Interesante película sueca, donde un don nadie, un funcionario gris, se propone salvar en la 2ª Guerra Mundial a todos los judíos posibles, logrando que lo apoye todo su departamento. Vale la pena.
Los años de la Segunda Guerra Mundial. Suecia ha logrado mantener una posición neutral, aunque siempre noten en el cogote el aliento amenazante de la Alemania de Hitler. Con la persecución de los judíos y la solución final en marcha, muchos buscan refugio donde pueden, y los hay que, si no pueden demostrar la nacionalidad sueca, sobre todo porque no la tienen, buscan al menos dar muestras de tener algún vínculo sueco para afincarse ahí. En los distintos ministerios del gobierno, la cuestión judía es una patata caliente de la que nadie quiere ocuparse, hasta el punto de que se la endilgan al departamento jurídico que tiene al frente a Gösta Engzell, un funcionario gris que aparenta muy poca personalidad, cuya oficina está arrinconada en un sótano. Y al principio se quita de en medio ante las peticiones de acogida, pero acaba asumiendo su responsabilidad, espoleado por las graves circunstancias y por una nueva secretaria, Rut Vogl. Irán agarrándose a precedentes para recibir a judíos, tratando directamente con funcionarios alemanes, incluso en el Ministerio de Asuntos Exteriores en Berlín. DeCine21.







