31/01/2012

"Fe, verdad y tolerancia"


Fe, verdad y tolerancia. El cristianismo y las religiones del mundo.
Ratzinger, Joseph (2003)
Sígueme S.A.U. 2005

¿Sabes cuando te hablan de las estrellas, o de los átomos y te da vértigo? Pues ésto es lo que me pasa cuando leo a Ratzinger. Muchas cosas no las entiendo, no llego a captarlas, pero la profundidad de su pensamiento da vértigo. Aunque no pille al cien por cien lo que escribe, lo que sí entiendo me maravilla, por su profundidad y a la vez claridad. Este libro recoge distintos artículos recopilados y retocados por él mismo, sobre temas tan importante como el diálogo entre las religiones, la cultura, la libertad, la tolerancia, la razón... Me ha parecido soberbio, y lo he subrayado bastante, porque hay fragmentos de obligada relectura. Un 10.

16/01/2012

Futuro



    
¿Llegaré a ésto con mis alumnos?
 

  

15/01/2012

L'Abidal, exemple per als nens malalts



Preciosa carta publicada avui a La Vanguardia, d'un pare agraït. M'ha humitejat els ulls.

J. GARCÍA SERRA  - Barcelona

"Tens al cap el mateix que ha tingut l´Abidal al fetge, i demà t´ho treuran", és l´única cosa que vaig ser capaç de dir al meu fill de quinze anys, completament trasbalsat per la terrible notícia que jo havia conegut dos minuts abans. "Papa, compra´m la samarreta de l´Abidal. Lluitaré com ell i guanyaré la meva Champions", em va respondre. No va plorar. Va ser l´únic que no ho va fer. Va entrar al quiròfan amb la samarreta de l´Abidal, i va estar penjada a la capçalera del seu llit, com una mena d´objecte sagrat, durant tota l´estància hospitalària. Una setmana després de l´operació, coincidències, en una botiga em vaig trobar l´Abidal, a qui mai no havia vist abans. Li vaig explicar el nostre cas, i amb el mòbil li vaig ensenyar les fotos del meu fill amb la seva samarreta a l´hospital. Li vaig agrair la força que ens ha donat el seu exemple. "Jo també vull conèixer l´Abidal", deia el meu fill quan l´hi vaig explicar.

Després de cinc mesos d´operacions, radioteràpies i químios, el passat dijous 5 de gener alguns jugadors del Barça van visitar els nens a l´hospital. A la nostra planta els tres jugadors designats eren Puyol, Alexis i Éric Abidal, gràcies a una infermera que va fer que ens toqués l´Éric. Quan l´Abidal va entrar a l´habitació va abraçar el meu fill, que per primera vegada plorava sense consol. "Vamos, vamos, hermano, que yo estoy aquí para animarte. Yo también estoy peleando contra esta enfermedad y voy a montar una fundación que alegre y haga masajes a los chicos enfermos", li va dir al meu fill.

Afectuós, tendre, simpàtic, durant deu minuts no va parar d´abraçar-lo. Tots estàvem molt emocionats i agraïts.Abans de marxar, en fer un comentari del rellotge, es va treure el seu Rolex Daytona i li va posar al nen: "Toma, quiero que te lo quedes. Detrás está grabado mi nombre". Va ser impossible fer-li desistir i tornar-li el rellotge. "Lo que vale ya no me importa. Quiero que él esté feliz".

Ens va abraçar i va continuar el recorregut per les habitacions. Vaig mirar el meu fill, mai no podré oblidar l´expressió de felicitat que tenia, ja no l´hi recordava. A la nit va encendre el llum diversos cops per mirar la inscripció que hi ha al darrere del rellotge. La meva dona i jo no sabem com agrair a l´Abidal la seva atenció i generositat. El mínim que podíem fer era escriure aquesta carta.

La visita dels jugadors va millorar més l´estat d´ànim dels nens que qualsevol medicament. Això fa que el Barça sigui alguna cosa més que futbol. Admirem Pep, Messi, Xavi, Iniesta, Puyol, però, passi el que passi, el gran ídol de la meva família per sempre serà l´Éric Abidal. Per nosaltres és més que un jugador. Molta salut als nens malalts i una abraçada forta als seus pares.

