3 de setembre de 2009

Nuestro gobierno ante la crisis

Zapatero nos regala caramelitos, cuando lo que necesitamos son filetes. Pilar Rahola lo expresa admirablemente en este artículo, publicado el martes en La Vanguardia.

No, no es lo mismo 
Pilar Rahola

¿Se reactiva la economía castigando a los sectores productivos y alimentando la cultura del paro?

(...) No era lo mismo ser un progre cargado de promesas sociales, que un derechón sobrecargado de antipático pasado, y así, como no era lo mismo "arte que hartar", el arte de ZP dibujó lienzos de esperanzas en muchos corazones desconcertados. Pero todo aquello pasó, enmarcado en otra vida de un zapaterismo que, a fuerza de no ser lo mismo que los otros, ya no es ni lo mismo de sí mismo.

La crisis, por ejemplo, ¡qué sarta de medias verdades, sonoras improvisaciones y erráticas decisiones! Siguiendo el símil, no es lo mismo mentir que informar, ganar tiempo que perder el tiempo, y no es lo mismo ser justo que vender justicia de todo a cien. No es lo mismo dar el pescado que la caña de pescar y no es lo mismo gestionar los impuestos que masacrar a las clases medias. Y, porque no es lo mismo el progresismo que el populismo, habrá que saber si la confusión es fruto de un monumental lío ideológico, de una manifiesta incapacidad, o de la demagogia que acompaña a las retóricas vacuas. Pero algo queda claro: no es lo mismo vaciar la caja pública, que sentar las bases de una reactivación económica. Hasta el momento, el Gobierno de Zapatero no ha dado muestras de lo segundo, pero abunda en lo primero con irresponsable alegría. Y así, la ecuación cuadra para desgracia del sentido común: el dinero público se reparte sin otro criterio que vender a ZP como un repartidor de caramelos, los recursos disminuyen, y el Gobierno echa mano de la sufrida clase media, a la que intenta estrujar un poco más, a ver si le sopla la calderilla. ¿Así se fabrica un nuevo horizonte económico, castigando a los sectores productivos y alimentando la cultura del paro? La lógica diría lo contrario, porque las clases medias - especialmente castigadas en este país que siempre ha despreciado la cultura del trabajo-son las únicas que realmente pueden reactivar la economía. Pero necesitarían más oxígeno. El Gobierno les anuncia, en cambio, más ahogo. Lo cual nos retorna al estribillo. Ciertamente no, no es lo mismo... Por ejemplo, no es lo mismo ser justo, que ser demagogo.

1 comentari:

  1. Tenemos lo que nos merecemos. Nuestro presidente actual nos lo hemos ganado a pulso, porque es un reflejo de la realidad de nuestro país.
    ¡A ver si aprendemos!

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