

Historia basada en hechos reales, contada en dos tiempos que se alternan. En 1947, Julia Child es una mujer estadounidense felizmente casada con un diplomático, que no puede tener hijos, y vive en París. De carácter campechano algo arrollador, dispone de mucho tiempo libre, por lo que decide aprender los secretos de la cocina francesa junto a un gran maestro. Su amistad con otras dos mujeres le embarca en el proyecto de escribir un libro sobre cocina francesa para amas de casa norteamericanas. Por otro lado, en 2002, Julie Powell se ha casado recientemente y se ha ido a vivir con su esposo al Queens neoyorquino. Y combina su trabajo en una oficina de atención a los damnificados por los atentados del 11-S, con el mantenimiento de un blog en internet, donde arroja una mirada fresca al mundo culinario y a sus propias experiencias personales. Inspiración principal de Julie es el archifamoso libro de recetas de Julia. DeCine21.

Está bien, es salada, aunque no entiendo como Merly Streep fue nominada al óscar. No es que lo haga mal, pero tiene poca enjundia. Es encantador lo mucho que se quieren y apoyan los dos matrimonios. Para pasar un rato agradable.

La habitación de Fermat

Tras resolver un curioso problema numérico, cuatro matemáticos reciben una invitación para formar parte de una reunión de expertos en la que se planteará una difícil cuestión matemática. Sus nombres han de permanecer secretos y en su lugar reciben las identidades de célebres matemáticos de la historia: Fermat, Galois, Oliva, Pascal, Hilbert. Los elegidos son convocados para encontrarse en un lugar inhóspito y, a través de un rocambolesco itinerario, llegan por fin a lo que parece una granja abandonada, en donde hay una habitación especialmente preparada para ellos. Sin embargo, muy pronto se dan cuenta de que han sido engañados y de que tienen muy pocas posibilidades de salir de allí con vida.
No me ha gustado. Complicada, me he perdido continuamente, no se sigue con facilidad los hechos de los protagonistas antes de llegar a la granja. Y la resolución final resulta facilona. DeCine21.

01/04/2010

Sáhara, de Clive Cussler



"Sáhara"
Cussler, Clive

Tengo una amiga forofa de este autor, y me prestó este libro. Es un cómic hecho novela: aventuras, héroes guapos, divertidos y que siempre se les ocurre algo para salir adelante cuando están al borde de la muerte. Con toques de ecología, ciencia y malos malísimos. En fin, no creo que repita. Puro entretenimiento, pero literariamente no vale nada. 

1995: Dirk Pitt salva la ida a una atractiva joven científica cuya misión es investigar una enfermedad desconocida que conduce a miles de personas a la locura, el canibalismo y la muerte. Todo indica que la epidemia ha sido provocada por una contaminación química sin precedentes. En su empeño por averiguar la verdad, los protagonistas remontan el río Níger y , a riesgo de su propia vida, descubren un terrible proyecto urdido en lo más profundo del continente africano.

Ven, sé mi luz, de Madre Teresa

  
"Ven, sé mi luz"
Madre Teresa
Las cartas privadas de la Santa de Calcuta, comentadas por Brian Kolodiejchuk, postulador para la causa de canonización, que la trató y trabajó con ella veinte años.

Da la Madre Teresa yo sólo conocía su obra, las Misioneras de la Caridad, congregación muy conocida por su apoyo a los más pobres, y casi nada de su vida. Me ha impactado mucho la lectura de este libro. A través de sus cartas se descubren tres aspectos totalmente desconocidos para el mundo de su vida: el voto privado que realizó siendo religiosa de Loreto, los detalles de la llamada a fundar las Misioneras de la Caridad, y la terrible oscuridad y soledad que sufrió en su alma durante casi cincuenta años. En esta oscuridad y desolación que sentía en su alma, Dios le permitió identificarse con el dolor y rechazo de los pobres a los que atendía, así como participar de la agonía y sed de almas que sufrió Jesucristo en la Cruz. Todo esto sin que trascendiera a todos los que la trataban, para los que siempre fue una luz, como Dios le pidió. Únicamente conocieron estos detalles sus directores espirituales. 