 

05/01/2012

"Once vidas"

  
  
Once vidas
Watson, Mark
Rocaeditorial 2011

"Once vidas tiene como protagonista a al DJ radiofónico Xavier Ireland, quien por las noches regala sabias palabras a londinenses insomnes y que por el día es un ser solitario cuyo único amigo es el locutor que le acompaña en su programa, bien intencionado pero sin sentido del humor y tartamudo.
Un día, un acto inconsecuente de Xavier desencadenará una serie de acontecimientos que transformarán la vida de once personas que nada tienen que ver con él. Y hasta es posible que en el camino, Xavier acabe encontrando lo que no sabía que andaba buscando…"


Novela tierna y divertida, con situaciones muy actuales y que invita a reflexionar sobre las consecuencias que nuestras actuaciones tienen en los que nos rodean. Se lee con gusto, te haces amiga del protagonista, un chico majo intantando superar un desdichado accidente. Un solo pero: un par de escenas de sexo que se podrían haber obviado. Una concesión a la galería. ¡Lástima! Un 8.
 
 

03/01/2012

The International



Complicada película, pero muy ilustrativa, más en los tiempos que corren. Como dice Abadía, ésta es una crisis de decencia.


"Una investigación llevada a cabo por el agente de la Interpol Louis Salinger y la ayudante del fiscal del distrito en Manhattan Eleanor Whitman está a punto destapar un escándalo mayúsculo de venta de armas en países del tercer mundo a través de un banco tapadera con sede en Luxemburgo. Pero la persona que servía de contacto con el banco es asesinada con una limpieza escalofriante, y a partir de ese momento se ponen en marcha resortes muy poderosos para no dejar resquicios que permitan denunciar el caso. Lo que supone el empleo de asesinos profesionales, que ponen en su punto de mira a personas muy importantes, como Calvini, uno de los políticos favoritos para ocupar el puesto de primer ministro en Italia. 

En un contexto como el actual, de crisis económica y recelo hacia el sistema financiero mundial, desde luego este film no es de lo que devuelven la confianza hacia los bancos. La trama se inspira en un caso real: la caída del Banco Internacional de Crédito y Comercio, fundado por Agha Hasan Abedi en Karachi, Pakistán, en los años 70. El banco se implicó en la mayor operación de dinero de la historia y se involucró en negocios de tráfico de armas, ejércitos de mercenarios, e inteligencia y apoyo al terrorismo. En Reino Unido y Estados Unidos se destaparon sus turbios manejos en 1991, cuando el banco se declaró en bancarrota. Según el guionista Erin Singer, el escándalo del BCCI fue "el mayor delito cometido por una empresa en toda la historia". DeCine21.

    

"El Método"



El Método
Zeh, Juli (2009)
Mondadori 2011

No sé si me ha gustado este libro. Creo que no. Pero es muy inquietante. Y por lo tanto consigue su objetivo. "Las George Orwell del siglo XXI." Deutschlandradio. Sinceramente, creo que exageran. Estamos en 2057 y la sociedad ha conseguido eliminar el dolor. Pero el precio es estar absolutamente controlado cumpliendo los protocolos obligatorios de higiene, deporte, etc. El Método es el sistema que controla esta sociedad. Y ningún bien personal puede ponerse por encima del común, es decir, nadie se puede cuestionar El Método ni sus normas de funcionamiento. Como parábola sirve. Como literatura... prefiero otro tipo. Un 7. Penúltimo de los libros mojados. Sino nunca lo habría leído.

"A mediados del siglo xxi ni la religión ni el mercado dirigen ya la sociedad. La ciencia es el nuevo credo y El Método, el nuevo orden social basado en la salud de los individuos. El Método es infalible. Desde su implantación, ha vencido todas las enfermedades. Los hombres viven sanos, felices y en paz. Sin embargo en una sociedad donde la felicidad es una obligación cívica, la salud es un deber y el amor ha quedado reducido a la mera compatibilidad de dos sistemas inmunológicos, el suicidio parece ser el único garante de la libertad personal. Así por lo menos opina Moritz Holl, un apasionado defensor de la libertad, que aboga por el paradójico derecho a la enfermedad, a enamorarse libremente y a vivir fuera de la norma. Su hermana Mia, por el contrario, comulga con el Método, convencida de que ningún sistema político del pasado fue capaz de hacer felices a las personas. Cuando el Método acusa a Moritz de asesinato, y este, después de defender su inocencia, se suicida como último acto de libertad individual, Mia se encuentra de repente en conflicto con el método"



Contra retallades, imaginació!

