03/01/2012

The International



Complicada película, pero muy ilustrativa, más en los tiempos que corren. Como dice Abadía, ésta es una crisis de decencia.


"Una investigación llevada a cabo por el agente de la Interpol Louis Salinger y la ayudante del fiscal del distrito en Manhattan Eleanor Whitman está a punto destapar un escándalo mayúsculo de venta de armas en países del tercer mundo a través de un banco tapadera con sede en Luxemburgo. Pero la persona que servía de contacto con el banco es asesinada con una limpieza escalofriante, y a partir de ese momento se ponen en marcha resortes muy poderosos para no dejar resquicios que permitan denunciar el caso. Lo que supone el empleo de asesinos profesionales, que ponen en su punto de mira a personas muy importantes, como Calvini, uno de los políticos favoritos para ocupar el puesto de primer ministro en Italia. 

En un contexto como el actual, de crisis económica y recelo hacia el sistema financiero mundial, desde luego este film no es de lo que devuelven la confianza hacia los bancos. La trama se inspira en un caso real: la caída del Banco Internacional de Crédito y Comercio, fundado por Agha Hasan Abedi en Karachi, Pakistán, en los años 70. El banco se implicó en la mayor operación de dinero de la historia y se involucró en negocios de tráfico de armas, ejércitos de mercenarios, e inteligencia y apoyo al terrorismo. En Reino Unido y Estados Unidos se destaparon sus turbios manejos en 1991, cuando el banco se declaró en bancarrota. Según el guionista Erin Singer, el escándalo del BCCI fue "el mayor delito cometido por una empresa en toda la historia". DeCine21.

    

"El Método"



El Método
Zeh, Juli (2009)
Mondadori 2011

No sé si me ha gustado este libro. Creo que no. Pero es muy inquietante. Y por lo tanto consigue su objetivo. "Las George Orwell del siglo XXI." Deutschlandradio. Sinceramente, creo que exageran. Estamos en 2057 y la sociedad ha conseguido eliminar el dolor. Pero el precio es estar absolutamente controlado cumpliendo los protocolos obligatorios de higiene, deporte, etc. El Método es el sistema que controla esta sociedad. Y ningún bien personal puede ponerse por encima del común, es decir, nadie se puede cuestionar El Método ni sus normas de funcionamiento. Como parábola sirve. Como literatura... prefiero otro tipo. Un 7. Penúltimo de los libros mojados. Sino nunca lo habría leído.

"A mediados del siglo xxi ni la religión ni el mercado dirigen ya la sociedad. La ciencia es el nuevo credo y El Método, el nuevo orden social basado en la salud de los individuos. El Método es infalible. Desde su implantación, ha vencido todas las enfermedades. Los hombres viven sanos, felices y en paz. Sin embargo en una sociedad donde la felicidad es una obligación cívica, la salud es un deber y el amor ha quedado reducido a la mera compatibilidad de dos sistemas inmunológicos, el suicidio parece ser el único garante de la libertad personal. Así por lo menos opina Moritz Holl, un apasionado defensor de la libertad, que aboga por el paradójico derecho a la enfermedad, a enamorarse libremente y a vivir fuera de la norma. Su hermana Mia, por el contrario, comulga con el Método, convencida de que ningún sistema político del pasado fue capaz de hacer felices a las personas. Cuando el Método acusa a Moritz de asesinato, y este, después de defender su inocencia, se suicida como último acto de libertad individual, Mia se encuentra de repente en conflicto con el método"



Contra retallades, imaginació!

 
 

30/12/2011

Una defensa de la Navidad

  
  
Me ha gustado este artículo publicado hoy en La Vanguardia, de Rafael Nadal, no el tenista. Copio algunos fragmentos.