Me ha impactado mucho. No creo que sea un libro para el gran público, pero cualquier persona familiarizada con la vida espiritual le sacará provecho.

  

24/03/2010

"Fora de lloc", de Marta Cardona


"Fora de lloc"
Cardona, Marta
Angle Editorial 2010

Som al final dels anys cinquanta. Carregada de somnis i esperances, molt enamorada, la Maria es casa amb en Jaume. Als pocs dies emigren a Anglaterra contractats com a servei domèstic: ella d'assistenta, ell de xofer i mecànic. Comença així una lluita esgotadora per assolir l'estabilitat econòmica, familiar i sentimental.
Hauran de canviar de feina i de condicions de vida. Hauran d'adaptar-se a una societat estricta i distant, trampejant l'enyorança de tornar a Catalunya. Hauran de prosperar mentre la família creix amb fills i més fills. No serà fàcil per a la Maria acostar-se als seus somnis, ja que en Jaume pensa només en cotxes i en altres plaers. I ella haurà de dur, sola, abandonada, tot el pes de la família, sobrevivint en un país estrany, sense ajudes, contra tot i contra tots. Fora de lloc.
Marta Cardona debuta amb una novel·la que recrea magníficament l'Anglaterra dels anys cinquanta i seixanta, plena de detalls reveladors i suggerents de la vida quotidiana. La seva prosa llisca suau i natural, modulant amb mestria els sentiments i les emocions que fan de la Maria algú en qui moltes dones, sens dubte, es reconeixeran.
«Es necessitava fortalesa per viure en aquell país. Per als que hi naixien era el seu, però, per a ells, valia la pena?»

Marta Cardona
Va néixer a Reixac (Barcelona) l'any 1928. Va estudiar a l'Escola Superior de Belles Arts Sant Jordi. L'any 1957 es casa i emigra a Anglaterra, on neixen els seus cinc fills. Al llarg de molts anys, amb ritmes variats, escriu i pinta, publica i exposa tant a Anglaterra com a Catalunya. Fora de lloc és la seva primera novel·la.


M'ha agradat aquesta novel·la. Profundament humana, neta. Maria és una dona molt valenta, sempre donant una altra oportunitat al seu marit, que és el típic "macho" ibérico, amb molt poca sensibilitat, que va a la seva. La descripció de la psicologia femenina està molt bé aconseguida, una dona que toca de peus a terra, que no entén com el seu home li deixa tot el pes de la casa i la responsabilitat de treure a l'hora la família endavant, perquè ell és un "cantamañanas". El pitjor per al meu gust és que potser sobren pàgines, es repeteix contínuament la mateixa situació. Un 8.

David Grossman

 
Ayer publicó La Vanguardia esta magnífica entrevista a David Grossman, considerado uno de los mejores escritores israelíes contemporáneos. Me gusta su lucidez al describir la situación actual israelí. Además voy a empezar a leer su último libro publicado, "La vida entera". Personas como él te demuestran que la paz es posible.

IMA SANCHÍS

Cómo transforma a las personas vivir en guerra durante tres generaciones?

La búsqueda de protección se vuelve tan obsesiva que es autodestructiva.

¿El miedo es el factor dominante?

Sí, y nos reduce la visión del mundo. En conflictos largos, uno es programado para ser un guerrero y ve enemigos por todas partes, la realidad se convierte en un peligro, en animosidad constante. Para superarlo hay que aprender una nueva psicología, y por eso es tan difícil la paz.

¿Qué ocurre con las relaciones?

El miedo provoca odio, extremismo, nacionalismo, xenofobia, incluso racismo, y esa realidad se infiltra en el entorno íntimo.

¿Y cuando tus hijos van al colegio en un autobús que puede volar por los aires?

Mis tres hijos iban a la misma escuela, e intentamos que no fueran en el mismo autobús y que no se dieran cuenta de por qué, pero ellos también saben... Es decir, que hay una rutina, pero es una rutina loca.

¿Qué anteponen a la vida los líderes?