 
 

30/12/2011

Una defensa de la Navidad

  
  
Me ha gustado este artículo publicado hoy en La Vanguardia, de Rafael Nadal, no el tenista. Copio algunos fragmentos.

"Algunas personas transmiten siempre buenas vibraciones y otras siempre contagian el mal rollo. El periodista Arturo San Agustín lo comprobó en verano, cuando asistió a la Jornada Mundial de la Juventud, que presidió en Madrid Benedicto XVI. Pensaba encontrarse con un montón de hijos de papá almibarados y acabó atrapado por la vitalidad entusiasta de un millón de jóvenes normales, muchos de ellos trabajadores llegados desde países remotos. "Te sorprendían con cosas sencillas: si una persona mayor tenía que cruzar la calle, la ayudaban; si subía a un autobús, le cedían el asiento. Por unos días, la ciudad era amable y te sentías seguro; parecía Nueva York al día siguiente del 11-S". San Agustín, que es un anarquista conservador y un intelectual insobornable, lo ha escrito en un libro sin prejuicios, que se acaba de traducir al inglés: Un perro verde entre los jóvenes del Papa, la crónica sorprendente de aquella semana en la que los jóvenes católicos transmitían buenas vibraciones y los que protestaban contra el encuentro propagaban el mal rollo.

En Navidad, el fenómeno se radicaliza: algunas personas sólo con su presencia ya contagian las ansias de vivir, y otras se empeñan en amargarnos las fiestas repartiendo pesimismo y mala leche. Algunos intelectuales y periodistas lideran, con indisimulada prepotencia moral, la moda que sostiene que las fiestas son empalagosas, los buenos deseos son blandos, la familia es inaguantable, los amigos son una lata y no hay quien pueda digerir las comidas colectivas. En la intimidad, la mayoría sigue siendo partidaria de las celebraciones, pero en la calle ganan terreno los que empiezan a poner mala cara en el puente de la Purísima y no dejan de quejarse hasta que se desmonta el último pesebre, pasada la Candelaria. Estoy radicalmente en desacuerdo. Entiendo que hay gente que no tiene mucho que celebrar. Respeto a aquellos que se sienten traicionados en sus convicciones morales por los excesos materiales de la Navidad. Aplaudo a quienes hacen una crítica ácida de las muchas hipocresías de estos días. Pero me cansa la burla mediocre de los que necesitan mortificarse y torturar a los demás porque así quedan más intelectuales.

Y me resulta especialmente extraño comprobar que los más activos contra la Navidad son los que siempre reclaman más fiestas y más celebraciones populares. Dicen que están en contra del consumismo, pero acabarán reduciendo la Navidad a una serie de visitas a los grandes almacenes. Hacen lo que pueden para vaciar de sentido la fiesta más trascendente, la más espiritual, y la más simbólica del calendario, que también es la más arraigada, la más sencilla y la más popular. Antes, estos personajes eran los malos del cuento y eran presentados como odiosos, avaros, irritantes, malcarados, violentos y déspotas. Eran el míster Scrooge de la Canción de Navidad de Dickens; ahora los hemos convertido en los héroes de nuestros medios de comunicación.

Dejo a un lado la dimensión religiosa de las fiestas, porque quienes las viven desde la fe no dudan de su significado. Pero me cuesta comprender el odio a la Navidad, incluso desde la más absoluta laicidad. Hace años que no soy practicante, pero estos días no puedo evitar volver a la iglesia y sentirme parte de un colectivo que entierra raíces poderosas en siglos de repetición gestual, con diferentes grados de fe o simplemente de costumbrismo. Generaciones enteras han repetido los mismos actos, las mismas liturgias, los mismos ciclos naturales. Y supongo que eso es importante. Nunca como en estos días me siento tan integrado en esta tierra y en esta comunidad milenaria.