"Algunas personas transmiten siempre buenas vibraciones y otras siempre contagian el mal rollo. El periodista Arturo San Agustín lo comprobó en verano, cuando asistió a la Jornada Mundial de la Juventud, que presidió en Madrid Benedicto XVI. Pensaba encontrarse con un montón de hijos de papá almibarados y acabó atrapado por la vitalidad entusiasta de un millón de jóvenes normales, muchos de ellos trabajadores llegados desde países remotos. "Te sorprendían con cosas sencillas: si una persona mayor tenía que cruzar la calle, la ayudaban; si subía a un autobús, le cedían el asiento. Por unos días, la ciudad era amable y te sentías seguro; parecía Nueva York al día siguiente del 11-S". San Agustín, que es un anarquista conservador y un intelectual insobornable, lo ha escrito en un libro sin prejuicios, que se acaba de traducir al inglés: Un perro verde entre los jóvenes del Papa, la crónica sorprendente de aquella semana en la que los jóvenes católicos transmitían buenas vibraciones y los que protestaban contra el encuentro propagaban el mal rollo.

En Navidad, el fenómeno se radicaliza: algunas personas sólo con su presencia ya contagian las ansias de vivir, y otras se empeñan en amargarnos las fiestas repartiendo pesimismo y mala leche. Algunos intelectuales y periodistas lideran, con indisimulada prepotencia moral, la moda que sostiene que las fiestas son empalagosas, los buenos deseos son blandos, la familia es inaguantable, los amigos son una lata y no hay quien pueda digerir las comidas colectivas. En la intimidad, la mayoría sigue siendo partidaria de las celebraciones, pero en la calle ganan terreno los que empiezan a poner mala cara en el puente de la Purísima y no dejan de quejarse hasta que se desmonta el último pesebre, pasada la Candelaria. Estoy radicalmente en desacuerdo. Entiendo que hay gente que no tiene mucho que celebrar. Respeto a aquellos que se sienten traicionados en sus convicciones morales por los excesos materiales de la Navidad. Aplaudo a quienes hacen una crítica ácida de las muchas hipocresías de estos días. Pero me cansa la burla mediocre de los que necesitan mortificarse y torturar a los demás porque así quedan más intelectuales.

Y me resulta especialmente extraño comprobar que los más activos contra la Navidad son los que siempre reclaman más fiestas y más celebraciones populares. Dicen que están en contra del consumismo, pero acabarán reduciendo la Navidad a una serie de visitas a los grandes almacenes. Hacen lo que pueden para vaciar de sentido la fiesta más trascendente, la más espiritual, y la más simbólica del calendario, que también es la más arraigada, la más sencilla y la más popular. Antes, estos personajes eran los malos del cuento y eran presentados como odiosos, avaros, irritantes, malcarados, violentos y déspotas. Eran el míster Scrooge de la Canción de Navidad de Dickens; ahora los hemos convertido en los héroes de nuestros medios de comunicación.

Dejo a un lado la dimensión religiosa de las fiestas, porque quienes las viven desde la fe no dudan de su significado. Pero me cuesta comprender el odio a la Navidad, incluso desde la más absoluta laicidad. Hace años que no soy practicante, pero estos días no puedo evitar volver a la iglesia y sentirme parte de un colectivo que entierra raíces poderosas en siglos de repetición gestual, con diferentes grados de fe o simplemente de costumbrismo. Generaciones enteras han repetido los mismos actos, las mismas liturgias, los mismos ciclos naturales. Y supongo que eso es importante. Nunca como en estos días me siento tan integrado en esta tierra y en esta comunidad milenaria.

(...)

A menudo recrimino a mis amigos practicantes que cuesta identificarles por su comportamiento ejemplar en el trabajo o en la calle. Deberían confiar más en la fuerza de sus convicciones; como aquella peregrina sevillana, joven y guapa, a la que un día de verano, en Madrid, Arturo San Agustín preguntó por Jesús.

–¿Te gusta mi sonrisa?

–Sí, claro.

–Pues ese es Jesús.

Reconozco que cuesta de creer, pero como imagen es mil veces más estimulante que la mala uva de los pedantes que se pasan el día criticando la Navidad."
 
 

29/12/2011

Sunny Jacobs: no te des lástima: ¡supérate!