Desde hace años hacen hincapié en los miedos de las personas, han inflamado las ansiedades y ahondan en el victimismo. Es la forma de salir elegido en Israel.

Y así perpetúan el pasado.

Sí, y nos condenan a él. En Tota una vida hablo precisamente de cómo crear normalidad en una sociedad lastrada con el trauma de la violencia, cómo preparar a los hijos para que, pese a todo, sean personas normales que amen la vida y a los otros y no tengan un perpetuo sentimiento de víctimas.

Parece una tarea imposible.

Uno puede decidir no ser víctima, depende de la historia que se cuente a sí mismo. Tras la muerte de mi hijo, la tentación de rendirse al odio, a la venganza y al peso del dolor fue grande; pero yo quiero escoger la vida y no perder la capacidad de amar y de vivir plenamente.

Nurit Peled (perdió a su hija de 13 años en un atentado en Jerusalén) hizo un llamamiento a las mujeres para que dejaran de entregar a sus hijos para la guerra.

También los padres deben unirse a esa rebelión; pero las mujeres son más subversivas, más escépticas con el sistema, con la guerra, con esos juegos de hombres.

¿Por qué no es mayoritaria esa rebelión de las madres?, ¿qué hay más importante que un hijo?

Es difícil diferenciar la necesidad de un ejército para defenderse de lo que son guerras inútiles e incluso artificiales. El conflicto palestino-israelí hace años que se podría haber resuelto, sabemos qué hay que hacer. Sólo quedan dos preguntas por contestar: cuántas personas más tienen que morir y cuánto tiempo más vamos a perder.

¿Qué valores han perdido?

La vida se ha vuelto muy barata porque las personas mueren en masa. Te vuelves insensible ante los débiles. Aquí la posibilidad de una guerra suena a ciencia ficción y allí es justo al revés: vivimos sólo para sobrevivir.

...

Paseando por la Rambla he visto a muchos adolescentes. Cuando veo a un chico de 16 años por las calles de Jerusalén, lo primero que pienso es que le quedan dos años para ir al ejército. Aquí el futuro se empieza a abrir para ellos, allí...

¿Por qué lo tolera la sociedad?

Porque en una guerra existe una lógica distorsionada, las personas se convencen de que esa es la única realidad. Por eso yo y otros amigos como Amos Oz queremos convencer a la gente de que no estamos condenados a matar y morir, pero es muy difícil.

En el funeral de su hijo explicó que cuando le dieron la noticia pensó: "Ya está, la vida se ha terminado".

Y también dije que cinco horas después, cuando entramos en la habitación de Ruti y la despertamos para darle la terrible noticia, ella, tras las primeras lágrimas, dijo: "Pero seguiremos viviendo, ¿verdad? Viviremos y nos pasearemos como antes". No quiero permitirme el lujo de la desesperación.

¿Qué ha comprendido del ser humano?

Por un lado tenemos la capacidad de destruir - que es una extraña tentación-y por el otro, la de crear, la de hacer el bien. He descubierto el heroísmo en los detalles más banales de la vida: llevar a tu hijo al dentista, ayudarle en los deberes. Todo eso que damos por sentado es, en el fondo, heroico.

¿Por qué?

Porque es como llevar una vela a través de una tormenta, y porque soy muy consciente de nuestro poder destructivo: el de decidir no hacer esos detalles rutinarios, de no esforzarse por ejemplo en crear una familia. Considero que la familia es el mayor drama de la humanidad. La historia no se escribe en los campos de batalla ni en los parlamentos, sino en las cocinas, en el dormitorio de la pareja, en la habitación del hijo.

Qué bonita idea.

... Que un hombre y una mujer creen otros seres, o la relación entre hermanos..., eso tiene una complejidad en la que no reparamos, pero es muy profunda.

Usted cree que la vida termina aquí, ¿cuál es el sentido de la existencia?

Para mí, no creer en otra vida significa que no tenemos una segunda oportunidad. Y quizá el sentido de la existencia sea tratar de comprendernos a nosotros mismos. No escogemos nuestro cuerpo ni nuestra mente, y por tanto son un misterio que tenemos que tratar de comprender; por eso escribo.