(...)

A menudo recrimino a mis amigos practicantes que cuesta identificarles por su comportamiento ejemplar en el trabajo o en la calle. Deberían confiar más en la fuerza de sus convicciones; como aquella peregrina sevillana, joven y guapa, a la que un día de verano, en Madrid, Arturo San Agustín preguntó por Jesús.

–¿Te gusta mi sonrisa?

–Sí, claro.

–Pues ese es Jesús.

Reconozco que cuesta de creer, pero como imagen es mil veces más estimulante que la mala uva de los pedantes que se pasan el día criticando la Navidad."
 
 

29/12/2011

Sunny Jacobs: no te des lástima: ¡supérate!

  
  
Condenada a muerte por un delito que no ha cometido. Y muchas cosas peores. Cuando todo ha pasado, no vive amargada (ver foto) ¿Cómo? Tomando las contradicciones como oportunidades para superarse. Todo un ejemplo. Alucinante. Publicado hoy en La Vanguardia.

Imma Sanchís
  • 64 años. Nací en Nueva York y vivo en Irlanda. Mi marido murió en la silla eléctrica. Tuvimos 2 hijos y 3 nietos. Me he vuelto a casar con Peter, último condenado a muerte en Irlanda. Lucho contra la pena de muerte. La paz es el camino y el amor la respuesta. Creo en Dios.
  • Hablo con Sunny mientras Peter le coge la mano. Se casaron hace un mes. Ella tiene 64 años y ha pasado 17 en la cárcel. Él, 74, y ha vivido 15 en el pabellón de los condenados a muerte. Abogados que saben de la injusticia y creen en la justicia consiguieron demostrar su inocencia y no cobraron por ello. Viven en una granja en Irlanda, rodeados de animales recogidos, lejos de la maldad del mundo. Allí Sunny escribió Tiempo robado. Oír la historia de sus vidas provoca rabia e indignación; la serenidad y el humor con que la cuentan, admiración. Tuve la suerte de conocerlos en la décima jornada mundial contra la pena de muerte que organiza la Comunidad de San Egidio, auténticos cristianos.
Conocí a Jesse con 24 años y un hijo de seis años.

¿Eran felices?

Sí, estábamos enamorados. Pero el pasado de Jesse empezó a ser un problema, había estado siete años en la cárcel acusado de robo y tenía la condicional.

Las cosas se complicaron.

Un amigo de Jesee, también con la condicional, nos llevaba en coche a un pueblo a las afueras de Florida. Paramos en un área de descanso de la autopista, yo iba detrás con los niños durmiendo. Apareció la policía, vieron una pistola a los pies del conductor.

Con la condicional eso está penado.

Empezó un tiroteo, yo cubrí a los niños con mi cuerpo (mi hijo tenía 9 años y mi hija 10 meses); cuando me incorporé había un policía muerto. El amigo de Jesse nos obligó a ir con él, nos persiguió la policía, chocamos.

...

Nos hicieron el test de la pólvora y vieron que sólo el amigo de Jesse había disparado, pero pidió pactar, sabía que matar a un policía era pena de muerte. Su pacto con el fiscal fue declararnos a nosotros culpables a cambio de tres cadenas perpetuas.

¿Por qué aceptó el fiscal?

Quería llegar a fiscal general del Estado y con tres ejecuciones tenía más posibilidades. Utilizaron información falsa, falsos testigos y ocultaron las pruebas que demostraban nuestra inocencia. Es algo habitual.

Los ciudadanos no sabemos esas cosas.

Yo tampoco lo sabía. Hicieron un falso informe diciendo que el culpable había pasado por el detector de mentiras. Jesse fue condenado a muerte, en mi caso la decisión del jurado no fue unánime y me condenaron a cadena perpetua, pero el juez anuló la sentencia y me condenó a muerte.

Es todo muy injusto.

Tras cinco años en el corredor de la muerte, mi ejecución fue anulada porque el juez no había dado razones para cambiar la sentencia. Entré con 28 años y salí con 45: mi hija tenía 18 años y mi hijo, una niña de tres.