  
  
Condenada a muerte por un delito que no ha cometido. Y muchas cosas peores. Cuando todo ha pasado, no vive amargada (ver foto) ¿Cómo? Tomando las contradicciones como oportunidades para superarse. Todo un ejemplo. Alucinante. Publicado hoy en La Vanguardia.

Imma Sanchís
  • 64 años. Nací en Nueva York y vivo en Irlanda. Mi marido murió en la silla eléctrica. Tuvimos 2 hijos y 3 nietos. Me he vuelto a casar con Peter, último condenado a muerte en Irlanda. Lucho contra la pena de muerte. La paz es el camino y el amor la respuesta. Creo en Dios.
  • Hablo con Sunny mientras Peter le coge la mano. Se casaron hace un mes. Ella tiene 64 años y ha pasado 17 en la cárcel. Él, 74, y ha vivido 15 en el pabellón de los condenados a muerte. Abogados que saben de la injusticia y creen en la justicia consiguieron demostrar su inocencia y no cobraron por ello. Viven en una granja en Irlanda, rodeados de animales recogidos, lejos de la maldad del mundo. Allí Sunny escribió Tiempo robado. Oír la historia de sus vidas provoca rabia e indignación; la serenidad y el humor con que la cuentan, admiración. Tuve la suerte de conocerlos en la décima jornada mundial contra la pena de muerte que organiza la Comunidad de San Egidio, auténticos cristianos.
Conocí a Jesse con 24 años y un hijo de seis años.

¿Eran felices?

Sí, estábamos enamorados. Pero el pasado de Jesse empezó a ser un problema, había estado siete años en la cárcel acusado de robo y tenía la condicional.

Las cosas se complicaron.

Un amigo de Jesee, también con la condicional, nos llevaba en coche a un pueblo a las afueras de Florida. Paramos en un área de descanso de la autopista, yo iba detrás con los niños durmiendo. Apareció la policía, vieron una pistola a los pies del conductor.

Con la condicional eso está penado.

Empezó un tiroteo, yo cubrí a los niños con mi cuerpo (mi hijo tenía 9 años y mi hija 10 meses); cuando me incorporé había un policía muerto. El amigo de Jesse nos obligó a ir con él, nos persiguió la policía, chocamos.

...

Nos hicieron el test de la pólvora y vieron que sólo el amigo de Jesse había disparado, pero pidió pactar, sabía que matar a un policía era pena de muerte. Su pacto con el fiscal fue declararnos a nosotros culpables a cambio de tres cadenas perpetuas.

¿Por qué aceptó el fiscal?

Quería llegar a fiscal general del Estado y con tres ejecuciones tenía más posibilidades. Utilizaron información falsa, falsos testigos y ocultaron las pruebas que demostraban nuestra inocencia. Es algo habitual.

Los ciudadanos no sabemos esas cosas.

Yo tampoco lo sabía. Hicieron un falso informe diciendo que el culpable había pasado por el detector de mentiras. Jesse fue condenado a muerte, en mi caso la decisión del jurado no fue unánime y me condenaron a cadena perpetua, pero el juez anuló la sentencia y me condenó a muerte.

Es todo muy injusto.

Tras cinco años en el corredor de la muerte, mi ejecución fue anulada porque el juez no había dado razones para cambiar la sentencia. Entré con 28 años y salí con 45: mi hija tenía 18 años y mi hijo, una niña de tres.

¿No se volvió loca?

Al principio sí. Me robaron la vida. Me tuvieron cinco años en una celda de aislamiento: si extendía los brazos tocaba ambas paredes. Tardé un año en ver a mis hijos, fue muy triste, el niño no quería abandonar la celda, él era testigo de mi inocencia.

¿Y no declaró?

Estuvo en un centro de menores. Lo esposaron e interrogaron por las noches durante dos meses. Fue tan duro, que hasta perdió el habla, y me negué a que testificara. Por suerte, mis padres lograron sacarlo de allí.

¿Por qué tanta crueldad?

No entendía nada, tenía miedo, aquello era una locura, pero con el tiempo convertí mi celda en un santuario, meditaba, hacía yoga, y le di la vuelta: tenía sirvientes que me preparaban la comida (ríe); todo depende de cómo quieras mirarlo.

Envidio su sentido del humor.

Cuando cambiaron la sentencia, mis padres se fueron de vacaciones por primera vez. Su avión se estrelló. Mis hijos pasaron a un centro de menores. Mientras tanto, el asesino alardeaba en la cárcel de que dos personas iban a morir por algo que había hecho él.

Uf...

Los que lo oyeron lo denunciaron y hubo una audiencia en el tribunal, pero la palabra de los presos no era creíble. Lo que no sabíamos es que también declaró un guardia de la cárcel, pero se ocultó.

Qué horribles personas.

Ejecutaron a Jesse, su caso fue famoso: como creían que había matado a un policía cambiaron la esponja natural que conduce la electricidad por otra sintética, lo quemaron vivo, tardó 13 minutos en morir. Cuando mi hija lo supo intentó suicidarse.

¿Qué fue de ella?

La internaron en un centro psiquiátrico hasta los 18 años. Gracias a abogados y personas que trabajan gratis aparecieron las pruebas que demostraban nuestra inocencia, pero nadie fue castigado.

Increíble.

Una amiga de la infancia dejó su trabajo para ayudarme y encontró el documento de la declaración del guardia, el del detector de mentiras que demostraba que el asesino mentía... Su amor me dio la libertad, y el único miembro del jurado que se negó a aceptar la pena de muerte salvó mi vida. Todos somos poderosos.

¿Y sus hijos?

El tiempo es irrecuperable, pero podía enseñarles que cuando la vida te plantea dificultades puedes elegir entre sentir lástima por ti mismo o superarte. Ahora puedo hacer con mis nietos lo que no pude hacer con mis hijos, aceptar lo que Dios me ha dado y concentrarme en el presente.

¿Por qué está en una silla de ruedas?
Cuando salí tuve un accidente de coche. Igual no fui buena en otra vida (ríe). Pero hoy tengo la vida más bonita que pueda imaginar: a mis nietos, buena relación con mis hijos, trabajo con Amnistía Internacional, con la Comunidad de San Egidio... Y espero poder mostrar lo importante que es luchar contra la injusticia. Y tuve un gran regalo.

El irlandés.
Sí, Peter Pringle, que pasó 15 años en el corredor de la muerte. Cuando se demostró su inocencia, la eliminaron de la Constitución. Ya ve, no es tan grave que no pueda caminar, porque tengo a alguien que me ayuda, al final resultará que hay un equilibrio. Doy gracias por lo que tengo.
 
   

Bienvenidos al sur

 
 
Quien haya visto "Bienvenidos al Norte", que no vea ésta. Es lo mismo, idéntica, pero con menos gracia, sobre todo, porque hasta los diálogos son iguales. Para quien no ha visto la otra... se reirá.

"Claudio, directivo del servicio postal italiano, ansía ser trasladado a Milán para complacer a su neurótica mujer. Una maniobra heterodoxa para lograr tal meta es descubierta, de modo que no consigue el puesto y es castigado con un destino en un pueblo del Sur cercano a Nápoles, considerado lo peor de lo peor. Marchará solo, y descubre que aquello no está tan mal, pero mantiene la ficción de que sufre mucho allí, pues la compasión de su esposa ha hecho mejorar las cosas en el matrimonio." DeCine21.
  
  

Super 8

 
 
Película para ver en familia con gente joven. Los protagonistas son adolescentes, bastante distintos de los que vemos habitualmente, con más creatividad y tozudez cuando se empeñan en algo. No tiene más, para pasar el rato. Cinéfilos abstenerse.