¿No se volvió loca?

Al principio sí. Me robaron la vida. Me tuvieron cinco años en una celda de aislamiento: si extendía los brazos tocaba ambas paredes. Tardé un año en ver a mis hijos, fue muy triste, el niño no quería abandonar la celda, él era testigo de mi inocencia.

¿Y no declaró?

Estuvo en un centro de menores. Lo esposaron e interrogaron por las noches durante dos meses. Fue tan duro, que hasta perdió el habla, y me negué a que testificara. Por suerte, mis padres lograron sacarlo de allí.

¿Por qué tanta crueldad?

No entendía nada, tenía miedo, aquello era una locura, pero con el tiempo convertí mi celda en un santuario, meditaba, hacía yoga, y le di la vuelta: tenía sirvientes que me preparaban la comida (ríe); todo depende de cómo quieras mirarlo.

Envidio su sentido del humor.

Cuando cambiaron la sentencia, mis padres se fueron de vacaciones por primera vez. Su avión se estrelló. Mis hijos pasaron a un centro de menores. Mientras tanto, el asesino alardeaba en la cárcel de que dos personas iban a morir por algo que había hecho él.

Uf...

Los que lo oyeron lo denunciaron y hubo una audiencia en el tribunal, pero la palabra de los presos no era creíble. Lo que no sabíamos es que también declaró un guardia de la cárcel, pero se ocultó.

Qué horribles personas.

Ejecutaron a Jesse, su caso fue famoso: como creían que había matado a un policía cambiaron la esponja natural que conduce la electricidad por otra sintética, lo quemaron vivo, tardó 13 minutos en morir. Cuando mi hija lo supo intentó suicidarse.

¿Qué fue de ella?

La internaron en un centro psiquiátrico hasta los 18 años. Gracias a abogados y personas que trabajan gratis aparecieron las pruebas que demostraban nuestra inocencia, pero nadie fue castigado.

Increíble.

Una amiga de la infancia dejó su trabajo para ayudarme y encontró el documento de la declaración del guardia, el del detector de mentiras que demostraba que el asesino mentía... Su amor me dio la libertad, y el único miembro del jurado que se negó a aceptar la pena de muerte salvó mi vida. Todos somos poderosos.

¿Y sus hijos?

El tiempo es irrecuperable, pero podía enseñarles que cuando la vida te plantea dificultades puedes elegir entre sentir lástima por ti mismo o superarte. Ahora puedo hacer con mis nietos lo que no pude hacer con mis hijos, aceptar lo que Dios me ha dado y concentrarme en el presente.

¿Por qué está en una silla de ruedas?
Cuando salí tuve un accidente de coche. Igual no fui buena en otra vida (ríe). Pero hoy tengo la vida más bonita que pueda imaginar: a mis nietos, buena relación con mis hijos, trabajo con Amnistía Internacional, con la Comunidad de San Egidio... Y espero poder mostrar lo importante que es luchar contra la injusticia. Y tuve un gran regalo.

El irlandés.
Sí, Peter Pringle, que pasó 15 años en el corredor de la muerte. Cuando se demostró su inocencia, la eliminaron de la Constitución. Ya ve, no es tan grave que no pueda caminar, porque tengo a alguien que me ayuda, al final resultará que hay un equilibrio. Doy gracias por lo que tengo.
 
   

Bienvenidos al sur

 
 
Quien haya visto "Bienvenidos al Norte", que no vea ésta. Es lo mismo, idéntica, pero con menos gracia, sobre todo, porque hasta los diálogos son iguales. Para quien no ha visto la otra... se reirá.

"Claudio, directivo del servicio postal italiano, ansía ser trasladado a Milán para complacer a su neurótica mujer. Una maniobra heterodoxa para lograr tal meta es descubierta, de modo que no consigue el puesto y es castigado con un destino en un pueblo del Sur cercano a Nápoles, considerado lo peor de lo peor. Marchará solo, y descubre que aquello no está tan mal, pero mantiene la ficción de que sufre mucho allí, pues la compasión de su esposa ha hecho mejorar las cosas en el matrimonio." DeCine21.