"Verano de 1979 en un pueblecito de Ohio. Un grupo de chavales rueda una película casera de zombies con una cámara de Super 8. Joe, todo un manitas haciendo maquetas y pintando figuritas, se ocupa del sonido y los efectos especiales. Cuando su amigo Charles, el director, ficha a Alice como actriz, se pone más que contento, pues se ha enamorado de ella, es sin duda su primer amor. Una noche en que se encuentran en pleno rodaje tiene lugar un terrible accidente, que requiere la intervención del ejército. Éstos prácticamente toman el pueblo y actúan con gran secretismo, manteniendo desinformada a la policía local." DeCine21.

  

27/12/2011

"La mujer del faro"

  
  
La mujer del faro
Rosman, Ann (2009)
Slamandra 2011

Novela policíaca sueca, una más, y de las peores que he leído. Personajes planos, intriga complicadísima, difícil de seguir, totalmente previsible. No sé cómo se atrevan a escribir y publicar estos libros. En fin, un 4. Totalmente prescindible. Lo voy a liberar, dejándomelo olvidado por ahí. Es otro de los libros mojados que me han llegado.

"Apasionada de la navegación a vela y de su trabajo de policía, Karin Adler espera la ocasión de emprender su primer caso criminal. Por fin, cuando en el viejo faro de un islote frente a la pintoresca villa de Marstrand aparece un cadáver detrás de un tabique, la investigación cae en manos de Karin y de su compañero, el puntilloso agente Folke. Al principio sólo cuentan con un breve listado de desaparecidos y un anillo de boda; sin embargo, cuanto más profundizan en la historia de los habitantes de la localidad, mayor es la distancia entre el apacible paisaje y la turbia realidad. La aparición del cuerpo sin vida de un submarinista vuelve acuciante la necesidad de esclarecer los orígenes de un drama que comenzó hace más de sesenta años.
 
Una agente de policía navegante, una isla presuntamente idílica y una trampa mortal. A estos ingredientes, Ann Rosman, la nueva estrella en el firmamento de la novela escandinava, añade una convincente mirada sobre la cotidianidad y compone un apasionante panorama contemporáneo de la vida en una Suecia desconocida para la mayoría."

Rajoy y la paridad



Rajoy no ha respetado la paridad en su gobierno: 4 mujeres y 9 hombres. ¿Y qué? Lo importante es que el gobierno funcione y el sexo de los ministros no determina su solvencia. Estoy hasta el moño de algunas/os feministas. Copio un artículo sobre el tema de Pilar Rahola.

Feminismo caducado

Uno de los deportes recurrentes después de la formación de un nuevo gobierno es pasar el algodón feminista para ver si cumple la cuota.

Zapatero pasó la prueba, aunque vayan ustedes a saber para qué sirvió, pero ahora los guardianes de la fe violeta han suspendido a Rajoy. "¡No hay paridad!", claman por las esquinas, y el mantra de la derecha malvada que no ama a las mujeres se reproduce como un viejo fantasma. "Estos se cargan la paridad", me comenta una amiga del blanco y negro ideológico. Yasí, por arte de matemáticas, suman y restan y no les salen las cuentas: en el flamante Ejecutivo de Rajoy hay más hombres que mujeres. Y ese desequilibrio se carga, él solito, décadas de emancipación femenina. Incluso los hay que aseguran que se carga la ley de la paridad.

Sinceramente, ni sé ni me importa saber con qué precisión exacta don Mariano cumple los requisitos de la ortodoxia surgida del aguerrido ejército del feminismo socialista. Y no me importa porque creo que está muy mal enfocado el tema. ¿No sería hora de superar el concepto de paridad, especialmente en los altos niveles del poder, y empezar a aplaudir a las grandes mujeres que hay en la política? Es cierto que este Consejo de Ministros no presenta el pertinente 50% entre sexos tan reclamado en las viejas consignas, pero tampoco lo necesita. Lo realmente importante es que una mujer valiosa, Soraya Sáenz de Santamaría, será el miembro más poderoso e influyente del Gobierno español y que, gusten poco o mucho, dos mujeres presidirán el poder en Madrid, una alcaldesa y una presidenta de comunidad. Y no sólo eso. La presidenta en cuestión, Esperanza Aguirre, es una de las políticas más importantes de su partido y de todo el país. Ergo, ¿cuál es el problema y dónde está el problema? ¿No era eso lo que buscábamos, la posibilidad de llegar hasta donde nos lleva la categoría profesional, con independencia del sexo? ¿No sería hora de empezar a cambiar los viejos esquemas y reinventar el discurso?

Y la prueba la tienen en las mismas filas que ahora levantan la crítica. Durante años el político más importante del anterior gobierno, después del presidente, fue Teresa Fernández de la Vega, una mujer relevante. Y después llevó la carga de una economía crítica otra mujer, Elena Salgado, cuya valía estaba por encima de la caótica situación que tuvo que lidiar. Ninguna de ellas fue fruto de la paridad, sino de su propia categoría. Otras, en cambio, que llenaron la cuota obligada, fueron una catástrofe, porque si el resultado de la paridad debe ser Leire Pajín, sobran valoraciones. Dejémonos de tonterías. Hace años que en España mandan y mucho algunas mujeres muy notables, yese es el gran éxito del feminismo: que cuando Rajoy piensa en su hombre fuerte, le sale una mujer. Quizás deberíamos empezar a entender que ya no necesitamos que nos tutelen como si fuéramos párvulos.

 

Mártires desconocidos

  
  
Más de cincuenta cristianos mueren en la Misa del día de Navidad precisamente por ser cristianos. Son los mártires de nuestros días. Como se subraya en este artículo, el tirano muere y es olvidado, el recuerdo del mártir perdura. Publicado hoy en La Vanguardia.

Mártires desconocidos

Lluís Foix

En Nigeria, el día de Navidad la violencia sectaria ha atacado cinco iglesias católicas. En una de ellas murieron 35 fieles. Una organización islámica radical autodenominada Boko Haram, cuya traducción es "la educación occidental es pecaminosa", se responsabilizó de los atentados que fueron condenados por la mayoría de gobiernos y muy especialmente por el Vaticano. Hubo más muertos en Iraq, en Siria y en Afganistán, países que viven en la macabra rutina de la violencia.

El grupo nigeriano pretende imponer la ley islámica en el país más poblado de África,que está dividido en igual proporción entre musulmanes y cristianos. El presidente nigeriano, Goodluck Jonathan, un cristiano del sur que intenta contener la amenaza de la militancia intransigente islámica, reaccionó con cautela.

La fe cristiana es la más extendida en el mundo, pero también es la más perseguida. Un informe de las Conferencias Episcopales Europeas del año pasado daba cuenta de que unos cien millones de cristianos son perseguidos en el mundo. No son los únicos perseguidos. Hay también judíos y musulmanes en los países donde constituyen una minoría religiosa.

Son frecuentes los ataques a cristianos en Egipto y en muchos países musulmanes. En Arabia Saudí, la policía, según los obispos europeos, emplea la tortura para forzar a los miembros de algunas confesiones a abjurar de su fe. Hay cientos de miles de cristianos encarcelados en Corea del Norte, Birmania, Laos y China.

Andrea Riccardi, ahora ministro de Cooperación Internacional con Mario Monti, ha escrito El siglo de los mártires,en el que cuantifica en al menos tres millones los cristianos asesinados en el siglo XX, empezando con el genocidio de los armenios en 1915 hasta las masacres de Timor Oriental en 1999.

No es nada nuevo. El cristiano ha sido perseguido desde el inicio en Jerusalén y más tarde en todo el imperio romano. También el cristianismo ha protagonizado guerras internas de religión, cruzadas y otros ataques a la libertad de conciencia. El actual Papa y su antecesor han pedido perdón por los daños causados. El sacerdote francés André Jarlan fue asesinado en Chile en 1984. Había dejado escrito: "Los que hacen vivir son aquellos que ofrecen su vida, no los que la quitan a los demás". Muerto el tirano, se borra su memoria, mientras que el mártir perdura."